A partir del próximo 17 de Octubre el restaurante Paulino de Quevedo abrirá los domingos

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19/04/2016

crónica de un querer y no poder

Esta es la crónica de un querer y no poder, más adelante entenderás el resumen de esta modesta crítica culinaria.

Cuando llegas a un sitio nuevo a comer, no solo debes fijarte en que la comida esté bien cocinada y a tu gusto, sino que ya se exigen otras cosas que son al mismo nivel tan importantes como la buena cocina.

El lugar es sorprendente. Tiene unos techos altos, cubiertos de madera, con vigas de madera que te recuerda al techo de un gran caserón. El comedor es enorme, con amplia separación entre las mesas para evitar agobios, escuchar conversaciones ajenas y tropezones a la hora de sentarte o acudir al lavabo.

Cocina bien, servicio regular

La comida, de verdad, deliciosa, al menos la que yo comí, porque escuché que el bacalao que había pedido uno de los comensales que iba con nosotros estaba excesivamente salado.

Por mi parte, como buen carnívoro que soy, pedí la Hamburguesa de buey del valle del Esla con ketchup casero y patatas pont neuf: Excelente la carne, sabrosa y en su punto. Tiernas las patatas, crujientes por fuera y suaves por dentro y el ketchup un poco dulce y escaso para mi gusto.

Como últimamente que voy a un restaurante suelo compartir con mi pareja, ella pidió un Milhojas de rabo de buey con puré de brócoli y chirivías. También muy bien preparado y especiado. El rabo de toro desmigado y tierno.

El vino era un Rioja crianza de 2012 pero no recuerdo el viñedo, pero si de la cerveza, una exquisita rubia de nombre La socarrada que me sorprendió gratamente.

A los postres probé un rico Tiramisú con helado de violeta, con buen sabor a mascarpone y café. El helado nunca lo había probado pero también estaba excelente. Lo que me dejó realmente asombrado fue el helado de sidra de una Tarta fina de manzana con helado de sidra que solicitó otro comensal. Quizá peco de falta de cultura heladera; y es que yo soy de los sabores tradicionales, pero estos dos helados, sobre todo el de sidra me dejaron entusiasmado.

El querer y no poder del que me refería al principio de esta crónica se refiere más bien a la escasez de personal atendiendo las mesas. Dos camareros más un jefe de sala (o eso creo que era) que resultaban claramente insuficientes ante el tamaño del restaurante y la cantidad de comensales. Me recordaba a cuando vas a una boda, que entre plato y plato da tiempo de sobras de ver una película.

No es culpa suya, ellos hacen lo que pueden y el trato fue correcto. Pero deberían contratar más personal.

Luego, claro está, llega la hora de la revisión de cuentas y las equivocaciones y el que te incluyan bebida de más es un detalle a tener en cuenta. Queda feo.

Una buena experiencia culinaria ensombrecida por pequeños detalles que deberían ser tenidos en cuenta y mejorados. Quizá si volvemos y arreglan los detalles suba de puntuación.

04/02/2015

No entiendo las estrellas de J. Encinar

Hoy he comido en Paulino de Quevedo y me he quedado impresionado de la puntuación que le ha dado Jesús Encinar. La comida un desastre, un bacalao sin hacer y el resto a nivel bajo. Jesús si a Paulino le das 4 estrellas, para Lakasa no tienes estrellas.
Una pena, me has defraudado

spider72

Beefeater...estás más quemado que el telefonillo del coloso en lllamas. Jajaja.

Paulino no se come mal pero el rejon es demasiado para lo que da jajajaj

3 de febrero de 2015

Beefeater

De acuerdo con tus comentarios, pero no me negarás que 4 estrellas es una pasada.

3 de febrero de 2015

spider72

Jajajjaa sí, sí para mínes demasiado. Tres o quizá menos. Agree.

3 de febrero de 2015

EandradA

El sujeto nunca se puede separar del predicado mediante una coma.

4 de febrero de 2015

je suis béatrice

Eand's pure style...;-))))

4 de febrero de 2015

Beefeater

Pues tienes razón ...... Cundo lo leo me duele.

4 de febrero de 2015

28/04/2015

Buen sitio para comer con producto a buen precio

Quizá un poco lento en el servicio, hay opción de menú en barra.

El local es espectacular.

02/03/2014

Buena RCP

En poco más de dos meses he conocido los dos "Paulinos". En cuestión de espacio y comodidad me quedo con el de Quevedo. Es más amplio y la separación de las mesas más que suficiente. En decoración también le gana al de Alonso Cano aunque, en mi opiniòn, le falta algo para resultar redonda (no sabría decir el qué, quizás los suelos).

En relación a la comida, en uno opté por la carta y en el otro por el menú. Y ni por complejidad ni por producto de lo elegido se puede establecer una comparación ya que partimos de condiciones heterogéneas. Asi que me limito a opinar de lo que comí en el Paulino de Quevedo.

