Comer en el corazón de Madrid, frente a la Puerta de Alcalá, se ha convertido en un lujo en Ramses. Exclusivamente diseñado por Philippe Starck, Ramses es un espacio gastronómico innovador y único que nos traslada a un universo de sofisticación. En la primera planta, el elegante Restaurante BISTRO se presenta como...

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21/12/2014

No está mal, pero tiene margen de mejora.

21-12-2014. Mediodia.

Como decia el dia anterior, esta opcion de hoy, es otra bala gastada de las pocas que quedan antes de que el año se nos vaya. Sin embargo, no tengo claro si esta bala se ha desviado, no tengo la sensacion de haber, ni siquiera, tocado diana.

Un cambio significado en la direccion gastro de este local, ha motivado la visita. Desapareció la colaboracion con Ricard Camarena, - una pena -, y se produjo el fichaje de un joven cocinero madrileño, - Aurelio Morales -, exjefe de cocina de Miramar (restaurante de Paco Perez en Barcelona con dos estrellas michelin). Todo auguraba que iba a funcionar muy bien y que la visita mereceria la pena. De hecho, el local, poco a poco ha ido alcanzando la total ocupacion.

El servicio de sala, sin cambios significativos, atentos, muy pendientes de las mesas, profesionales, como en el pasado, mucha gente en sala. Claro, al final lo pagas. Asi cualquiera.

Carta de vinos, como en el pasado, muy amplia, con precios altos no, mas bien lo que sigue. De los mas asequibles, un Neno Godello del 2013, no era el ideal, pero bueno, es razonable.

Una novedad en esta nueva etapa, te recibe un experto en cockteles, vestido todo de negro, con gafas de cristales marron/naranja, que por momentos recuerda al gran humorista, ya fallecido, Eugenio. Te ofrece el cocktail en el que estan trabajando (?) en este momento, de nombre Marajá ( fruta de la pasion, limon, ginebra, otra cosa que no recuerdo y jalapeño), uno que es blando y débil, y que entra al trapo, acepta, aun sin saber inicialmente el precio. No esta mal, quizas demasiado dulzon, sutil recuerdo a jalapeño, se deja beber. La impresion cambia cuando en la factura ves el precio (12€)

El pase comienza con un aperitivo, consistente en una espuma de tomate, con atun ahumado y ajo negro. Muy bien, de lo mejorcito.

Pulpo asado, jugo de zanahoria a la llama y kimchi. Buen punto del pulpo, lo demas, se supone que estar está, pero no se aprecia.

Croquetas de jamon iberico. El otro dia lei a Capel, ponderar positivamente las croquetas de callos, pregunte por ellas pero no estan disponibles. El canon de la perfecta croqueta dice que debe ser crujiente por fuera y blandita por dentro, pero claro, ese es el canon, la version de hoy (adjunto dos fotos) es un interior casi liquido, ademas, por si fuera poco, el exceso de jamon provoca que el conjunto resulte subido de sal.

Lubina con parmentier, algas y berberechos. Racion generosa, pero segun me cuentan, pescado insulso, muy falto de sabor. Prescindible.

Solomillo de vaca, sake, cerveza negra y sesamo negro. Muy buena calidad de la carne, del resto de ingredientes, inapreciables.

Tatin de manzana y helado de anis estrellado. Buena calidad, muy buen postre, por fin encuentro una tatin que no tenga la base sin hacer. El sabor del helado con un muy buen sabor,

Pasion por el coco. Base de maracuya (dulzor), corona de helado de platano (dulzor), y en el centro un merengue que se supone que debe contener el sabor a coco, pues solo se supone, este coco no da ningun miedo. Hago saber mi modesta opinión, han pasado varias horas, obviamente estoy en mi casa y sigo esperando que me digan si he perdido el paladar o es que soy tonto.

Con cafes con hielo, ponemos punto final. Naturalmente hemos ido con el tenedor ( - 50 %), aun asi, la broma ha salido por 98 €, cuidadin, cuidadin.

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10-10-2013. Mediodia.

El trato por parte del personal, desde que llegas hasta que te marchas es súper correcto.

La decoración, es modernista, es un mezcla entre clásica, moderna, es decir, o te gusta con locura o la odias.

La calidad de la cocina, en general, es más que aceptable.

La carta de vinos, plantea serias dudas, tiene precios incomprensibles, hay excesiva diferencia entre los precios de carta, en general, y los precios de venta en el comercio.

En cuanto al precio de cerveza, refrescos o agua, están excesivamente inflados.

En lo que atañe a la cocina.

Comenzamos con:

Menestra templada de verduras de otoño, con veloute de escabeche: Sencillamente, muy buena. Excelente cocción de las verduras y una salsa suave, con la temperatura ideal.

Tataki de atún con cremoso de judías verdes, piñones y ají amarillo: No estaba nada mal.

Seguimos con:

Solomillo de vaca gallega con patatas a la importancia: La carne se pidió punto más, el resultado fue carne seca y un pico dura, la presencia de las patatas a la importancia era testimonial.

Parpatana de atún de almadraba con guiso de verdinas: El atún muy bueno, con un punto excelente, las verdinas, un poco duras, les faltaba un punto de cocción.

