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Nimú Bistró - CERRADO

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17/11/2016

Arte en la sala y en el plato

Hoy visitamos uno de los hoteles más exclusivos de Madrid con notable prestigio internacional, que no es otro que el hotel Adler, y nos encontramos una auténtica joya gastronómica, la cual merece muy mucho la pena visitar: niMÚ Bistró. un nuevo restaurante vanguardista en una zona lujosa y residencial, donde el chef Héctor Arias deleita al comensal más exigente. A partir de la mejor materia prima Héctor elabora una gastronomía muy amplia y con gran recorrido, que no deja de sorprender.

Y siendo parte de un hotel exclusivo como es este restaurante, la decoración interior no le va a la zaga, en absoluto. La colección de arte que uno se encuentra en la sala es digna del mejor museo. Nombres como Chillida, Tápies o Miró nos esperan junto al plato. Todo ello además, bajo una luz tenue,espacio confortable y un notable silencio, que crean un ambiente agradable y de relajación, lo que coloca al niMÚ bistró en el top de los top.

Tras la emoción de contemplar un lugar tan especial, comenzó la fiesta. Entrantes varios y todos ellos exquisitos. Primero, burrata sobre tartar de tomate, guacamole y granadas. Todos los comensales llegamos a la misma conclusión; jamás habíamos degustado una ensalada a base de burrata de semejante calidad. Cremosa, refrescante y sabrosa. Estoy seguro que dicha burrata viene directamente de Italia a la cocina de niMÚ bistró. Excelente.

Continuemos con los entrantes. El segundo fue igualmente de nota: crema de patata trufada con huevo poché y chorizo salteado. Arte en la elaboración con un resultado extraordinario. En definitiva, unos huevos rotos con mucho arte y sabor.

Último entrante, pero no por menor excelencia, sino por su más tardía llegada a la parrilla de salida gastronómica. Habitas frescas con jamón y huevo escalfado. Nuevamente la importancia del producto. No existe misterio. Buen producto, sinónimo de plato de calidad.

Momento de analizar los platos principales. A diferencia de ocasiones anteriores, el pescado brilló por ausencia. Sólo carne en la mesa. Entrecote laminado con salsa de foie y colmenillas. El maridaje entre la carne y el foie perfecto. Pareja ideal que en su conjunción posibilitaron una criatura muy especial.

Continuemos saciándonos de carne. El más vistoso de la jornada gastronómica: milhojas de roastbeef con patatas churro. Magia visual. Aquellas patatas que eran exactas a unos churros, pero su sabor estaba a la altura de las patatas más delicadas no se nos van a olvidar a ninguno de los comensales. Auténtico trampantojo. Y la carne, soberbia. Gracias.

Por último, un clásico de la cocina madrileña: rabo de toro desmigado con verduras salteadas. Si son amantes de este tipo de carne, se volverán locos. Preparación perfecta, como debe de ser. Carne tersa, pero blanda al mismo tiempo, para no dificultar su ingesta.

Los postres, en la línea con el resto; insuperables. Para empezar un verdadero homenaje al chocolate. Explosión de este manjar en el plato, y nunca mejor dicho, habida cuenta de su diseño: chocolate frito. Ideal para los enamorados del cacao.

Más chocolate, pero en este caso más fresco y más digestivo: helado casero de chocolate. Buen contraste. Primero el caliente e inmediatamente el frío. Muy aconsejable.

Cambio de tercio. Otro de los clásicos dulces, pero que en niMÚ bistró está realmente cuidado, a tenor de su nombre: leche frita "en honor al jefe". Con ese nombre se deben cuidar muy mucho los detalles, y doy fe que así lo hacen. Enhorabuena.

Para acabar, el postre estrella: milhojas de piña con mascarpone y madeja de caramelo. Primero, un recordatorio. Ya ven que en niMÚ bistró el queso italiano no nos abandona en ningún momento. Acertadísima elección. Y en segundo lugar, la imagen gráfica vale más que mil palabras. El sabor se lo digo yo. Sublime.

Y como siempre, en un lugar de esta altura para acompañar a los cafés el toque final. Una especie de tejas de almendras que nos hicieron gozar aún más, si cabe.

Con niMÚ bistró comenzarán viendo arte en la sala y acabarán saboreando verdadero arte gastronómico. Vayan y compruébenlo ustedes mismos.

