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08/12/2009

Uno de los clasicos pamploneses

Un bar en el que se cuajo y cuaja parte de la cultura y el ambiente de Pamplona. Perfecto para los días de lluvia y la tertulia.

26/12/2008

eye lo descubrió en diciembre de 2008

en los bajos del teatro gayarre, que rico, que cosas, que vuelvo
Iñaki Rodaballo ( nombre predestinado donde los haya y ex socio de Senen González en el Sagartoki de Vitoria)
Bien sabidas son su dotes para diseñar una barra espectacular que rebosa imaginación y belleza. Este joven chef es un ‘número uno’ en la culinaria en miniatura y ofrece desde propuestas tradicionales hasta creaciones de altísima cocina. Entre las primeras, hay que destacar las tortillas de patata y bacalao, que se hacen al instante, en raciones individuales, saliendo muy ricas y jugosas.
Antológica, colosal, inenarrable, todos los elogios son pocos, por estética, naturalidad y complejidad, la ensalada de alcachofa frita con jamón, foie gras, crema de almendras crudas y pan de oro. Talento, exquisitez y hermosura que se refrendan –y de qué manera-, en el mejillón sobre borraja en tempura con gel de Martini a la naranja y aire de tónica. El bacalao al pil pil con un toque de limón coronado por su piel crocante significa distinguir la tradición incidiendo en la nobleza del producto y en la técnica, sale inmaculado, tornasolado... en verdad manjaroso. Las patatas bravas, los diversos y muy originales fritos... cuanto se guisa tiene impronta.
A la carta
Otra de las facetas del establecimiento, igual de exitosa si cabe, es el menú del día, de una relación calidad-precio imbatible. Por 14 euros -vino y agua mineral incluidos- se pueden papear platos como las pochas con almejas, los tortelli con espinacas y ricotta, la sopa tailandesa, el rape con berenjena en tempura, el bacalao con crema de puerros, o las costillas de cordero con chips de tubérculos. El comensal puede elegir entre seis primeros, otros tantos segundos e igual cantidad de postres, todos ejecutados con auténtica profesionalidad. Bastante más que dignos para una oferta en saldo.
Una tercera vertiente la constituye la carta gastronómica, que sólo funciona las noches de miércoles, jueves, viernes y los dos servicios del sábado. A diferencia de los dos primeros capítulos, ciertamente consumados, está aún por madurar, con independencia de que se aprecie un evidente fondo coquinario. Con el tiempo, el proyecto seguro que acabará aclamado. Sobran inteligencia y dotes para ello.

18/10/2009

De pinchos, para comer, y para ir de copas

En la última feria del pincho en Pamplona, fueron unos de los finalistas.

Para comer, platos originales (no muy abundantes) y muy curraditos. Un 8.

Precio: baratillo.

Un poquito lentos para la comida, a pesar de no tener a mucha gente.

13/02/2009

esperábamos más

Nos defraudó el supuesto plato estrella del menú: los pintxos que supuestamente obtuvieron grandes premios gastronómicos.
El servicio, para echar de comer a parte: una absolutamente torpe, el otro, excesivamente presente y pretendidamente gracioso.
Muy ruidoso