Como postre compartimos:

Torrija empapada en crema de leche y caramelizada con helado de mantecado: No estaba mal, pero es un postre muy visto, y este, no es el mejor que hemos tomado.

Como resumen, no es mal sitio, la cocina es más que aceptable, pero tiene que mejorar detalles si quiere que su nivel de público no sea solamente de gente de negocios, y así conseguir llenar todas sus salas.

Adreid.

Esa comida sin descuento 100€ por barba?? Menudo timo...

22 de diciembre de 2014

spider72

Sí de acuerdo con Adreid...es decir que son 100 eur/pax?????

22 de diciembre de 2014

Gath

No, no, los 98 € han sido ya con el descuento, sin el hubieran sido 145 €., claro precio de 2 pax, no es precio individual. Aun asi, es una pasada, viendo el resultado y teniendo en cuenta que hablamos de un descuento del 50 %, que no es moco de pavo. De ahi puedes quitar el cocktail de inicio (12), se te quedaria en 86 y 132, respectivamente. (Despues y antes del descuento).

22 de diciembre de 2014

spider72

Mother of god. Es una pasada pero de verdad. El detalle del coctelero me parece un poco chorra.

(yo también hubiera picado)

22 de diciembre de 2014

Sr Rodriguez

Debe ser que al Capel este lo invitan de vez en cuando para actualizar la crítica, a ver si pescan a nuevos clientes. Menos mal que reviso tu reseña y me lo dejas todo claro clarito.

15 de octubre de 2015

09/04/2015

Como diría mi mujer ¡Me Encanta!

04/04/15
Sigue en buena forma con el nuevo cocinero y diría que es ya un restaurante totalmente asentado, que ha superado la etapa "de moda" para convertirse en un excelente restaurante fashion en el que se come francamente bien. El equipo de sala sigue sin cambios, amables y profesionales. Con la sala a tope, el ritmo del llegada de los platos es perfecto, sin esperas ni prisas. El canelón de carabinero ya es para mí un clásico, y en los postres han incorporado una muy buena tarta de manzana.
Le han cambiado el nombre y ahora es "Ramsés Suria".

26/09/14
Hemos vuelto y lo primero que se me ocurre decir es que, además del rollo fashión y demás, aquí se come realmente bien. Carta quizás corta pero muy bien seleccionada. Los canelones de carabinero, acompañados de un carabinero de gran tamaño con un punto de cocción excelente, estaban deliciosos. De 2º, la ventresca de atún, también excelente de punto y ración abundante. Y de postre selección de quesos con sus guarniciones, ideal para el Aalto 2011 que nos ventilamos. La carta de vinos quizás algo "demasiado profesional" y tirando a cara, y los cócteles muy ricos y muy caros ( 15 eur ).
El servicio, tan criticado en las primeras épocas, ha cambiado totalmente y ahora es atento y profesional.
Sin excesos, se puede cenar por unos 70 eur por cabeza, lo cual para el sitio que es tampoco está mal.
Las copas nos las fuimos a tomar al Ten con Ten, con mucho mejor ambiente, en calidad y cantidad.
Nota: a mi mujer le sigue encantando.

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18/04/14
Como ya he comentado en alguna ocasión, a nosotros que somos de pueblo este tipo de sitios nos encantan. Teníamos ganas de conocerlo y no nos ha decepcionado en absoluto, más al contrario, nos ha sorprendido gratamente. Recuerdo que en el Buda Bar de Dubai comentábamos que Madrid necesitaba un sitio de ese estilo y despues de conocer Ramsés coincidimos en que es de lo más parecido que hay por aquí.
Como casi todo el mundo ya sabe, Ramsés cuenta con 4 espacios totalmente diferenciados: la terraza frente a la Puerta de Alcalá, el bar de copas, el llamésmole gastro-bar Petit y el restaurante Bistró. Este último es al que queríamos ir y en el que hemos estado.
Situado en la planta alta, Ramsés Bistró está dividio a su vez en 5 espacios diferenciados: la sala principal o Salón Dior, elegante y moderna, decorada en tonos claros; la Haima, de techo bajo con un espectacular mural, simulando una haima del desierto; el Black, en tonos negros, elegante, curiosa y diferente; el reservado Dom Perignon, situado junto a la cocina y que se puede observar al ir a los servicios; y por último otro reservado separado por cortinas del resto de la sala, que creo que se llama Christine.
Al llegar, la encargada de reservas, muy amable, te acompaña a tu mesa y te explica un poco la decoración y la distribución de las diferentes salas. A nosotros nos tocó en suerte la Haima, distribuida únicamente en mesas de dos de forma cuadrada y pensada especialmente para parejas. Dispone además de una mesa redonda que probablemente sea una de las más buscadas del restaurante. Las mesas están bastante juntas, pero suficientemente separadas para no rozarse con el codo del vecino, como p.ej. en Ten con Ten. Al ser de solo parejas, el nivel de ruido generado por las conversaciones es muy bajo, lo que permite escuchar perfectamente la excelente música que pinchan por aquí, y que es la misma que suena en todo el conjunto de espacios del Ramsés. La luz tenue, el espectacular mural del techo y la velas que iluminan algunas mesas consiguen una atmósfera romántica a la vez que moderna y agradable. Decir también que las velas son para las primeras mesas en ocuparse, y aunque a alguno le pareció mal quedarse sin ella, supongo que será así para que su humo no estropee el mural.
Descrito el local, vamos a la comanda. La carta está asesorada por el estrella valenciano Ricard camarena, así que para no fallar, nos decantamos por platos mediterráneos. Como estaba recomendada la menestra de verduras, optamos por tomarnos una cada uno de primero. Estupenda de punto y acompañada de un excelente caldo, se nota la mano de un estrella detrás. De 2º, dos de arroz de cerdo ibérico con setas y trufa, absolutamente fuera de serie. De postre, torrija empapada en crema de leche, buenísima. A destacar también el excelente pan de semillas. En las mesas vecinas vimos circular también un plato de atún de almadraba que encantó a sus comensales, así como un tartar de atún también con muy buena pinta. Carta de vinos corta, pero suficiente, destacando una muy buena selección de blancos gallegos a precios unos 5 eur por encima de lo habitual en Galicia, lo cual para el sitio en el que estamos no está nada mal.
Servicio atento y diligente, y tiempo de espera entre platos muy correcto, en especial teniendo en cuenta que el restaurante rozaba el lleno.
La visita a los servicios es muy recomendable, con sorpresa incluida con el agua del lavabo.
Y ya para acabar ( va siendo hora ) va una comparativa sobre los locales "de moda" de Madrid que conocemos, incluyendo el precio de una cena para dos con 2 primeros, 2 segundos, un postre, vino de precio medio y gin tonic de G'Vine:

