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Restaurante Al Trapo - CERRADO

El chef Paco Morales nos brinda la oportunidad de disfrutar de su nueva propuesta culinaria en el restaurante Al Trapo, ubicado en el madrileño Hotel De las Letras. El chef co...

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relevancia fecha

22/06/2017

Nuevo lugar con gran nivel gastronómico

Junio-2017

Altrapo es el nombre del restaurante ubicado en el hotel Iberostar Las Letras. Situado en la Gran Vía madrileña, el hotel pretende ser un referente en "alta cocina
informal".

Para conseguir ese objetivo, contó, en una primera fase, con la dirección gastronómica de Paco Morales.

El chef cordobés, aportó su estilo de cocina: muy personal y llena de matices. Pero aunque es cierto que su presencia atrajo expectación y mucha curiosidad entre los aficionados, ansiosos de probar cocinas "diferentes", no consiguió llenar de continuo la sala. Pueden darse diferentes explicaciones, aunque ninguna puede ser única: el entorno demasiado frío, la propia cocina o la desconfianza hacia los "restaurantes de hotel".

Pueden leer la reseña completa en comercongusto.es/al-trapo

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26-11-2016. Mediodía.

Conociendo la nueva carta, ahora cpn Rafa Cordon al frente de los fogones.


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2-4-2016. Mediodía.

Mucho tiempo sin volver por este lugar y la presencia de platos con la misma inspiracion arabigo-andalusi de su nuevo local cordobés, son la excusa perfecta, entre otras, para que cuatro personas, con buen saque, se apresten alrededor de una mesa a probar estas ofertas.

La sala sigue tal como la dejé, fría, anodina, pero con un personal muy atento y profesional. Muy poca afluencia de publico, es cierto que las instalaciones atraen poco, pero la clientela se está perdiendo una muy buena cocina, cada vez mejor.

Carta de vinos sin variacion respecto a anteriores visitas. Correcta, variada, con precios razonables, siempre teniendo en cuenta los precios de la capital. A fin de no repetir referencias ya consumidas en este lugar, nos decantamos por un Lapola, DO Ribeira Sacra, que cumplió su misión holgadamente.

Pasando al condumio, y despues de muchas visitas, sin duda, la de hoy, es la experiencia, globalmente, mas completa de todas. Sabores, presentaciones, combinacion de elementos, ....

Obviamente, en una mesa con quince platos, cabe la posibilidad de que no todos esten a igual altura, digamos que entraria dentro de una cierta logica, y en este caso, esa regla se cumple, no cual no impide reconocer la muy grata experiencia vivida.

El desfile comienza con un agradable aperitivo, compuesto con unas porciones de un sabroso Tomate raff junto con unas tiras de Salchichón y nabo Daikon de muy buen sabor.

Aireados de tortilla española con pimiento verde y anchoa. Un clásico de la casa, que sigue gozando con la aprobación de la clientela.

Bollo preñao de cordero tikka masala y lentejas secas. Variación respecto a la propuesta original cuyo relleno lo era de chorizo. Hoy en su interior lleva una albóndiga, cuyo sabor recuerda a la preparación india del cordero y rematada con una especie de pasta hecha con las lentejas. Buen sabor pero excesivamente grande, incomodo de comer.

Cornete de brandada de bacalao con mahonesa de ajo y perejil. Presentación original, pero excesivamente salado. Con menor presencia de ajo y sal, hubiera quedado mucho mejor.
Por si interesa a algún lector, en el enlace se adjunta la receta: twitter.com/altrapofoodie/status/713111159361015808

Mazamorra de almendras, cous-cous de Idiazabal y vinagre PX. Platazo directamente. Delicado, equilibrado, una gozada de plato. Inspirado en la cocina cordobesa medieval.

Boquerones fritos, pomelo, curry rojo y polvo de yogurt. Otro plato para aplaudir. Rico, rico. Nada desentona, el conjunto es perfecto.

Royal de Ramallo de mar, ortiguillas fritas, salicornia y chalota con su fondo. Otro plato de empezar y no acabar. Vaya ortiguillas, perfecta fritura sin perder un ápice de su sabor a mar.

Pichón asado con pasta udon, setas de primavera y salsa de ostras. Bien la carne pero según me cuentan, el exceso de sal mataba el plato.

Mollejas de ternera tostadas con puré de berenjenas a la brasa y yema de huevo de campo. Según me cuentan, era un plato redondo, solo probé el puré de berenjena y me encantó.

Presa ibérica moruna, humus de guisantes y fondo ibérico untuoso. Buena carne y sabor, pero pasada de punto.

Carabinero asado, jugo de su cabeza, emulsión de pimentón, tallarín de calamar y patatas fritas. Platazo, sabores a mar en contraste con unas excelentes patatas fritas situadas haciendo de base. Quiero mas.

Mousse de te verde, helado, pistachos y amargos. Postre ya conocido y que sigue siendo muy agradable.

Chocolate en diferentes formas con avellana y dulce de leche. Postre algo mas convencional, no esa mal, pero no maca diferencias.

Pasión, untuoso de limón, canela y chocolate blanco. Clásica elaboración de esta casa. Postre muy apto para golosos.

Piña asada con cardamomo y merengue. El toque del cardamomo, el contraste con el merengue junto con el sabor de la piña asada, le convierte en uno de los mejores postres disfrutados en lo que va de año.

Fresas con nata, pimienta y vinagre. Junto con la piña, un postre espectacular. Hay que probarlo.

Cafes con hielo y terminamos, pero volveremos.

Si lo degustado hoy, es solo una muestra de lo que nos espera en su nuevo local cordobés, habra que ir reservando mesa. Pero yá.

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25-7-2015. Mediodía.

