La primera pastelería japonesa y matcha bar de Madrid.

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03/11/2016

Correcto

En mi primera visita probé el Anpan Matcha, es una especie de brioche relleno de mascarpone, crema de té verde y frambuesa una pasada de rico! También nos decidimos por el Matcha Swiss Roll, una especie de brazo gitano con bizcocho de matcha y mascarpone.

14/01/2016

EL TÉ DE LAS CINCO JAPONÉS

8 de enero de 2016, tras una comida estimulante en Ronda 14 nos abstenemos de tomar postre y dejar hueco para merendar en Panda by Hattori Hanzo.

No somos nosotros de merendar, pero después de conocer la nueva propuesta de Panda Patisserie en esta web y leer las reseñas de Víctor Roces y Pilar Monfort, no dude un segundo y me dije… Aquí tengo que venir con alguna de mis amigas, con las que tampoco tengo costumbre de merendar, pero podía ser una nueva experiencia culinaria en versión dulce.

Pues no fue con mis amigas, sino en un alarde de improvisación bastante infrecuente en mí, con mi pareja.

No recordaba el horario de apertura, así es que llegamos poco después de las 16,00 horas, nos informaron que abrían a las 17,00, así es que aprovechamos para hacer unas compras hasta “la hora del té”.

Ya conocíamos Hattori Hanzo, aunque no habíamos estado en esta sala del local, sino en las mesas de la entrada. Ya sabréis que éstas están preparadas con el hueco en el suelo para introducir las piernas como algunos restaurantes en Japón. La sala es sobria y para darle un toque de calidez incorporan en cada mesa una orquídea y un azucarero en tonos pastel con un diseño muy sencillo y elegante que, aunque n parezca un detalle insignificante, transforma el local.

Además de nosotros, tres mesas más ocupadas.

La carta está compuesta por pastelería japonesa de corte occidental (según leo al experto, Víctor Roces). Aunque nos apasiona la cocina japonesa e incluso hemos tenido el privilegio de visitar Japón, la escasa importancia de este apartado en los restaurantes japoneses y nuestros gustos más de platos salados que dulces; nunca nos habíamos interesado por ellos, pero lo leído había despertado mi curiosidad.

A lo que iba, un apartado de anpan (que al solicitar la comanda nos comentaron que habían sustituido por una especie de donut), dorayakis, macarons, minimochis,… Excepto los dorayakis y los macarons, todo completamente desconocido. Los platos dulces pueden acompañarse de tés japoneses, tés del mundo, café y una oferta variada de otro tipo de bebidas a las que no presté demasiada atención ya que tenía claro que mi elección sería un delicioso té japonés.

Así es que la comanda fue un dorayaki original (que no podíamos obviar después de ver la película “una pastelería en Tokyo” y dado que no los habíamos probado nunca), un matcha swiss roll, un té sakura sencha y una limonada yuzu para mi pareja que está empezando a utilizar este ingrediente en alguna que otra de sus recetas y no podía dejar de probarlo.

El dorayaki nos pareció muy rico, esperaba que la crema de judía roja fuera más agresiva, que supiera más a judías, pero para mi sorpresa el sabor es muy agradable y dulce, claro.
El roll de bizcocho de matcha con mascarpone, jugoso, suave, ligero; riquísimo.

El té, a los que cronometran el tiempo para tomarlo en su punto justo, igualmente fino, elegante, aterciopelado, una delicia. El zumo de yuzu muy refrescante e ideal para una tarde calurosa de verano.

En definitiva, nos ha gustado mucho. Presentación muy cuidada. Servicio correcto que, por cierto, se ve obligado a agacharse constantemente para atenderte y precio correcto, 15,60€ en total.

Tengo que volver con alguna de mis amigos golosos.

Yanzoo

A mi Panda me encanta!!

