El propietario de este restaurante es Carlos Moreno Fontaneda, dueño también Bar Galleta y El Perro y La Galleta. Un rincón divertido para gente extravagante y amante de los crudos y los platos diferentes. El local está decorado con objetos "raros" de otras épocas: desde langostas, unicornios, llaves antiguas...

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31/10/2017

El nombre le va al pelo

Cena de viernes. 2 personas

Y al final he sucumbido. A pesar de haber leído y releído la opinión de la Srta Holmes, he caído.
Conste primero que estoy poniendo 2 estrellas por el precio y es que 40 euros de cena no acompaña a una comida justita que nos resultó además bien rara. Rara no por los ingredientes si no por la excesiva combinación de sabores muy diferentes en algunos platos que a mí y a mi acompañante no nos hicieron tilín. El servicio, sin embargo es encantador y el ambiente muy agradable.

El local de noche es oscuro, así que las fotos pues en fin...están de aquella manera, con bien de flash, lo que no favorece la pinta y mucho menos la visibilidad. Si buscais un sitio íntimo es el sitio.

Se definen como un sitio en el que priman los crudos y por aquello que debe ser que mucha gente tiene aprensión, se dedican a explicar cada plato con verdadero esmero.

- Empezamos con un cocktail que nos hicieron fuera de carta. Preguntamos si tendrían alguna bebida sin alcohol fuera de los clásicos refrescos y el camarero se ofreció a prepararnos una bebida de mango y maracuyá que nos gustó muchísimo. Un verdadero encanto.

- De aperitivo sirven MOUSSE DE EDAMAME: cremoso y muy rico.

- PORKIBAGS: saquitos fritos rellenos de manitas de cerdo con una salsa de miso y naranja. Relleno sosín. Nos peleamos por ver quien se terminaba el último, pero no para bien.

- SARDIKO: sardinas ahumadas con crema de ricota, miel y trufa. Además lleva salsa de maracuyá, chips de patata morada y tobiko. Me supo a todo y a nada. Las sardinas con la trufa ya de por sí NO, pero si le añadimos otros 20 sabores ya es el acabose. ¡Qué popurri!. Eso sí, plato monísimo a la vista a la par que enanísima ración.

- CEVI: ceviche de corvina y gambón con leche de tigre y ají amarillo. Este sí, muy rico. Sin florituras extrañas.

- TATAMIGNON: tataki de solomillo sobre puré de boniato trufado y salsa chimichurri. Solomillo rico de sabor pero quizá un poco chicloso. El puré por su parte bueno, dulzón, aunque de nuevo con la esencia de trufa.. la chimichurri bien. El conjunto es también demasiada mezcla, o con puré trufado o con chimichurri pero los 2 nein.

- De postre BROWNIE: de chocolate intenso, sin harina y con cierto gusto a naranja. Rico. Acompañado de helado de coco (bien) y yogur de fresa (sobra).

Cenamos por 70 euros (35 por persona) No nos cobraron la bebida por lo que el precio medio ronda unos 40 euros por persona y la verdad que por este precio veo dificil volver, al menos con los platos que probamos. El caso es que está siempre lleno y para el fin de semana nos costó encontrar mesa...a ver si al final va a resultar que la rara soy yo.

Helen Holms

Jajajaja me parto Lesamp!! A mi no me convenció y eso que íbamos recomendadas ..... y estoy de acuerdo en que el ticket medio está subido de precio!!! Bueno, todo es conocer!! Un besito

hace 1 mes

26/01/2017

Intento de fusión ... se resumen en: Local Bonito

LeSamp

qué bajona me acabas de dar...porque pintaba bien

hace 11 meses

Helen Holms

Ay ... LeSamp, a mi no me convenció nada en cuanto a los platos. Como sitio, es precioso y muy agradable, eh? Quizás para tomarte los tacos y la ensaladilla mejora la visita! alguno que hayas estado recientemente y te haya gustado especialmente?

hace 11 meses

Mariadelaserna

Hola Helen, no entiendo tu opinión porque a mi me pareció fantástico. La verdad que no me pedí las croquetas porque a un sitio especializado en crudos vas a probar crudos y todos los que nosotros tomamos eran fantásticos.