Elegimos para compartir alcachofas con pulpo y chipirones rellenos con verduras. Y de segundo, skrei con ragout de guisantes con jamón y, en mi caso, manitas de cerdo albardadas rellenas de setas y verduras.

Disfruté mucho con las alcachofas con pulpo, que le daba un punto diferente de sabor, sin enmascarar el propio.

Los chipirones rellenos de verduras, quizás el mejor plato de todos, estaban perfectamente hechos (o por lo menos, como a mi me gustan) y el relleno de verduras, deliciosamente, crujiente.

El skrei lo probé y no tengo nada que objetar, al respecto. La elaboración de este excelente bacalao (el único que me gusta) sólo requiere dos condiciones: que sea de calidad y que no se lo carguen en la cocina. Objetivo cumplido.

Las manitas estaban delicadas y sabrosas y, con único pero: algún huesecillo suelto.

Todo ello acompañado de un buen vino (al café nos invitaron) supuso poco más de 40 euros por persona.

Excelente relación calidad-precio. Y queda apuntado en mi lista de los repetibles.

23/05/2013

La sala es exactamente tan impresionante y amplia como se ve en las fotos. Unos techos enormes, con gran altura, que dan un aire como de gran hall. Nada que ver con la típica sala de restaurante madrileño de mesas pegadas y techos bajos, eso sí, Si no hay mucha gente la sala puede resultar algo fría.

La comida tiene una calidad por encima del precio que cobran, me sorprendió por barato para lo que comimos, salimos a unos 25-30 euros comiendo generosamente. Me gustaron más los primeros que compartimos, a base de verduras y los pescados que la carne. Buen servicio, con ganas de agradar y cercano. Vale la pena conocer también el otro Paulino, el de Alonso Cano 11870.com/pro/paulino_de_alonso_cano.

Manteles y servilletas de tela.

16/09/2012

gran descubrimiento

Lo tenía pendiente hace tiempo, y ha sido un gran acierto. Es bastante grande, tiene "reservados", el trato muy bueno, y la comida bastante bien, es una buena recomendación.

Tienen una carta de vinos bastante extensa, de precios contenidos, hasta precios más altos, tienen también para elegir de 1/2 botella, 5 vinos creo recordar, también tienen para elegir el tipo de pan. Me gustó la decoración, muy chula.

La zona tapas, en la entrada queda pendiente.

1 plato de jamón ibérico de bellota extremeño, 2 de pan, un plato de solomillo a la parrilla con foie, 1 de lomo de buey con pastel de verduras y patata asada, regado con 1/2 botella de crianza ribera del duero, pinna fidelis, muy bueno y una botella de agua, de postre un pastel de chocolate con confitura de naranja y fruta, con dos cafés, 82,75€

30/11/2012

Tradición y modernidad en local acogedor

He estado un par de veces, y la verdad es que su restaurante no defrauda. Un local amplio y agradable, producto de la reforma de lo que parece un antiguo almacén o nave de madera, un servicio atento que se esmera en recomendar platos del día, y una gastronomía que mezcla platos tradicionales basados en materias primas de calidad con toques innovadores. Buena carta de vinos. Buena relación calidad-precio. Buen lugar para comidas o cenas de negocios o formales.

03/06/2012

mejores tapas del barrio

calidad/precio sirven las mejorea tapas del barrio en su amplia barra d la entrada. no suelen estar muy llenos y entre 10 y 15 € se cena d maravilla. tapas originales y creativas. servicio súper atento. el comedor es muy bonito pero para mi algo sobrepreciado. comer por más d 40€ sin vino para mi está poco justificado en madrid. con todo, es una buena opción para celebraciones familiares o d empresa dnd no haya q mirar el presupuesto.

15/01/2012

Tapas por Olavide, cerca de los Verdi

He estado en dos ocasiones en la zona del bar, no el el restaurante. Público de mediana edad, con buen poder adquisitivo. Mesas altas con insuficientes taburetes; como suele ocurrir en este tipo de locales.
Trato amable. Tapas cuidadas y bien presentadas. Un pelín escasas, en mi opinión, para que cuesten alrededor de 4 €.
Probé pastel de cabracho, bacalao con guacamole y tarta de queso con arándanos y helado de frambuesa. Lo mejor la tarta.
Bebimos un Ribera que no estaba nada mal:Lu&Be. Con agua y postres a medias 50 €, cuatro personas sin comer mucho.

26/09/2013

Tapas diferentes

La tapa de kebab es deliciosa¡¡ Muy bien de precio para tomar un vino y unas tapas antes del cine.

16/05/2011

Bonito local

A mi casi me gusta más que el de Alonso Cano. El local es precioso y grande y de techos altos con lo que el ruido disminuye bastante. La comida en la misma línea que el otro local. Los postres si es cierto que me parecen caros. Nosotros tomamos de entrantes verduras salteadas y luego ternera con ajetes y chalota confitada y atún, que se pidió al punto menos y así salió. Unos 35 euros por persona.
Tengo que ir a cenar de tapas, tiene buena pinta la carta específica de la barra.