- Mentidero de la Villa: el más flojo con diferencia. No repetiremos. 140 eur. 3 estrellas.
- NO Restaurant: interesante.120 eur. 4 estrellas.
- Ten con Ten: ambientazo. 150 eur. 5 estrellas.
- Ramsés Bistró: lujosa decoración. 140 eur. 5 estrellas.

Volveremos.

spider72

Hector, a nosotros hace unos meses nos pareció parecido, comimos mucho mejor de lo esperado, eso sí no había ni el tato. Recuerdo que estaba en el tenedor o en Kviar

7 de octubre de 2014

spider72

Pero no recuerdo si en aquella época seguía Ricard Camarena.

8 de octubre de 2014

Héctor Pérez

El día que fuimos nosotros el Bistró estaba lleno y en la terraza había gente esperando por mesa. Era viernes por la noche.

8 de octubre de 2014

spider72

Nada que ver claro, nosotros un dia entre semana a comer

8 de octubre de 2014

eum

Yo sólo he estado en la terraza tomando copas y ví tanta gente monísima que pensé "ufff que hago aquí con estos pelos"...

8 de octubre de 2014

04/07/2015

pésimo servicio

Fui el otro día con unos amigos.
-Primero no nos habían guardado la mesa porque apuntaron mal la hora de la reserva y dijeron que habíamos llegado tarde. Así que nos hicieron esperar bastante.
- los camareros eran inaccesibles y bordes. Nos pasamos la cena suplicando que nos hicieran caso.
-Pedimos unas gambas que tardaron 45 min en llegar (igual venían de Alicante).
-Para compensar, al final nos invitaron a chupitos. Como no estábamos contentos con el servicio, no dejamos propina. Cuando el camarero se dio cuenta, salió a la calle a perseguirnos y nos cobró 18€ por los chupitos.
-Con esto ya me decidí a pedir el libro de reclamaciones, que no querían sacar y tuve que amenazar con llamar a la policía. Cuando accedieron a sacarlo, tardaron 40 min ( igual lo tenían con las gambas).

Resultado: un desastre de sitio, no tienen ni idea de atender a los clientes y Madrid está lleno de lugares en los que te tratan bien.

29/07/2014

From Dusk till dawn. Buenas copas. Buenos piscos. Buena compañía

Sábado a las 3 de la mañana.

Cierra ten con ten y nos vamos al Ramsés.

Nos vamos con los Sres Rodríguez, que llegaron al Ten con ten cuando estaban ya fregando la barra...un poco más tarde y nos encontramos al del Mahou.

No me pidáis muchos detalles. Buenas copas y un pisco muy rico. Lleno hasta la bandera.

Gintos 15 euros. El pisco no hubo forma de leer el precio. Se movía.

Gogo´s vestidas de Barbarella..el Sr Rodríguez me comentó que siempre había querido vestirse así, pero ya era demasiado tarde para pedirle el vestido a las chicas.

Otra vez será.

Conclusión: una de las mejores barras de copas de madrid y una terraza de diez (hasta arriba) para terminar en un estado lamentablemente genial.

Abierto hasta las 4:00.

No estoy seguro de si todo lo anterior es verdad o no y no sé si volví a casa con Lady Spider, con la Sra Rodríguez o lo que es peor, con el Sr Rodriguez.

Una vez más, el 1180 estuvo allí...creo.

Rosalía Martínez (Pi...

