Parador Nacional de Turismo de Granada

Ordenar por:

relevancia fecha

24/04/2011

Un emplazamiento único

Un sitio espectacular para este parador en el medio del recinto de la Alhambra y el Generalife.
Un convento creado por los Reyes católicos de sobriedad castellana y bonitos patios mezclados con la exhuberancia árabe y alegres fuentes.

El parador es pequeño y está remodelado con mobiliario moderno, muy agradable. Debido a las pocas habitaciones con las que cuenta y al lugar tan especial, para poder alojarse en él hay que reservar con suficiente antelación. Todas las habitaciones son exteriores y tienen vistas a los jardines o al Albaycin.
El precio demasiado caro para los simples mortales, asi que si no vamos a disfrutar del parador mejor alojarnos en otro hotel.
Alojados o no, es una pasada disfrutar de la terraza de sus cafetería restaurnate con vistas al Generalife .

Te recomendamos otro sitio que también te puede gustar

AC Palacio de Santa Paula Hotel

El Hotel AC Palacio de Santa Paula está situado en el casco antiguo de Granada y fruto de una cuidadísima rehabilitación, se encuentra este edificio declarado m...

12/07/2011

Comiendo con Boabdil

No solemos comer en Paradores, pero debido a las numerosas recomendaciones que tuvimos del restaurante de este Parador, no tuvimos más remedio que probar. Y no nos defraudó.

Se trata de un restaurante de corte moderno y cálido ubicado justo en el medio de la Alhambra, posee una terraza con preciosas vistas al Generalife y al barrio del Albaicín. Muy recomendable tomar el café y la copita en esta terraza.

El personal de sala, profesional y atento sin agobios. Nos dejamos llevar por la recomendación de Juan Francisco Castro (Jefe de Cocina), encantador y todo un profesional, quien nos deleitó con el menú degustación.

Cocina regional muy adaptada al entorno, con tintes modernos y a lo que se supone espera el comensal cuando come dentro de la Alhambra. El sumiller nos recomendó Castroviejo reserva 2005 el cual maridaba bastante bien con el menú; comenzamos con un paté de conejo con aceite de aceitunas negras, exquisito, espectacular presentación, seguimos con un remojón granadino con gambas blancas buenísimo y refrescante, pulpo asado con pimientos de La Vera quizás el mejor pulpo que hemos probado (parece mentira que haya sido en Granada…), hojaldre “Bregua” bueno, bastante especiado y muy moruno, y acabamos con un postre surtido “nuestro obrador” repostería local y conventual como los famosos Piononos de Santa Fe.

Por supuesto volveremos. Muy recomendado.

30/01/2009

Ohio Goza i Más lo descubrió en diciembre de 2008

En un entorno mágico

Recién restaurado, apenas dos decenas de habitaciones, el antiguo convento de San Francisco es un lugar coqueto y un remanso de paz.
Sin embargo no vine a hospedarme aquí, sino a comer.
Ibamos de camino hacia la Costa Tropical y nos dijimos que una comida ligera de las que proponen últimamente con ocasión del 80 aniversario de Paradores podría ser interesante.

En efecto, el menú consta de "entretenimientos" fríos y calientes. Esto es, bocaditos tipo degustación que intentan ofrecer un resumen de la gastronomía de nuestro país.
El entretenimiento caliente principal es elegible entre varias opciones, renovadas mensualmente, siguiendo las costumbres culinarias del lugar -o Parador- al que se refiere. El postre es un tres-en-uno de tocino de cielo, arroz con leche y base como de turrón. La textura del arroz con leche no está muy lograda: si es un bloque el postre tiene buena presencia, pero no hay quien se lo tome.
Un menú a precio reducido -casi 20 leandros sin pan ni bebidas- para una comida relativamente ligera. Ideal si luego hay que continuar jornada laboral o de viaje.

He de apuntar un par de detalles aparentemente sin importancia, pero que en un hotel de esta categoría deberían subsanarse: justo al abrir la puerta del restaurante se topa el visitante con la primera mesa. Faltaría un biombo o separación visual que aísle al comensal de curiosos oteadores y corrientes de aire.

En los aseos de enfrente, tan modernos y design hubo una pequeñez que me dejó con una impresión algo desfavorable: a pesar de los bonitos apliques y grifería hansgrohe, los pestillos de las puertas no cerraban correctamente al no estar perfectamente calibrados. Con el consiguiente inconveniente de que muchas personas en busca de desahogo empujan una puerta "cerrada" sin darle un par de toques antes por si acaso...
Además, buscando un perchero, resulta que debió ser un añadido de última hora: sacado de la ferretería de la esquina, el horrible apéndice está al fondo del tabique de separación con el otro habitáculo, justito en el eje de simetría del contenedor destinado a los despojos de la higiene femenina. Como para colgar encima un abrigo...
Me dirigí a recepción para sugerir una mejora.
Con mucha diligencia me prometieron dar parte a la dirección.
Por lo demás, hermosíssimo lugar, jardines rodeados de boj y de naranjos, los pajaritos cantaban, vistas espectaculares al Sacromonte, acceso en coche solo para residentes, a un pasito de la maravillosa Alhambra.
Fuera de temporada un lujo.

08/01/2013

Imprescindible en Granada

Si vas de visita a la Alambra no puedes perderte la gozada gastronómica que supone comer en este parador. Además puedes hacer como nosotros que salimos para comer y después nos dejaron volver a entrar para terminar el recorrido por la tarde y así empiezas a bajar las calorías ingeridas.
Nos dieron una mesa que estaba al lado de la terraza por lo que disfrutamos de unas buenas vistas.
Comida: primero probamos un poco de pan con una aceite de arbequinas que ya querría tenerlo yo en mi casa. De entrantes pedimos un arroz meloso con pato que estaba para chuparse los dedos, del plato principal tengo muy buen recuerdo del bacalao confitado sobre lecho de patatas, las hebras del pescado denotaban la cocción perfecta del pescado, además tenía hierbas aromáticas recién cortados por encima, para mí un 10. De postres pedimos una tarta de tres chocolates que era una delicia y una brocheta de fruta con chocolate. El precio medio por persona son unos 50€, que por lo que comes, la cocción y ejecución de los platos no me parece nada caro.