Algo más que un nuevo hotel & bar en La Latina... Cava Baja 14 (Madrid) 27 habitaciones en diferentes estilos La Antoñita by La Posada - Restaurante con auténtica cocina de mercado Bar Dragonate - Tapas Bar & Cocktails La Despensa - El lugar donde celebrarás cualquier ocasión que lo merezca Dragonate significa respi...

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23/05/2016

De moda

Tiene varios ambientes, y hotel incluido.

Estuvimos en la barra. Carta amplia.
Una ensaladilla que no dice mucho, (muy bien presentada eso sí), unas croquetas de jamón riquísimas y unas croquetas tigre mejorables.

Suele haber gente y me quedé con ganas de probar sus callos, su rabo y alguna cosita más que tenía buena pinta.

Volveremos a ver. Buen servicio.

15/08/2015

Está ok

Acudimos a este sitio acompañados de unos familiares. Se trata de un hotel que comparte restaurante con el local de al lado (La Antoñita), pero como nosotros entramos por la puerta de La Posada del Dragón, hemos optado por escribir la crítica aquí.
- La comida:
La carta no es muy extensa pero tiene varias cosas apetecibles. Pedimos lo siguiente: ensalada de tomates marinados (que venían con un chutney y estaba muy rica), tataki de salmón (razonablemente bueno), chipirones encebollados (aunque estaban tiernos fue quizá lo más flojo), costillas con salsa barbacoa y chutney de piña (lo mejor, las costillas se deshacían y el chutney le daba un toque magnífico). Fuera de carta pedimos un pincho moruno de cordero (de razonable estilo árabe, no estaba mal). De postre la milhojas de queso y membrillo (muy rica) y el sorbete de piña y jengibre (muy refrescante, ideal para quien le guste el sabor a jengibre).
- El local:
Un poco laberíntico. Hay una zona de mesas altas a la entrada, después un patio tipo corrala y más adelante está el restaurante (en realidad, la parte de atrás de La Antoñita). Para nuestro pesar, nuestros acompañantes habían reservado la mesa en la corrala (donde se puede fumar, aunque la cosa no fue a mayores): el espacio es muy estrecho y un tanto incómodo. Además las habitaciones dan a este patio, por lo que es un poco extraño ver entrar y salir gente de sus dependencias mientras se cena.
- Conclusión:
De lo mucho que hay en la zona de la Latina, no es ni de lo mejor ni de lo peor.

09/03/2014

Un sitio precioso, pero están descuidando un poco la calidad

Un local muy agradable y muy bien decorado, para tomar pinchos o raciones, todas muy sugerentes y bien elaboradas.
Están bajando la calidad, tanto en los pinchos como en el servicio y los precios son algo excesivos.

En la barra tiene pinchos que oscilan entre los 2 y los 4 €. Tienes mini hamburguesas de tartare de salmón con queso fresco, mini hamburguesas de ternera con foie, bomba de carne, empanadilla de atún,pincho de foie, mermelada de cebolla, rúcula y nueces o una tapa de sardinas marinadas con escalibada.

Realmente son dos locales unidos (Dragonate y Antoñita) y un hotel arriba. Al fondo, en el patio del edificio tienen un comedor precioso y muy agradable.

Imprescindible visitar el baño.. es precioso.

16/02/2014

Estupendo,ole,oleeeeeee!!!!!

Una Joyita de Cava Baja,aquí se desayuna estupendamente,las infusiones valen 2,50 euros,el botellín de agua 2,40 euros .
Al fondo del Restaurante hay un patio con balcones,pues son habitaciones muy bonitas en las que te puedes quedar a dormir.
Un lugar muy pintoresco.

29/09/2013

Para mi, Latina en estado puro. Comida regular y precios altos o muy altos. Lo de los vinos a veces alcanza cotas de engaño. Cobrar 3 euros y pico por una copa de un vino de a 5 y algo la botella......uf, me duele sólo de escribir.