Última visita: 6/11/16

Web del restaurante
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Goya, 31
28001 Madrid

91 426 32 25

gastrodisfrute.blogspot.com.es/2016/11/arte-en-la-sala-y-en-el-plato.html

11/01/2015

Calidad subida de precio

Fuimos con una pareja de amigos que ya habían estado. Local situado en Goya, por encima de Claudio Coello, hacia Velázquez. Mesas muy amplias, no muchas porque el local no es grande, pero adicionalmente dispone de un reservado para 8-10 personas. Desde que llegas hasta que te vas eres bien atendido, tanto por los camareros como especialmente por el jefe de sala, que es un gran comercial. Pedimos para 4 personas todo para compartir al centro. Tomamos 2 cervezas, una coca cola y un tinto de verano con unas patatitas que te sacan. La cesta de panes variados desde el principio es bienvenida en todas las mesas compuesta por panes integral, blanco, y flautitas de pipas. Muy rico! El aceite para acompañar, “Astigi” de Écija. Comenzamos con una ensaladilla de carabineros, con trozos grandes, muy natural y sabrosa. Se acompaña de pequeños tomates y unas tostaditas. Excelente! Seguimos con los niguiris de huevo de codorniz, con trufa. Original, vaya presentación! Si a eso le añades que te ponen una especie de jeringas con soja para inyectar en el huevo y a su vez en la bolita de arroz este caldo que junto a la trufa que lleva le da un sabor único. Me recordó a arroz a la cubana por decir algo. Vaya plato tan rico! Eran 6 unidades. Seguimos con una ración de pulpo con puré de patatas con un toque de pimentón que le cambia el color. El puré a un lado y los trocos de pulpo a otro. Suficiente para repartir y probar otro manjar. Un poquito más terso el pulpo hubiera sido mejor. Seguimos con 2 raciones de atún de almadraba, ya que cada una trae 2 lomos y es más fácil de compartir acompañados de unos tirabeques que lo hace más saludable todavía. La salsa que lleva por encima, si no la pusieran, dejaría el plato en un notable! De esta manera lo dejamos en un aprobado alto. Finalizamos con steak tartar, no elegido por mí, pero algo bueno del lugar; con un toque picante, no es mi plato favorito. Me limito a decir que estaba correcto. Los panecitos que trae son de frutos rojos y patatas estilo enrejado. Toda la comida la acompañamos de un Luis Cañas Crianza 2011, bien conocido por 3 de los comensales y en honor al cuarto. De precio 18 euros, el mejor calidad precio de la carta, ya que otros estaban muy subidos de precio. Terminamos con un tatín de manzana, fino, templado, riquísimo! Era acompañado por una bola gigante de vainilla, la cual estaba separada de la tarta. Un postre pequeño para 4 pero para dejar un inolvidable sabor de boca. 2 cafés y una infusión (las 3 por 9 euros!) cerraron esta comida de 172 euros. Nos quedamos con ganas de tomarnos una copita. Servilletas de tela en mesas cómodas y algunas de ellas disponen de sofás que lo hacen más cómodo. Me gustó el detalle de las tejas con el café. No me gustó que para ir al baño tienes que cruzarte todo el restaurante para pasar al local conexo que es el hotel Adler, establecimiento que lidera este proyecto. Precio ligeramente subido de precio pero lo merece. Para volver y lo recomiendo totalmente.

17/02/2014

Un bluff

hace un mes estuve comiendo en nIMU, situado en los bajos del Hotel Adler. La decoración es acogedora y cálida (recuerda en cierto modo a un pub ingles), pero la comida deja bastante que desear.

Tomamos un tortilla de patatas, unos callos y unas cigalas al pil-pil (a 27 €) totalmente insípidos. Lo mejor fueron unas laminas de foie que tomamos de entrada y... unos churritos de pollo que pedimos para los niños (lo q dice bastante de su cocina).

Ayer estábamos tomando unas cañas por la zona y entramos para que lo viese un amigo. Nos "asaltaron" ofreciéndonos una mesa, pero al decirles que estábamos tapeando, nos ofrecieron una mesa alta para tomar unas cañas. Pedimos 1 caña y 2 vinos y una ración de foie por picar algo. Al pedir una segunda caña y otro vino, rellenaron la otra copa de vino (q estaba por la mitad). Cuando trajeron la cuenta, cobraban 5 copas de vino (¿?) y 4,50 € por el cubierto. Hace mese que no añadía ningún sitio al apartado "Revisar cuenta" (¿tendrá algo que ver la crisis?)

El servicio es "muy muy muy" atento, el maitre me recordaba a José Luis López Vázquez en Asalto a las 3 y su famoso "un admirador, un esclavo, un amigo, un siervo...": (youtube.com/watch?v=sPa2KD_f8ik&list=PL2ACA7CF90FB50325). Nos explico que el local tenia un nuevo concepto, mas cercano ala gente, pero desde luego cobrar el cubierto por tomar unas cañas me parece fuera de lugar

Teniendo cerca sitios como La Maruca, El Lateral o el Oter de Claudio Coello, no creo q vuelvan a vernos en mucho tiempo.

