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13/02/2016

Mi restaurante preferido!

Después de ir varias veces a saborear y disfrutar de la comida de Ramón, puedo decir que para mí es el mejor restaurante al que he ido. Cada plato es una fiesta y cada menú mejor que el anterior. Todos los platos son sorprendentes y no te recuerdan a ninguno que hayas probado anteriormente.
El servicio joven y excepcional.
Sólo un pero...nos indicaron que no hiciésemos fotografías la primera vez que fuimos, porque no les gustaba que se subiesen a internet fotos de mala calidad...

23/12/2015

Cuidado al máximo detalle pero me faltó un no se que que qué se yo

A la pregunta ¿qué quieres por tu cumpleaños? siempre contesto lo mismo; pocas cosas hay en el mundo mejores que sentarse alrededor de una mesa durante horas, disfrutar con los 5 sentidos, de la historia, de dejarse sorprender y sobretodo, MUY sobretodo el poder compartirlo.

El elegido este año ha sido Ramón Freixá con **Michelín, que tiene a su “tocayo” dentro del hotel Único ***** en pleno barrio de Salamanca de Madrid.

Aparecimos aquí a comer, a las 14.30 de un viernes.

A la entrada, tras pasar unas altas puertas de madera, una bajita recepcionista (o quizá era yo que para tan señalada ocasión saqué de paseo los andamios) de modales muy finos que pasaba el rato junto a un secador de puros en reparación y la bodega vista, nos guió hasta la sala, más pequeña de lo que me esperaba: tan solo unas 6 mesas y 2 reservados.

El personal de sala, joven, masculino, simpatiquísimo, de pulcra vestimenta (que ya querría más de uno que le sentase así de bien el traje) nos acompañó hasta lo que iba a ser nuestra mesa durante 4 horas. La vajilla es TO DIE FOR; la curiosidad me pudo y empecé a darle la vuelta a todos los platos “¿de dónde será esto tan bonito?” -De Vista Alegre- me dice uno de nuestros camareros - hemos cambiado la vajilla este verano -
Ni idea de como era la otra, pero esta es una maravilla. Vista Alegre no hace nada que sea ni medio feo.

Escogimos el mediano “Experiencia” con 9 bocados, 1 entrante, 1 pescado, 1 carne, quesos y postre; precio 110 al que hay que añadir el I.V.A., el servicio de pan, aceite y mantequilla por 6 y todo el agua que quieras por 3…ergo 130 lereles. Hay que leer los papeles de arriba a abajo (deformación profesional).

Empezamos con los 9 bocados:

-INICIO

-Cocktail frío-caliente, piedra mimética, cucurucho de camarones y, brocheta ahumada:

El cocktail es de naranja sanguina y pomelo con un fondo caliente que contrasta con una espuma fría. Perfecto para abrir boca.

La roca es líquida y de queso manchego. Se recomienda comer de un bocado porque pese a que parece dura como una piedra ( C H I S T A C O ) se rompe nada mas meterla en la boca. Volvería aquí sólo a por esto.

Los camarones vienen en una pequeña bolsita que se come. Sisisiisi, no me equivoco, se come. Ya lo hacía Ferrán Adriá en el Bulli. La bolsa no aporta sabor, y su textura es bastante agradable.

La brocheta es de pera de San Juan con salmón ahumado en el momento. No seré yo la que se queje del tamaño de las porciones en este tipo de restaurantes en los que siempre he salido rodando, pero en este caso, la brocheta me pareció muy pequeña; de sabor no tengo queja alguna, la pera chichuda y un taquito de salmón meloso con un sutil sabor a humo.

-ORIGEN

-Pan con tomate confitado y longaniza de Vic: Tostadita de pan grosor folio con puré de tomate y longaniza cortada tan finamente que casi puedo ver a través de ella. Que cosa tan rica con tan pocos ingredientes. Salgo corriendo a comprar una mandolina, o lo que sea que utilicen, para cortar así la longaniza en mis próximos festejos.

-Pancake de lentejas con pastel de cabracho: Correcto sin más; meloso pastel de cabracho sobre unos pancakes de lentejas que hace la función de unos blinis, como una especie de mini tortitas.

-EVOLUCIÓN

-Esturión enlatado con huevas vegetales de albahaca: Trampantojo” al canto. Así a ojo puede parecer la típica lata de caviar con las huevas de esturión, pero realmente son semillas de albahaca. Estas semillas, que en un principio son secas, se dejan en remojo unos minutos y ¡voila! aparece alrededor de ellas una capa transparente y gelatinosa; sabor tienen más bien poco por eso aquí Mr Freixá completa el plato con un fondo de color verde intenso de gelatina de albahaca.

El sabor de este plato es albahaca pura y dura cuando uno espera sabor a pescadete ¡sorpresa!

- Callos de bacalao a la madrileña: Guisito de las tripas del bacalao sobre corteza. Otro que casi no me llega al estómago. No lo necesito tamaño empanadilla de abuela, pero percibí poco el sabor.

- Roca volcánica con foie: Hace unos cuantos años, en mi primera y de momento última visita a Lanzarote, me llevé una mini piedra volcánica como recuerdo de tan bonito viaje. Si miro mi piedra y la de Freixá realmente se parecen; olé tu. Lo que hace las funciones de piedra tiene textura de alga seca, y se sirve con virutas de foie.

