Parroquia de Santa María Magdalena

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01/09/2009

Visitar los frescos.

Esta es la Parroquia "Nueva", pues como muchos riosellanos sabemos y queda constancia en postales antiguas, la Iglesia original tenía un campanario más pequeño y fue destruida totalmente en la Guerra Civil.

A lo que vamos, que ésta que ahora podéis visitar es famosa por los frescos, que son fiel representación del estilo que invadió Europa durante los años 30.

Los Uría Aza, autores de los mismos, han sido vecinos de la localidad de Ribadesella muchos años, y la familia poseyó una de las villas más bonitas
de la playa (Uría Aza, junto al Chalet Verde). En el jardín hay esculturas de los mismos (las cubren en invierno). Hoy en día la Villa Uría Aza está en manos de descendientes mexicanos.

Una biografía de estos riosellanos ilustres (como otros, a saber: Darío Regoyos, el Marqués de Argüelles...) en La Nueva España:
lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1579_40_502538__Oriente-Riosel...

12/06/2008

Será o no será?

No hay nada mejor que unas cuantas imágenes para ilustrar lo dicho por fencinar. Que cada cual saque sus propias conclusiones, sin que nadie se ofenda. Esto es solo una curiosidad.

A ver cuantas mujeres os encontráis, esto es como ...¿donde esta Willy?

13/06/2008

Fernando Encinar lo descubrió en mayo de 2008

Qué frescos más frescos

En Ribadesella, la turística localidad de la costa asturiana oriental, hay una iglesia recoleta, Santa María Magdalena, que cuenta con unos impresionantes frescos en la cúpula. La iglesia fue destruida en 1936 y se inició tras la guerra civil su reconstrucción. Se encargó la decoración de la cúpula a los hermanos Uría Aza, nacidos en Ribadesella y que además de regentar una tienda de tejidos eran a su manera los intelectuales de la ciudad. Estos tres hermanos, cuya obra se desarrolló casi en su totalidad en Ribadesella, fueron responsables al alimón de unas espectaculares pinturas que se organizan en torno a cuatro gigantescos paneles que tocan cuatro temas: culpa, admonición, delito y pax.

Las pinturas son enormes, gigantescas, espectaculares y muy confusas. La representación de cientos de cuerpos masculinos, perfectos, musculados, completamente renacentistas llama la atención. Creo recordar que había una única pintura de una mujer, que representaba a una esposa que arrastraba a su marido mientras él miraba hacia atrás, echándole un vistazo a un buen mozo apoyado en un árbol. Me pareció llamativo que en los techos de una iglesia hubiera una presencia tan apabullante de cuerpos desnudos masculinos, un elogio tan gigantesco a los músculos y a la amistad masculina, un barroco espectáculo que hoy día podría ser malinterpretado. Sin duda hay que verlos si se está por Ribadesella.