Restaurante Quiñoneros

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25/04/2015

Uno de los mejores restaurantes de Guadalajara

Se encuentra en Brihuega un pueblo a 20 minutos de Guadalajara yendo por la A-2 dirección Zaragoza. El restaurante es una casa baja pequeña con unas cuantas mesas bien distribuidas con mucho espacio y muy agradables, además tienen otro comedor separado creo que para eventos o comidas mas grandes. Abren los fines de semana y hay que reservar por que suele llenarse y no doblan mesas, de modo que una vez hecha la reserva puedes ir cuando quieras. El servicio es impecable tanto por Abel que es el dueño y recibe a los comensales como por las camareras y su esposa que está en la cocina.

A la hora de pedir siempre ponen un aperitivo que varía en función de la estación. Como entrantes destacar los canelones de boletus y foie, y las berenjenas rebozadas con anchoas o las croquetas. Todo esta buenísimo, de los principales el solomillo Wellinton que es por encargo, el cochinillo, lechal, capón, codillo, son preparaciones mas modernas que juegan con lo tradicional, con sabores duces y salados. Cualquier plato que pidas vas a acertar. Suelen cambiar la carta y renovar algunos platos en función de la temporada lo cual es muy agradable porque en invierno tienen mas de cuchara y en verano mas frescos. El precio 30-40 por persona en función de los platos y del vino claro.

Suelo ir de vez en cuando y siempre es un acierto pidas lo que pidas, todo esta muy rico y el servicio impecable.

20/07/2014

Cocina castellana creativa - merece la pena

En Brihuega el Quiñoneros destaca sobre los otros restaurantes y casas de cómida por su oferta peculiar. Los platos son muy cuidados en la presentación y en la mezcla de sabores que reproducen. Probamos el menu degustación compuesto de 4 entrantes,1 plato pricipal, 1 surtido de postres, agua, vino, pan, café y licor de hierbas, pero 42€, vamos te vas a poner morado.
Además antes te sirven un aperitivo con unas tapitas finas muy sabrosas.
Me ha gustado todo, pero lo que de verdad me ha dejado impresionada y con ganas de repetir ya ha sido el gazpacho de remolacha con almendras amargas y anchoas picadas en el hondo del vaso.
Volveré.

En una cocina italia...

Si le quisiera encontrar una pega, tardaron mucho en servir toda la comida, estuvimos sentados allí 2 horas y media :-/

20 de julio de 2014

09/10/2015

Imprescindible en la zona

Ubicado en un antiguo chalet, sorprende encontrarse esta fusión de cocinas en sus platos. Muy recomendable reservar.

09/04/2012

si vas por brihuega tienes que comer aquí

Nos presentamos sin reserva, tuvimos suerte, como no reserves, puede que te quedes fuera, una vez acabas de comer no te extraña.

Te tratan como en casa, el sitio es muy acogedor, como el salón de casa, con unas buenas vistas :p, es un chalet, con sitio fuera para los días que lo permiten :p

Nada más entrar se nota el buen trato ;), te ponen jarra de agua, que sale por una fuentecilla que tienen, curioso de ver, en los postres salió la cocinera, suuuuuuper amable, ya que preguntamos por el tema sin gluten, explicando que postres se pueden tomar y los que no, como los hacen, en fin, genial, a la hora de comer también nos aconsejo el dueño.

Tienen menú degustación, bastante completo, por 42€, aunque nosotros optamos por la carta :p

Las raciones son grandes, para dos personas, te ponen un entrante, arroz negro y sardina sobre algo que no recuerdo, pedimos de entrantes, pastel de perdiz con trufa negra y caramelizado con jengibre, bombón de foie, y luego los principales, solomillo de ternera a la plancha, y cordero, realmente bueno, regado con un glorioso, rioja del 2000, el dueño nos dio a elegir la añada, uno más joven o este del 2000, sin incremento de precio, muy bueno, luego unos postres, tarta de varios chocolates, brutal y sorbete de fresa, 2 cafés y la invitación de chupitos, 95€.

Si vas por Brihuega, imprescindible pasarse.

13/11/2009

Notable versión de la cocina castellana.

Continuando mi ruta gastronómica por la provincia de Guadalajara, descubrí este pequeño rincón en el municipio de Brihuega, donde presentan con acierto una versión renovada de la cocina tradicional castellana.

