Querida María

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24/11/2015

Menú degustación bastante bieno

Excelente ubicación y trato. Pedimos uno de los menús degustación (no el mas caro, el intemedio) y he de reconocer, que muy bien.
Nos trajeron bastantes platos (ensalada muy rica, crujiente de queso, carrillera de ternera...y algo mas que no recuerdo). Era estilo moderno, es decir bien decorado y pequeñas cantidades, pero muy ricos y sabrosos. Yo soy de comer bien, y me quedé satisfecha.
Le local es pequeñito y bien decorado y el ambiente muy tranquilio
Lo recomiendo, si vuelvo por allí lo visitaré sin duda.
Lo que mas me gustó, las carrilleras y el crujiente de queso.

02/12/2012

Por fin pude cenar en el Querida María, a la sombra de la Catedral Vieja de Vitoria en el corazón del Casco Histórico.
La opción escogida fue el menú degustación (con aperitivo, surtido de ibericos, ensalada, ravioli de hongos, bacalao, solomillo y postre casero) 25 euros más 10% de iva con vino de año; 29 más 10% de iva con vino de crianza. La comida bien presentada y rica. El servicio atento.
Detalles que me "defraudaron", el ruido, pues el comedor está separado de la zona de barra por un biombo y el frío que entraba cada vez que alguien entraba o salía del local al encontrarnos en la mesa más próxima a la entrada. Debe tener un comedor privado pequeñito también al fondo del establecimiento.

11/09/2011

Quiero y no puedo

Este restaurante se encuentra al lado de la catedral de Santa María, en pleno casco histórico de Vitoria. Buena zona para el turisteo.
Ya había intentado ir a cenar en otra ocasión, pero nos dijeron que abrían la cocina a las 9 y media, y nos venía mal tan tarde.
Esta vez fuimos un jueves a cenar. No había nadie, y cenamos solos.

El comedor es agradable sin más. Un poco pequeño, y con pocas mesas. Se está bien comiendo en petit comité en días poco concurridos, pero no creo que el efecto sea igual si hay alguien más. No destaca especialmente por su decoración.

Pedí el menú degustación (25 euros más iva), porque para el precio de los platos, merecía más la pena. Este menú debe variar cada día, y te lo presentaban escrito en boli en una tarjetita, un pelín cutre, pero bueno. El día en que yo lo pedí se componía de:

aperitivo
surtido de ibéricos
trigueros con salsa de idiadabal o ensalada de pimientos y bonito (a elegir)
pez espada con timbal de pisto
carrilleras de cerdo
postre casero

No te vas con hambre, pero tampoco es tan fastuoso como puede parecer. Las raciones me parecieron algo escasas para un menú degustación; sobre todo, los entrantes.

El aperitivo consistía en una croqueta con salsa.
Los ibéricos, escasos. Nos los pusieron para compartir los dos que pedimos el menú, y no destacaban especialmente. Lo mismo con los trigueros; ambos pedimos lo mismo, creo que nos debieron poner media ración a cada uno. Además, el sabor a Idiazabal, imperceptible; albergo mis dudas (ya que empleo frecuentemente idiazabal para cocinar) de que la salsa estuviera elaborada con este queso.
Pez espada, sin más. Materia prima pasable. Hecho a la parrilla, un pelín demasiado hecho para mi gusto, acompañado por una salsa naranja y pisto. Profusión de aceite. Mérito discutible.
La cuestión de las carrilleras la veo menos discutible. En la salsa, exceso de vino. No me gustaron.

De postre, había variedad para elegir, aunque todos del mismo tipo. Por supuesto, nada de tabla de quesos. Yo pedí cuajada de oveja. Correcta, aunque no es posible esperar mucha variación de este tipo de postre.

Servicio muy amable, aunque también considerar que estábamos solos en el restaurante.

En general, aunque la cena fue bastante agradable, el menú no me gustó. Puede que le dé una segunda oportunidad para probar algo de la carta, aunque no sé si tendré mejor fortuna. Es de estos restaurantes en que todo está bien, excepto el propio sabor de los platos, que no acaba de convencer. Diría que la comida resulta un poco pretenciosa; es como un quiero y no puedo.

Un último apunte; he leído en otra crítica que se come por 25 euros por cabeza. Ignoro qué pediría, pero el precio medio de los segundos rondaba los 20 euros.

Por cierto, también tienen pinchos y raciones. Tengo que ir un día a ver qué tal están.

10/12/2010

Bonito restaurante.

Restaurante recomendable. Unos menus, muy equilibrados tanto en precio como en cantidad.

13/06/2010

Un buen recuerdo de Vitoria

Siguiendo las recomendaciones del 11870, antes de visitar la catedral, reservamos en este restaurante para comer.
El trato fue estupendo y la comida me la llevo como un buen recuerdo de Vitoria.
Hay menu degustación pero comimos a la carta maravillosamente. Una buena ensalada para compartir y dos segundos, dos copas de vino una cocacola, un agua y dos cafes fueron 25 euros por cabeza.
Es una comida delicada con toques modernos. No ponen grandes cantidades pero los sabores merecen la pena.
Volveré en mi próximaa visita a Vitoria.

08/04/2010

Querida parada tranquila y reposada

Prueba conseguida. Hemos logrado comer en el "Querida María", algo que en fin de semana y sin reserva es imposible, pero que, en día de labor, y coincidiendo con la semana de Pascua no ha supuesto ningún problema.

Nos ha gustado. Una propuesta de menú de 17 euros, cuidado y elegante. Un entrante de morcilla en vasito con un salmorejo gustoso. Un segundo de ensalada con unas habitas tiernas y crujientes. Un bacalao con txangurro más que bueno y un secreto ibérico muy bien cocinado con verduras pochadas. Para rematar pastelito y helado. Todo acompañado por un rioja muy bien elegido. Comer a la sombra de la catedral de Santa María y con un servicio atento y entendido hace que lo apuntemos en las propuestas de repetir visita.

Y además mola el nombre.

Si está Mal está Mal

Restaurante recomendable. Unos menus, muy equilibrados tanto en precio como en cantidad.

10 de diciembre de 2010

05/03/2009

Menú degustación

Cocina moderna, con un menú degustación muy bueno , por unos 25 €

16/12/2007

natxo lo descubrió en septiembre de 2007

Tranquilo y acogedor

En lo más alto de la ciudad, a la sombra de la (famosa) Catedral Vieja, un local pequeño tranquilo y acogedor. Para tomar un vino, un pintxo o comer. La comida está bastante bien y para ser tan pequeñito, carta variada y algunos detalles curiosos.
... La segunda vez que lo he visitado ha estado algo más flojo. ¿Quizá por ser sábado a la noche? Aún así merece una oprtunidad....

09/12/2007

Cool

Pequeñito, acogedor y situado en el centro del Casco Medieval de la ciudad. Exquisita comida moderna, no apta para comer "a diario", aunque merece la pena para una visita esporádica.