Casi año y medio desde la anterior visita, -demasiado tiempo hemos dejado pasar, es cierto- , volvemos a girar visita a este lugar.

Algunos cambios en el tema comercio, cosa logica por otra parte, dado que una de los fuertes de este lugar es tener basada su cocina en los productos de temporada; pocos cambios en el tema bebercio, la carta es similar a la que ya conocia. En este capitulo, hemos optado por un Avancia Cuveé de O, Godello interesante.

En el capítulo de sala, se aprecia evolucion muy positiva. Ya desde la entrada, viendo la profesionalidad y buenas maneras de la persona que te recibe, sientes como que te vas a encontrar muy comodo, y efectivamente, todo el tiempo que hemos pasado aqui, hemos disfrutado de un servicio de sala, joven, preparado, atento, explicando los platos y con muchas ganas de agradar.

Hemos comenzado con un aperitivo compuesto de una ensalada de tomate, pepino, piparras, crema de queso y crema de anchoas, refrescante

- Aireados de tortilla. Ya un clasico de la casa. ¿Que voy a decir de esta propuesta que no esté dicho ya? Pues eso, que sigue estando tan bueno como lo recordaba.

- Calamarcitos salteados con su fondo, coliflor en royal y pure con jugo espumoso de pimienta negra. Plato tecnico, bueno plato no, platazo.

- Pez espada con fondo marino, mahonesa de azafran y fideos negros al ajillo. Otro platazo como el anterior. Que fondo, que contrastes de sabores. Quiero mas.

- Chantarelas salteadas con fondo de carne y bechamel. Otro plato que denota el crecimiento de este cocinero. Delicado, texturas, sabores, ....

- Presa iberica moruna, hummus de guisantes y fondo iberico untuoso. Hacia mucho tiempo que no tomaba una presa iberica tan tierna, y ello sin hablar del hummus de guisante, del que habia leido comentarios, que una vez comprobado in situ, debo afirmar que dichos comentarios se han quedado cortos. Muy rico.

- Frutos rojos con remolacha y regaliz. Super refrescante.

- Mousse de te verde con su helado, pistachos y amargos. Intenso sabor a te, buen cierre de comida.

Cafes con hielo, sin petit fours no chupitos, ponemos punto final a esta visita.

Respecto a la anterior visita, apreciamos una evolucion positiva de la cocina y un cambio de aires en la sala que nos satisface, y si a ello unimos, que el estar en kviar suaviza la dolorosa, pues a buen entendedor con pocas palabras basta, aqui hay que volver y no dejar pasar tanto tiempo entre visitas.


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14-12-2013. Mediodia

Nos motiva visitar este lugar la presencia de un chef joven con gran futuro y del que, los que entienden, hablan muy bien.

Nos reciben con un aperitivo:

Tostadas de pan con aceite y polvo de tomate acompañadas con fuet: Buen fuet, buen aceite, buen sabor del polvo de tomate, pero excesivamente frío, quizás si el pan hubiera estado al menos templado, hubiera ganado bastante.

Como entrantes optamos por:

Aireados de tortilla española con pimiento verde y anchoa: Sencillamente espectacular, entrante frío delicioso, explota literalmente en la boca, el sabor de la tortilla con el pimiento y la anchoa es delicioso. Recomendable. Para la próxima pediría más de una ración.

Bollo preñao con morcilla de Burgos, huevo de codorniz y tocino ibérico: Confieso que no hemos apreciado el tocino, el huevo un tanto insulso, ahora el bollo con la morcilla, impresionante.

Cogollo con néctar de pimiento rojo y caviar de arenque ahumado: Lo siento, para mi, prescindible.

Tomates asados con ajetes quemados, queso Alegranza, romescu y chiplote ahumado: al final un toque picante, no excesivo, como conjunto, para repetir.

Como platos principales:

Pluma de cerdo ibérico macerada con fondo untuoso de jamón ibérico, guindilla y pack-choi: Si bien la carne es excelente, para nuestro gusto es demasiado picante, ahora bien, globalmente es un buen plato.

Rabo de toro guisado con caracoles de mar y ñoquis de polenta: Espectacular el punto del rabo de toro, se nota el origen cordobés de Paco Morales. Para recomendar y repetir.

Como postres:

Bizcocho molasses, helado de plátano caramelizado, crumble de café y granizado de ron: En su conjunto muy bueno, pero el granizado de ron, no lo hemos apreciado.

Leche de soja con jengibre, untuoso de limón, toffe y chocolate blanco: Buen contraste cítrico. Otro para recomendar y repetir.

Junto con un Godello Gaba do Xil, unos cafés con hielo y un petit four compuesto de algodón de azúcar bañado en cacao, damos por cerrada la comida.

Ahora bien, no todo van a ser aspectos positivos, también hay aspectos negativos:

1- Paco Morales, estaba presente, pero sólo se ha acercado a las mesas ocupadas por personas conocidas, en total, el local estaba prácticamente vacío, cinco mesas ocupadas, de ellas, sólo dos con gente conocida de el, bien pues a los demás, que nos den,...., ni siquiera preguntar si nos ha gustado o no, debe ser que sólo le interesan ciertas opiniones, mal detalle.
2- A la altura del café, y a la pregunta de sí deseamos algún digestivo, la respuesta sale, en nuestro casó, automática, si, pacharanes, pues, sorpresa, dos culines de pacharan con hielo, se incluyen en la factura final, al módico precio de 13 €. Mal detalle, si yo lo pido asumo el pago, pero si me lo ofrecen, hasta ahora, en ningún sitio, me lo han cobrado.

