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06/04/2016

Suceso extraño no identificado

Aclaro: La comida estaba muy rica.

Si una cosa he entendido escarbando entre las críticas y opiniones de todos ustedes es que visitar un restaurante/bar/cafetería/whatever es una experiencia completa: es la comida, son los tiempos, los camareros, el servicio, la carta, los vinos, el trato, las sensaciones, el local, es la cantidad, color y disposición... es UN TODO.
He sido camarera, he trabajado de cara al público muchas veces y en distintos puestos para costearme la universidad, sé lo que es un cliente jodío. Normalmente soy la persona más respetuosa cuando soy cliente, pues sé lo que significa estar del otro lado.
De la misma forma: me gusta que sean respetuosos conmigo.

Aclarado todo esto: quizás la camarera que nos sirvió tenía el día MUY torcido o complejo de madre. Malos días tenemos todos, pero dudo que yo vuelva.

Os digo: el vino muy rico, las alcachofas espectaculares, así las croquetas y las lentejas que nos sirvieron de tapa mientras esperábamos la comida y si recuerdo los huevos trufados casi me planteo volver. Pero justamente no.

No hay fotos de los huevos, pues la camarera tuvo a bien meter la mano en nuestro plato sin ton ni son, sin disculpas y sin ofrecer a cambiárnoslos y ante nuestra queja dijo: "ah, pues tarde". Y airosa se fue. Tal cual.
Aún no sé qué cara se me quedó, pues yo no soy mucho de disimular.

Creo que madre sólo tengo una y que yo sepa vive en Alicante, tengo 33 y no me parece de recibo que nadie toque "mi" plato sin mi permiso.

Y lo siento, una carta con manchas "no es bien". Además me choca mucho con la estética cuidada del local (que la tiene) y con el que tengan un detalle (tapa elaborada) mientras esperas la comida.

Espero que la mía sea una experiencia aislada y ya está. Tomadla como eso: aislada.