Parador Nacional de Turismo de Argómaniz

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02/12/2013

Noviembre-Diciembre 2013. Finde de retiro del mundo

El parador se renovó en 2009 y está relamente bien. Las habitaciones, amplias, cómodas y aceptablemente decoradas se encuentran en el ala nueva pero lo destacable son las zonas comunes, sitas en el precioso palacio renacentista de los Larrea. Realmente acogedor y con un espectacular restaurante en la última planta, bajo el precioso tejado cubierto de madera y con las vigas a la vista.

La carta sigue el estilo de cocina regional con algún guiño, típico de Paradores pero aprovechando las jornadas gastronómicas cenamos un menú cerrado en el que el aperitivo (huevos rotos con setas) y el primero, una crema de patata con bacalao, no nos dijeron nada. El segundo en cambio estaba bueno. En estupendo lomo de ciervo con una salsa de arándanos y miel, acompañado de un muy rico pastel de patata.

De postre una generosa selección de quesos en la que sorprendió uno local, un cremoso Larrea, que lucha por denominación de origen.

Lo sorprendente fue el precio. El menú incluía botella de rioja alavesa joven, botellón de agua, pan y cafés al ajustado precio de 30€/pax que se quedaron en 21 por una suerte de oferta que teníamos asociada a la habitación y de la que no teníamos ni idea. Así pues, cenar en un precioso restaurante en un Palacete en mitad de ningún sitio salió a precio de VIPS: 42 euros total para dos.

27/02/2011

Nuevecito!! Junio 2009

Qué casualidad!!! 11870.com/ohiogozaimas justo he pasado por ahí este fin de semana y justo iba a dejar mi comentario.

Nos pusieron la misma bandeja de bienvenida que comentas, con fruta, agua y carta personalizada de dirección (curioso director(a) que no tiene nombre¿¿¿).

Han afinado algunos detalles. En los pasillos que conducen a las habitaciones hay unas buenas alfombras bien mullidas que son un lujo, porque no se escuchan pasos ni maletas rodantes ni nada de nada. He de comentar que el suelo es tarima de roble, eso seguro, y muy bonito (no es tarima flotante). El tema de las puertas está tal y como comentas, se abre con la tarjeta y para cerrar casi es necesario el portazo. No obstante a nosotros no nos molestaron los vecinos y no escuchamos ni tarjetas ni portazos durante la estancia y eso que el parador estaba completo.

No dejé mis sugerencias, pero yo tengo una nueva: la horrible luz de emergencia que deja la habitación casi-iluminada por la noche. Con lo bien que han puesto las cortinas, que no dejan entrar ni un ápice de luz del mirador y eso teniendo en cuenta que tiene mucho cristal para tapar (en este punto suelen fallar bastantes hoteles), pues eso la luz de emergencia "fastidia" la pretendida oscuridad que algunos adoramos.

Tengo que decir que a mí sí me gustó el aire moderno y sencillo que le han dado al hotel con la renovación. Televisiones planas, zona wifi gratis y, sobre todo, edredón nórdico (aunque he de decir que este caluroso fin de semana no era muy necesario) Pero se agradece mucho mucho mucho y podían tomar nota el resto de los hoteles, lo de las mantas es un rollo y pesan demasiado.

Además, la preciosa terraza que han puesto a la salida del bar-cafetería, justo en la fachada donde está el blasón, es perfecta para tomar algo y leer relajados. Es una maravilla de terraza. Les falta terminar de preparar el jardín de delante, pero cuando esté preparado, será buen punto hasta para parar a tomar un refresco de camino a algún lado.

Eso sí, todo nuevecito, las toallas una pasada como se notaba lo nuevas que estaban... y todo lo demás. Es todo un lujo estrenar!! ;)

15/06/2009

Ohio Goza i Más lo descubrió en mayo de 2009

Recién restaurado en mayo de 2009

Parador pequeño y familiar.
Amabilísima atención telefónica y todo promete.