:O

28 de julio de 2014

Sr Rodriguez

Tengo más de 10 testigos que a esa hora me vieron en la cama

28 de julio de 2014

Rosalía Martínez (Pi...

en la de quién? XDDDD

28 de julio de 2014

spider72

Más de 10 testigos...dioooossss que Farra Fawcet....pero cuántos eramosssssss

28 de julio de 2014

Sr Rodriguez

De mi vida privada sólo habla Spider

28 de julio de 2014

EandradA

Jajajajajajaja

28 de julio de 2014

spider72

El 1180 me va a matarrrrr....no puedonopuedonopuedo...eseperritopilotoquevienede Bonaaaaaaanzaaaaaaaa

28 de julio de 2014

15/08/2014

Copa terracera. En mi opinión sale perdiendo por goleada con la de Otto, tanto en ambiente como en música y separación de mesas. Menudo agobio de mesas separadas por un milímetro.... aunque nosotros no lo sufrimos porque estuvimos cómodamente en una mesa alta de 4 (siendo 2)

Lo único ventajoso que tiene es la lejanía del tráfico. Nada más. Han estado a punto de ganar a Cáfe Colón en destrozar un G&T, muy cerca.

Por todo, le bajo una estrellita.


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Bueno pues llegó la hora de ir a cenar y la verdad, no sé por dónde empezar ya que si bien salimos encantados con el nivel general también salimos con una gran sensación de estacazo, aunque poco a poco desgranando todo, no fue tan grave como parece.

Estuvimos en la zona Petit, más informal y animada. De hecho para ser un miércoles estaba la zona del champagne bar hasta arriba, musicón a tope incluido. Ambientazo.

Desde el primer contacto con la RRPP en la puerta decir que el servicio impecable. Gran y grata sorpresa, porque la experiencia previa en este y otros sitios similares me hacía presagiar más bien lo contrario.

La verdad es que nos dimos un festín, comimos mucho (demasiado) nos pasamos pidiendo y además las raciones no son lo que se dice pequeñas, más bien tirando a generosas.

Empezamos con un sandwich de foie micuit. En vez de pan, el emparedado era una especie de coca dulce. Muuuuy contundente. Creo que no recomendable para dos personas.

Continuamos con corvina adobada. Una especie de bienmesabe con un fino rebozado y una salsita muy buena, con toques asiáticos que daba un buen contraste. Muy bueno

De principales nos decidimos por un atún estofado en salsa de soja y jengibre. Pequeños dados de atún marcado y luego cocinado en soja. Bueno

Steak tartar. Un clásico que nos recomendó con énfasis el maitre y nos convenció. Cortado a cuchillo, con buen sabor la carne y bien macerado.

Todo fue regado con un Pétalos.

Aunque ya estábamos bien llenitos no nos pudimos resisitir a probar la tarta de manzana. Riquísima, muy suave, sobre un fino hojaldre.

En general me pareció muy informal, con raciones generosas y a precios contenidos. Eso si, los rejonazos brutales están en la bebida. Creo que es inconcebible pagar 6 euros por una cerveza, 5 por una coca-cola o que haya vinos al 400% de su precio en tienda.

De hecho, pese a disponer de una promoción que redujo considerablemente la cuenta, salí un poco cabreado con el importe final, totalmente hinchado.
Luego, más despacio, revisado todo y comparado con otros sitios similares (me viene a la cabeza KM5 en Ibiza) en los que en la nota final hay otros componentes (de moda, pijo, hay que pagar al decorador...) y sale mejor parado.

Sabiendo esto, creo que se puede cenar normal (no como osos) por unos 40-45 eur por persona y no los más de 65 de nuestra cuenta (copa incluida, otro clavote pero más en la línea con Madrid en general y estos sitios en particular).

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Después de leer muchos comentarios sobre este local he de decir que, o bien tuve suerte o la crisis hace mella en todo tipo de lugares.

De acuerdo que llegamos bastante temprano (8 de la tarde) pero estaba bastante vacío. Debe ser que los viernes el afterwork no es lo mismo que los jueves ¿?.

Nos atendieron bastante bien dentro de las posibilidades (no parece que sean grandes camareros, pero bueno) y fueron bastante majos, con "visita guiada" por todo el restaurante y sus salas incluida....

Pedimos carta para pedir alguna botella de champagne y los precios no me parecieron excesivos, algo que confirmamos al pagar y ver los precios del resto de combinados. Los gintonics (no premium, no estamos para arriesgar tanto) a precio más que razonables y servidos decentemente.

En general no me gustó mucho el ambiente. Había más RRPP que camarerosy siempre con ese tonito en plan "te estoy haciendo el favor de tu vida por permitirte entrar en este templo"
no sé si me explico.

Desde que me enteré que han intentado dar un cambio de rumbo en la cocina fichando al estrella Michelin Ricard Camarena de vez en cuando me entran ganas de probar pero.......uff sigo luchando con mis diferentes "yo" y no termino de verlo claro.

Han sido demasidas críticas nefastas sobre el restaurante desde que abrió sus puertas como para convencerme tan rápido. No está el dinero para tirarlo. El restaurante seguirá en cuarentena hasta ir leyendo comentarios realmente positivos.

