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19/09/2016

Ya me tocaba ir y valió la pena

Hace poco hablábamos de Akelarre por estos mundos cibernéticos de Klaus . Y decía que sí, que todo muy trabajado, el servicio muy atento, pero que cuando uno paga lo que paga en estos sitios tiene que salir 1)Impactado por el 95% de los platos y 2)Saciado, no necesariamente reventado, pero saciado.

Pues para ahorrar tiempo a todos los amantes de estas reseñas tan dicharacheras que causan sensación allende los mares y provocan las delicias de pequeños y grandes, diré esto rapidito: En Quique Dacosta se sale impactado y saciado. Es una experiencia gastronómica chiripitifláutica, es un derroche tan demencial como necesario. Son estas locuras que uno dice “¿me acabo de gastar este dinero en esto? ¿con todas las necesidades que hay en la tierra? ¿pero esto que es?” y se responde “pues sí, para eso está la vida, sólo tiene conciencia quien es capaz de navegar entre el dandismo y la rabia”. O sea, que sí.

Toda la vida estando en Denia y no me había dado por Quique Dacosta por diferentes motivos, pero fundamentalmente por un motivo que ustedes entenderán y es que no tenía dinero para pagarlo. Además de que está en El Poblet, que es una zona de turistas de chancleta, sombrerito, sombrilla y cosas de esas que yo lamento con toda mi 1RM . Es una de esas calles que viene de los naranjos y va hacia la playa y tiene en frente una tiendecita con periódicos en alemán, colchoneta de cocodrilo y palas de playa dentro de una redecilla amarilla, para que nos entendamos un poco. Una pobre pareja pasó por ahí, dijo “mira, hay un restaurante aquí”, miró la carta y salió despavorida. Lo entiendo por el motivo de que seguramente estaban buscando el clásico sitio turístico de spaghetti y hamburguesa y lo entiendo fundamentalísimamente por el motivo de que hay que ahorrar más de lo decente para ir a este sitio.

Bueno, pues ahí que entramos, toda la familia. Padre, madre, Xiquet, La Reina y yo. En grupito feliz y contento. Entras, das tu nombre y te recibe un amable chico trajeado de corbata imposible. Esto de las corbatas imposibles era una constante en el personal de Quique Dacosta y yo lo celebro todavía porque pienso que las corbatas tienen que ser un tanto chillonas y hacer algo de daño, de lo contrario no vale la pena la vida y hay que cortarse las venas. Te reciben amablemente y te sientan en una zona cómoda de sofás, un poco para crear la sensación de “estás en casa de unos amigos, de relax”. El mestresala te explica en qué consiste la película y un sumiller te ofrece un aperitivo. El sumiller este, un chico de no sabría decir qué país, era un tanto robótico, parecía dolido, sufriente. Muy experto, pero como si fuese Cortocircuito. No lo digo a mal eh, era muy profesional, pero me pareció un poco tirante. Te explican que has de escoger un menú, preguntan por alergias varias, te dan la bienvenida y ahí mismo empieza el festival . Hay dos menús a elegir, el menú de temporada (este año, “Fronteras”) y el menú “Universo Local” que recoge los melocotonazos de la trayectoria de Quique Dacosta. Nos decantamos por este último mientras mirábamos una revista que ponían en la mesita junto al sofá. Lo peor de todo era la música, un rollito “comprando en Zara” muy modernuki que llegaba a ser algo desapacible. Nos fueron trayendo aperitivos y todo muy estupendo.

Terminados los aperitivos entras en el comedor, un comedor más bien austero, algo oscuro, no demasiadas mesas, y sigues con la película. Ahí ya empiezan a sacar más platos y escoges la bebida. El Xiquet y yo decidimos compartir un maridaje de vinos. Esto es un tema importante, a mí me gusta tomar vino pero si me hago un maridaje completo me agarro una bufa descomunal que logra que no disfrute de la comida. No es tanto por el dinero (ya puestos, la bancarrota es una opción contemplable) sino por la melopea. La opción de pedir un único maridaje y tomar entre dos un sorbito para probar es muy resultona. Y aun así terminé con una castaña curiosa. Mi señor padre pidió un vino tinto “que maridase con todo” y lo consiguió, la mare fiel a su cerveza. Otro punto negativo, para que no sean todo alabanzas, la carta de cervezas está muy por debajo de lo que cabe esperar en variedad de estilos, todo lager industriales. Cuando dicen “pues de cervezas tenemos…” uno piensa que tendrán cosas majas o al menos variadas, pero ofrecen todo marcas del mismo estilo y de baja calidad. En esto hay que mejorar. Y no se trata de que haya que tener cerveza artesanal extrema, basta con una pilsner checa (de las que se compran en el super), un trigo alemán, una stout (inglesa, americana, irlandesa), una dubbel y una trippel belgas (cualquier trapense lo ofrece) , una lámbica también belga y una pale ale americana (o española, que están haciendo cosas muy buenas). No es para volverse majareta. La Reina, dada su situación actual, agua con agua.