Le dan un toque más moderno a la zona, pero al final es lo mismo. Tienen una RP en la entrada, un moderno maitre que te atiende, tienen un servicio despitado....todo muy chic

07/10/2012

Raciones, más raciones

La Posada del Dragón llevaba ya demasiado tiempo en la agenda de "Pendiente" y este fin de semana, por fin, un cúmulo de circunstancias me ha dado la oportunidad de ir. Y la verdad es que cumpió con las espectativas.
Las raciones están, en general, muy buenas, y la presentacióin de algunas de ellas, por ejemplo las patatas bravas, es bastante original (las sirven como la comida china, en caja de cartón con dos palillos).
Los huevos rotos con jamón estaban riquisimo y las croquetas, o croquetones por el porte que tenían, tampoco se quedaban atrás.
Las cervezas bien tiradas y los vinos muy buenos.
Si le tengo que poner un pero, es al aperitivo: aceitunas y aceitunas.
En cualquier caso es un sitio muy recomendable al que haré por volver.

19/06/2012

Restaurante La Antoñita

Antigua corrala convertida en un bonito hotel de diseño, con bar de tapas (Dragonate) y restaurante (La Antoñita). El bar suele estar siempre lleno pero en el restaurante se suele encontrar mesa aunque sea fin de semana y no hayas reservado (algo que se agradece en La Latina). El restaurante es tranquilo, con cocina vista y el servicio muy amable. Tomamos las verduras a la plancha, los huevos rotos y las croquetas. Todo muy bueno y las raciones generosas. Comer, con vino y postre, nos salió por unos 30 EUR/ persona. Una muy buena opción para comer por La Latina.

25/09/2011

Lugar muy singular a mejorar urgentemente

La Posada del Dragón fue rehabilitada para convertirse en hotel, bar, restaurante y toma copas. Los diferentes espacios han sido muy bien resueltos obedeciendo a un proyecto realizado por una estudiante de arquitectura madrileña que fue la ganadora del premio de fin de máster. Además de la antigua posada, ocupa la contigua tienda que fue la jabonería La Antoñita en donde ahora está buena parte del restaurante.

Llama poderosamente la atención que la recepción del hotel sea también el toma copas.

Centrándonos en el asunto del comer, se trata de un restaurante muy informal, trasiego de gente variopinta y fundamentalmente joven, ausencia de manteles, servicio caótico. Ocupa tres espacios diferentes, un salón principal con acceso desde la jabonería, con cocina a la vista en su final y unas 12 mesas; un salón contiguo con una gran mesa compartible de unas 14 sillas y suelo transparente que guarda en su interior ruinas de la antigua muralla y la estrecha terraza interior ubicada en el bajo de la corrala donde dan las habitaciones.

El personal que atiende son jóvenes estudiantes a los que les falta mucho, mucho oficio que intentan suplir con simpatía.

La comida es razonablemente buena si bien irregular según los platos. En las tres ocasiones en que me he parado a comer/picar algo he probado la ensalada bonita, tres tomates kumato con bonito en su interior; salmorejo rico; huevos con jamón sobre patatas fritas en dados mejorables (a mi entender, las patatas fritas es uno de los grandes "medidores" de la calidad de un restaurante); croquetas aceptables; chipirones y trigueros en su punto; secreto ibérico con guacamole, la primera vez bien servido con rico guacamole en recipiente a parte, la segunda todo junto y con un guacamole mal hecho; lomo de buey de buena carne, fileteado, en su punto pero sobre una cama de ligero sofrito que a los muy carnívoros puede que no guste; los raviolis de changurro muy normalitos.

En cuanto a la bebida, su carta es aceptable. Para mi satisfacción es el único lugar en Madrid donde he podido tomar una copa de Gramona Brut Imperial, uno de mis cavas favoritos.

