Parador Nacional de Turismo de Bielsa

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09/07/2015

demian lo descubrió en junio de 2007

Un lugar encantador

Si necesitas un descanso del mundanal ruido, pasear o simplemente mirar la naturaleza. Disfrutaras de un paisaje maravilloso en cualquier epoca del año. Puedes comer de ensueño y aunque nada barato, el precio justo se encuentra en lo que tu estes dispuesto a recibir.

26/09/2014

Fantástica ubicación

Para más detalles acerca de las excursiones para hacer, hay algún post chulo por aquí. Nosotros estuvimos tres días con niños maravillosamente. Los llanos de la Larri es un paseo precioso, la subida al ibón de Marboré son 10 horas ida y vuelta y 1.300 m de desnivel, pero vale la pena.

Solamente señalar que el enclave es fabuloso, muchas de las habitaciones tienen grandes vistas. Ahora bien el hotel es más bien como un refugio de montaña con las habitaciones algo viejunas.

La comida muy bien. He leído algún comentario negativo acerca de comida y servicio y debo decir que la comida ha sido excelente, pero el servicio bastante despistado.

12/09/2010

Refugio de montaña

Preciosos refugio de montaña en el pirineo de Huesca. Está a 15 minutos del pueblo en coche, puesto que aqui no hay nada más que nieve, un río, montaña y naturaleza en estado puro.

Un lugar precioso para pasar un fin de semana tranquilo.

Habitaciones algo pequeñas pero muy acogedoras decoradas en madera y tonos verdes.

Desayuno buffet de 10 (estupendo)

Imprescindible su salón con chimenea, perfecto para tomar un café mientras fuera nieva.

06/10/2011

Si en este Parador, al final del Valle de Pineta, a un paso de Francia, con vistas al Monte Perdido y rodeado de un paisaje espectacular, además se comiera bien, sería el sitio perfecto. Sin embargo, es uno de los lugares más extraños que he visitado nunca, y ya llevo unos cuantos. En cuanto a los camareros, una especie de pandilla de zombies de los que ya no esperas un buen servicio pero al menos que no te muerdan en la yugular.

Comenzaron sirviéndonos, como entrante, una chucharadilla de paella reseca. No lo tuvimos muy en cuenta, dado que comer paella en los Pirineos es ir a comer ciervo a Benidorm. Lo siguiente fueron una lasaña minúscula y lo que teóricamente eran verduras salteadas pero resultaron ser judías verdes con jamón. Verduras, efectivamente en plural porque eran varias judías, claro. Penoso. Los postres algo mejores, en concreto la crepe de mermelada de violeta tenía un pase.

Llega la hora de pagar y nos encontramos con que no pueden dividir la cuenta entre varias tarjetas. Porque no sabían hacerlo!! Al final, optaron por la salomónica solución de hacernos una cuenta diferente para cada comensal ( ??? ).

El fin de fiesta tuvo lugar por todo lo alto al recoger el coche, mediante un sistema prehistórico de fichas que se piden en recepción, y resultó que no podíamos salir porque la barrera no se levantaba. Temiéndome que los zombies nos habían atrapado, nos las arreglamos para salir por donde se entra y huímos como alma que lleva el diablo de aquel siniestro lugar.

Recomendación: pillad unos bocadillos en el chiringuito de abajo y subid de excursión a los Llanos de Lalarri, son impresionantes.

22/07/2008

Una maravilla en mitad de la Naturaleza

En medio del impresionante Valle de Pineta, y en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en el Pirineo de Huesca, se encuentra en un lugar privilegiado este Parador, que aunque sea de tres estrellas, bien podría aumentar alguna más.

Construido con piedra, en su interior se encuentra forrado de madera en suelos y techos dando un aire serrano. El servicio, como en la mayoría de Paradores, excelente. La comida, inmejorable, pudiendo degustar platos de muchas variedades. Las habitaciones sencillas pero muy agradables, y si tienes suerte, con unas vistas de las laderas del Valle de Pineta espectaculares.

Junto al Parador discurre el río Cinca, con una gran cascada . Desde aquí podemos acceder a lugares de gran belleza como las Cascadas de La Cinca y La Larri, las Praderas de La Larri, o la subida al Lago Marboré junto a la frontera con Francia desde donde podemos contemplar la impresionante vista del Valle desde el Balcón de Pineta, y algún rebeco.

En resumen, aunque sea un poco caro (como todos los Paradores), el precio creo que lo vale, no sólo por el servicio recibido, sino también por el entorno en el que se encuentra.