Posada Bora La Mar

07/03/2010

Nacho Plaza lo descubrió en septiembre de 2009

Pequeña pero acojedora

La posada es pequeña y sólo tiene tres habitaciones. Los desayunos consistían en un par de arepas con zumo natural y café, y si conseguías comértelo todo (por la cantidad) te daba energía para el resto del día.

Lo mejor de la posada llegaba al caer la tarde. Desde la terraza ofrece el mejor sitio de la isla para disfrutar de las puestas de sol. Por la tarde, se llena de gente para disfrutar de las vistas. Disponen de gran variedad de cócteles que es imprescindible probar mientras se disfruta de la puesta del Sol.