Petit Palace Posada del Peine

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03/03/2009

Excelente ubicación junto a la Plaza Mayor de Madrid y a 50 metros de la Puerta del Sol.

El origen de esta posada data de 1910 cuando Juan Posada adquirió una casa en la antigua calle del Vicario Viejo, hoy llamada del Marqués Viudo de Pontejos, para dar alojamiento a los huéspedes y forasteros que llegaban a la Corte.

Con casi 400 años de historia, se trata del hotel más antiguo de Madrid, por el que han pasado personajes famosos hasta 1970, cuando el hotel cerró sus puertas.El 15 de septiembre de 2004 volvió a abrirse.

El bonito y original diseño exterior contrasta con un diseño interior elegante y moderno, una alojamiento atractivo y confortable, y unas instalaciones modernas equipadas con la última tecnología.

Encanto histórico del siglo XVII, elegancia, comodidad, excelentes instalaciones y ubicación privilegiada.

02/02/2008

Semanuel lo descubrió en febrero de 2008

Historia de Madrid

Considerado uno de los hoteles más antiguos de la ciudad, la Posada del Peine se encuentra en la calle de Postas, junto a la Plaza Mayor. Se trata de uno de los lugares emblemáticos por su historia y su céntrica ubicación. Se cree que se inauguró entre 1610 y 1616 por Juan Posada. Parece ser que adquirió un local en la calle del Vicario Viejo (actual Pontejos) para proporcionar cama y comida a los viajantes que pasaban por la ciudad. El éxito del proyecto fue aumentando con el tiempo de tal modo que casi dos siglos mas tarde, se amplia el local en 1796 adquiriendo la fachada que da a la calle San Cristóbal. Para ello se contó con los servicios de los arquitectos Fco. Álvarez Acevedo y Juan de Villanueva. La última reforma se efectuó en 1891, dando lugar al actual edificio al anexionarse el edificio de la calle Postas 17.
Se trataba de un gran establecimiento para la época. La posada contaba finalmente con más de 150 habitaciones, entre exteriores (más espaciosas y cómodas) e interiores (más pequeñas y sin ventanas ni ventilación). Tan incómodas eran estas últimas, que merecieron el dicho de “…parecer la Posada del Peine…” a algo cutre, desaliñado y poco salubre.
Se dice incluso que algunas habitaciones (hay constancia de que la nº 126) tenían un pasadizo secreto tras el armario, que comunicaba con otras habitaciones, y alguna conducía a una sala secreta. Esto parece que tenía una finalidad de ocultar fugitivos o mercancías de contrabando.
El éxito de este establecimiento era el competitivo precio de sus habitaciones, al valer entre 1 y 1,5 pesetas la noche en 1909.
En 1970 la posada cerró sus puertas hasta el año 2005, momento en que fue reformado totalmente su interior y restaurado su exterior para dar lugar al actual hotel de cuatro estrellas. Por último, indicar que el nombre proviene de que al principio, por cortesía del establecimiento, todas las habitaciones contaban con un peine que estaba atado al lavabo para no ser robado.

Esta es su web; madridhotelposadadelpeine.com