No obstante, bajo el punto de vista gastronómico, el lugar merece la pena y, desde luego, volveremos.

acme

vaya ritmo

11 de diciembre de 2013

Gath

El año está a punto de acabar, por si el próximo viene peor, hay que hacer acopio,...,

11 de diciembre de 2013

acme

cuánta razón.

11 de diciembre de 2013

je suis béatrice

Sabías palabras...

11 de diciembre de 2013

Miss Migas

SEguro que el efecto Kviar mejora la experiencia. Paco Morales es un grandísimo cocinero, nosotros comimos muy bien pero nos pareció una cuenta excesiva para el concepto que plantea. Tendremos que repetirlo =)

27 de julio de 2015

Gath

Efectivamente Miss, fue una experiencia redonda. Encontré los pilares que siempre busco: buena cocina, sala agradable y dolorosa "razonable".
No sé cuanto tiempo estará en kviar, no sé si será algo coyuntural, para minimizar la caida de clientes por el verano o si seguirá mas alla del efecto vacaciones, pero mientras dure, es una buena oportunidad que no hay que dejar escapar. De hecho, el sabado mediodia, la sala practicamente se llenó, y por lo que he visto, con kviar eramos unas cuantas mesas.

27 de julio de 2015

acme

Como dice un buen amigo oriental... a buen "eltenedor" con pocal "palablas" basta.
Vale, ya me pongo a currar...

27 de julio de 2015

spider72

Creo que vamos a darle una segunda oportunidad a este Al Trapo. Y que conste que será por esta crítica.

(tu no cobras de aquí, no JoséLUis???)

27 de julio de 2015

Gath

No, para nada. Ni siquiera me ofrecieron un chupito y digo yo, si estuviera "a sueldo", tendria barra libre......

27 de julio de 2015

spider72

Dios "el error del chupito".

Algo así no se hace a JLG...ellos verán...

27 de julio de 2015

Gath

En la visita anterior, por el ofrecimiento, que si hicieron y acepté, me cobraron 13€ por los dos, luego, casi mejor que no lo ofreciaran, no sea qué .....

27 de julio de 2015

Yanzoo

Me lo apuntó!! y si me ofrecen chupito diré nooo gracias no siendo que me cobren 13 euros y me quedé ojiplática ☺

28 de julio de 2015

Gath

Al margen de la broma con el chupito, Eum, es una buena oportunidad de visitar Al Trapo con la oferta del kviar. La calidad de la cocina lo merece.

28 de julio de 2015

Yanzoo

tomo buena nota @joseluisgracia y te lo copiaré como muchos otros!! :-)

28 de julio de 2015

nindiola

Lo de los chupitos y la obvia mala educación de Paquito es como para pensárselo. Abundan los restaurantes con buena cocina para tener que aguantar chuminadas

2 de agosto de 2015

Miss Migas

Gracias, gracias, gracias.

6 de abril de 2016

juanma & carol

Pues nuestra última visita hace un par de días ha sido precisamente para ir entrando en materia: nuestra reserva nos aguarda en Noor :-)

18 de abril de 2016

Gath

Deduzco que el resultado de vuestra visita "exploratoria" ha sido positivo. Feliz visita a Noor, ..

18 de abril de 2016

Sr.Olivares

que tal de ambiente? yo cuando he ido (siempre en cenas de altrapados), me daba la sensacion de frio y un poco desangelado...

1 de junio de 2016

Gath

Correcto y amable pero sin alegrías, como es norma en la casa. Otras veces, en este lugar, he echado en falta un poco mas de cercania por parte de la sala, pero en esta ocasión, con la compañia que tenia en la mesa, casi hasta lo he agradecido.

1 de junio de 2016

08/02/2017

Siempre ha merecido mayor reconocimiento

Desde la salida de Paco Morales, no visitaba Altrapo. Nunca tuvo el beneplácito atronador del público madrileño sin poder discernir en plenitud las principales razones. Probablemente el frío interiorismo, la cocina de alta personalidad de Morales y la poca disposición para ir a comer a un hotel fueran algunas de las razones. Personalmente siempre disfruté en Altrapo.

La unicidad que traía consigo la asesoría del cordobés se ha ido difuminando. Actualmente, Rafael Cordón está en un proceso paulatino de cambio. Es cierto que todavía se degustan ciertas reminiscencias que aparecen en aquellos platos de mayor número de matices, donde la acidez equilibra la potencia del resto de ingredientes. Mientras que la línea de Cordón parece que camina más cercana a la tradición y apegada a sabores más reconocibles.

Del aireado de tortilla se ha pasado al de ensaladilla rusa. Relleno cremoso y ligero para un crujiente fino y etéreo. El concepto no cambia y sigue siendo un bocado bien resuelto y divertido.

Las croquetas de quinoa son un guiño al potencial público vegetariano. Bechamel bien ligada, buen punto de cremosidad, pero de sabor algo tenue.

De los pequeños bocados para comer con las manos, destaca el croissant meloso de ternera, pomelo y hierbas frescas. Se presenta relleno de un sabroso guiso de carne y consigue un acertado equilibrio a través del pomelo y de finos trozos de piparra que aúpan la acidez. Complejo de degustar, armónica mezcla y matices que elevan el punto de frescura del bocado.

La tortilla de setas de cardo guisadas, trompetas de la muerte y ajetes muestra esa cocina de corte más clásico que parece que quiere ampliarse. El guiso de setas y el punto de huevo trabajado por una sola cara son las claves de un plato que resulta goloso y notable.

En cambio, las endivias al carbón con migas crujientes, queso, virutas de ibérico y mahonesa de hierbas verdes resultan deslavazadas. Cada uno de los ingredientes por separado están bien elaborados, pero al conjunto le falta un hilo conductor que engrane los diferentes sabores.