Llegados a este punto nos asalta una duda: ¿se han olvidado de nuestro servicio de pan?¿holaaaa? y con la mirada perdida rebuscando lo más disimuladamente posible atisbos de pan divisamos en la esquina de nuestra mesa una granada haciendo función decorativa.- No se come - nos comenta uno de nuestros magníficamente vestidos camareros.

Qué barbaridad, esta gente está a todo, primero lo de la vajilla y ahora la granada. La verdad no pensábamos comerla, pero nos advierte por si acaso:

- Antes poníamos un tomate como centro de mesa, y nos hemos encontrado con algunos clientes que, cuando les traíamos el pan, sacaban el cuchillo y empezaban a cortarlo para hacerse un pantumaca- Casi me ahogo de la risa; es una anécdota casi al nivel del primero que se bebió el agua del cuenco para limpiarse las manos después de comer marisco. Qué fan soy de la gente.

Atragantamientos a parte, por fin llegó el Pan moment: Mix de varias pimientas negras, mantequilla de Normandía, aceite arbequina de Tarragona y sal de hibisco, aceituna negra y romero.

Los panes que elaboran son de varios tipos: de sobrasada y pasas, mantequilla (como una especie de mini croissant, a capas), de agua, de sésamo, de cereales con aceituna negra y grisinis. Los hace el padre de Freixá en su obrador en tierras catalanas ¡qué padre! las manos de ese hombre hay que asegurarlas a parte como la trasera de JLo o las piernas de Rihanna.

Y empezamos ya con lo fuerte.

El entrante se divide en 3 platos. Cada uno de ellos representa una palabra: sutileza, tradición y lujuria.

- SUTILEZA: Transparencias líquidas vegetales con cangrejo real y hierbas anisadas Caldo de verduras templado muy ligero, bolitas frías de gelatina con cubitos de verdura que explotan en la boca y gangrejo real templado. Ni sabía que me podía gustar tanto un cangrejo.

-TRADICIÓN: Sobre un tapiz, butifarra de pulpo encebollado con alubias blancas de Santa Pau. Que este hombre es catalán no cabe duda alguna: reinterpretación de la típica “butifarra amb mongetes” .

La falsa butifarra es de pulpitos encebollados coronada con una crujiente patita del propio pulpito; el tapiz es de gelatina con tinta de calamar, y una crema de puerro y mantequilla; las alubias están brutales, de textura muy muy suave.

- LUJURIA: Foie al champagne con patatas y setas: opinión completa lesamp.tumblr.com/post/135715674190/ram%C3%B3n-freixa-madrid

Gath

Muy buena reseña. Confieso que a este lugar le tengo muchas ganas.

23 de diciembre de 2015

Miss Migas

Y a mí que es un sitio que, no sé por qué, no me llama....

27 de diciembre de 2015

spider72

a mi zalacaín me dejó igual. horcher me gustó pero sant celoni es una verdadera maravilla

27 de diciembre de 2015

Gath

En cambio a mi no me llaman nada Zalacain, Horcher o Santceloni, sin embargo este me atrae, vamos que lo tengo en la lista.

27 de diciembre de 2015

06/01/2015

Grande Freixa

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Abril 2014. Cena Sábado. MesDeFestejos. 4
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Los años pasan aunque afortunadamente lo contamos. Con ellos aparte de canas (yo ya tenía con 18, eh!) , acumulamos experiencia a base de experiencias. En esto del comer, como en todo, las tendremos buenas, malas, excelentes o extraordinarias, caras y baratas, ricas unas y no tanto otras pero todas válidas para entrenar el paladar, la mente y en mi caso que me confieso glotón ya incorregible, hasta el espíritu.

En el caso de Freixa, quizás esto haya jugando un poco en contra. Siendo, que lo es, un tremendísimo restaurante, si en vez de ayer lo hubiese visitado hace un par de años hubiese salido de allí maravillado, seguro de haber vivido una experiencia única. Ayer dejé atrás el espectacular entorno de Freixa de vuelta al mundo real (al menos al mío) satisfecho por una gran cena pero seguro de haber vivido en algún que otro sitio de su nivel y algún otro de no tanto, una mejor experiencia overall.


En Freixa se cuida el detalle al máximo. Afortunadamente, el restaurante está completamente separado del Hotel, con acceso a través de un bonito jardín que por las noches, con luz tenue y una magnífica terracita a un lado, le da un toque tremendamente agradable.

Ya dentro, la sala es pequeña y la decoración un poquito rococó de más para mi gusto, con un mural del cruce Alcalá-Gran vía presidiendo y un extravagante espejo en el techo. No más de siete mesas y un pequeño reservado. Mesas muy amplias por cierto, aunque una vez conocido el estilo Freixa terminan siendo necesarias.

Servicio exquisito, tremendamente profesional, ganas, sonrisa permanente y muy buen hacer. Pequeños descuidos con el servicio de vino y cadencia algo lenta en algún tercio pero nada reseñable.