03/11/2014

Restaurante de moda junto a Puerta de Alcalá

En enclave único, Ramses ha mejorado mucho su oferta gastronómica en últimos dos años, antes era cara para el poco nivel que ofrecían. La coctelería y el diseño del restaurante del estudio de Philippe Starck es otro de sus reclamos, se suele llenar. Lo malo es que su personal no es especialmente en barra, en restaurante son mejores.
Mucho famoseo y pijerío. Lleva un tiempo en que los domingos por las tardes está de moda tomar el brunch y copas a primera hora. Una buena idea.

26/05/2014

El típico sitio que se pone de moda y que perdura en el tiempo, pero a mi me gustó, realmente la comida era rica y el servicio, camareras de metronoventa y muy guapas, fue correcto y amable. El local esta decorado con esmero aunque la iluminación en algunas zonas es escasa.
Lo más caro de todo fue el agua y las cocacolas, sorprendentemente caras.

14/12/2013

PHILIPPE STARCK BY RICARD CAMARENA

Multiespacio firmado por Philippe Starck en el interiorismo y por Ricard Camarena en lo gastronómico. Concepto global del ocio hostelero madrileño ubicado en un entorno privilegiado, la Plaza de la Independencia, con la Puerta de Alcalá como gran protagonista.

Gastronomía, coctelería, DJs y eventos. Espacios cuidados hasta el último detalle que no dejan indiferente; ambiente muy chic y gente glamurosa. Ideal para pasar una velada especial con amigos o en pareja donde el mundo real se transforma en una burbuja ficticia y disoluta.

Cinco espacios diferenciados; Laterraza, frente al local, moderna y muy cool, el Champagne Bar a la entrada del local, Le Petit, moderno y desenfadado, para un picoteo informal en mesas y taburetes altos, la zona Bistro en la primera planta, de inspiración neobarroca, para una comida o una cena más sosegada y elegante con cuatro espacios diferenciados (Dior, Christine, Black y Haima) y el Don Perignom Room, sala privada para eventos especiales.

Acudimos a cenar con unos amigos el 7 de diciembre de 2013. Mi amiga escogió una mesa en la sala principal del Bistro, con una espectacular barra a la entrada en la que puedes tomar un cóctel mientras esperas a ser acomodado. Sillas y sillones estilo Luis XVI con lámparas de araña, luz tenue y una pantalla al fondo donde se proyectan películas en blanco y negro. Excepto por este último detalle y la música chill-out muy de fondo, qué horror!, por un momento pensé que aparecería Mozart y nos amenizaría con un concierto de cámara.

El ambiente es perfecto si un día te apetece ponerte tus mejores galas y lucir palmito. Por fin un restaurante en el que los asistentes se ponen muy guapos para salir a cenar. Debo reconocer que esto me encanta y se está perdiendo.

Servicio muy amable y atento pendiente de todos los detalles para procurar a los comensales una cena agradable.

¿Y en lo gastronómico? Pues la verdad es que como mis expectativas no eran muy elevadas, quede satisfecha. Esto es un problema, porque las expectativas altas perjudican al restaurante con un alto nivel gastronómico y las expectativas medias o bajas favorecen al restaurante con menor nivel.

Ramsés se autodefine como alta cocina contemporánea centrada en verduras, pescados, carnes y producto de temporada de calidad.

La verdad es que tenía bastante curiosidad por conocerlo desde que llegó la gran noticia de que lo asesoraría Ricard Camarena. Más desde que el fin de semana anterior tuvimos la oportunidad de conocer su gran apuesta en Valencia con Central Bar, Canalla Bistro y, por supuesto, su templo gastronómico, Ricard Camarena. Esto no es ni más ni menos que un asesoramiento, pero su desembarco ha sido favorable para el negocio.

Para compartir tomamos, en primer lugar, una ración de jamón ibérico Joselito (22€) acompañado de pan de cristal con tomate (6€). Apuesta segura. Ración generosa, bien cortado y en su punto. El pan de cristal buenísimo, finito y muy crujiente. En segundo lugar, tartar de corvina y boletus edulis confitados (16€) y alcachofas guisadas con velouté de trufa y huevo poché (14€). Ambos muy buenos, el único defecto fue que las alcachofas era un plato difícil para compartir cuatro personas.

Platos principales; paletilla de cabrito asado (18€), dos raya menière (23€ c/u) y steak tartare con patatas fritas.

La paletilla de cabrito me pareció una apuesta arriesgada en un restaurante de estas características, pero para mi sorpresa, fue el mejor de los tres, muy jugoso y con buen sabor. La raya iba rebozada en una tempura, sus comensales manifestaron satisfacción, pero no me parecieron entusiasmados. Mi steak tartare, preparado directamente desde cocina, era claramente mejorable, salado y con muy poca enjundia, cierto que lo pedí suave, pero esto no significa que careciera casi por completo de sus clásicos aderezos. Por el contrario, las patatas fritas, muy finas, estaban riquísimas.

Acompañamos la cena con una botella de Sierra Cantabria 2009 crianza D.O. Rioja (28€). Gran fallo en mi elección, precio desorbitado para la calidad del vino, muy gordo y basto. Coincido con un compañero de esta web en que el precio de la carta de vinos está desequilibrado y, en general, es excesivo. Mi pareja sugirió un Salmos D.O. Priorat y por huir de un vino demasiado intenso para acompañar todos los platos, me estrellé con el Sierra Cantabria.

