12/10/2008

Diez Dracmas lo descubrió en octubre de 2008

Paellas y poco más

Fuimos al restaurante Porteño coincidiendo con las regatas del Volvo Ocean Race en Alicante, y lo escogimos porque está a un paso de la zona del puerto literalmente y del hotel donde nos hospedábamos. Íbamos buscando paella y he de decir que no decepciona para nada.

Tiene una buena muestra de diferentes paellas y todas las que probamos (porque repetimos al día siguiente) estaban muy ricas, tanto las caldosas (de kokochas y bacalao) como las más tradicionales a banda, negra, de marisco e incluso el fideuá de mariscos. Lo sirven bastante bien y la presentación es muy buena.

El resto del menú, en cambio, es de lo más anodino y simplón, con muy poca variedad donde elegir para acompañar la paella y sin ninguna imaginación (que tampoco la hay en las paellas, todo sea dicho). Pedimos un solomillo y, si quieres patatas, hay que pedirlas aparte, y no son buenas patatas fritas. La carne estaba normal. Me llamó la atención que un cliente pidió en la mesa de al lado ketchup y le pusieron un bote grande de ketchup de los que se pueden comprar en un supermercado... nada raro en un bar de menús del día en barrio obrero, pero en un restaurante que se quiere tener por alto standing...

Los postres son un timo. Te dan una carta con postres que muchas veces no tienen y, los que sí, no coincide la foto con lo que luego te sirven, así que no sabes qué escoger. Los camareros son pocos para las mesas que hay, por lo que siempre tardan mucho en atenderte. Pides un refresco y el vaso de los hielos llega con dos dedos de agua, por ejemplo. Aún así, la paella estaba tan rica que hizo que algunos de mi grupo quisieron repetir, y por eso volvimos.