07/11/2016

La cocina esencialista de Josean Alija no apta para todos los públicos.

Nerua me dejó tan desconcertado que mientras escribía la opinión intentando explicar que sentí en aquella comida me entró tanta pereza que al final dejé de escribir. Después de año y medio era el momento de volver y no podía dejar de publicar acerca de un restaurante tan polémico, por lo que empiezo de nuevo donde lo dejé aprovechando lo que ya estaba escrito.

En Abril del 2015 escribí:

Después de conocer Azurmendi el pasado verano en lo que fue una de las comidas del año, tenía ganas de volver a Bilbao para conocer la cocina de Josean Alija.

El restaurante en cuestión donde desarrolla su cocina es Nerua, tiene una estrella Michelín y está situado en el mismo Guggenheim.
Tenía muchisimas ganas de conocerlo porque cada vez mas se escucha hablar de el, y siempre bien.

A la hora de visitar nuevas
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4 comentarios anteriores

Adreid.

Alexo lo que pasa, desgraciadamente, es que hay clientes y clientes. Estoy seguro que con determinadas personas o ver más

hace 2 meses

Adreid.

Si Miss, eso es de agradecer y lo entiendo y defiendo. Lo que me falla a mi es ver más

hace 2 meses

04/08/2016

Nitidez, sabor, aparente sencillez. Sublime.

Julio 2016

Existen unas escaleritas casi camufladas a los pies del Guggenheim que dan acceso a uno de los tesoros mejor guardados del espectacular edificio de titanio que Frank Ghery puso en pie a la orilla de la ría de Bilbao. Tras recorrerlas, y una vez en su interior, los tonos blancos, la pulcritud y la perfecta ausencia de ornamentos innecesarios reciben a un comensal que aterriza prácticamente dentro de los fogones de un Nerua en el que todo está a la vista y el saludo al unísono de los cocineros se convertirá en la llave de entrada al fantástico mundo de la esencialidad de Josean Alija.

Nerua es la demostración de que la alta cocina no necesita estéticas rimbombantes, ni juegos de efecto, ni excesos florales o mil ingredientes en cada plato; es la búsqueda de la coherencia y de la aparente sencillez, pues
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06/01/2017

Orgía en la boca tras una aparente sencillez

JULIO 2016
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13/09/2012

Un intento de ser de lo mejor de Bilbao

Un restaurante que trata de ser lo mejor de Bilbao, pero que quizá peca de excesivo minimalismo para mi gusto. Al llegar a la mesa ni siquiera están puestos lo platos, ni los vamos ni las servilletas. Llegas y te sientas en una mesa vacía que tiene sólo un blanquísimo mantel perfectamente planchado. Es curioso pero es una sensación inquietante, como si no te estuviesen esperando. Todo un rollo muy zen, con mesas enormes separadísimas unas de otras para poder mantener conversaciones cómodas pero que parece que estás comiendo en mitad de una sala del museo. La decoración es espartana, vamos, que no hay nada en lo que fijar la vista salvo el exterior que se ve desde la enorme ventana. Una vista preciosa, eso sí. Tiene el encanto de poder comer en el mismo edificio del Guggenheim, en el edificio diseñado por ... opinión completa »

08/01/2013

Unico en su especie

La experiencia comienza al cruzar la puerta, al adentrarse en ese “hueco” trasero a la obra de Frank Ghery. De repente un “gabon” al unísono, y uno de los múltiples cocineros te explica cómo está dividida la inmaculada cocina.

Infusión de café verde degustada en la cocina, transmisión de calidez, en menos de tres minutos nos sentimos cercanos.
Sala totalmente blanca, impoluta, no hay rastro de arte en las paredes ni de vajilla en la mesa.

La gastronomía de Nerua resulta de elevada pureza, con dos marcadas vertientes. En una de ellas, se aplican avanzadas técnicas para ir más allá del resultado que daría el producto: tomates, cebolla, leche-parmesano. En la otra, el producto es casi por sí solo el todo, y su tratamiento es mínimo en perfección: almeja, cocochas, caqui,…

La propuesta Nerua es
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17/12/2012

UN GRANDE DE BILBAO DENTRO DEL MISMO GUGGENHEIM

Situación: sábado de noviembre en el que he tenido que ir a Bilbao desde Madrid a trabajar todo el fin de semana. 21:00 horas. Llevo trabajando desde las 9 de la mañana. A las 22:00 juegan el Madrid-Atlético. Estoy solo. ¿Qué haríais?

Opción 1: sales de currar, te coges un burguer King y te vas al hotel a ver el futbol en la habitación con el Ipad y Canal+ Yomvi.

Opción 2: sales de currar, buscas un bar donde echen al Madrid (recuerda que estás en Bilbao no en Madrid), y te pones a ver el fútbol tomando unos pinchos. Bitoque sería la mejor opción para este supuesto.

Opción 3: sales de currar, le echas huevos, quieres disfrutar de la vida, y te vas a cenar SOLO a uno de los mejores restaurantes de Bilbao
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13/09/2011

Una interesante experiencia

Tras subir las alargadas escaleras entramos en el recibidor del restaurante Nerua. Allí nos encontramos de frente con la cocina y sus integrantes trabajando. Había unas 10-15 personas, todos ellos muy majetes. Se trata de una cocina totalmente abierta y visible que nos enseñaron antes de ocupar nuestra mesa. Según nos comentó el chef, las zonas de trabajo estan separadas según temperaturas a pesar de que no hubiera división física, lo cual había exigido un diseño y equipamiento especial. Una vez que nos tiramos el rollete con el chef nos comentaron que podíamos tomar un aperitivo en la terraza, así que aprovechamos.

Tomamos un coctel basado en martini rosso que estaba sensacional y unos snacks, como veís el más divertido era las raspas de pescado. Aquí los puristas se tirarían de los pelos, pero eran curiosas y con la salsa estaban muy
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29/11/2011

síndrome Guggenheim

Aunque parezca frívolo, y además lo sea, hace mucho que no veía una relaciones tan guapa recibiéndote en un restaurante como este domingo en Nerua, con una sonrisa deslumbrante y unos ojos verdes imposibles. De hecho, desde la primera maitre que tuvo Ramsés no recuerdo haberme enamorado tan rápido en la entrada de un restaurante.

Lo que no quiere decir, desde luego, que la comida desmerezca. Ni mucho menos. La infusión de camembert, uno de los platos estrella, resulta sorprendente y sabroso, muy osado, quizá no redondo, pero casi. Como plato principal, cochinillo confitado, excelente, con unas endivias con una especie de salsa de maracuyá que me entusiasmaron.

El servicio, aparte de la guapísima relaciones públicas, es de lo mejor que he visto últimamente. En cuanto al precio, un entrante, un plato principal, agua y café, 48 euros, diría que razonable.

13/10/2011

Hace unos días acudí a este nuevo y cuidado restaurante del Guggenheim.
El servicio maravilloso, atento, y cuidado hasta el último detalle, así como las instalaciones minimalistas, blancas y sin estridencias.
El menú degustación, exactamente el mismo que ha comentado el chico que me antecede, me parece muy curioso.... pero no sorprende.
En resumen, carísimo, y no dejas de comer una cebolla,... y una berenjena, tomatitos rellenos y poco más. No pago más de 100 Euros por eso, lo siento. Lo mejor el pan.
No volveré.