Tras el valle, llegaría el mejor pase de la cena, guisantes, huevo, foie y fondo oscuro de ternera. El hígado se presenta helado y en pequeñas virutas. La verdura prácticamente cruda, consigue mantener su punto aldente, mientras que el resto congenia a través de la salsa del huevo y del sabroso fondo. ¡Olé!

De las almejas en parrilla con caldo dashi, aceite de cayena y cilantro no subscribo la calidad del producto. Variedad japónica que no aporta el sabor característico de la almeja ni esa textura ligeramente gelatinosa que el molusco debe tener.

En esta línea de vaivenes, se presenta la raya a la brasa con salmorejo picante, pan negro y rabanitos. Buen punto el del pescado y acertados acólitos que se nivelan entre sí. La fuerza del salmorejo enchilado se compensa y balancea con la frescura del rábano. Oportuno, acertado. Bocado disfrutón.

De las castañuelas estofadas con meloso de patatas, colas de cangrejo y láminas de bacalao se sacan dos conclusiones. La primera que el estofado y la patata se fusionan de forma síncrona transportándonos a esa cocina más clásica. La segunda que cangrejo y bacalao campan a sus anchas alterando la armonía existente sin mucho aporte adicional. Gustoso.

El recorrido salado llega a su consumación con las mollejas asadas de ternera, setas de temporada, reducción de capón, tirabeques y cebolla encurtida. El lance más atrevido y mejor resuelto. La grasa de las glándulas se armoniza con la cebolla que va encurtida en lima aportando un punto de acidez que casa fantásticamente bien con el resto de ingredientes. El crujiente del tirabeque, la profundidad del fondo. No perdérselo.

El postre es un café irlandés compuesto por un bizcocho de azúcar moscovado, gelatina de whisky, arena de café y helado de nata de caserío. Agradable, amalgama de texturas y temperaturas que otorgan una visión diferente de un postre visto desde una perspectiva más suave en sabor que rotunda.

En síntesis, en Altrapo se sigue comiendo de forma notable. La conclusión sigue siendo que el nivel de los platos merece un mayor reconocimiento que el que actualmente tiene. Probablemente haya que buscar una atmósfera más calidad y una mayor cercanía entre los actores de la representación culinaria. Si se dejan caer por el céntrico espacio, la tortilla de setas, los guisantes con huevo y foie, la raya y las mollejas pueden armar un menú sabroso, agradable y con matices.

Post completo y fotos en complicidadgastronomica.es/2017/02/altrapo_febrero17

09/10/2016

Excelente alta cocina informal, súper recomendable.

Octubre2016 --> subimos a 5-

Muy sólida la carta nueva de Rafa Cordón ya sin Paco Morales en el proyecto. Las cantidades han aumentado y todos en general son platazos con un montón de matices y bien terminados.
Todo entre rico y muy rico, un lugar para recomendar y volver y volver, ya quiero probar los platos de la carta nueva que tengo pendientes.

Tras un buen aperitivo de AGUACATE con migas y huevas de arenque, acompañado por panes de calidad, comenzamos la cata con los nuevos AIREADOS DE ENSALADILLA, que son simplemente brutales, para comerse un cubo. Ya nos gustaban los que había antes de tortilla de patatas pero en mi opinión estos ganan.

Como bocaditos así "más pequeños" también dimos cuenta del CROISSANT DE MELOSO DE TERNERA, POMELO y HIERBAS FRESCAS donde el contraste entre la mantequilla y el dulzor del bollo con el guiso de la ternera y el cítrico del pomelo era perfecto, y también de las EMPANADILLAS DE CARNE Y TARTAR DE CAMARONES, crujientes, con diferentes texturas y sabores y una salsa oriental que para nuestro gusto era innecesaria, las empanadillas solas ya eran un bocado estupendo.
Sobre el papel parecía un plato complicado el de las ENDIVAS AL CARBÓN, MIGAS CRUJIENTES, VIRUTAS DE IBÉRICO y MAYONESA DE HIERBAS VERDES pero resultó delicioso, con muchos contrapuntos que en la boca se resumen en un plato redondo.
Probamos también la TORTILLA DE AJETES, SETAS DE CARDO Y YEMA, cortesía de la casa pues consideraban que teníamos que probarla sí o sí y fue un acierto. Su sabor es a campo, a árbol, a monte, pero manteniendo la jugosidad. Y también nos sacaron una muestra de las ALMEJAS A LA PARRILLA CON ACEITE DE CAYENA Y CILANTRO a las que se suma el alga codium aportando una salinidad y toque marino que hace que sólo la salsa con el alga ya sea un plato en el que no dejar de mojar pan.

Como pescado, nos recomendaron la RAYA con SALMOREJO, CHILE, PAN NEGRO CRUJIENTE Y RABANITOS en una buena ración, melosa, jugosa, con el punto crunchie del pan negro que le iba al pelo.

De la parte de las carnes, teníamos muchas dudas y al final optamos por las MOLLEJAS DE TERNERA, SETAS DE TEMPORADA, TIRABEQUES Y REDUCCIÓN DE CAPÓN que quizás fue el plato que menos nos enamoró ya que esperábamos más potencia de sabor que la reducción de capón no aportaba, en mi opinión ganaría si se utilizase una reducción de carne o una de ave con los huesos más tostados. El plato llevaba una cebolla encurtida que limpiaba muchisimo, regla general de toda la visita pues a pesar de que comimos mucho no nos quedamos nunca con la sensación de pesadez gracias a todos los matices que constantemente limpian el paladar en todas las preparaciones.