Había tantos platos que entrar a describir todos sería demencial, no tendría mucho sentido analizar uno por uno ¿se acordaría alguien? ¿no sería perderse en descripciones imposibles? Hablamos de una veintena de platos, ni más ni menos. Por lo pronto, decir que Quique Dacosta apuesta por el producto local, por investigar la tradición valenciana y por, a partir de ahí, con sus influencias de cocina internacional ir inventando cosas. Esto lo cuenta en un folleto muy chulo que regalan al entrar, un folleto que va en una carpetita que también incluye un cuaderno para tomar notas y un sobre con el menú que se ha tomado, para tener de recuerdo. Hablaremos de lo que más me impactó. No pongo fotos porque indican que para ello hay que pedir autorización y que quieren mantener el efecto sorpresa, y por no andar pidiendo permiso me ahorro el trámite.

De los aperitivos, destaco la piedra de manchego. Que viene a ser algo que parece una piedra pero está relleno de queso manchego. Muy imaginativo y de sabor extraordinario.

De la parte del comedor, destaco dos platos del llamado “3º acto”, la nieve de tomate (una suerte de sopa de tomate fría con una espuma de no se que puñeteros demonios pero que era deliciosa) y el “pez limón”, pescado marinado que explota en la boca, un sabor inolvidable, intenso y tremebundo.

El 4º acto tiene cosas como el cuba libre de foie, uno de los platos más celebres , de toma pan y moja. Y uno de los pocos que incluye pan, cosa que celebro porque el pan no tiene que tener tanto rol como tiene. Dios, que foie, estos cuba libres son los que deberían tener en los bares. Destaca también el arroz J sendra, en la tierra del arroz no puede faltar uno y encima de máximo nivel.

De los postres, me quedo con la canela en rama y ciruelas pasas. Que iba con un bote de ciruelas que no debía abrirse pero que yo lo abrí porque ya a esas alturas estaba desmadrado.

Estoy destacando platos por dar una pequeña pincelada porque la lista es enorme y todo era bueno. Hubo hasta platos no incluidos en el menú, platitos sorpresa que hicieron la experiencia más molongui todavía. Hasta lo que menos nos llamó la atención nos llamó la atención, incluso a mi señor padre, que es pieza dificil para estos sitios y que aseguró que repetiría en cuanto le fuese posible. Que mi padre diga esto de un restaurante de cocina creativa es más dificil que la dimisión de Rajoy.

De los maridajes no sabría destacar nada porque el problema es que comentan tantos vinos que uno se pierde un poco. Los podría haber apuntado, pero cuando he intentado apuntar cosas en otros restaurantes he acabado agobiado. Diré que todos nos gustarón muchísimo y que el sumiller local era un fenómeno con puntos humorísticos muy interesantes. El servicio sobresaliente, las corbatas sobresalientes, incluso el otro sumiller, el más robótico, se veía muy esforzado. Quique Dacosta hizo aparición estelar y aunque está claro que para ellos debe ser un coñazo decir lo mismo mesa por mesa, la sensación que nos dio fue de cercanía y buen humor.

Para colmo, el WC masculino tiene hielo al fondo. ¡Miccionar en una montaña de cubos de hielo! ¿Es que no vale la pena hacer esto alguna vez? (espero que esto no fuese sorpresa cuyo desvelo no fuese autorizado)

Salimos a unos 250€ por cabeza. Es decir, una pasta gansa. Por este motivo no lo puedo incluir en mi top personal, porque tengo la regla de oro de que a mi top sólo pueden entrar sitios donde pueda permitirme ir una vez al mes. Si llega el día que pueda ir a Quique Dacosta una vez al mes, me acordaré de todos vosotros.