De postre, torrija empapada en leche y caramelizada con helado de mantecado (7€), ración generosa que más bien parecía un bizcocho, aunque estaba rica, y el famoso melocotón helado de Ricard (8€), espectacular en su presentación y sabor.

Con dos botellas de Perrier con gas 0,75l (6 eurazos c/u!!!!), tres nespresso (10,50€) y cuatro cubiertos (8€); 212,50€, 53€ p/p. Teniendo en cuenta que todo el mundo comenta que es bastante caro, a mi no me lo pareció. De hecho, creo que los precios de los platos están bastante ajustados, no así en el caso de la bebida, que es lo que claramente aumenta la factura final.

En conclusión, espacio especial en el que disfrutar de una velada muy glamurosa con una cocina bastante razonable en la que el asesoramiento de Ricard Camarena es positivo.

Por cierto, echad un vistazo a su web, define a la perfección la filosofía del local y el vídeo de presentación es auténtico anuncio “Martini”.

17/07/2014

Para impresionar a guiris

Es la quinta vez que voy a Ramsés, lo he probado a pelo, con El Tenedor y con ClubKviar. Lo cierto es que siempre ha habido algo que no me ha gustado, como que el camarero te recomiende un vino sin saber siquiera lo que vas a comer, o que la comida o el servicio deje bastante que desear, o que tengas que recordarles la promoción de turno. A pesar de todo, tengo que reconocer que han mejorado bastante últimamente. Por hablar de las cosas positivas, destacaría la excelente atención de la persona que está tras la barra del segundo piso, que me preparó un par de cócteles mientras esperaba al resto de la mesa. Me pareció un coctelero excepcional, y aprecié mucho la atención que me prestó el tiempo que estuve en la barra. En cuanto a la comida, el jamón de bellota que tienen es delicioso, lo he pedido varias veces y siempre me ha parecido muy bueno. El pan de cristal, sin embargo, lo acompañan de un tomate triturado que creo que deja bastante que desear, parece el típico de desayuno de bar cutre. Pedimos los tomates de penjar con anchoas, que estaban buenos, y alguna cosa más también correcta. Los segundos bien, el pescado del día era mero y según dijeron en mi mesa estaba también correcto. Yo pedí el steak tartar, porque me gusta como lo preparan, aunque siempre echo de menos que lo preparen delante de mí en vez de traerlo emplatado, y que te lo dejen probar antes para ver si lo quieres más o menos sabroso, picante, etc. Tengo la sensación de que siempre lo preparan igual, aunque ya digo que está rico. Por otro lado, la presentación no es muy buena, parece una hamburguesa del súper emplatada. Podrían presentarlo menos compactado y el plato algo mejor decorado. De postre, la fusión de tres chocolates tuvo mucho éxito en la mesa, y aunque yo no soy muy chocolatero reconozco que estaba muy bueno.
La parte mala es que tuve que recordar que me aplicaran el descuento. Esto ya me ha pasado otra vez aquí y es algo que no sé si lo hacen aposta o no, pero me pone malo. Sobre todo cuando uno va con clientes, queda fatal.
Por último, destacaría que, aunque el sitio es caro, con el Club Kviar sale muy bien. Sobre todo porque el descuento se aplica sobre la cuenta final e incluye las bebidas, que en Ramsés son carísimas (con el vino se pasan).

21/03/2015

Imprescindible

Copas, restaurante, brunch, eventos... Todo lo que puedas imaginar cabe en Ramses, un mundo único que se esfuerza por reinventarse cada día: comida 10, ambiente 10, the place to be en Madrid.

17/03/2014

Muy caro

Resumo mi experiencia:
Acudí con un amigo por las buenas referencias que nos habían dado y por una promoción del 50% de descuento. Comimos alcachofas, gambas rojas, carne y un postre. Excepto la carne, lo demás estaba todo bastante bueno.
La decoración es genial, aunque, a veces, demasiado cargada (mención especial a los baños...).
La atención de la que suponemos era la maitre no fue la mejor, y nos ubicaron en una mesa con una falta de intimidad brutal, puesto que parece que estábamos comiendo con las mesas colindantes.
La bebida fue carísima, puesto que cobraron 12,5 por una copa de vino blanco...
A pesar de la promoción, la comida nos salió por 130 euros, lo cual no me pareció una relación calidad precio aceptable.
Si no fuera por su ubicación, estoy seguro de que les costaría tener tanta clientela.

