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16/08/2017

Pongo OK, pero es una loteria

Fui a este sitio frecuentemente cuando abrio, y tengo que decir que los ultimos años apenas he ido. Creo que la comida es regulera, mas bien una loteria, puedes pedir un plato que este muy rico y otro malo, malo..

La ultima vez que fui, paso eso, algunas cosas estaban bien y otras malas, de forma que en general no lo recomiendo, y no creo que vuelva.

El estilo es comida supuestamente alaborada a buen precio, pero hay platos que realmente estan malos, y lo mismo otro dia estan ricos, es muy irregular, creo que por el mismo precio puedes encontrar cosas mejores.

30/05/2016

Ranchoooooo vaaaaaaa

Mayo 2016

No se vale preguntar por qué fui a este restaurante, la cuestión es que fui e incluso cené.
Hace millones de años, cuando viví en BCN, descubrí La Rita y La Herminia y visité casi todos los restaurantes de esta empresa hasta que me cansé de ver filipinos sirviendo mesas en tiempo récord y de comprobar que todos los platos sabían prácticamente igual.

Tropecientos años después piso uno de estos en Madrid por primera vez y vuelvo a comprobar que el sitio es muy mono y está muy bien puesto, que los precios están tirados, que te montan mesa con mantel y servilleta de tela, que doblan, redoblan y requetedoblan mesas y que la comida no vale nada de nada. Ningún plato de los que pedimos sabía a algo definido, qué triste.

Sales a 15€ por persona, al menos la cuenta no duele.

Javier B.

Igualmente visité todos los de Madrid (y alguno de BCN en alguna escapada). Tengo las mismas sensaciones, pero cumplieron su cometido durante un tiempo.

31 de mayo de 2016

19/01/2015

Los precion no están mal, pero la comida regular

Lo primero que tuvimos que esperar bastante para entrar. Esto es un buen indicativo. Estuvimos ojeando los platos en la carta de fuera y tenían muy buena pinta ya que era cocina innovadora.
La mesa de al lado la teníamos a dos dedos y por el otro lado una columna que un comensal casi no podía sentarse. Los platos no estaban mal aunque el que yo pedí no me gustó nada. Te lo vendía como cochino y eran unas lonchas de bacon al horno.
Los postres muy ricos, pero el detalle feo es que te traen la cuenta sin pedirla y parece que te están echando. Hasta 5 veces nos preguntaron si queríamos algo mas.
El sitio promete pero tiene varios puntos que dejan mucho que desear.

26/11/2014

una buen opción

Paseo por ese viejo Madrid de la Corredera de San Pablo. Encuentro una librería de lance, picoteo algún libro y le pregunto al dependiente por un lugar para comer cerca. Me indica este lugar "por su menú". Camino por la Calle de la Ballesta, todavía entregada a viejas historias galdosianas y llego a la calle Desengaño. Encuentro el restaurante, pero me pica la curiosidad una iglesia al lado a la que nunca he entrado. Un retablo de San Martín, ese cicatero santo francés en el retablo. me encuentro con la jovencita Alexia, que habrá que canonizar dicen sus entregados fieles. Vuelvo al restaurante y está casi lleno. Oficinistas y tenderos de la zona parece la clientela. Casi todos se adoban al menú, pero encuentro sugerencias correcta en la carta y me decido por un risotto con chipirones y una ventresca de atún. Raciones generosas. El arroz con pinta de pasado, pero no es así, sabrosísimo. La ventresca solo un punto pasado de punto y muy correcta la salsa pseudojaponesa que le acompaña. El comedor a tope, pero gente sola, silente porque la distribución de las mesas es la francesa, o sea estrechos, y sí encima fueran muy habladores, sería un poco insoportable. Y es lo realmente incómodo de este buen restaurante, céntrico y con ánimo de hacer cocina de fusión sin pasarse. Esos dos platos, dos cervezas y un café, 22 €, que por la lectura del periódico se queda en uno menos. El servicio, inexperto, pero muy atento a todo.
Me pregunto si los fines de semana, cambiada la fauna, será un poco más amigable que ver caras de anodinos currantes ( y es una definición de su estaod de ánimo).

11/08/2014

Un desengaño y pésimo servicio

Elegimos Public por recomendación de un conocido vía redes sociales, para más señas, esa típica persona que va a donde está de moda. ERROR. Fuimos una noche de sábado, la cola se salía por la puerta, pero como ya eran las 10 y pico y no queríamos dar muchas vueltas nos esperamos la media hora que nos dijeron. Nos sentaron en una mesa para dos en las que estabamos completamente pegados a los de al lado, para economizar el espacio. Intimidad cero. La señora de la mesa de al lado casi mete el bolso en nuestros platos al salir, y me dio con él en la cara. REAL. El servicio fue penoso. No venían cuando los llamabas, algunos no te entendían bien, y luego tenían unas prisas espantosas. Cuando sales a cenar esperas poder comer tranquilo. A parte del jaleo que tenían los camareros corriendo y haciendo ruido, te quitaban los platos muy deprisa para que te largases lo antes posible. La comida, en esa clasificación inexacta que denominan "mediterránea" no era nada del otro mundo. No estaba mala pero tampoco era buena para ese precio. Lo peor de todo fue el postre, decepción absoluta: una bola de mascarpone pegada a un poquito de mousse de chocolate. En definitiva, para lo que se supone que quiere ser el sitio, el precio es caro para una atención tan mala y una comida tan mediocre. No volveremos.
-Sitios a los que sí ir: semepasaelarroz.com/category/comer-y-dormir

28/11/2013

Económico

Es un restaurante tipo Bazaar, local grande, mesas amplias con bastante separación entre comensales, comida pre-lista-cocinada y finalizada (horno, microondas, golpe de sartén) en el propio local, ello hace que enseguida la tengas en la mesa, que enseguida hayas acabado y que enseguida estés fuera. Multitud de personal sirviendo. No hay reserva pero aunque la cola sea larguísima, va tan rápido que les dejas tu número de teléfono, te vas a tomar algo por la zona y te avisan cuando tu mesa está lista (fácil, conveniente) y créeme no esperas mucho (1 caña!).