15 de enero de 2016

gastrolola

Acabo de leer tu reseña, Eum, muy buena y completa, me has convencido aún más para volver a Panda e incluso aprovechar para llevarte algún pastel para obsequiar con esa presentación tan elegante

16 de enero de 2016

18/01/2016

japodulces

Que conste que me pasé para preguntar por el tema sin gluten, y era un domingo por la mañana (no estaba la pastelera para confirmar), me quedé con ganas de probar los donuts con yuzu, que no tenían, y alguna cosilla más que no me pudieron confirmar (tengo que volver).

Está dentro del restaurante, y tiene poco "expositor" :)

Muuuuuuy majos, puede valer para regalar ya que viene todo muy "cuqui" :p

Finalmente me llevé dos hanami dango, a 3,5€ cada uno,

En fin, queda pendiente pasar a probar más cosas e incluso a tomar algo relajadamente allí.

Mims

A las 7 te echan "amablemente", ya que abren el Hattori Hanzo. Y si vas a partir de las 6 puede que haya cosas de la carta que no tengan.
Merece mucho la pena ir, es todo über-cuqui.

18 de enero de 2016

OVerGon

apuntado queda :)

18 de enero de 2016

01/12/2015

Festín de sabores y matices nuevos. Calidad excelsa. Salón precioso.

Hay tardes que una quiere encontrar un pequeño refugio de tanto trajín, ruido y polución en Madrid. Tardes de otoño que apetece refugiarse en un lugar agradable y tranquilo y ver llover a través de amplios ventanales con un Latte caliente entre las manos y un buen libro. Tardes de reencuentros con amigas a las que tienes mil cosas que contarle y necesitas un lugar semi-clandestino y no muy ruidoso para explayarte. Tardes con un mono horrible de azúcar en las que te apetece sentarte en un restaurante de postres (algo que solía hacer en Nueva York o en Londres) y que te deleiten con postres preciosamente emplatados y acompañarlo de una carta de tés de calidad y bien servidos.

Para todas estas tardes, y mientras el sitio siga siendo semiclandestino, yo he encontrado en Panda el lugar perfecto. Como sabéis los que me habéis leido por aquí alguna vez, soy asidua a japoneses y entre ellos a Hattori Hanzo. Pues bien, este proyecto llegó a mis conocimiento a través de una preciosa foto que publicó el restaurante en twitter de unos macarons con orquideas que me dejó fascinada y donde hablaban de la primera pastelería japonesa de Madrid. La verdad es que había probado algo en el extranjero pero nunca en España, y creo que hay alguna pastelería japonesa en Barcelona, pero no me sonaba en Madrid. De nuevo, igual que hizo el restaurante el año pasado, me ha sorprendido mucho esta propuesta no sólo original sino mimada y cuidada al detalle.

Desde entonces he ido 3-4 veces y a todo el mundo que llevo se queda fascinado y suelta un: "pero como sabes que está esto aquí!". Y es que salvo en rrss, no le han hecho mucha publicidad al sitio, que al compartir espacio con el salón principal del propio restaurante, pasa muy muy desapercibido. Esto lo hace ideal para escaparse allí a relajarse, siendo uno de los pocos sitios donde poder "pensar" (sí, ha veces se agradece un sitio donde la atmosfera te permita ejercitar el cerebro...), leer o incluso "hablar" (y sí, también se agradece poder mantener una conversación sin estar pegando voces como me pasa en Mama Framboise cuando no tengo otra pasteleria cerca).

Me fascina además del ambiente, el tipo de clientela que tiene: muchos muchos asiáticos (lo cual dice mucho del sitio), expats buscando dulces japoneses en Madrid; gente del mundo de la moda; actores famosos memorizando guiones; creativos publicitarios buscando inspiración; ilustradores aprovechando para dibujar en las amplias mesas de madera; y muchas muchas señoritas y señoras con amigas buscando tés y dulces de calidad. He de reconocer que la atmosfera que se respira me inspira, relaja y fascina a partes iguales.