Ya se sabe estos sitios. No están al alcance de los de abajo, hay que ahorrar, no todo el mundo lo comprende. Y tienen un reto por delante. Un reto de exigencia máxima. Mi regla se mantiene intacta, hay que salir sorprendido, impactado, saciado. De Quique Dacosta se sale así. Entiendo que no a todo el mundo le guste esto, entiendo que la escala de valores de cada uno sea variable y que dada la coyuntura económica para el 90% de la gente sea preferible gastar el mismo dinero en más cosas. Pero para los que nos gusta hacer dispendios de este tipo sin remordimiento, hay sitios que valen y sitios que no. Y este vale.

guindillasmutantes.wordpress.com/2016/09/19/quique-dacosta-denia

Miss Migas

Gran reseña, como siempre. Me pregunto si las féminas también miccionarán sobre cubitos de hielo, al poner el culete más cerca.... ¿entrará el frío?

20 de septiembre de 2016

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09/08/2016

EL CLIENTE NUNCA LLEVA RAZÓN

PUNT: 3 LUNAS

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Miss Superlike Aveli...

Superlike para ti...asi te va ...asi lo cuentas...y por supuesto siempre despues de ir, no de oidas.

10 de agosto de 2016

11/06/2017

es toda una experiencia, por supuesto para hacer una vez al año como mucho. terminas completamente lleno

21/05/2014

Demasiado mar

Quique Dacosta, 3 estrellas Michelin, el restaurante nº 23 entre los 50 mejores del mundo (en 2014 pasa al puesto 41). Poco se puede añadir

Ante un restaurante de estas características no se si merece la pena comentar algo más, aparte de que hay que probarlo y dejarse seducir de uno de los dos menús a 165€. O escoges el que reune los mejores platos de la experiencia Dacosta o el que lleva lo más innovador. En mi caso opté, en mayo 2014, por la segunda opción que se llama Tomorrowland: 31 bocados que se desarrollan a lo largo de unas cuatro horas desde que llegas hasta que te vas. Puedes maridarlo (90€) o escoger vino en una enorme carta (que el sumiller Jose Antonio define como "humilde") y que para mi sorpresa está escrita ¡a mano! con cientos de referencias.

En Quique Dacosta no puedes venir a comer algo y tomar una copa de vino. Al tener solo dos menús y los dos enormemente largos, prepara una sesión maratoniana, que en mi caso llegó a ser agotadora. No estoy acostumbrado a estar tanto tiempo comiendo y se me hizo un poco extenuante la sesión. Hubiera preferido un menú más corto -más económico también- y poder salir sin la sensación de "he comido hasta morir". Por supuesto lo recomiendo encarecidamente para comidas. En mi caso si llega a ser cena hubiera muerto.

La originalidad que muestra Dacosta en cada plato está fuera de duda. Bocado tras bocado, plato tras plato es un lujo y una sorpresa. Nada es lo que parece. Piedras que no son tales, erizos que en realidad solo tienen el sabor, materiales deconstruidos y vueltos a montar... Todo es un derroche de imaginación y curioso que los platos en su mayoría aparezcan en piedras o rodeados o basados en cantos. Es quizá lo único terrenal que hay en el menú porque si algo caracteriza para mí Dacosta es el mar, el sabor a mar, buscarlo en un bocado tras otro, en texturas, sabores, presencia, olor... Todo es oceano. Entiendo que estamos a escasos 100 metros de la playa pero tanto sabor marino hubo un punto que me excedió. Y agradecí que llegasen los dos platos de carne, aunque en el menú proponían pichón y pedí cambiarlo y me ofrecieron una deliciosa presa ibérica.

Mesas sin manteles, con la omnipresencia de cabezas humanas que te miran cómo disfrutas de la ocasión única de descubrir lo que sale de las manos y la cabeza de uno de los mejores cocineros del mundo. Servilletas de lino que te sirven calientes. Vajilla espectacular. Cristalería de nivel. Servicio amable y rápido. Ambiente casual, quizá al ser un restaurante cercano al mar permite un look más relajado. Al salir entiendes la categoría mundial del sitio

acme

90 larries de maridaje. El mundo está loco

21 de mayo de 2014

Gath

Es una pasada.

21 de mayo de 2014

Javier B.

En nuestra visita hace 2 años el maridaje fue 75€. Pero dentro del gasto que asumes, nos pareció que merecieron la pena, la explicaciones antes de cada trago y el probar varias referencias fuera del alcance cotidiano fueron geniales. Y eso que el sumiller era algo seco

22 de mayo de 2014

Miss Migas

Puf, 4 horas y 30 platos es... ¿demasiado? No se puede tener tanta capacidad de asimilación gustativa, yo no sería capaz de estar sentada tanto tiempo (creo)....