Carta y tres menús. 80€,100€ y 125€ (+ IVA, ojo) para corto, medio y largo, todos con posibilidad de maridaje. El largo tiene un entrante más y gran postre en vez de postre. Nosotros cogimos el del medio y salimos rodando entre otras cosas porque lo que Freixa llama "plato" termina siendo que te llenan la mesa de platos hasta el punto de casi agobiar.

Fueron, aparte del servicio de aceite y mantequilla, 9 aperitivos divididos en tres tandas (introducción, origen y previo), un entrante con tres platos, pescado acompañado de dos platillos más, carne, los quesos que vuelven a ser tres platos, prepostre y postre con nuevamente 4 preparaciones más (no me quiero imaginar el Gran postre). Para acabar de rematarla, los imprescindibles petits fours.

Para los incondicionales del menú largo, entre los que me incluía por influencia del maestro Fanjul, yo cada vez más pienso que si se trata de un almuerzo después del maratón es la opción correcta. En cualquier otro caso un menú académicamente largo (no como el de Kena, Bea que te calientas) hace que la ingesta de tal cantidad de texturas, preparaciones, sabores sature hasta el punto de que te de igual tres que trescientos y termines no disfrutando como debieres. In summary, que con el corto llegaría, el mediano fue mucho para una cena y el largo... El sentido de la vida, Monty Python, 1983.

Freixa no es un transgresor ni un extremista del apego a la tierra (aunque tira bastante para casa). Su cocina tiene toques de ambos mundos pero pretende sorprender más que provocar. Ejecución a un nivel altísimo, texturas, puntos de cocción,... y presentación siempre original y cuidada.


La carta es corta y sirve de base para los platos principales de los menús. Éstos pueden ser distintos incluso en el mismo servicio. Aparte de los gustos personales (interrogados nosotros por la ostra dijimos pasa palabra, por ejemplo) creo, y esto es sólo una opinión, que incluso pueden variarte algún plato en función del vino elegido. Lo digo porque dado que mi Doña no es muy de vinos y afortunadamente empieza a tolerar el riesling, de carne nos pusieron un canelón que se me antoja más ligero y maridable con el blanco, muy a mi pesar ya que resultó lo peor de la noche. Aún lamento haberme perdido el jarrete que vi pasar. ¿Será maridaje o una película mía?. Vete tú a saber.


De todo lo que tomamos hubo algunos bocados sublimes, como el Ferrero de Foie, un tremendo fósil de pescado (escama de una especie de pequeño lenguado) o la refrescante versión del cosmopolitan. También unas puntas de calamar sobre crema de garbanzos y yema de sofrito, un lenguado exquisito y de punto perfecto con un pilpil complejo o la tremenda interpretación del calçot en tres texturas. Ah! también el chocolate dorado al azafrán, con su textura nube y sus siempre socorridos petazetas.

El resto, en su mayoría a buen nivel con algún fail como las habitas del entrante o, definitivamente, el canelón asado de tres carnes que me pareció un plato que no da, para nada, el nivel del lugar. Será que no lo entendí pero sobre el gusto, el mío al menos, no aplican otras opiniones .

Más cositas:

- Es marca de la casa que en cada tercio te llenen la mesa de platos. Vale que el show mola pero acaba agobiando. Además estás tomando un plato y con el rabillo del ojo mirando al siguiente. Por no decir que cuando vas a atacar el tercero ya no te acuerdas de que coño era eso que tenía por encima. No sé


- Tema vinos. Buena selección, de blancos sólo un tomo grosor tipo "Todos los nombres" by Saramago. El sumiller bien aunque interrogado por un blanco fresco y sin complejidades sugirió uno que seguro estaba excelente pero pasaba de los 100 napos. Si con la chapa que os estoy dando habéis llegado hasta aquí [añadir APQ como comentario y entraréis en el sorteo de un obsequio] no creo que os importe un inciso adicional:

Digo yo que si alguien está dispuesto a pagar 100, 200 o 1000 larries por un vino en un restaurante no sólo es que le sobra el dinero, además debe estar indefectiblemente en uno de estos dos grupos: O es un experto y se encuentra con un vino difícil de encontrar o le sobra el dinero pero no sabe cuánto ha costado conseguirlo. ¿Estáis de acuerdo?.

Entiendo que una buena cena debe estar acompañada de un buen vino pero lo que busco, al menos yo, es disfrutar de lo que me transmite el cocinero, que un vino bueno me lo compro en una vinoteca guai, que haberlas hailas y lo disfruto en casa por la tercera parte.

Bueno, que al final acordamos un Selbach-Oster a 35€ que cumplió sobradamente. Así que, con todo el cariño: acme 1 - sumiller 0. Dicho lo cual, al margen de vinazos, observé bastante variedad a precios subidos pero aceptables. Más barato que Coque, por ejemplo.


Algunos otros detalles sin importancia pero bueno:

- Me alegró ver que al menos dos o tres del equipo de sala tenían un nivel de inglés excelente. Juventud preparada es la que nos hace falta.

- 6 personas en sala para 6 mesas ocupadas.

- Una mesa vacía, además del ¿reservado?. No sé si fue un tema de no-show o lo mismo de lo que se ha quejado amargamente Dacosta hace bien poco. Que algunos pensamos que restaurantes de este nivel están siempre petados y con listas de espera kilométricas pero eso está lejos de ser verdad para la mayoría de los grandes restaurantes de este país.