En cuanto a la comida y bebida, lo sencación principal que te llevas es la de "calidad" y "frescura". Harta de consumir tartas y postres que llevan horas y horas en vitrinas, la verdad que comer dulces recién emplatados es una experiencia 100% nueva. La fruta, de increíble calidad, se ve recién cortada; los crujientes crujen...; los bizcochos tienen la humedad adecuada; los chocolates tienen aromas y matices y se aprecia que usen Valrhona...
El "lava cake" de chocolate que llaman Fuji es sencillamente una obra de arte y el sabor del bizcocho casero a modo de soufflé de chocolate es bestial. En fin.. mejor ir y probarlo. Pero pensad en dorayakis de chocolate blaco Ivoire Valrhona y rosas con gel de lichi y fresas frescas; limonada casera de yuzu con stevia; té con pétalos de cerezo y sabores salinos, dulces y florales; macarons de té verde y frambuesa; matcha latte con leche de soja y kinako y un largo etc de sabores nuevos.

Y luego está la estética. Me parece impresionante el tandem que hacen la estética japonesa aplicada al mundo dulce. Si en la gastronomía japonesa hay mucha lírica, en la pastelería japonesa el uso de colores, flores y hojas da lugar a postres muy muy bellos que es imposible no fotografiar y pedir perdón antes de comerlos.

Honorable propuesta no solo culinaria sino cultural por parte del restaurante Hattori Hanzo que no hace sino afianzarlo como el restaurante japonés más disruptivo de los últimos tiempos y, en cuanto a mí, el que más me ha enseñado acerca de la cultura gastronómica japonesa. Mención aparte merece el blog del sitio donde si te quedas con curiosidad tienes una enciclopedia sobre Japón y todo lo relacionado a los platos que comes, la historia que hay detrás, proceso culinario, etc.

Lugar imprescindible para mí que me hace debatirme internamente entre mis ganas de darlo a conocer a mis allegados y sorprenderlos y mis ganas de que siga siendo clandestino y sólo para mí! :)

Intolerantes a la lactosa, celíacos o personas anti-gluten como yo estamos de suerte: leche de soja sin coste extra y varios pasteles sin gluten.

27/05/2015

volga lo descubrió en mayo de 2015

Salón de té japonés en el local de Hattori Hanzo.

La gente de Hattori Hanzo se ha sacado de la manga un idea para aprovechar el local en los horarios en los que está cerrado como izakaya, esto es, de 17 a 20 (de lunes a domingo, porque abren también los días que cierra la izakaya).

Han empezado a usar la zona de mesas bajas de madera (con entrada solo desde Desengaño) como "patisserie" (así se denominan en twitter), donde sirven distintos productos típicos de repostería japonesa de inspiración occidental (sobre todo francesa), junto a una amplia carta de tés orientales.

Me interesé desde el mismo día que lo anunciaron (lleva solo una semana abierto) y tenía dudas de qué tipo de concepto sería. No sabía si sería algo tipo pastelería con mostrador con producto y pensado para pasar y llevar o algo más de estar sentado.

Después de visitarles (me acerqué a los 3 días de abrir y he vuelto ya otra vez) puedo confirmar que no está pensado para pasar y recoger, sino que es un salón de té más clásico, donde te sientan y te atienden. Algunas camareras son japonesas, otras han residido allí tiempo, y la atención está cuidada, y buscan ese punto de atención japonesa old-fashioned, educada y medida al detalle.

Hay que ir allí a pasar el rato, nada de ir a tomar algo rápido, porque se lo toman con mucha tranquilidad. Muuucha tranquilidad. Cada cosa que pides, al menos por ahora, que están en rodaje y no hay casi nadie (en mi caso estábamos solos de hecho), la hacen en el momento, así que tardan fácilmente 20-30 minutos en servirte lo que pides. No creo que sea problema si vas con tiempo, en grupo y quieres que la conversación sea el centro y la comida y bebida el complemento y no al contrario (algo así diría también de Hattori Hanzo como izakaya). Las prisas no funcionan aquí.

