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15/12/2011

mercado y rastro

sin duda una de las mejores cosas que puedes hacer en Viena es pasarte por el Naschmarkt. Para los madrileños: una especie de mercado de san antón/san miguel gigantesco pero de puestos callejeros para todos los bolsillos.

Puedes comer comida casi de cualquier país, desde un tarro de humus del líbano, hasta un kebab armenio pasando por aceitunas de Kalamata, qué se yo. Prácticamente todas las cocinas están representadas.

También es genial para comprar todo tipo de ingredientes bizarros.

El ambiente es informal y está muy bien. Vale la pena. Muchos puestos abren prontito, con lo cual puedes ir de empalmada tranquilamente a comer algo antes de retirarte.

Por último, los sábados, la parte abajo del todo se transforma en Flohmarkt (Rastro / fleamarket) donde es posible encontrar cualquier cosa.

31/03/2014

Agradable (y petado) mercado de alimentación con mogollón de sitios para comer. Los sábados se monta además un rastro.

La zona también merece la pena por varios edificios Jugendstil-secesión.

27/03/2011

precioso mercado

Aunque pueda ser turistico, encanta el cuidado que los vieneses ponen en todos sus escaparates y en este mercado no iba a ser menos. Es entrar y empezar a salivar. Una pinta riquísima, sea rodilla de cerdo, sandwich, flores, bizcochos, pan, o olivas rellenas de queso. Tiene muchos puestos de influencia turca por lo que podrás encontrar facilmente tés, especias y hasta delicias turcas

Os restaurantes y cafeterias tienen todos una pinta buenisíma y con unos rayos de sol no se puede perder una comida en sus terrazas

horario: lun-vie 6 a 19h30, sab. 6 a 17. puestos de comida lun. sab. 6 a 23h

13/12/2011

Maravilloso e infinito

Un mercado infinito (creo que los puestos ocupan más de un Km del centro de Viena) y lleno de vida.
Un buen sitio para ir a curiosear, tapear (hay muchos puestos de comida para llevar donde puedes coger un poco de aquí y otro de allá), descubrir sabores interesantes (sus restaurantes orientales son una opción divertida y barata) y para empaparse de la vida y el ajetreo de Viena.
Cuando más animado está es el sábado por la mañana, que es cuando al mercadillo de comida se une el de antiguedades, en el que hay puestos de todo tipo y para todos los gustos.
Los puestos cierran a las 6 de la tarde pero los restaurantes de alrededor siguen trabajando hasta la medianoche.
Desde luego para los amantes de los mercadillos es una auténtica maravilla. No apto para los que sufran de fobia a las multitudes.
También tiene opciones sofisticadas como restaurantes especializados en mariscos y pescados o pastelerías y tiendas de delicatessen impresionantes.
Una visita indispensable en Viena.

12/06/2011

Entre semana es un mercado de productos frescos, verdura, fruta, pan, encurtidos, especias, carne, pescado.. y ademas el sabado a partir de la parada de Kettenbrückengasse se instala el flohmarkt, rastro de antiguedades y otros objetos de segunda mano aunque hay que tener cuidado con lo que se compra, hay una ley que prohibe sacar antiguedades de Austria (supongo que referida a objetos mas valiosos)
Entre los puestos de comida hay una sucursal de Bäckerei Waldherr, una biopanaderia con productos vegan-friendly, todo esta buenisimo, aunque se aconseja el curasan relleno de fresa con las puntas chocolateadas!
Tambien se puede conseguir en algunos puestos un fladenbrot por 70 cts, tostadito con un poco de humus es una delicia..

13/12/2011

Me encanta

El mercado es genial, es una pasada pasear en pleno invierno entre sus tiendas viendo todos los productos que tienen. El olor es increíble.
Especias, frutas secas, comida turca, oriental, preparados típicos, fruta, verdura... de todo.

24/08/2010

pequemones lo descubrió en agosto de 2010

Imperdonable perdérselo

Depende de los gustos de cada uno, claro, pero nosotros, al menos, cuando viajamos, solemos ir a los mercados, nos encanta, y éste, no iba a ser menos, aunque es más turístico que otros, se nota por el tipo de puestos. Lo mejor son los bares y restaurantes que hay dentro. Puedes comer bien o tomar algo por poco precio. Merece la pena verlo.