hace 11 meses

Helen Holms

Hola Mariadelaserna! No creo que tuviera demasiados platos crudos la verdad pero bueno, para gustos los colores.. Para mi la oferta gastronómica que ofrece este local es como el nombre; raro raro, en todo caso, me alegro que te gustara la experiencia!!

hace 11 meses

LeSamp

Helen! pues debe ser que no he empezado el 2017 con buen pie porque, a pesar de haber ido a sitios, ninguno te lo puedo recomendar como que si no vas te estás perdiendo la experiencia de tu vida; todo muy normalete. O quizá soy yo que estoy muy tirana...

hace 11 meses

LeSamp

Bueno! espera que reculo...jajaja, a La Tasquería fui en diciembre (madrecita, es que parece que fue hace mucho) y este sí que te lo recomiendo si aún no has ido!!

hace 11 meses

monica iglesias

"para gentes extravagantes y amante de los crudos" pffffffff ya me contáis vosotros

hace 10 meses

07/11/2017

Cocina raw y extravagancia

Para qué lo vamos a negar: somos ‘rarunos’ y, sí, nos gusta lo raro. Porque raro es sinónimo de singularidad, aventura y, en definitiva, diversión. Y nosotros, querido amigo, somos así, experimentadores natos: allá que se cuece algo extraño, allá que vamos hipnotizados como los ratones del flautista de Hamelín. Por eso, cuando un día tropezamos casualmente con lo nuevo de los chicos de El Perro y la Galleta, Raro Rare -en pleno Tribunal-, quedamos cautivados al instante. ¿De qué iba ese local decorado con objetos extravagantes cual atrezzo de un chamán? ¿qué se comía allí?

Raro Rare es lo nuevo de Carlos Moreno Fontaneda (sí, de los Fontaneda creadores de las galletas que engullías de niño a dos carrillos), también propietario de los conocidos restaurantes El Perro y la Galleta y el Bar Galleta. Como en estos dos conceptos, Raro Rare (situado en un punto estratégico en la calle Barceló, justo entre Malasaña y Alonso Martínez) apuesta por un espacio marcado por una línea de interiorismo muy femenina y con toques vintage, en la que la extravagancia juega un papel fundamental. Y es que las paredes de Raro Rare están llenas de objetos curiosos, expuestos en sus paredes cuál gabinete de curiosidades del siglo XIX (y que, de hecho, pertenecen en gran parte a una colección de objetos raros del propio tío de Carlos).

Pero Raro Rare es mucho más que un pretexto para una decoración más que singular. El naming del restaurante también señala a su particular propuesta gastronómica, centrada en la cocina raw (rare significa poco hecho en inglés). Y es que la carta de Raro Rare está llena de propuestas crudas y semicrudas (como su tartar de dorada con sofrito de hinojo y espárrago o el carpaccio de boletus, stracciatella y crujiente de jamón) muy en la línea de los raw bars tan de moda últimamente. Entre sus platos, cómo no, también encontrarás opciones extravagantes e inesperadas (como su atrevido plato de crestas de gallo rebozadas con polenta, quicos y palomitas). En general, una propuesta buena que demuestra que se puede tener un local 'cuqui' con una cocina a la altura.

Tenéis más información, detalles y fotos de los platos que pedimos en nuestro blog:

eatandlovemadrid.es/raro-rare-madrid

Buen provecho e Eat & Love!

24/01/2017

Para los amantes de los crudos

De los mismos dueños que el Perro y la Galleta, se nota el estilo de decoración cálido con mucha madera, objetos extraños (de ahí el nombre), grandes ventanales. La cocina divertida y creativa donde destacan sin lugar a duda los crudos, Tataki de atún con mayo de jalapeño, tartar de dorada con sofrito, mejillones sweet chili sobre lima y roll de lubina con gambón. No tenían postres todavía pero nos invitaron a un dulce con helado que fue el broche perfecto para esta cena.

28/10/2017

Cerca del centro, buen ambiente y buenos precios para ir de comida o cena cualquier día de manera informal.