En una pequeña casita de aire rural pero elegante, se ha creado un ambiente muy cuidado para que el cliente pueda disfrutar de la estancia.

El dueño amable y cortés, te recibe y trata que te sientas a gusto en todo momento. Aunque el servicio llevado por dos inexpertas camareras es sólo correcto; aspecto este en el que debería mejorar para así estar a la altura del resto.

En la cocina, usando como base elementos tradicionales tratan de "complicarse la vida" con elaboraciones algo más modernas (aunque sin llegar a ser sofisticadas), sobre todo en los entrantes que plantean. En su carta también proponen un menú degustación por 40 euros con cuatro entrantes para compartir al centro y un principal a elegir (vino de la casa, café y licores incluidos en el precio). Su cocina de fusión me pareció notable en líneas generales, destacando los principales sobre los entrantes, y sobre todo el cordero en su jugo (tierno y sabrosísimo, una delicia; sin duda lo más destacado del menú que pude probar).

Recomendaría también salirse un poco del menú en lo que al vino concierne; ya que el Rioja de la casa que incluye es bastante flojito. Mejor opción será sin duda elegir algún otro de su carta.

En definitiva, un ambiente muy agradable y una cocina interesante a un precio bastante razonable.

No quisiera extenderme demasiado, pero si quereis una opinión más detallada podeis verla en gastronomodesaparecido.wordpress.com/2009/04/27/quinoneros

02/10/2011

Probablemente el mejor restaurante de la Alcarria en cuanto a relación calidad-precio. Sus fogones dan lugar a una carta en la que en la que se mezclan, a partes iguales, cocina tradicional y vanguardismo.

El servicio es muy acogedor y la ubicación, a media ladera de la montaña, tiene un encanto diferente en cada estación del año, con unas vistas espectaculares del precioso pueblo de Brihuega.

Este restaurante debería ser una parada obligatoria para todos los amantes de la buena cocina que se encuentren por la región.

De carta corta pero profunda, intensa y deliciosa, destacaría los canelones de boletus con foie y los inigualables asados de cordero y cochinillo.

Para todos aquellos que acudan al restaurante Quiñoneros por primera vez, aconsejaría el menú degustación, a un precio contenido que incluye bebidas.

Para todos aquellos que se encuentren por Madrid y alrededores, y busquen un plan de ida y vuelta en el día que nunca olvidarán, sugiero una visita al pueblo de Brihuega con almuerzo en este restaurante.

Este restaurante sólo abre los viernes noche, sábados, domingos y festivos a medio día y víspera de festivos por la noche.

06/07/2010

Lo mejor de Brihuega

La mejor opción para comer en Brihuega. Un sitio acogedor, ubicado a las afueras del pueblos en un bonito chalé rodeado de árboles.

Basada en recetas tradicionales, la cocina es muy sugerente. Son platos renovados, con el toque justo de sofisticación. El trato de los dueños es muy amable y atento.

Uno de los platos estrella son sus canelones con foie, imprescindibles. Muy bueno también el rabo de toro, el cordero y los pescados, especialmente la merluza con almendras.

Excelente la cesta de pan.

Buenos postres. Carta de vinos no muy larga pero interesante.

Precio medio, unos 30 euros sin vino.

12/06/2007

Ignacio lo descubrió en marzo de 2007

Acogedor, buena comida y precio razonable

Original restaurante situado en Brihuega, muy acogedor. Diferente a los típicos asadores. Comida alcarreña renovada. Probamos el calabacín relleno de verduras y gambas al hojaldre, el cordero en salsa de almendras con miel y azafrán, y el milhojas de solomillo de ternera en salsa de arándanos con foie, de postre una tarta de chocolate (nada empalagosa). En la carta hay otros platos muy sugerentes como los canelones rellenos de foie-gras con boletus, el queso frito, las manitas de cerdo deshuesadas con setas y verduras, la merluza en costra de almendras al pil-pil,... Sobre los vinos no hago ningún comentario, pues no pedimos vino. Solo abren los viernes, sábados y domingos y festivos. Cierran la 2ª, 3ª y 4ª semana de septiembre. Suele estar llena, por lo que hay que resevar. Precio: 22€ (sin vino). Imagino que ahora habrá subido algo Creo que puede considerse como lugar romático, muy apropiado para ir con tu pareja, o para sorprenderla/le.