Autentico ristorantino italiano, una cocina de calidad a un precio incomparable en Madrid.

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19/12/2016

Probablemente mi italiano favorito de Madrid. Me gusta porque no tiene pretensiones, es muy acogedor, tranquilo, sin ruido, te atienden de maravilla y tienen una pasta rellena de pera y ricotta (fagottini) que es inolvidable.

Es un buen lugar para ir a cenar 2, 3 o 4, pero no más. Es pequeñito y no caben grupos grandes.

El precio es muy razonable, con vino y postre compartido unos 20-25€ por persona.

Para volver una y otra vez.

31/03/2015

Comida. Día laborable. Marzo 2015.
Comanda para dos: una caña, copa de Viñas del Vero 2013, copa de Comoloco, Insalata Betty Boop a compartir (rúcula, mango, queso de cabra., frutos del bosque, aceto balsámico y panceta), Pasta Paccheri dei Viziosi (espárrago fresco, panceta, pesto de tomate seco y queso gorgonzola), Pizza Aluccino (mozzarella de bufala, boletus, cecina de León, tomate seco, albahaca y tomatitos cherries), Torta al limone, Rooibos y Café.

Restaurante que ocupa lo que antaño fuera un bareto de los de toda la vida y que mantiene idéntica distribución. No destaca por su decoración aunque sí me fijé en algún que otro detalle bastante absurdo, como una ristra de hojas de árboles secas colgando del techo, que me recordó a los trabajos de manualidades que hacen los críos en el colegio. En sala, un camarero. Italiano. Trato amable y correcto. También conocí al cocinero, italiano él también, y no porque pasara yo a la cocina sino porque salió dos veces al comedor a preguntar como iba la cosa.
En carta presentan seis antipasti, seis platos de pasta fresca, dos platos principales, cinco de pizza y tres postres.

Cata: La ensalada me resultó atractiva por combinación de ingredientes pero ya en boca resultó que la rúcula los avasallaba a todos. Una más pequeña y suave hubiera funcionado mejor. También, como apunte, comentar que desde el 1 de enero de 2014 están prohibidas las aceiteras rellenables para hostelería. Sres., tomen nota.
Mi pizza: su única gracia, la cecina. Faltaba algo más de sabor en la base, que no pueden aportar ni la mozzarella (alimento insípido donde los haya) ni los cherries semicocidos en el horno (idem de lo mismo). Los demás ingredientes tampoco ayudaban.
Plato ganador: ¡La pasta! Buen punto de cocción y rica de sabor.
En cuanto al postre, preguntamos al camarero si era casero y nos dijo que no, pero “que como si lo fuera”. Lo pedimos y, como era de esperar, error.
(El camarero nos comentó que los fines de semana sí los elaboran caseros (creo recordar que panna cotta y tiramisú de coco)).
Buen café.