Terminamos la parte salada con el ARROZ DE PALOMA TORCAZ CON TRIGUEROS con un bicho en su punto perfecto que se deshacía en la boca y un arroz en su punto también pero quizás un pelín dulzón en exceso para mi, que soy una tirana contra lo dulce en la comida, mea culpa. De nuevo, riquísimos matices de sabor dentro del arroz que lo desengrasan y hacen que se siga comiendo a cucharadas.

Lo dulce lo compusieron la TARTA DE LIMÓN CON SABLÉ DE CARDAMOMO y HELADO DE ALBEDO, un postre fresco y limpio, y el CHOCOLATE EN TEXTURAS donde me faltó un poco más de intensidad a buen chocolate, este postre es lo único que revisaría de toda la comida, no terminó de convencer.

El servicio de sala impecable, ritmo fantástico de la comanda, la maitre es absolutamente encantadora, y con el kviar el precio es insuperable. Este comedor debería estar lleno siempre.

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Abril 2016

Sube a 4+. Disfrutamos muchísimo de toda la carta. Especial atención a la Mazamorra, el carabinero, la molleja o el pichón. Servicio fantástico. Postres muy ricos.

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Nueva visita 20-11-2014

Baja a 3+++.

Nadie negará nunca que la creatividad y armonía en los sabores de Paco Morales es sobresaliente. La carta de Al Trapo ha ido cambiando ligeramente durante los meses, adaptándose a los productos de temporada y manteniendo sus "hits", algo que se agradece.

Mención especial merece el fantástico servicio de sala liderado por una amabilísima señorita que explica absolutamente todo y te guía a la hora de pedir los platos. Ella misma los ordena según sus sabores y los conoce bien, va equilibrando lo que se pide para ir buscando contrastes interesantes y frena en el punto exacto en el que ya estás lleno pero sin saturarte. Un 10 para ella y para todos los camareros, atentos a la bebida y a rellenar la cesta de pan.

El espacio nunca me ha gustado, me parece frío e impersonal, casi como un comedor de desayuno buffet de un hotel, y a medio día de un jueves solamente había cinco mesas sentadas y el eco se notaba. ¡Ay! tanto blanco, pulcritud y sencillez que se llevó en su día resta, sin lugar a dudas, calidez.

En cuanto a la comida, la carta es 100% atractiva y a medida que vas leyéndola todo te apetece. En principio parece que los platos son baratos, pero aquí está el engaño: las raciones son pequeñas y para conseguir un buen menú completo la cuenta no bajará de los 50€ sin bebida.

Para compartir todo, entre dos, y siguiendo las instrucciones de la maitre:

-AIRBAGS DE TORTILLA: muy buenos, ya probados en la anterior visita. Cuatro mini unidades 5€.
-BOLLITO PREÑAO DE CHORIZO, huevo frito de codorniz, polvo de boletus y caviar de salmón: también buenísimo, muy ligero pero aquí ya hay que pedir dos unidades y cada una cuesta 4€, hablamos de pan con chorizo y huevo.
-ROLLITO FRITO VIETNAMITA, hierbas frescas y tartar de navajas: excelente el relleno de rollito y la combinación de las hierbas, pero el tartar se perdía sin saber de qué era exactamente. Un rollito partido en tres trozos 14€.
-CREMA DE LENTEJAS con canela, ñoquis de queso y nieve de foie: una crema ligerísima, con puntos avinagrados, sabor presente a canela y bien la nieve de foie pero imperceptible el queso. Estaba correcta, 14€.
-BRIOCHE LA FRANCE: esto es PURA GULA. Para comerse uno detrás de otro, está buenísimo. 12€ partido en dos trozos.
-PLUMA DE CERDO IBÉRICO, fondo untuoso de jamón, guindilla y bok choi: muy buen punto de la carne y fantástico caldito de jamón con guindilla casi imperceptible. Para mojar mucho.16€
-PATO ASADO en josper, verduras crocantes, coco y curry: el magret estaba pasado, seco, y al faltar una salsa el plato quedaba deslavazado, ricas las verduras y la mayonesa que lo acompañaba pero cuatro trocitos de magret cortados muy fino. 18€.
-PICHÓN con pasta udón, setas y salsa de ostras: un pichón poco madurado pero fantástico de punto, con un caldo soberbio. Un plato excelso a 19€ media pechuguita de pichón.

El pato fue, sin lugar a dudas, lo que menos nos gustó, el resto estaba todo entre rico y MUY rico. Bien por ahí. La decepción llegó en los postres porque el primero de MAÍZ y mole poblano estaba falto de sabor mientras que el de LECHE DE SOJA, limón, toffee y chocolate blanco tampoco consiguió convencernos, siendo demasiado pesado.

Fantástico detalle empezar con un lomo de orza con suquet de cangrejo y terminar con un algodón de azúcar con chocolates y té matcha.

Bebiendo agua y dos cervezas, sin cafés ni alcoholes, 135€. Pues está bien para conocerlo, pero no para repetir.

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Un buen restaurante es aquel al que, una vez terminada la comida, ya tienes ganas de volver a probar todo lo demás. Y no precisamente porque te hayas quedado con un mal sabor de boca, porque yo soy de las que me gusta darle segundas oportunidades a los sitios, y más si me han hablado bien de ellos, sino porque quieres repetir la experiencia, quieres volver a sentir esos sabores bien combinados que se mezclan con una técnica ejemplarmente ejecutada. Eso fue lo que me pasó en Al Trapo.

El espacio está dirigido por Paco Morales quién, aunque ya planea su nueva apertura por los sures, lo tiene todo bien controlado además de contar con un fantástico jefe de cocina que saca adelante con matrícula de honor un servicio sin su mentor. La sala, adherida al Hotel de Las Letras en la central Gran Vía madrileña, bien podría tener el aspecto de servir el buffet del desayuno para los allí alojados; se confirma así la búsqueda de la informalidad en el ambiente mezclada con una buena cocina a precios no excesivos. El servicio, atento y cercano, recomienda bien entre todos los pequeños bocados que contiene la carta, con algunas raciones ligeramente más grandes para tomar como segundos platos, aunque lo ideal es pedir al centro para compartir.