23 de mayo de 2014

08/09/2014

Denia 2012

Es un privilegio, para un “pueblo” como Denia, poder gozar de un sitio de tan altísima calidad como Quique Dacosta.

Su cocina se codea con los mejores del mundo, por lo que no dejéis pasar la oportunidad de visitarlo.

Os recomiendo que optéis por el menú degustación que ha sido elaborado de manera minuciosa, con la intención de potenciar al máximo los sabores más auténticos......

Los mejores restaurantes de Denia en
gastrotxusan.blogspot.com.es/2012/08/denia-2012.html o exclusivadigital.com

08/09/2014

Seducción

Un restaurante de 10. A veces la Michelín premia en exceso cocina moderna, los menús largos y las nuevas técnicas pero en este caso está todo más que merecido.

Hay dos menús de unos 30 platos cada uno: Tomorrowland, con las últimas creaciones del Chef y "Universo Local", con sus platos más famosos de toda la vida. Cada uno cuesta 165€, a los que hay que añadir el precio del aperitivo incial (10€ por una copade cava), más la bebida (opción maridaje por 90€ más) y el IVA. Al final sales por unos 220€ por persona... merece la pena por las 4 horas de diversión. Primero los aperitivos en terraza y luego los platos.

Hay platos espectaculares como la nieve de tomate o la bruma. Si quieres puedes ver una descripción del menú completo aquí: viajesytapas.blogspot.com.es/2014/08/restaurante-quique-dacosta-sedu...

OJO, cobran por reservar: 50 euros por cabeza

05/11/2013

Cita gastronómica ineludible

Este restaurante es cita obligatoria para todo buen gastrónomo que se precie de serlo.
- La comida:
Ofrecen dos menús degustación, uno largo y otro más. El largo contiene una serie de platos estrella del cocinero, mientras que en el más largo se puede disfrutar de sus últimas creaciones. En todo caso, ambos menús tienen muchos bocados en común.
Los aperitivos se sirven en la terraza. Tuvimos un más que agradable día de noviembre, con lo que se estaba muy a gusto. Mientras disfrutábamos de los primeros bocados, nos decidimos por el menú largo. Los aperitivos tienen una presentación muy sorprendente. Ya en la mesa. después de elegir el cava con el que acompañaríamos la velada, comenzaron la sucesión de pequeños bocados. La parte salada termina con platos un poco más hermosos (de cantidad). Y se termina con dos postres y tres petit tours. La presentación de los platos es magnífica, llegando a su apogeo en uno denominado bruma. Algunos que nos parecieron sublimes fueron el nido de golondrina, María, el gazpacho, Pesto, Rompepiedra, y el arroz. Los postres nos decepcionaron un poco. El evento duró 4 horas.
- El servicio:
De los servicios más profesionales que hemos visto. Muy atentos, simpáticos, cercano. Y hay una cantidad enorme de camareros.
- El local:
La terraza muy agradable, en el interior encontramos las mesas un tanto cercanas. Estaba lleno y había un poco de barullo y muy poca intimidad.
- Conclusión:
Un sitio innovador, original, donde todo se dispone para que el comensal disfrute, y en nuestra opinión, se consigue.

04/08/2013

Not very impressed.

Good food, some creativity, but nothing impressive. I was honestly expecting more. I wanted to love it, since we drove to Denia just for that lunch, but I do not think I will be coming back. Plenty of other places to try out.

Service is just ok. Chairs are extremely uncomfortable (worst I ever tried on any Michelin starred restaurant). Noisy dinning room. Pictures of Quique all around the walls, a bit creepy. And you are expected to park your own car in the street under the sun, which is ok, but not for this type of restaurant.

Oh, and they made a mistake TWICE regarding an allergy (the second time they even denied it).

24/08/2012

El sabor del mediterráneo, Un gran menú!!