- La terracita, que te ofrecen para el café sobre todo si eres fumador, tiene pinta de ser la mar de agradable, especialmente para un copazo post.

- Pedimos copia del menú y nos lo entregaron personalizado cuando salíamos (adjunto prueba documental)

- Con servicio de agua (no comercian - 3€ pax), aperitivos + matequilla + pan (muy rico y variado, lo hace el padre de Freixa every day) a 6€ pax, cafés (4€ each, un poco pasote) y el citado riesling a 35€ salió todo por 283 larries. Baratito como era de esperar.



In summary: Grandísimo restaurante pero le faltó un punto para emocionar.

Gath

Como es habitual, excelente reseña.

Había oído y leído cosas buenas de Freixa, pero tu reseña me empuja a introducirlo en la lista de futuribles,....,para después del verano, antes no hay hueco, ya lo dijo aquel: Tu dame hueco, que en habiendo hueco, yo ya sí eso.....!, pero no hay hasta después del verano. Paciencia.

13 de abril de 2014

JJPerez

Una crónica estupenda. Por cierto: APQ, ya me dirás si soy el afortunado jajaja

13 de abril de 2014

je suis béatrice

Voy a llorar...la envidia no me permite comentar nada más.Ah si, APQ, a ver si me toca algo...sniff

13 de abril de 2014

Gath

Beatrice: si no es indiscreción y perdón por ser tan pardillo: ¿Que es eso de APQ?

13 de abril de 2014

je suis béatrice

Es la prueba de que yo me leo los comentarios de Acme de arriba a abajo. Léete todo el comentario detenidamente y sabrás de qué va lo del código. Tiene que ver con una sospecha que tiene el pobre de que no nos leemos sus posts.

13 de abril de 2014

Gath

Vale, el caso es que lo había leído pero no lo había asociado con su significado.

El peligro de hacer lecturas tumbado en el sofá.

13 de abril de 2014

Miss Migas

Fantástica reseña Acme. Eso de la saturación plateril en la mesa me inquieta. Me pregunto por qué.....Como dice José Luis, a futuribles.

Y rezo: APQ

13 de abril de 2014

acme

Si, en Diverxo, el sumiller nos puso un Taleia muy correcto y a buen precio para estar donde estábamos también.
Con respecto a Freixa mi sensación era la misma. La primera opción era Allard pero con el cambio pues nos dio un poco de miedo aunque no se está escuchando nada malo de la época post Guerrero, la verdad. Contando que Arola está vetado, Santceloni ni te cuento y Roncero no me llama nada y me parece caro carísimo dentro de lo caro, pues concluimos que la mejor opción era Freixa.

14 de abril de 2014

Héctor Pérez

Me quedan por conocer este y el Aldaba. El problema es que siempre que vamos a Madrid están cerrados.

26 de abril de 2014

acme

A mi me queda aún mucha mili y con el misma liquidez que un alferez sefocuma pero ahora el que me atrae es Chirón. ¿Lo has visitado últimamente?

26 de abril de 2014

EspaciosSecretos

A día de hoy para mí el restaurante de Freixa es el Top 1 en Madrid si bien no voy a Diverxo hasta verano y no conozco Coque tampoco

26 de abril de 2014

acme

Yo después de ir a Freixa no se si iría. Coque me gustó y hasta ahí puedo leer porque va a parecer que yo he ido a todos los estrellados de España y no soy más que un humilde glotón.

27 de abril de 2014

Héctor Pérez

Chirón no lo conozco, pero tiene buena pinta.