Llega, como snack de la casa, un tomate con embutidos, sal y un chorrito de aceite de oliva virgen extra en el que se podrá mojar bien de un más que aceptable pan, en dos variedades, uno integral y uno blanco. Comenzamos con unos Aireados de tortilla española con anchoa y pimiento verde escalivado, una técnica que nació en las airbaguettes de Albert Adriá creando panes muy crujientes y vacíos por dentro que en esta ocasión se rellenan de una espuma de tortilla de patata ocultando el agujero por el pimiento y la media anchoa. Nos gustó muchísimo el Bollo preñao de chorizo con huevo de corodniz y huevas de trucha, un bocado de lo más goloso, suave y para repetir igual que el Croissant de centolla y mahonesa de kimchi que reivindica lo oriental en un concepto de lo más europeo como lo es esta masa hojaldrada, un vicio.

El lujo de la comida fueron, por supuesto las Patatas en salsa verde con guisantes tiernos, una ración por la que no importa pagar los veinte euros que exigen, porque los valen. Unos guisantes perfectos, tratados en su punto justo, tersos y llenos de sabor en una ligera salsa verde que invita a no parar de mojar pan, sensacionales aprovechando que ya estamos en temporada.

También buenísimo el ya clásico de la casa Brioche "La France" con papada, cacahuetes, salsa teriyaki, y hojas de menta, un plato que bien podría encontrarse en StreetXo porque es muy de esa onda y que invita a salivar y terminar con una sonrisa: sabor y untuosidad contrastados con la frescura de la menta, perfecto.

Quizá el plato que....

[[[ Termina de leer en: ]]] cocinayrecetas.hola.com/blogclaramasterchef/20140406/al-trapo-comida...

acme

Coincido. A mi Altrapo ni fu ni fá

20 de noviembre de 2014

Gath

Excelente reseña Miss.

21 de noviembre de 2014

06/11/2016

Estupenda comida el pasado sábado el Al Trapo; sala casi vacia en un sábado a mediodía, lo que aumentaba la sensación de luchar poco acogedor; una pena, la verdad.
Desde el aperitivo de aguacate con migas y huevas, pasando por los aireados de ensaladilla, vieras con Mara cuya, a raya con salmorejo hasta la pluma a la parrilla , todo francamente bueno y bien ejecutado.
servicio de sala a destacar, muy recomendable.
Espero volver a probar más cosas, buena rcp con el K.

Miss Migas

me gusta mucho altrapo y con el kviar es visita obligada

8 de noviembre de 2016

amarin

Me sorprendió la poca clientela un sábado a mediodía, aunque el día era francamente desapacible.

8 de noviembre de 2016

25/02/2017

Se habla poco de este lugar

El nuevo Al Trapo está rebueno, eso es así. Antes de analizar nuestra cena, diré que me llama poderosamente la atención la escasa repercusión de este restaurante entre los gastrocontertulios. De ahí probablemente que haya pocos locales disfrutándolo, en cambio con buena entrada de turistas...lógico si tenemos en cuenta que está en un hotel de Gran Vía, pero no me deja de parecer curioso por lo bien que se come. Entiendo que en este caso el estar enclavado en un hotel es más una carga que un punto a favor.

Pero vamos allá, Al Trapo es buena comida, sabores intensos, reducciones espectaculares y productaco.

Comenzamos con unas muy buenas vieiras con vinagreta de maracuyá y pimienta (13,50), toques cítricos pero compensados sin perder de vista el producto principal, la vieira. Continuamos con una ensalada verde con tuétanos vegetales, crema de ricotta y aceite (14,50), verdura muy bien tratada, de forma natural. A continuación nos deleitamos con lo que fue de lejos el mejor plato de la comida y uno de los más ricos que he probado en los últimos meses, unos guisantres frescos de Llavaneras, habitas, huevo poché y foie (14,50),espectacular. El sabor concentrado del caldo era simplemente maravilloso y lejos de atraer la atención el foie, lo mejor sin duda eran las habitas y los guisantes. Una combinación ganadora que sin duda merece que vuelva a este lugar. Por último acabamos tomando un arroz de paloma torcaz con trigueros (19 euros), perfecto de punto (tanto el arroz como la Paloma, se ve en la foto), sabor muy intenso reforzado con los una crema de sus higaditos. Espectacular forma de cerrar una cena.

Buen servicio (en alguna ocasión puede parecer frío), local de estilo nórdico con unas bonitas lámparas de inspiración Calder. Buena selección de vinos, aunque no estaría de más (una obligación en mi opinión) una carta de vinos con el precio de los vinos por copa, para evitar sorpresas. El precio es bueno si se reserva a través de club kviar, si no probablemente sería algo subido.

Servicio: 6

Local: 6

Bodega: 5

Comida: 8

RCP: con club kviar un 7

Precio medio: habitualmente en torno a 40-50 euros, con kviar un 30% menos.

Síganme, no se corten y vean todas las críticas, valoraciones y documentos gráficos en lamandarinavaliente.wordpress.com o a través de Twitter en @lamandarinaval

11/11/2016

Mucho disfrute, como siempre

Primera visita desde que Paco Morales ya no asesora Al Trapo y me llevo las mismas sensaciones: algunos platos MAGNÍFICOS, muchos realmente buenos y alguno que otro que está bien, sin más.