Quique Dacosta, sigue su camino ascendente, dispuesto a convertirse en un restaurante referencia a nivel mundial, ya ha entrado en theworlds50best y en algunas listas con menos prestigio pero ocupando los puestos de cabeza y no es de estrañar. El menú de el sabor de el mediterráneo es una toda una experiencia, snacks, tranpantojos, producto, innovación, sorpresa, magia y todo esto con un valor gastronómico interesante.
Un sitio para darse un capricho

04/05/2013

A mi segunda va su tercera

Estoy convencido de que uno de los factores que influyen para recibir estrellas Michelin es la capacidad del chef para sorprender y asombrar al comensal. Naturalmente, todo ha de estar en su sitio, en su tiempo, en su punto (cocción, temperatura, sazón, servicio ...); pero eso es el mínimo imprescindible. Cumpliendo todas esas exigencias "sólo" puede aspirarse al reconocimiento como gran restaurante. Las estrellas suponen, además, un añadido determinante de creatividad, una pirueta de armonía, equilibrio, estética, audacia o contraste, según proceda. En Quique Dacosta, la sorpresa -junto a todos los demás factores que, por supuesto, concurren con largueza- justifica el triple estrellato. ¿Una rosa? Coma sus pétalos, cintas aterciopeladas de manzana. ¿Una piedra? Explótela en su boca, y sienta cómo el parmesano invade sus sentidos. ¿Beba? ¿Coma? ...disfrute con un bloody mary sólilíquido, y del mítico Cubalibre de foie gras. Saboree un excepcional "taco", acompañado de una riquísima coca (de maíz, ¡que habitualmente detesto, y aquí me pareció estupendo!). Piérdase en la "Bruma", que QD y su equipo le volverán a la luz, intensa y contundente, de un menú de tres estrellas y muchos soles. En mi primera visita, las estrellas eran dos. En mi segunda, tres. ¿Caben más estrellas en este firmamento?

06/03/2013

Olvidable experiencia

2ª visita el 23/03/05

Debo decir en primer lugar que esta opinión estará probablemente desfasada por el tiempo, por lo que no le pongo un "para no volver", pero la expongo de todas maneras.

Creo que la mala experiencia se debió a que fuimos a este restaurante "equivocados". Buscábamos El POBLET, ese restaurante que nos había dejado maravillados en nuestra anterior visita en Junio de 2003, y nos encontramos con que ahora era El Poblet de Quique Dacosta, o algo así. Por aquel entonces empezaba a hacerse famoso con su nuevo nombre y no se si ya contaba con estrellas, pero desde luego el asunto en solo año y medio había cambiado completamente. Sin ser El Poblet un restaurante conservador, ni mucho menos, nada más ver el local y luego hojear la carta ya vimos que aquello había "evolucionado" a un tipo de comida mucho más moderna, en la línea michelín. La agradable terraza ajardinada en la que habíamos cenado la vez anterior había dado paso a una sala de tonos blancos, minimalista, impersonal, tirando directamente a fea.

Ya que estábamos, y no era cuestión de salir corriendo, decidimos pedir a la carta y aquí el camarero la acabó de completar. En la carta venían gambas de Denia "S/M", por lo que mi mujer, escarmentada de otros "S/M" que se convierten en una clavada de impresión, preguntó educadamente a qué precio estaban. El maitre, supongo que acostumbrado a gentes que en aquellos años de vino y rosas no le daban importancia a lo que pagaban por las cosas ( en este 2013 probablemente sí se la den ), le contestó en un tono de absoluto desprecio algo así como "aquí no se preguntan esas cosas" a la vez que con su cara nos estaba llamando directamente "paletos". De hecho no se dignó a decir el precio.

Ante esto deberíamos de habernos levantado y largarnos sin más, pero como somos gente educada y pacífica, nos quedamos. A partir de aquí, todo lo demás no tiene importancia, ya que la cena se ha estropeado y ya no tiene solución.

Lástima de POBLET.

27/08/2012

Impresionante!

Verano 2008:
El menú un poco largo,
pero las gambas merecen tanto la pena, que iría todos los días...
Verano 2012:
Con Quique ya no echamos de menos El Bulli...
Mejora cada año, muy original y menús de 30 y 50 platos...

30/03/2012

“EL SABOR DEL MEDITERRANEO”