Es bastante económico a pesar de que, por ejemplo, el pan te lo ponen sin preguntar y te lo cobran, -091€ pieza-, cenar 3 personas con una ensalada para compartir, un principal cada una, un postre a compartir y 4 cervezas fueron 48,48€ (el IVA es aparte).

Para mi gusto, es muy oscuro, no ves muy bien lo que comes :-( y me agobia un poco que el servicio sea taaaan rápido, además es una comida bien presentada y de cantidad media-alta pero no de una excelente calidad, se nota enseguida.

Para los tiempos que corren y sin pretensiones está bien. Por eso hay cola.

06/04/2013

La gente ya conoce el concepto, que a mí me parece estupendo, así que no me explayaré. En particular me gustó de este local el que se pudiese hablar tranquilamente, ya que la conversación de la mesa de al lado no molestaba, por algún efecto de la acústica.

He estado dos veces y el lleno es un poco aleatorio. Si uno va pronto por la noche se lo puede encontrar cómodamente casi vacío, al contrario que otros restaurantes del mismo grupo.

En términos de ambiente y decoración, así como "La finca de Susana" es el que más pega para comer, "Public" es el más indicado para cenar.

19/06/2012

Para comer bien con poco presupuesto

Las dos veces que he ido he tomado el menú diario y la verdad es que no puedo ponerle ninguna queja. Los platos del menú del primer día me gustaron más (Moussaka de Pollo y un riquísimo San Jacobo de Sardinas y Espinacas) que los del segundo día (Gazpacho y Cazón en Adobo) pero en general, la relación calidad-precio del menú es muy buena. Las raciones son muy abundantes y todo lo que he probado estaba bueno (tampoco es que sea una comida espectacular pero es más que correcta). Por el local y el servicio parece un restaurante asiático pero no lo es. No reservan pero he ido dos viernes después de las 15´00 y las dos veces hemos tenido mesa (aunque el local siempre está lleno). El “pero” principal es que el servicio es demasiado rápido: si te descuidas te quitan el plato sin que hayas terminado. Tengo pendiente volver para probar la carta ya que los precios son imbatibles (ningún plato supera de los 10 EUR).

16/01/2013

Cada vez me gusta más

Es un sitio muy cuidado, decoración limpia y servicio amable. La comida es de muy buena calidad y tiene una amplia variedad de platos para todos los gustos. Los postres increibles y lo mejor de todo, el precio! La única pega es que no se puede reservar y te puedes encontrar con una larga cola en la puerta :(

19/02/2012

A ESTOS BAJOS PRECIOS NO PUEDES PEDIR MÁS

Public sigue el mismo estilo q otros sitios tan famosos como Bazaar o La Gloria de Montera. Es decir, precios bajísimos (7 euros de media cada plato), comida bastante decente, no se admiten reservas y siempre están petados.

Yo fui a Public a cenar un viernes. LLegué a las 10 y tuve q esperar unos 15 minutos, ni tan mal para la cantidad de gente que había. Salí a las doce y en esas dos horas no paró ni un minuto de entrar gente. Es decir, tiene un éxito este restaurante que es alucinante. Y es normal ya que permite a la gente comer platos bastante elaborados sin gastarse más de 20 euros.

Lógicamente a esos precios no puedes esperar delicias pero todo en general está correcto.

Depende de donde te sienten, hay zonas en las que comes literalmente pegado a a otras mesas, lo q resulta bastante incómodo pues los de al lado te oyen la conversación tal cual, de hecho si alargas un poco el brazo les puedes robar la comida.

El servicio, todo camareras filipinas, cosa curiosa, es rapidísimo, y es q lo q buscan es q cenes rápido y te pires para dejar sitio al resto de gente.

Las raciones son grandes, por lo q si vas con tu novia, vale con un primero a compartir y un segundo cada uno.

Nosotros tomamos de primero el salmón con mousse de langosta q hay q reconocer que estaba bastante bueno y los crepes de gambas con salsa de calamar, plato este último q estaba totalmente sin más, insípido.

De segundo el milhojas de solomillo y foie no me gustó, apenas se veía el foie, venía todo bañado en salsa a fin de camuflar la mala calidad de la carne q estaba chiclosa. También tomamos los pulpitos rellenos con patatas, plato correcto.

En general cualquier plato viene bañado en mucha salsa, buen truco para camuflar la calidad del producto y así dar el pego.

De postre el mascarpone estaba bueno. De vino pedimos un Ribera q venía calentorro.

Al final pagamos unos 24 euros por barba, precio imbatible la verdad para todo lo q comimos.

En general es un sitio perfecto para gente joven o con pocos recursos q quiere llevar a su novia a cenar a un sitio algo sofisticado sin gastar mucho.

Desde luego, si no eres muy gourmet y no aprecias la comida a niveles como lo puedo hacer yo, q soy un friki, jeje, te va a gustar seguro ya que todos los platos dan el pego totalmente para el 90% de la gente.