¿Y qué venden? Pues como comentaba al principio sobre todo repostería japonesa, en concreto algunas especialidades inspiradas en repostería francesa y adaptadas con el tiempo a los gustos e ingredientes de aquella cultura: macarons, anpan, dorayaki, mini-mochi, dango, swiss roll... que rellenan con distintos sabores (judía roja, té verde, sésamo negro, sakura...) También hay algunos platos salados como bao, pollo frito, hamburgesitas...

Y para beber carta de tés japoneses, carta de tés del mundo, otras infusiones, limonadas, algún vino o refresco...

Subo a la galería de fotos la carta completa.

La calidad de los productos es impecable. Como digo, se lo toman con calma, pero lo que sirven es de mucha calidad, se nota casero, fresco, preparado en el momento y con ingredientes buenos. Quieren servir calidad, y además se trabajan la presentación, con un emplatado con gusto.

La carta de tés también tiene muchas referencias "raras", exclusivas, que para los entendidos del té pueden ser muy interesantes.

De precios van algo subidos. No es una cafetería barata, pero tampoco es muy loco. Se puede merendar por unos 10-15€ persona, con bebida y algunas cosas para probar o compartir.

Como podéis suponer tras leer esto, la carta, el tipo de atención y el espacio convierten el sitio más en un salón de té "fino" que en algo joven, divertido y mucho menos en algo "kanalla" (que sé que gusta mucho esto por aquí). Como dirían en Japón, es más un kissaten que un kafe.

¿Cosas malas? Al tener un horario de día y que las ventanas den a Desengaño, las vistas de las prostitutas y clientes te sacan un poco del rollo, y no dan para sumergirte demasiado en la finura y elegancias de la atención.

Siguen en rodaje, y les falta todavía packaging propio para la opción de producto para llevar, o para regalo (que me comentaron que lo tendrían).

He echado de menos algunas cosillas como taiyaki, trufas de chocolate y té, daifukumochi grandes (los que tienen son pequeñitos y casi todos rellenos de helado), y tal vez alguna tarta o pastel. Supongo que será cuestión de tiempo que vayan ampliando o modificando la carta en función de temporada o gustos de los clientes.

¿Funcionará? Es una apuesta arriesgada. Va dirigido a un público distinto que el Hattori. Más femenino (cualquiera que haya leído el Gourmet Solitario sabe que los sitios donde se sirve dulce no son sitios para hombres en japón), menos joven, más elegante... No sé si conseguirá público en ese horario y en plena Gran Vía (o peor aún, en pleno Desengaño), porque esto me pega más en otro sitio (¿barrio de Salamanca?).

Veremos, pero calidad de producto y originalidad no le falta. Todo depende del boca a boca.

je suis béatrice

Ganas de ir.

27 de mayo de 2015

Yanzoo

Pues con esa descripción a mí me han ganado!!!

27 de mayo de 2015

Pilar Monfort

Muy buena reseña como es habitual en ti! Y qué ganas de ir, si sumas que soy asidua ya a Hattori y que soy adicta a los buenos dulces, ya me has alegrado el día :)
(...no sé cómo no me he enterado yo de esta apertura!)

Además, supongo que lo de 10-15€ es porque te diste un festín, porque en la web he visto que tienen cositas a 2€, tartas a 4€ y los frappés más o menos como un Starbucks (yo con 2 macarrón o una tarta y un frappé estoy ya con sobredosis de azucar para toda la tarde!).

Habrá que hacer quedada en la oficina afterwork...
¿Lo ves sólo para merendar o también para un afterwork light de cotilleo y un poco de picoteo dulce y salado y copas? He visto que no hay vino ni cerveza en la carta, pero si Ruinart por copas...

28 de mayo de 2015

volga

Yo pagué 18€ para 2, con 2 bebidas (frappé y limonada de yuzu), un anpan, un dorayaki, un minimochi, y dos dango que fueron a cuenta de la casa, por algún problemilla en la visita anterior (por estar en rodaje) que resolvieron en la siguiente. Comimos bastante pero se puede considerar una bebida y un plato cada uno (el mochi es muy pequeño si lo compartes).

Por tanto igual se puede merendar por menos de 10€, si sólo tomas una bebida o una cosa pequeña, pero para comer bastante, de 10€ no bajas.