28 de abril de 2014

18/03/2015

Tremenda trufa

13/03/15
Tiempo hacía que intentaba conocer este famoso lugar y por fin, reservando con un mes de antelación, conseguí mesa para un viernes por la noche. En línea con lo ya suficientemente comentado por aquí, agradable sala con pocas y amplias mesas. Nos asignan una muy grande en la que bien podrían cenar hasta 6 personas y en la que quedamos cómodamente instalados. El jefe está por la sala y al poco de sentarnos se acerca a tomar la comanda. Hombre agradable y de buen trato, nos pregunta que tal de hambre. Afortunadamente, gracias a los comentarios leídos, aunque al mediodía nos hemos comido únicamente un bocata y sí tenemos hambre, nos decantamos por el menú corto llamado "Territorio" y que de "corto" tiene bastante poco.
Como siempre en estos sitios te preguntan si quieres algo para beber de aperitivo y contestamos que no y que nos traigan la carta de vinos. A consecuencia de ello, y "como siempre en estos sitios", nos castigan sin bebida para los 4 primeros entrantes, algo que sigo sin entender y que me molesta en sobremanera. Elegimos un cava de la casa y el sumiller nos recomienda uno que considera más adecuado para el menú degustación "sin que el precio se dispare" con respecto al pedido por nosotros. Ahí es donde un profesional demuestra su valía, le hacemos caso y se apunta un buen tanto ( en Ramsés pedí recomendación para un tinto y el tío me aconseja uno de más de 100 eur... )
Comienza la función y "como siempre en estos sitios", luces y sombras. Afortunadamente en Freixa, muchas luces y pocas sombras. De los nueve bocaditos iniciales al menos 6 están tremendos ( la roca de queso, el camarón, la falsa fresa de tomate, el sorbete caliente, el fuet y la huevas de esturión ). No me gustó el pastel de cabracho y de los 2 que faltan no consigo acordarme.
A continuación viene sin duda lo mejor. Sin saberlo hemos reservado en plena temporada de trufa y el entrante es un plato subdividido en otros 4 platos todos ellos basados en la "Tuber Melanosporum". El plato es de alto nivel, y está realmente bueno. "La trufa de trufa al vapor, patatas avainilladas y sufladas" está sublime y el "Amor de trufa: vieira, trufa y algo de discordia" de lo mejor que he probado nunca. A estas alturas, hasta mi mujer, militante anti-michelín declarada, está realmente sorprendida con lo que estamos degustando.
Finalizado "el entrante", pasamos al primer plato. Y ahí, como "casi siempre" en estos sitios llega la decepción. Un San Pedro que está bueno ( solo faltaría ) pero que simplemente se queda en eso, un buen pescado a la plancha, sin más. Pienso que el plato principal de un menú degustación merece exponer algo de más nivel, o menos habitual, o con más técnica. Cualquier pescado de As Garzas ( 1 estrella ) le da mil vueltas a este. Curiosamente, el acompañamiento del San Pedro ( albóndiga, anguila y picatostes de pan Bao ) estaba delicioso. En cuanto al otro plato principal que probamos, en este caso de carne, las Lascas de Ropa Vieja, lo mismo que con el pescado. Nada nuevo, nada sorprendente. Una vez visitados bastantes restaurantes de este nivel pienso que deberían pensar en prescindir de platos principales y poner más "bocaditos", ya que normalmente en estos bocaditos los cocineros exponen toda su técnica y es en donde realmente se lucen. Esto, lógicamente es "en mi opinión", faltaría más.
Finalizado el plato principal, nos preparamos para recibir el postre y, probablemente, otra decepción, ya que los postres de los grandes suelen ser postres muy impactantes visualmente, pero simples y repetitivos en sabor. Pues no, en este caso el postre está muy, muy bueno, consistiendo a su vez en 2 postres independientes: una especie de fusión entre tartaleta y coulant de chocolate, y un sorprendente ( visualmente y de sabor ) cerebro de coco relleno de fresa. Lástima de foto, porque es realmente curioso, original, sorprendente y muy rico.
Terminada la descripción de la comida, falta hablar del servicio y de la cuenta.
El servicio muy bueno, profesional, organizado, de alta precisión, sin un fallo. En una palabra: ROBOTIZADO. Por favor, ¡ qué aburrimiento !. No se salen del guión ni un segundo. Lo tienen todo memorizado y lo recitan en cada mesa sin una sola diferencia. De una vez casi me da la risa y por suerte pude contenerme, ya que sería de muy mala educación. Este tipo de servicio lo vengo observando en todos los michelines ( con la excepción de La Terraza del Casino, donde el servicio es auténtico de verdad ) y supongo que será una exigencia de los inspectores para figurar en la guía, porque acaban siendo todos clónicos.
En cuanto a la cuenta, sorpresa, sorpresa. En primer lugar, señores, no se lo van ustedes a creer, pero ¡ nos han invitado a 2 copas de cava !. Y digo claramente "invitado" y no "olvidado" porque así figura claramente en la factura. Resulta que llegados al postre se nos termina el cava. Como no es cuestión de comerse el postre a palo seco, pedimos un par de copas de cava "de la casa". El sumiller se abre la botella delante nuestra y nos sirve. La sorpresa al verlas en la cuenta sin cargo fue total.
En segundo lugar, pagamos 275 eur. por la cena, con cafés y gin-tonic. Ruscalleda, Sant Celoni, La Terraza y Berasategui salieron todos por +- 400, por lo que no está nada mal.

1borja1

Coincido 100% en tu opinión. Se parece mucho a mi visita hace ya 4 años, y el San Pedro fue el plato más flojo de todos.
Quizás a mi me sorprendiese más porque fue el primer Michelín al que fui, pero realmente experiencia de 10 RCP (aunque muchos no lo vean).

17 de marzo de 2015

acme

Totalmente de acuerdo. También con lo de los principales, deberían prohibirlos y tirar por una sucesión "infinita de bocaditos".

Bueno, en Montia con los callos y en Casa Gerardo con la fabaduqui, no. Esos que se queden.

23 de junio de 2015

28/02/2014

Elegante, nivelazo de los platos y buenos menus/precios

Local mas pequeño de lo que me imaginaba, hacía un poco de calor al entrar pero luego quedó una temperatura muy buena. Hay una mesa para grupos mas grande.

Servicio impecable, quizá demasiado tiempo entre el servicio de vino y la comanda. Hubo momentos que me quedé sin bebida y sin nada en el plato. Excelente el sumiller, explicando sin complejidades cada uno de los vinos, interactuando perfectamente.

Las opciones eran muy variadas, varios tipos de menú, comer a la carta. Se trataba de una cena y nos recomendaron no ir al menú degustación mas largo, puesto que quizá era demasiado. Fuimos a uno intermedio con maridaje y quedamos saciados.