Cautelarmente le daré 2 estrellas (suspendido), aunque la comida y la bebida sean correctas (incluso por encima de la media de la zona) y el espacio muy singular, por dos razones fundamentales: El inaceptable servicio de anoche y el problemón de la salida de humos. En cuanto al servicio, nos trajeron la comida antes que la bebida, para repetir bebida (pedimos copas sueltas) había que armarse de paciencia, los platos llegaban a borbotones y el mayor de los pecados mortales: Las copas las traen servidas y, para colmo, la segunda de cava venía por menos de la mitad, se lo dijimos a la joven camarera que pasó de nosotros. En cuanto al humo, me había llamado la atención en otras ocasiones, pero anoche acudimos en hora punta y al estar la cocina a tope se apreciaba en toda su gravedad. Estábamos en la terraza ¡Lo que sería dentro! mi camisa esta mañana todavía olía a frito. Sin mayores comentarios. No dejo de pensar en los huéspedes, cuyas habitaciones dan a la corrala, como pudieron conciliar el sueño con ese olor a comida.

En fin, creo que todo lo negativo es corregible y a ello deberían ponerse sus gestores, es una pena que un lugar tan singular y bien resuelto se pierda por defectos subsanables.

06/11/2011

Buenos pinchos

Estuvimos picoteando en la barra de la entrada, por lo que no conocemos ni el restaurante ni la posada en sí.
Hasta donde pudimos ver, el sitio está bien puesto.
Pedimos: 2 cañas, 1 pincho de roastbeef con queso crema y mermelada de melocotón, 1 de pollo con curry y yogurt y 2 mini-hamburguesas de salmón ahumado y huevas. En total fueron 12.50 €.
Los pinchos estaban muy buenos, especialmente recomendable el de roastbeef, y con materia prima de calidad y presentación muy cuidadad.

16/08/2011

Novedad de la temporada

Situada en una calle emblemática del barrio más castizo de Madrid y construida en 1868 por el Marqués de Cubas, la posada fue alojamiento de comerciantes del Rastro y proveedores del cercano mercado de La Cebada. Al parecer fue lugar de paso para rufianes y, según la leyenda, para algún fantasma. Actualmente se ha reconvertido en un hotel boutique, que tiene restaurante y un pequeño bar con especialidades delicatesen, carta de buenos vinos, y ambiente bastante moderno. Los mejillones estaban muy ricos y la caña bien tirada. Volveré a repetir para degustar sus especialidades.

10/08/2011

Portia lo descubrió en agosto de 2011

Para conocer

Antigua corrala restaurada como boutique hotel. Tiene un pequeño restaurante abajo, que es el que comento. Tiene una entrada independiente y se llama "La Antoñita". Con la cocina vista, sin estridencias decorativas y un ambiente muy agradable. La carta sobre todo con platos que incluyen plancha, así que todo muy apetecible. Alguna originalidad, como cervezas artesanas (dos madrileñas, una valenciana... variado).
En resumen, chipirones con esparragos, secreto ibérico con guacamole, tempura de bacalao con romesco, unos mejillones tigres riquísimos (a mí, que no me gustan!).
El servicio, además de eficaz, con muchas ganas de agradar. Estarán encantados de enseñaros también el hotel.
Volveré, sin duda.

02/03/2013

Oh, que ricas aceitunas

En el bar tienen las tapas básicas. Correctas las bravas y también los huevos rotos. Riquísimas las aceitunas con cebollita que ponen de tapa. Un sitio estiloso del que sales contento.

23/06/2012

Velada fantástica

Pase un dia de casualidad y me lleve la tarjeta con la idea de volver con amigos. ACERTÉ DE PLENO. NOS ENCANTO A TODOS. La comida, presentación, la mesa de la corrala acristalada. Todos los platos que pedimos buenísimos, cada uno nos iba sorprendiendo gratamente, incluidos los postres.

07/10/2011

Me encantó, el hotel es estupendo, la acogida por parte de la rececionista estupenda, nos vió tan agotados que nos invitó a tomar una copa de cava.
Si bien la habitación no era muy amplia, y carecía de armarios, eso lo compensaba el estupendo baño con ducha enorme e hidromasaje, gran pantalla de plasma y la tranquilidad y silencia que difrutamos, que nos permitión descansar de un largo viaje.
La cocina es sencilla y sin pretensiones, pero rica quizá falla un poco el servicio, que aunque políglota, si le falta alguna tablas, pero lo suple la cortesía con la que te tratan, en resumen volveremos.