Pfudl. Restaurante Taberna.

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30/09/2015

Vaya Pfudl !

Septiembre 2015. Comida de domingo. Ningún turista sin su Wiener Schnitzel. 3

Los domingos vieneses se parecen a los de cualquier ciudad castellana, al menos en el centro. Muchos restaurantes cierran y el ambiente en algunas calles más comerciales es más de un pueblo grande que el de una capital europea.

Fuimos a este local rústico que nos encontramos en unos paseos anteriores y le dimos confianza una vez vimos que el Figlmüeller cierra los domingos.

Decoración rústica, clásica. Público local y en general viejuno. Me recordó al típico sitio de Chamberí donde los vecinos de toda la vida comen los domingos. Incluso había una mujer vestida con traje típico.

De primero, algo que en Alicante llaman caldo con pelota y crema de calabaza. Reconfortantes y ricas, mejor la crema. De segundo, filetaco rebozado de esos. Como podríamos imaginar, sin misterio. Al menos carne tierna, no aceitoso y rebozado fino. Creo que es lo mejor que se puede decir.
Rematamos con un strudel de manzana bien cargadito y a correr.

26/08/2011

Francisco. lo descubrió en agosto de 2011

Un austriaco a dos pasos de la Iglesia de Los Jesuitas.

Acabamos en este local, despues de intentar ir al Figlmüeller ( a la casa madre, y a su sucursal en la calle Wollzeile, que no están lejos del Pfudl. La casa tiene fama de hacer y dar los más enormes filetes de carne empanados de Viena. Pero en la casa madre, hay colas, ( pequeño local en un pasaje y con baño en otra caseta afuera del restaurante..) y está siempre a tope, por sus dimensiones, o bien cierran pronto para nuestro horario español. No lejos de la zona está también el famoso en carnes, Plachutta. Y también la Iglesia de los Jesuitas, que puede ser una referencia para encontrar el Pfudl, de quien leí a la vuelta,,duras criticas.

Es un restaurante pequeño,o mejor dicho con espacios encontrados y en diferentes niveles, siempre para abajo. Rústico decorado, turistico y con detalles que crean, al parecer, sabor a auténtico, es bonito y con servicio afable y joven. Velas, flores secas, aperos de labranza, cacharros,, vigas, madera, etc etc,, perchas, bancos corridos.. algún reservado para cenas especiales o grupos. Poco o nada de castellano,como siempre.
La cena consistió en Un tazón de sopa con carne, verduras, pasta, y limón, sólo 3'5 euros. Un rollo, tipo empanada o más bien pie inglés, templado, relleno de verduras , y afuera una fritada de más verduras y salsa de mostaza, 11 euros. No estaba mal, pero esperabamos sobre todo por el wiener schnitzel que llegó dorado y crujiente, con patatas en otra fuente aparte, y un poco de ensalada. Estaba rico la verdad, Cada uno 16'50 euros. Agua mineral 4'70 ( lo dicho para otros restaurantes en Viena) y una garrafa, recomendación de la chica camarera,de vino peleón,,tinto,por 7 euros. Postres: Una sacher seca, que más bien era un coulant pero seco, no exáctamente una sacher,,por 5'40 euros, demasiado para como estaba.Y también dos bolas de helado con albaricoque, salsas de chocolate y chantilly, presentación un tanto tosca, cada bola a 2'60 y eran dos,asi que 5'20 euros. En total la factura salió por 65'70 euros,pero como la persona que entregó el dinero con la factura dijo al mismo tiempo "gracias", pues la chica entendió o eso nos dijo 7 minutos más tarde, toda azorada y embarrace, que ella supuso que el resto hasta los 70 euros, esto es 4 euros y pico,, era su propina. Al parecer,y no lo contrastamos ,,en Austria ,,si dices ,,todo bien, gracias,,, el camarero entiende, aún siendo el cliente extranjero, que éste ,, ha dado propina ya y se siente satisfecho con el servicio. Bueno, pues eso,,que la chica,colorada o no, se quedó con su propina. Y nos dió un papel como de caja registradora, sin datos fiscales ni membrete, a modo de factura "legal".
Cuidado,,entonces, con las gracias,,, o al decir "gracias" al final de una comida o un determinado servicio, en un restaurante austriaco. Y,digo yo, ¿si hubieran sido por un decir,15 euros, hubiera ocurrido igual,,?.