La mandanga:

* El principio *
Flor de alcaparras fritas. Aceitunas rellenas de vermut. Pan de leche de caserío. Crack-aceite-tomillo.

* Los orígenes *
Pan con tomate y salchichón de Vic. Sardinas fritas.

* El previo *
Ajo blanco, berberecho y torrezno. Ferrero de Foie. Corazón de melón. Limonada herbácea.

* Platos principales *
Amor odio. Ensalada de ostras al natural, hebras de berenjena, micro-chalotas con taninos y añiño de manzana y Mango. Vieira cocinada a la sal, jamón ibérico y salicornias. Guiso de callos de bacalao, butifarra de Perol y judías de Santa Pau.

Corvina, guisantes lágrima, pipil Marco Polo, corazón de lechuga. Claçots declinados y salsifís glaseados. Flan de alcachofas con "cañaillas" y almendras.

Presa ibérica, cruji-coles de Bruselas con "ras el hanout", aceitunas y pistachos. Trigo tierno de colifor y nabos, encaje de piel de pollo. "Cocotte" de patatas "ratte", ajos, orejones, nabizas y sobrasada.

Selección de quesos cocinados 2014

* Dulce espera *
Chocolate dorado con azafrán

* Postre *
Momento dulce

A nivel comida destacaría lo abundante de los platos, construidos los principales en tres tandas cada uno, y los previos como excelentes bocados todos y cada uno de ellos, incluido el chocolate dorado con azafrán. Me encantó el punto de los quesos cocinados, saliéndose de la tradicional tabla de quesos. Lo peor fue la Presa, no estaba bien el punto de la carne, quedó seca. El postre excesivo en cuatro tandas pero preciosa ejecución.

* Maridaje *
Sacristía A.B D.O. Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda.
Godeval 2012. D.O. Valdeorras.
Ata Rangi Pinot Gris 2012. Nueva Zelanda.
La Solana 2012. D.O Valle de la Oratava.
Niepoort L.B.V. 2009. Douro. Portugal
Ordoñez Nº2. D.O. Málaga.

El Ata Rangi, Niepoort y Ordoñez absolutamente perfectos para el momento.

Con dos cervezas Mahou y el servicio de pan, aceite y agua fuero n 308€, precio muy razonable para sitios de este palo.

De repetir siempre.

Maridar

No te dijeron nada por hacer fotos?

28 de febrero de 2014

acme

¿Es el menú La experiencia?. Preguntándome esto nunca saldré de pobre pero en finx,...

28 de febrero de 2014

EandradA

Este no te lo tienes pilotao, no Acme? la verdad es que pinta bien.

28 de febrero de 2014

EspaciosSecretos

Yo fui al menú largo y salimos rodando, jeje

28 de febrero de 2014

je suis béatrice

Acme, vete al Lily para compensar como hacemos todos, que tú solo quieres barrio bueno, estrella, y asi no puede ser...

28 de febrero de 2014

acme

A mi hasta hace na Ramón Freixa me caía fatal. No sé el porqué. Pero claro, Lizzard no hace más que generarme necesidades,...

Lily lo tenía en mente pero lo de el combinado arroz-pasta en mostrador vetetuasaberdesdecuando + doble toque al microondas me ha hecho reflexionar.

Bueno, y no troleemos también esta excelente reseña de un sitio fino, que no hacemos más que meter basura interestelar en el 118

28 de febrero de 2014

Lizzard

@amibu nada, todo lo contrario, hice fotos a todo incluidas las botellas y encantados.
@acme no me se el nombre del menu :/
@EspaciosSecretos es que si llega a ser a mediodia voy con todo, pero de noche... uf estuve de 21:30 a 0:30...

28 de febrero de 2014

14/09/2015

El brunch perfecto

El chef Ramón Freixa ha diseñado un brunch que ha llamado "The Perfect Brunch" y se puede disfrutar de 12:30 a 16:00 en el jardín del hotel (11870.com/pro/hotel-unico). El brunch ofrece macaroons, eclair de foie gras con almendras, huevo benedictine...

20/01/2014

Recuerdo que cuando Barack Obama sálió elegido Presidente, con un Nobel debajo del brazo, un articulista de El País señalaba con gran acierto que las expectativas eran tantas que inevitablemente llevaría, más pronto que tarde, a la decepción. Sin embargo con frecuencia también se da el fenómeno contrario, y cuando se espera poco y se recibe mucho, parece que el resultado es aún mejor.

Y exactamente eso fue lo que me ocurrió con Ramón Freixa. Porque Funcionario Fernández (sí, me encanta hablar de mí en tercera persona, como Aída Nízar) es muy dado a la casa de comidas de toda la vida y al mantel de cuadros y sólo con oir hablar de opíparas cenas consistentes en cosas difíciles de identificar se le ponen los pelos de punta.

Sin embargo Freixa ha sabido, en cierto modo, mantenerse al margen de las arrasadoras modas madrileñas, con lo cual desde ese punto de vista no me daba tanta pereza ni esperaba encontrar ese tipo de señoras-bótox que tanto abundan en determinados lugares (supongo que tampoco son tantas, pero como no pisan en casa parecen más).