01/07/2013

Brunch en bonito lugar y curioso sitio

Gracias a una invitación por importe de 100 euros, pudimos degustar un brunch en la mañana del sábado bien entrado ya el medio día. Todo al centro para compartir salvo un principal por persona para 3 y las bebidas que fueron los ricos zumos naturales que preparan de naranja, mango con plátano y piña. Al centro, tomamos para compartir Selección Premium de Quesos del Mundo (parmesano, gorgonzola y grana padano) con panecitos tostados, y adicionalmente nos sacaron más pan que con aceite que pedimos, muy bueno de Arbequina Jiennense pudimos entremezclar a la vez que los zumos. Para hartarnos más de pan, producto básico de nuestra cocina y que no puede faltar en desayuno de la dieta mediterránea, pedimos una de pan de cristal servido con tomate y a los que añadimos más aceite para darle el toque final.
Ya con los segundos procedimos a pedir uno para cada uno pero probamos todos ellos. Hamburguesa Brooklyn con cebolla caramelizada y queso chedar, acompañada de patatas, muy buena ración (14 euros), la mejor de los segundos, sabrosa, jugosa. Otro de los platos que no probé porque no me gusta el salmón fue el Bagel de salmón ahumado con queso cremette y bacon, aunque por comentarios de los otros dos comensales, estaba mejor la hamburguesa. El último de los platos, elección mía, fue la Focaccia de Mozarella, Bresaola, Rúcula y Pesto, que menos una focaccia parecía cualquier cosa; panini, lasagna, empanada, lo que quieras menos focaccia fina crujiente italiana; eso sí estaba muy buena y un plato muy contundente y completo; sin embargo me sigo quedando con la hamburguesa. Nos fuimos sin tomar café, sino agua porque no nos entraba otra cosa, pero muy bien atendidos. Servilletas de papel en mesas altas, buen ambiente, baños curiosos, donde la zona del lavabo con un plato gigante en el centro y grifo de pedal es unisex y desde donde se accede a los distintos habitáculos. El lugar muy bien emplazado y la decoración “rara”, pero sin duda este sitio tiene que hacerse un hueco que si a día de hoy no lo hace será por los precios o el tipo de clientela (hasta hace un par de meses estuvo funcionando con brunch de menú abierto tipo buffet, que sin embargo ha cambiado y el sábado el local estaba muy vacío aunque los domingos se suele animar más); el servicio fue excepcional desde la recepción hasta la recomendación y puesta de los platos en la mesa.

02/05/2013

Entre dioses anda el juego...

La explicación al juego de palabras del título es sencilla pero, como siempre, primero os cuento qué tal la comida y después "lo demás". Así decidís dónde quedaros.
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Para dos personas con muchas personalidad, más alegría y mucho mejor saque :) pedimos: tres aperitivos (dos programados y otro que cayó sobre la marcha), un plato principal para cada uno y un solo postre, para compartir.
Decidimos acompañar los entrantes con un par de copas de vino blanco de rueda, que es siempre un valor seguro, y al momento nos sirvieron un aperitivo realmente original: era algo, en cuanto a textura, entre una mousse con mucho cuerpo y un bizcocho súper ligero de tinta de calamar. Era como acariciar, con el paladar, los calamares en su tinta que he comido en casa toda la vida. Fantástico.
El primer aperitivo en caer en nuestra órbita fue el "tataki de atún asado a la llama con cremoso de judías verdes, piñones y ají amarillo". Riquísimo, muy fresco y maridaba sorprendentemente bien con la crema de piñones. A continuación llegaron las "chantarellas estofadas con emulsión de pollo a L'ast"... un tipo de setas que sabían tan bien como suenan. Plato súper aromático y muy sabroso.
Los platos principales llegaron después. A saber: un "Solomillo de Vaca Gallega" acompañado de verduritas. De calidad superior, riquísimo. Y un steak tartar, acompañado de patatas fritas, de los mejores que he probado. Acompañado todo de una botella de tinto del priorat, Salmos 2010, de un color rubí espectacular y sabor muy agradable. De hecho, nos gustó tanto que, deleitándonos en él, nos acabamos los platos aún nos quedaba un tercio de la botella. J
Andábamos dándole vueltas al "problema" cuando nos llegó la solución de manos de Minerva (la persona a cargo de nuestra mesa y de la que os hablaré más adelante): qué mejor manera de terminar una buena botella de tinto que con una selección de quesos internacionales (el tercer aperitivo). Ni que nos hubiese leído el pensamiento, eso sí, pedimos que la trajesen sin quesos cremosos, para no saturarnos ^^. Resultado: bueno?... no, simplemente espectacular! Queso herreño, bienvenido a nuestras vidas (quesoherreño.com/).
Y después de todo esto no pudimos resistirnos a compartir (que tampoco hay que abusar) un postre, para terminar de hacer el recorrido por la carta. Visto el acierto con la tabla de quesos nos dejamos aconsejar de nuevo por Minerva quién nos planteó la posibilidad de probar un postre de (disculpad la imprecisión pero olvidé apuntarlo) "Leche quemada, café y mantequilla", que acompañamos con un par de copas de Floralis Moscatel (también sugerencia suya, a petición nuestra). Espectaculares ambos.
Total: 90€/px (60€/px de la comida y 30€/px de la bebida). El precio objetivo, por ejemplo, tomando el menú degustación (45€/px) estaría en torno a los 65-70€/px. Recomendable, si te lo puedes permitir.
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La experiencia, a nivel de trato, es de las mejores que he tenido. Nada más recibirnos, al indicarles que preferíamos comer dentro, nos hicieron un recorrido por todos los espacios del restaurante, nos explicaron detalladamente las diferentes cartas e incluso nos dejaron elegir dónde queríamos comer. Un gesto a destacar teniendo en cuenta que el bistró, en la planta superior y que fué el lugar donde elegimos quedarnos, aún estaba cerrado.
Respecto a Minerva he de añadir que es, como así le dijimos en persona, una de las mejores profesionales con las que me he cruzado. A todo lo ya comentado respecto al acierto en las recomendaciones, algo que puede ser fortuito, hay que sumar la forma de conducirnos y explicarnos los diferentes platos, algo que no lo es en absoluto. De hecho, es la "culpable" de que dedique estas últimas líneas a reivindicar la labor fundamental que, sobre todo en este tipo de locales, realiza el personal de cara al público, cuya labor es capaz de convertir en excelente un buen restaurante.
La oferta gastrónomica de Ramses me dejó un tanto frío, ¡ojo!, para el precio que se paga. Por un lado hay platos muy sugerentes que me han encantado (como el aperitivo de tinta de calamar, las chantarellas o el postres de leche quemada) y la calidad de los productos es alta. Pero los precios están en consonancia con esa calidad y, aunque la ejecución sea impecable, tampoco me ha sorprendido tanto como en otros sitios.
Precisamente el juego de palabras se refiere esto, al dilema al poner la puntuación. A elegir entre uno de los mejores servicios que me he encontrado (5*) y una carta de la que quizá no haya sabido elegir lo más interesante (3*). Añadiré a la balanza el recuerdo del rato pasado en buena compañía.
Roma vincit. Volveré, cuando tenga ocasión, para darle otra vuelta a la carta.