En conjunto, mis visitas siempre son magníficas pero, si tuviese que entrar más en detalle: atención sobresaliente, comida notable alto y ambiente aprobado raspado.

Como siempre tras cada visita, ganas de volver a probar todo lo que me queda.

- AIRBAGS DE ENSALADILLA RUSA: Con atún y pimiento rojo asado. La mejor forma de empezar en Al Trapo.

- CROQUETAS DE QUINOA: Con mahonesa de curry.

- EMPANADILLAS CASERAS DE TERNERA: Con tartar de camarones. Para repetir. Buenísimas!

- RAMEN DE COCIDO MADRILEÑO: Esto es un #madredelamorhermoso en toda regla! Caldo súper sabroso y carnes jugosas increíblemente buenas con algún toque oriental.

- RAYA A LA BRASA CON SALMOREJO, CHILI, PAN NEGRO Y RABANITOS: Cocinada a la perfección.

- MOLLEJA DE TERNERA ASADA
Con setas de temporada, tirabeques y reducción de capón. Crujiente por fuera y jugosa por dentro.

- RAPE ASADO: Con pilpil de piparras, cebollitas francesas y espinacas. Aunque el pescado estaba perfecto de punto, en mi opinión a este plato le falta la fuerza que tienen otros platos de Al Trapo.

- CASTAÑUELAS DE CERDO ESTOFADAS: Con meloso de patatas, colas de cangrejo de río y pétalos de bacalao. Si el ramen de cocido madrileño era un #madredelamorhermoso de libro, este plato merece que le pongan una placa a #RafaCordon en el hotel. No puedo describir con palabras lo bueno que está, no consigo quitármelo de la cabeza desde que lo comí.

- CAFÉ IRLANDÉS: Con azúcar moscabada y helado de nata. Tremendo!

- FRUTAS DEL BOSQUE: Con yogur griego y granizado de hierbas. Refrescante.

- CORTE DE HELADO: Fresa, nata, chocolate y vainilla. Ojalá los cortes de helado hubiesen sido así cuando era pequeño!

- CORTE DE HELADO: Fresa, nata, chocolate y vainilla. Ojalá los cortes de helado hubiesen sido así cuando era pequeño!

26/06/2016

Modernismo informal

Cena 10/5/2016

Con ganas de visitar la propuesta de Paco Morales en Madrid, pero por lo que parece el chef nunca está en su casa.

La sala es totalmente diáfana, modernilla, pero demasiado impersonal y fría, no transmite ni agrada.

El personal es más agradable que eficiente, con una sala casi vacía marcaron unos tiempos muy dispares (rápidos al principio y muy lentos al final)

La comida también tuvo altibajos, propuestas muy pintonas pero que no siempre emocionaron:

-RODAJAS DE TOMATE como aperitivo de la casa, mmmm, pssss que quieren que les diga, se habrá matado el bueno de Paco pensando el aperitivo. Ni siquiera el tomate era bueno.

-AIREADOS DE TORTILLA, 5,5€ 4 bocaditos. Expectaculares. Un bocado crujiente, que al moder libera una tortilla líquida, con el toque del pimiento y la anchoa. Me comería unos cuantos más.

-CORNETE DE BRANDADA DE BACALAO. 3,5€/ud. Otro bocado de los de comer con la mano, sabor a brandada tradicional y el crujiente del cornete. Normalito.

-CARABINERO ASADO. 16,50€. Con un modelo de calamar y la cabeza del carabinero para exprimir su jugo. IM-PResionante. El carabinero debería ser nombrado como el rey de los crustáceos.

-MOLLEJAS DE TERNERA. 15,50€. Con mucho sabor a carbón, un puré de berenjena y unos chips de seta. A mí realmente me gusto.

-BERENJENA ASADA, PAPADA Y ANGUILA CON ARROZ INFLADO. 13,50€. Este fue el plato más flojo, la papada era todo tocino y no se podía comer todo a la vez como proponía el plato. Una decepción.

De postre un UNTUOSO DE LIMÓN 8€ muy normalito.

De beber un Navaherreros Blanco a 19,50€

Con el descuento del Club Kviar se quedó muy muy bien, 30€ p.p lo que incrementó mi sentimiento de satisfacción.

Miss Migas

¿Por qué las fotos salen como cortadas?
Al Trapo es un lugar muy a tener en cuenta, las mollejas que las probé la última vez me chiflaron. Y los boquerones, y la mazamorra... ay!

17 de mayo de 2016

fresandco

Sera porque las subi desde la aplicacion! un desporposito!
Menudo viajecito que te has pegado por el sur señorita, alguno de por aqui lleva una semana salivando por culpa suya!

17 de mayo de 2016

07/11/2016

Comida original y sabrosa

Excelente comida, muy económica con Descuento Clubkviar. Lo que menos me gusto fue el ambiente un poco frío de la sala..

22/02/2016

La fusión bien entendida

Lugar con buenas críticas porque pertenece o su cocina está relacionada con uno de los tantos cocineros que marcan tendencia. Aprovecho para visitarlo que entra en la nómina de Club Kaviar y porque estoy en la zona, siempre atractiva, con el Madrid bullente de fin de semana. Cocina de fusión, ya está todo dicho. Pequeños platos, fantástico un cucurucho de brandada de bacalao para empezar. Espectacular el tartare de atún. Impresionante el pichón, hacia tiempo no lograba comer un plato tan redondo. No tomamos postres, veníamos de una degustación de croquetas de El Español. El café muy bueno. Los vinos a precios razonables y bien servidos. Un ambiente perfecto, una música de fondo que acompaña a las conversaciones propias de una comida. Un servicio atento y profesional. Eso sí, no vayan con hambre. Con el descuento de Club Kaviar un precio razonable

12/12/2015

Cumple con lo esperado, pero no llega a emocionar

AL TRAPO es un restaurante de alta cocina instalado en la planta baja del Hotel de las Letras, en plena Gran Vía. Sala diáfana, decorada en tonos blancos con grandes cristaleras. Demasiado funcional, muy de hotel, resulta poco acogedora. Platos de porcelana de la abuela y copas de nivel. No hay manteles, se come directamente sobre la mesa de madera decapada, las servilletas son de celulosa aunque de buena calidad.