Mónica Gutiérrez-Aller + seguir 72 sitios, 30 seguidores

17/12/2013

Cocina elegante y acogedora

Tenía grandes esperanzas en esta nueva apuesta de restauración que ofrece el elegante Hotel Adler, el restaurante “Nimú Bistró”, esperanzas cubiertas con creces por cada detalle que he visto y he probado; ya solamente la idea de que la decoración es obra de mi admirado Pascua Ortega era motivo más que suficiente para reservar, pero es que además la cocina satisface todo tipo de paladares.

Siempre que he visitado este hotel me quedo con la imagen de un estilo inglés actualizado, elegante sin barroquismos, cálido sin que resulte sobrecargado, y así es mi visión de la decoración del nuevo Nimú Bistró, en tonos madera, rojizos, caldera y azules, con zócalos de madera y una imponente chimenea que gobierna la sala. Original una de las paredes cubierta con teteras de loza blanca, y las lámparas proporcionan una iluminación acogedora, íntima, excepcional la que está en el techo en el centro de la sala.

La carta es diferente a otras, ofrece platos de muy distintos tipos y muy distintos precios, así que resulta muy atractivo tanto para cenar con tu pareja como para ir con amigos o familia; el aperitivo de la casa es justo eso, de la casa: patatas fritas que elaboran en su propia cocina, con el punto justo de sal, que volaron de la mesa en cuanto las probamos. En nuestro caso como entrantes (y ya que la comida era familiar), elegimos láminas de foie de pato casero con manzana, una recomendación del jefe de sala de lo más acertada, el toque de la manzana era exquisito; tortilla de patata poco cuajada con salmorejo, presentada en cazuelitas individuales, una mezcla original y genial con el salmorejo, y realmente poco cuajada, absolutamente deliciosa; y callos a la madrileña, un clásico de las comidas familiares.

Y como platos principales hubo un poco de todo, carne, pescado, caza…: creo que la perdiz puede ser uno de mis platos favoritos en el mundo, tomé la perdiz estofada, presentada en una cazuela de Le Creuset (o parecida), y emplatada al momento, un guiso delicioso, quizá el único “pero” que puedo ponerle es que estaba un pelín demasiado hecha para mi gusto, pero como digo, soy un tanto exigente con los platos de caza porque me encantan!; el steak tartar ofrecía una presentación más atractiva de lo habitual, con tostas de pan con frutos secos y chips de patatas, y a decir de las personas que lo tomaron (auténticos especialistas y degustadores de todo tipo de tartares), quizá merecía un toque más picante (si me permiten el consejo, creo que deberían ofrecer una prueba antes de presentarlo en el plato, para conseguir el punto de picante); merluza frita con pimientos del Bierzo, también con una presentación en plato diferente a lo habitual, con los pimientos en una pequeña cazuelita, con un olor de lo más apetecible y pescado hecho en su punto justo; y cigalitas al pil pil que eran un auténtico espectáculo. Fáciles platos para los peques como croquetas caseras de cigala o churritos de pollo crujiente con salsa de mostaza y miel, que gustaron un montón también a los adultos.

Excepcional la tarta fina de manzana, no dejéis de probarla (insisto, no soy nada de dulces ni de postres, pero esta tarta es mención aparte).

Y la carta de vinos muy amplia y con distintas referencias, muchas buenas opciones para elegir, Abadía Retuerta en nuestro caso.

Los precios son muy aceptables, éramos ocho personas y pagamos sobre unos 250 euros.

Es un gusto ver trabajar al jefe de sala y a todo el personal, profesionales y discretos, atentos y amables.
Gracias por todos los detalles, la comida fue un auténtico placer.

12/03/2014

Acogedor bistró del hotel Adler

Bistró y terraza. Restaurante y hotel. Ambiente chic y desenfadado. Pero, sobre todo, un servicio que no deja de lado las cinco estrellas del hotel en el que se encuentra. Estas son las consignas de un restaurante enclavado en pleno barrio de Salamanca y que mimetiza con el clasicismo elegante del entorno.

Su lema “El nuevo restaurante en Madrid de la buena cocina” hace referencia a la reforma operativa y conceptual del antiguo restaurante del hotel Adler, ahora adaptado a las nuevas demandas de una restauración más desenfadada y económica.

Nos gusta.

Fotos y más info, aquí:
madridmuychic.com/nimu-atemporal-y-acogedor-bistrot-del-hotel-adler

11/10/2014

Muy mono...muy insulso. Y claro, caro.

Abandonas con la sensación de...¿me han timado, no?
No lo tienes claro. Algunos platos ricos, sin más, otros simplemente ni los recuerdo.
El sitio es mono, pero cual no lo es ahora en los madriles?
No volvería.

14/09/2013

Renovado restaurante en el Hotel Adler

Se han adaptado a los nuevos tiempos cambiando la decoración y reduciendo las raciones y los precios. La calidad de la comida es bastante buena y el ambiente muy agradable.

Podéis ver el resto de la crítica, precio y fotos aquí:

mad-queens.blogspot.com.es/2013/07/nimu-bistro.html