En un edificio de estilo mediterráneo de Denia se encuentra Quique Dacosta Restaurante y allí fue nos dirigimos una noche de marzo para conocer la propuesta gastronómica de Quique Dacosta.
Un cocinero que se ha sabido crear a sí mismo, desde sus primeros comienzos en una pizzería hasta llegar a El Poblet donde entró como pinche y terminó convientiéndolo en suyo, en Quique Dacosta Restaurante. Al decir suyo no sólo hablamos de propiedad, hablamos suyo como el centro de su universo. Lugar donde encontramos a un cocinero cercano, sencillo, inquieto y con una capacidad de hacerte vivir una experiencia gastronómica sorprendente sin tener que recurrir a enmascarar sabores o presentarte platos complejos. Simplemente recurriendo a un buen producto del entorno y una aplicación de la técnica perfecta para hacer que algo complejo parezca simplemente sencillo al comensal. Es digno merecedor de todos los premios que ha ido consiguiendo y si las cosas son como debieran estamos seguros que no tardará en tener la tercera estrella Michelin.
Tras cruzar el bonito jardín minimalista se entra al restaurante dividido en varios ambientes, todos ellos con una decoración vanguardista con una clara influencia del estilo danés pero con pequeños guiños mediterráneos, se plasma mucho la personalidad del restaurante en la decoración.
Al fondo hay una sala donde pudimos disfrutar de la primera parte del menú, aunque bonita y perfecta para una sobremesa, la sensación es de ser algo incómoda para los aperitivos.
Después continuamos en la sala principal, donde ya pudimos sentirnos como en casa, gracias a la magnifica atención que nos brindaron tanto Quique, como Didier, Giovanni, José Antonio y el resto del equipo.
La propuesta gastronómica que ofrece Quique Dacosta consiste en dos menús:
"Universo local" es más corto y lo forman platos que hacen un recorrido por los más clásicos, tradicionales e históricos de la casa.
"El sabor del Mediterráneo", algo más largo e innovador, aunque sin dejar de lado algunos clásicos.
A pesar de haber hecho doblete, ya que por la mañana comimos en Maralba (Almansa) el menú largo, nos atrevimos con el segundo que como reza la letra pequeña es "El menú de los valientes".

MENÚ “EL SABOR DEL MEDITERRÁNEO”.
Menú de los Valientes.

1ºActo: Snacks. Jardín. Hacía demasiado frío como para tomarlo en el jardín así que directamente nos pasaron a la sala del fondo para disfrutar de este primer acto donde nos sirvieron una serie de snacks para comer con la mano.
El desfile de snacks comenzó con los Sticks de Queso ahumado y frito. Crujentes y algo dulces por fuera y tiernos por dentro, llegaron ligeramente templados a la mesa y se convirtieron en un goloso comienzo.
Panceta adobada. Este fue uno de los bocados que menos nos apasionó, para nuestro gusto demasiado bollo.
Consomé de Barricas de Ron Barceló Imperial. Espectacular, con sabor nítido.
Cortezas de Roble. Chips sorprendentes y con intenso aroma de madera.
Raïm de Pastor. Es una planta que se encuentra en la zona, se presenta encurtida y resulta muy curiosa como snack.
"Pulpo Seco" y "Calamares a la andaluza". Un trampantojo. Estos chips nos resultaron con un exceso de sabor a aceite.
Grosella de Mar al momento. Un plato efectista donde se hidrata el alga con un buen consomé.
Mini endivias a la naranja sanguina. Un snack fresco y limpio de sabor.
Cañaílla. Simplemente un bocado perfecto con un jugo memorable.

2ºActo: Mesa de Salazones. Ya en la mesa, comenzamos con el segundo acto que son los salazones, un aperitivo ancestral presente en la Comunidad Valenciana desde los tiempos de los griegos. Se presentan en una mesa y se cortan delante del comensal.
Salazones de bonito, maruca, mujol y pulpo, se toman en este orden de menor a mayor intensidad de sabor.
Papel de salvado de cereales. Fuerte sabor pero bueno.
Cebolletas frescas encurtidas. Para acompañar los salazones.
Higo. Llegados a este punto la boca está saciada de sabores intensos y el higo deshidratado presentado en una bolsita que también es comestible los matiza.

3ºActo: Tapas. En este tercer acto comenzamos con las tapas, pequeñas preparaciones divertidas donde aparecen trampantojos y elaboraciones características de la cocina de Quique Dacosta.
María. Es la interpretación del Bloody Mary, presentándolo como una rodaja fría de tomate que una vez en la boca es una explosión de sabor. Esta es una de las tapas que más nos quedan en el recuerdo. Grande, grande.
Rompepiedra. Otra tapa que sin duda no pasa desapercibida, se toma la hoja de rompepiedra con la ventresca de caballa marinada, al final de la hoja se come sólo el vegetal y en este momento es cuando se hace pleno su sabor a una mezcla de mostaza, wasabi y otros sabores picantes. Es curioso cómo la grasa de la caballa matiza totalmente ese sabor.

Nos quedamos sin caracteres para completar la vista, continua en nuestro blog: lossitiosdesambuquita.com/2012/03/quique-dacosta-restaurante-el-...