La cena fue magnífica. Entre los entrantes destacaría las flores de alcaparra fritas y las aceitunas rellenas de vermut, sin olvidar el pan tumaca y las sardinitas fritas. Los platos principales consistieron en el "tuber melanosporum" (trufa con gelatina de moscatel, tosta de pan, coca de pies de cerdo con caracoles y ajada, cefalópodos a feira con alcahofas), merluza de pincho en papillote, cochinillo confitado y una selección de quesos cocinados. Los postres, fueron abundantes, riquísimos y sobre todo originales, como el marsmallow de piña. Cuando pensabamos que habíamos terminado, aún faltaba el segundo postre, consistente en diferentes chocolates.

El pan me pareció exquisito, en todas sus variedades. Ramón nos explicó que lo elabora su propio padre en Barcelona. Lo mismo del vino, 12 Lunas 2012 by Freixa, elaborado especialmente para su restaurante.

En cuanto al servicio, impecable. El propio Freixa fue amabilísimo con nosotros, y todos sus chicos también. Al terminar, tuvo la deferencia de enseñarnos el resto de las instalaciones y me encantó. En aquel momento, viendo la cantidad de gente que allí trabajaba y lo bien organizados que estaban, fui consciente de que la cocina, a veces, se acerca al arte. Y en este caso un arte feliz, porque todos sonreían.

acme

Me están entrando ganas de probarlo y esto ya está totalmente fuera de presupuesto 2014 además de que Mr Freixa no me ha llamado nunca especialmente la atención. A ver ¿por qué coño os ponéis aquí, con pluma ágil, a generarme más necesidades de las que me puedo permitir?. A ver, ¿Por qué?

20 de enero de 2014

05/06/2013

Por fin Freixa!!!

Bueno, al fin he estado en el afamado Ramón Freixa, ¿por dónde empiezo?, pues por el principio, al entrar un bonito jardín y una sala impresionante, la mesa para 2 era una mesa para 8 en la que ponen a 2 personas, luego, cuando empiezan a llenarte la mesa de platos entiendes el porqué, 2 cervezas para empezar, 5 € por un botellín es lo único que no me gusto en toda la comida, ¡¡¡es que es un botellín de Maou!!, bueno es lo de menos, empezamos con...

"El principio"

Flores de alcaparras fritas, muy ricas original idea que se puede reproducir en casa, aceituna rellena de vermut, rica, crac con aceite de tomillo, rico, y pan de leche de caserío bien, hasta aquí bien pero nada del otro mundo, siguiente.

"los orígenes"

Pan con tomate y salchichón de vic muy rico y sardinitas fritas, esta parte bien pero claro, era lo que era, tampoco pretendía más, "El previo" espárragos con mayonesa, Ferrero de foie, con esto empezó el espectáculo, el Ferrero de foie no es para contarlo es para probarlo, panettone con morcilla de Burgos y agua aroma.

"Platos"

Primeros guisantes del Maresne con callos de bacalao y tortilla líquida, cojonudos me encantó y esto iba con una guarnición de coca de pies de cerdo con caracoles y ajada, impresionante y cefalópodos "a feira" con alcachofas riquísimos además de los panes hechos por del padre de Ramón Freixa que estaban buenísimos muy rico y claro, toda la mesa ocupada con tanto plato.

Besugo de la pinta trazo verde y sopa de cebollas quemadas, esto no me volvió loco, era más normal, acompañado de calçots, buenísimos y cardos habitas y almendras.

Cochinillo confitado riquísimo acompañado de tupinambos asados con panceta y mantequilla tostada, col y patata con pencas al enebro y bayas negras y endivias y salsifis, todo en su conjunto era absolutamente divertido de comer, todo combinaba a la perfección, una delicia.

Selección de quesos cocinados, aquí la cosa empezó a complicarse, si alguien dice que salió de Freixa con hambre es para no creerle, era una selección de quesos cocinados de diferentes formas, sobre champiñón, con orejón y en croqueta con chocolate, si si, he dicho con chocolate, muy ricos todas y originales, el tipo de cosas que buscas en este tipo de restaurantes.

"Dulce espera"

Piña en diferentes maneras, buena y refrescante.

Con el postre ya no puedes, y cuando crees que has terminado viene la selección de chocolates, directamente revientas, yo empecé a sudar con el último, un bombón de pimiento de piquillo buenísimo, pensé que explotaba, mi mujer, que es Gallega cuidado, por primera vez en un restaurante de este nivel se rindió y no pudo terminar con los chocolates, y eso que nuestro menú degustación era el intermedio. Además elegimos el maridaje que estuvo bastante bien.

En definitiva, Freixa es lo que dice la gente, llevar la contraria en algo así de obvio me parece una boutade, uno de los mejores de Madrid y desde luego, uno de los mejores restaurante que he tenido el placer de disfrutar en mi vida, por cierto, Ramón Freixa estuvo por allí rondando casi todo el tiempo.