05/05/2014

El sitio está dividido en varios ambientes, cosa que se agradece, porque de primeras entramos a lo que parecía una discoteca, pero como habíamos reservado para cenar en la zona Bistro nos condujeron por la escalera a un espacio muy agardable, con las mesas a una buena distancia unas de otras y separado en diferentes ambientes.
La carta ofrece platos variados. Probamos la "Menestra de verduras de otoño con velouté de escabeche", buenísima. Las verduras al dente y la velouté expectacular.
De segundo cabrito y cochinillo, buenísimos ambos. La carne jugosa y en su punto y la piel crujiente como contrapunto. De postre, un bizcocho liviano de avellana.
El servicio impecable, muy atento.
Fuimos con una oferta de la carta al 50%, si no hubiese resultado un poco caro de más.
Merece la pena la experiencia.

25/03/2013

brunch, brunch

ACTUALIZACIÓN 23/03/2013

Por fin he tenido la oportunidad... fuimos este sábado al brunch, a eso de la 13.30. Nos quedamos en la planta Petit, porque según me comentaron la planta Bistro no suelen abrirla para el brunch (al menos los sábados que hay menos gente, los domingos me decían que a veces la habilitan también para el brunch).

La planta petit es muy chula a nivel de ambientación, la única pega es que tanto las sillas como las mesas son altas, pero a pesar de eso no es demasiado incómodo.

Pedimos una selección de ostras (marinadas, naturales y con salsa de mostaza), muy recomendables!, también unas anchoas de santoña XXL (nada que ver con las de 11870.com/pro/restaurante-el-oso o 11870.com/pro/esbardos, pero muy, muy buenas!), unos huevos benedictinos (nos encantaron!), después como plato principal una hamburguesa (esto estuvo un poco menos al nivel del resto) y un solomillo acompañado por patatas fritas.

De postre: unos pancakes (esto creo que es lo que menos nos gustó con diferencia, estaban algo crujientes y nada esponjosas) y una torrija dulce (que no tenía nada de torrija, pero estaba espectacular, eso sí sólo recomendada para los MUY golosos)

lo acompañamos de zumos de naranja naturales y un café después, y todo ello por unos 45-50 euros por cabeza

todo ello complementado con una atención al cliente buenísima, de verdad, todo el personal con el que tratamos majísimo; y además descubrimos que en el brunch, habilitan la planta de abajo, la que usan generalmente como discoteca, con juguetes, colchonetas y mil cosas para niños y ponen allí dos cuidadoras de Ramses; según me dijeron apenas tienes que pagar el menú de los niños (15 euros) y les dan allí de comer y les entretienen mientras tú comes... sólo por esto creo que vamos a repetir brunch algún que otro día ;)

en general muy bien, y eso que iba algo receloso por algunas de las críticas que había leído, lo cierto es que a mí me gustó y creo que merece la pena conocerlo!


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tuve la oportunidad de estar dentro del local y visitar sus salones, pero no de comer allí... aunque no fue por ganas desde luego!

el sitio tiene tres plantas, la de abajo es una sala a modo de discoteca, en la que es posible organizar eventos, la intermedia (la que está a pie de calle) tiene una zona de barra muy bonita desde cuya cristalera se ve la puerta de Alcalá y en una segunda altura una zona más de "tapeo" muy chula

en la planta de arriba, ya viene lo espectacular: cuatro o cinco salones a modo de reservados con diferentes decoraciones a cada cuál más espectacular: decoración de época, decoración modernista, una jaima árabe... y el broche llega con una sala diseñada por el mismísimo David Lynch, con una barra en la que hacen show-cooking, coronada por una espectacular botella de Dom Perignon firmada por el propio Lynch

en fin, que como la comida sea tan espectacular como el resto... :-)

PENDIENTE