Ahora que lo comentas, puede funcionar para un afterwork, aunque uno distinto al que hacemos en algunas oficinas, en grupo grande y cerveza en mano (algo que si se puede hacer en Hattori)
Un afterwork muy civilizado y teniendo en cuenta que hay pocas mesas grupales.

28 de mayo de 2015

Rosalía Martínez (Pi...

lo vi el otro día en las noticias. Gracias por recordarme que tenía que guardármelo, guapetóns

28 de mayo de 2015

Panda

¡Muchas gracias por la visita, Víctor! Nos encanta porque siempre tienes una sensibilidad especial a la hora de entender lo que hacemos y la verdad que nos 'lees' bastante bien las intenciones! :)

Éste no es un proyecto para ganar dinero, sino un capricho que nos hemos querido dar ya que nos resulta imposible comer dulces japoneses caseros en Madrid y de hecho queremos venderlo como un capricho y que la gente lo perciba como tal: para sorprender, para ocasiones especiales, para relajarte degustando máxima calidad y atención. Por poner un ejemplo, nos apasiona la idea de degustar macarons de ganache de chocolate blanco y rosas con lichi y flores de cerezo en salazón recogidas durante el florecimiento de los cerezos japoneses y traídas de allí en exclusiva (es un producto muy difícil de hallar) junto a champagne Ruinart, que vendemos por copa, o una limonada de yuzu natural que exprimimos y rallamos nosotros (nada de concentrados).

Además es algo así como un adelanto o precuela para ir testando y creando marca para una línea de pastelería japonesa premium que lanzaremos nacionalmente próximamente.
Por ahora nos faltan muchas cosas por llegar (un packaging de capricho, ingredientes japoneses no disponibles en España, más vajilla nueva de diseño, unas nuevas vitrinas que van justo en las ventanas de desengaño donde estará expuesto el packaging, etc), por eso aun no hemos promovido nada salvo alguna mención y aparición en el telediario de Telecinco el sábado pasado que podéis ver en nuestras RRSS o en nuestro blog: hattori-hanzo.com.es/blog/la-pasteleria-japonesa-enamora-en-television

<Seguimos en el siguiente comentario>

28 de mayo de 2015

Panda

Una vez esté todo listo tenemos varias novedades:

- Precio reducido para llevar, al no ir emplatado.
- Días con determinados productos como protagonistas.
- Precio especial para fans a través del Club Japan Lovers de MeetUp que gestionamos nosotros.
- Proyecciones de animación japonesa (tendremos un homenaje al Estudio Ghibli que durará todo el verano)
- Ceremonia del té con degustación de wagashi.
- Y muchos productos que elaboraremos sólo 1 vez a la semana, como el daifuku mochi de fresa y otras sorpresas.

Pero sobre todo queremos tener la gente justa para poder dar una atención personalizada y experta en Japón (2 de 4 camareros son japoneses y 3 de 4 hablan japonés y han pasado largas estancias allí). Y una vez lo empecemos a promocionar mantendremos a raya el aforo para respetar la exclusividad del sitio y su posicionamiento como opción premium.

Lo más importante es la calidad del producto y nos alegramos que hayamos sido capaces de comunicarlo bien y que lo hayas percibido. Para ello estamos colaborando con Ricardo Vélez, maestro pastelero de Moulin Chocolat que junto a Hanayo Ueta, chef de pastelería de Hattori Hanzo, han dado a luz a una carta ideada por Borja Gracia, creador y chef ejecutivo de Hattori Hanzō.

Seguiremos apostando por la calidad, exclusividad de producto y ambiente con todo lujo de detalles. Esperamos verte de nuevo y que vayas viviendo con nosotros todos los cambios y novedades que vamos a ir lanzando durante el mes de junio y que iremos publicando en la (nueva) web de Hattori.

¡Un abrazo!

28 de mayo de 2015

Gio

Yo quiero!

10 de junio de 2015

17/10/2015

Diferente, original, rico!!