Justo a las afueras de Vitoria. Elevado sobre un cerro donde en tiempos esto fue casa solariega y cuatro caseríos más.
Un paisano nos contó la historia algo más reciente y no menos jugosa del lugar. Esa que no figura, ni en las guías turísticas, ni en la de Paradores. Pero por decoro la omito aquí.

Qué lujo, estrenar sábanas en las que nadie durmió y platos en los que nadie comió.
Todo nuevecito, con un aire moderno y algo soso para mi gusto.
Habitaciones coquetas, con baño de ventana.

Carta personalizada del Director al llegar con agua y fruta preparada cortesía de la Casa pidiéndonos disculpas por adelantado en caso de que hubiera incidencias con eso de la reapertura.
Pues vaya si las hubo !!!

En primer lugar, las habitaciones se abren, no con llave, sino con tarjeta. Hasta aquí nada del otro jueves. El problema es que en lugar de oír un discreto "clac" al abrir, suena el zumbido típico de los porteros automáticos cuando la señá Pili te abre la puerta del portal. Sólo falta que alguien diga: Yaaaaa?
Y se cierran con portazo. Vlaaaam. Automático.

Todo el hotel es no-fumador.
En todos los suelos hay parquet. Genial. Por fin ponemos punto final a los ácaros y manchas sospechosas de las moquetas.
Sin embargo, el famoso pavimento debe ser flotante, ya que al caminar por los pasillos que conducen a las habitaciones, retumbaban los pasos de mala manera.

Total, entre la caja de resonancia-pasillo y las puertas cantarinas no pegué ojo en las dos noches que estuve. Con vecinos de cuarto entrando y saliendo a altas y bajas horas de la noche.

El restaurante y los salones se ubican en lo que fue la antigua casona. El restaurante es precioso, justo debajo del tejado, con sus antiquíssimas vigas de madera, formando un vistoso entramado.
El buffet desayuno acorde con lo que se espera de un Parador, aunque no a la altura de nuestro amado establecimiento de Nerja 11870.com/pro/parador-nerja.
Por la noche, se echa en falta una mejor iluminación en las mesas y la cocina dejó algo que desear. Quizás fuera algo puntual.

Dejamos constancia de todos los fallos que encontramos y por los que quizá hubiera tenido que ser "recompensada". Bueno, había una oferta especial y obtuve un bono para otra noche en cualquier Parador del mismo grupo que Argómaniz. Pero no fue por los servicios prestados de testeo de nuevo establecimiento, sino por estrenarlo!

En fin, qué lástima de reapertura. A veces merece la pena esperar una semana más y hacer soft-openings con otros cobayas que no sean clientes.

He de decir que mis comentarios tuvieron eco y recibí un amable correo de la dirección pidiendo disculpas y esperando que retorne a Argómaniz, que seguro que todo estará mucho mejor para ese entonces.

Pero el lujo de estrenar algo...
Ese, es irrepetible.

30/07/2010

Parador reformado y detallista

Excelente parador. Pasé la noche de fin de año allí y me pareció estupendo. Todo el interior está recién reformado: las habitaciones de diez, de las mejores que he visto nunca: muy espaciosas y decoradas con gusto; habitación con vistas y conexión al jardín; baño espacioso con todo lo necesario...
El desayuno era bastante variado, aunque no me acabó de entusiasmar. Pero la sala y las vistas eran muy bonitas.
En cuanto a la calidad del restaurante no puedo opinar, ya que me vi obligada a asistir a una cena familiar, pero lo apunto para otra ocasión.
Altamente recomendable para una noche especial.

03/05/2011

Cerquita de Vitoria y con mucha paz

A 12 km. de Vitoria te plantas allí en nada y la verdad es que este antiguo palacio, recién remodelado, está muy tranquilo y agradable.

Diría que es ideal para un fin de semana en Vitoria si no quieres estar en la ciudad, como fue nuestro caso, y buscas algo muuuuy relajado, para desconectar por completo.