07/02/2013

Menú degustación

Tuve la oportunidad de acudir al restaurante de ramón Freixa en Madrid.
A la entrada destaca la terraza que tiene muy buen apinta pero que al ser enero no pudimos disfrutar.
El restaurante es acogedor, la separación entre las mesas adecuada y el servicio muy amable.
Lo que más llamó positivamente la atención fue el gran cuidado en los detalles (cubertería, vajilla, mantelería, pan,...).
La comida estuvo bien, hubo platos que me gustaron mucho y otros que no me emocionaron.
El precio es alto. No puedo concretarlo, ya que fui invitado.
En definitiva, una buena experiencai que mereció la pena

05/04/2013

De los mejores de Madrid

Por supuesto después de Zalacaín.
Un gran restaurante de dos estrellas michelín para darse un gran homenaje.
Gran servicio, mesas convenientemente separas y una cocina de altura.
Magnífico pan recibido diariamente del horno del padre en Barcelona.
Comiendo un muy buen menú y según el vino que se pida, la factura se va a 150 euros cada uno sin darte cuenta. Creo que lo vale.

03/08/2012

Tenía ganas de conocerlo. Pensábamos ir a Diverxo (por 3ª vez), pero decidimos probar.
A grandes rasgos, no está a la altora del precio, al menos en la comida.
Puntos fuertes: decoración de diez, muy buen servicio y amabilidad del chef. Mesas separadas, con sensación de intimidad, a la vez que agradable por haber más gente. Baños estupendos.
Escogimos el menú corto y un vino. Total para dos personas 192 euros.
La comida es suficiente en cantidad, pero no te hace sentier sensaciones.
Me explico, todo muy de diseño, pero para mí modo de ver, mal conjugado, mezclas no muy acertadas. Sin quitarle mérito, es inevitable comparar con Diverxo; en este último, cada plato de transporta, te sorprende y te transmite mil sensaciones que van más allá de la comida. En Freixa se quedan cortos.
Ningún plato me emocionó. Lo mejor, creo que fue el pescado.
Gran decepción en los postres, a base de chocolate (a mí no me gusta, así que apenas lo probé) Creo que debería haber sido más variado y arriesgar con otros productos, no sólo chocolate.
Fallos importantes: no explican cómo abordar los platos. Deben decir el orden, cómo comerlo, y dar indicaciones. "Contar el plato" forma parte del espectáculo de un restaurante como éste y aquí faltó.
Tardaron un ratito en traer el vino.
Los entrantes, demasiado escasos.
Puntos fuertes: la presentación de los platos es muy acertada. Los panes variados que ofrecen. (por 5 euros)
Conclusión: no repetiré. Marco un "visto". De momento, si tengo que celebrar algo, seguirá Diverxo como primera opción.

09/09/2011

¡Excelente!

Sin duda se trata de un sitio para ocasiones especiales, porque pagar 100 euros por comer no se puede hacer muy a menudo (al menos en nuestro caso).
- La comida:
Nos decantamos por el menú corto, que nos pareció un eufemismo: ni corto de tiempo (estuvimos más de dos horas) ni de cantidad. Antes de decidir qué comer o beber, sirven unos mini snacks deliciosos (unos más que otros). En nuestro menú (que consiste en que el amigo Freixa te pone lo que quiere) comenzamos con unas raíces de apio al carbonara sencillamente espectaculares. Continuamos con un plato llamado "Todo tipo de tomates". Nos parece genial que se pueda hacer un plato de altura simplemente con el tomate como protagonista. Después vino el lenguado, que estando bien nos pareció lo más flojo de la velada, y lo salado terminó con una de las mejores paletillas de cordero que hemos comido. Antes del postre vino "La dulce espera", original nombre para un plato muy parecido a los snacks del principio pero dulces. Y acabamos con un postre de chocolate exquisito.
- El servicio:
En general bastante profesional. De hecho la cadencia entre platos estuvo muy lograda. Sin embargo ponemos un pequeño pero al somellier, encargado de servir la bebida (ya que no la dejan en la mesa), ya que en más de una ocasión tuvimos que pedir que nos llenaran la copa, cuando se supone que tiene que estar atento para que no quede vacía.
- El local:
Con pocas mesas con mucho espacio. Para los que gustamos de disfrutar la comida sin enterarnos de conversaciones ajenas.
- Conclusión:
De lo mejor que hemos probado. Volveremos, sin duda.

16/11/2010

Cocina creativa

Uno de los sitios más prestigiosos de Madrid. Comida del estilo vanguardista muy de moda en estos años. Personalmente no suelo ser muy fan de este tipo de comida así que igual mi opinión no es la más válida. Me gustan más los sitios que experimentan menos con la comida.

A favor: una sala amplia, con mesas grandes, bien iluminada, con una cubertería y mantelería preciosa, una terraza exterior que en verano debe de ser muy agradable para tomar algo antes, gran carta de vinos y una presentación de los platos impecable. Un sitio muy del gusto de las guías Michelin.

En contra: lo dicho, personalmente no disfruto con la comida tan experimental, no me gustan las texturas ni los sabores, el servicio a ratos parecen querer impresionarte con su profesionalidad lo que les puede hacer algo distantes. Tampoco me gustan los sitios que se centran tanto en el menú degustación, no sé, siempre me ha parecido de turistas.

Cenar sale a unos 90-100 euros por persona.

Manteles y servilletas de tela.