Es cada vez más complicado encontrar sitios que te sorprendan. Pues es Panda lo han conseguido, tanto la estética del local, como lo que ofrecen y sobre todo cómo lo ofrecen a nosotros nos ha convencido.
De hecho hemos ido ya bastantes veces y las que nos quedan!!!

Nuestra opinión la podéis chequear aquí: yanzoo.es/panda-by-hattori-hanzo

Yanzoo

En breve!! adelanto que nos gustó mucho la idea y salimos más que contentos :-)

8 de julio de 2015

20/10/2015

Veamos, cómo empezar. Primero, quiero decir que estoy bastante molesto por el siguiente hecho: parece que casi todo lo que en Madrid lleve la etiqueta "japonés" tiene que tener una relación calidad-precio mala.

Bueno, pues estuve merendando en este sitio. Llegamos a las cinco de la tarde, justo cuando abrían. Eramos dos, y esperábamos que se uniesen dos más, por lo que pedimos una mesa de cuatro, a lo que nos contestaron que no, que si eso, ya nos cambiarían de una mesa de dos a otra de cuatro si venían. En fin...

Nos traen las cartas. Miramos, tiene todo buena pinta. Pedimos algo de comer y dos frappés. Bien, como a los diez minutos de pedir, nos dicen que la máquina de frappés está rota, que pidamos otra cosa. Nos vino la comida, para la bebida, ¡tuvimos que esperar como media hora, y eso que eramos los únicos clientes del local!

De comida, pedimos un dorayaki de matcha y un swiss roll de matcha. El dorayaki, como se puede ver en las fotos de esta página, es espectacular a la vista, pero no así al gusto. No son más que dos tortitas secas con una salsa de matcha (probablemente leche condensada con matcha sin más) y un poco de anko. Las frambuesas, frambuesas son. El swiss roll muy normalito también. Tiempo despúes de haber acabado la comida, vino la bebida. Iced matcha latte y lo mismo pero de sésamo negro. No estaban del todo mal, pero el de sésamo, acababa picando en la garganta. A ver, me parece bien que se utilicen ingredientes naturales, pero hay que dar con la receta correcta y no lanzarse a preparar sin saber.

Entre medias, al poco rato de haber terminado la comida, vino una señora que se hizo la falsa amable y mareaba del perfume tan fuerte que llevaba, y nos retiró todo rápido para ver si nos íbamos. Me parece muy bien que quieran hacer negocio, pero, ¿es normal ésto cuando en todo momento hubo como cinco mesas libres? Hay que tener en cuenta que ésto no es el bar Paco, sino que uno se deja como 10€ en merendar.

Por todo ello, no recomendaría este sitio. Las dos estrellas se las doy porque el sitio está montado muy chulo. Le daré otra oportunidad por la noche, pidiendo salado. Es una pena porque me encantan las pastelerías japonesas y tenía muchas ganas de probar este sitio. Por cierto, no sé porqué se dice que es la primera pastelería japonesa de Madrid cuando en Okashi Sanda llevan años haciendo todo tipo de dulces buenísimos.

Pilar Monfort

Chico, creo que sencillamente tuvista mala suerte. Acabo de escribir mi experiencia acerca de este sitio después de ir varias veces y parecen opiniones de sitios distintos! :O

Yo le daría otra oportunidad. Si lees por ahí, no sólo yo, sino en general la calidad del sitio es alta y lo que te pasó a ti (leyendo que tenían un problema técnico), puede haber afectado.
Y en cuanto a la atención... la verdad que mala mala suerte, porque yo me quedo horas allí bebiéndome un latte y hablando y jamás nadie me ha metido prisa. Es quizás de lo mejor que tiene el sitio, el poder estar tranquilo y que no estén esperando a que te vayas para sentar al siguiente.

En cuanto a la calidad precio mala de los japoneses, creo que es un tema más de los productos que usan. No cuesta lo mismo un kilo de limones digamos de Murcia que un kilo de Yuzu traído de Japón :D

1 de diciembre de 2015