Carta breve, preparaciones sorprendentes y actuales con materia prima modesta. Como aperitivo de la casa, una tacita de una rica crema de puerro caliente. Todo a compartir, pedimos:

Aireados de tortilla, una especie de buñuelos rellenos de tortilla de patata licuada, coronadas con un trocito de pimiento y anchoa, que se comen de un bocado. Correctos.

Unos preñados. Bollito tipo bao, recién horneado, relleno de chorizo, coronado por un huevo de codorniz y huevas de trucha. Muy sabroso, bastante bueno.

Boquerones rebozados, con sus espinas también fritas, servidos sobre una salsa de estilo tailandés, ligeramente picante. Sorprendente forma de tratar este humilde pescado. Muy logrados.

Presa ibérica con cus-cus de guisantes. Carne de calidad, tostada por el exterior y roja por el centro. Bastante buena, aunque falló la guarnición pues el cus-cus, un poco duro, no pegaba nada con la presa.

Carta de vinos con varias referencias interesantes, aunque un poco subida de precio. Elegimos un vino de Toro: Prima, que nos pareció la mejor opción, servido a temperatura correcta.

Servicio diligente, amabilidad y poca espera entre platos. Tamaño de las raciones escaso, que lo hacen más recomendable para cenas.

Gracias al Kviar, el marcador se quedó en algo menos de 50 euros. Buen precio, aunque sin descuento hubiera resultado caro. Repetible con promoción.

Miss Migas

El bollito preñado es muy goloso.

13 de diciembre de 2015

07/12/2015

Perentoria visita

Cena Diciembre 2015

Reservamos con cierto escepticismo por las malas críticas leídas en este foro y porque el local ya lo habíamos visitado antes del cambio y nos pareció muy frío (incluso montaron el desayuno del hotel del día siguiente)

Todo eso queda olvidado, el local ha mejorado ostensiblemente y el ambiente es relajado y agradable

Como veníamos advertidos de la pequeñez de sus platos, empezamos con 3 entrantes:

Bollo preñao (4€), viene sofisticado, con huevas y foie, pero sabe a bollo preñao por mucho artificio que le añadas. Normal
Aireados de tortilla (6€), sorprendentes, es muy similar al huevo frito con patatas de Senen (Vitoria). Un mordisco y explosión de tortilla. Mas sorpresa que sabor
Rollo vietnamita con tartar de navajas (14€), refrescante, delicioso.
Como principales, ya aquí, algo mas abundantes:
Rabo de toro con caracoles (14€), a pesar de que no casaban nada los caracoles y el rabo, la carne estaba espectacular junto a los ñoquis de polenta.
Secreto ibérico con couscus de guisantes (19aprox). Tierno y sabroso. Perfecto en el punto.

En el postre pinchamos con la leche de soja con jengibre (7€), algo insulso.

Acompañado por una botella de Pago de Capellanes (20€)

Total 90€ que gracias a Kviar se quedó en 64€.

Nos resultó una cena agradable, con unas raciones no tan pequeñas (al menos los segundos), con un servicio atento y un precio que podría ser algo elevado, pero que en ningún caso es injustificado. Por ello, con el descuento pasa a ser chollo.

4 estrellas obviando descuentos (con ellos 5 de cajón)

Volved…

spider72

Este local poco a poco va lentando cabeza...ya se leen críticas bastante mejores...

7 de diciembre de 2015

28/08/2014

LA NUEVA FORMULA GASTRONOMICA: ALTA COCINA INFORMAL

Segunda visita a Al Trapo miércoles 27 de agosto tras sesión de cine.

Cena improvisada. En una semana escasa hemos constatado que lo de la improvisación no es lo nuestro. El miércoles habíamos optado por fórmula relajada e informal en la taberna El Sifón. Establecimiento chulo con buena cerveza La Vírgen, pero "la carta para comer" rebajó tanto nuestras expectativas que dedicimos lanzarnos a la aventura.
Se me ocurrió probar con Yakitoro, en un miércoles de agosto en un restaurante con tanto aforo no tendríamos problema: No, no, no. Error, error y requeterror. Y es que no solemos salir a diario y no estamos en la onda madrileña; hasta la bandera! Qué ambientazo! Me daba un poco de pereza, pero ahora me muero por una de esas mesas con agujero...
Así es que tercera y última opción que se nos viniera a la cabeza en la zona: Al Trapo, carete para un miércoles sin muchas pretensiones, pero de perdidos al río.

Parece que hay mesas libres, estamos salvados! Sin embargo, el camarero que nos recibe consulta la aplicación informática de reservas (supongo que es esto lo que consulta en el terminal informático) y nos comenta que en la sala principal del entresuelo no es posible acoplarnos (estarán reservadas, claro), no hay problema, aceptamos una mesa en la zona de la entrada, está un poco oscura y desangelada, pero que le vamos a hacer... Al lado de los libritos estaremos cómodos. Cual no fue mi sorpresa cuando a lo largo de la velada fui testigo de cómo iban acomodando a nuevos clientes sin reserva en las mesas de la sala principal, eso sí, atendidos por la jefa de sala. Mala suerte!!! Pero no perdono el detalle.

Nos sirvieron el agua con gas que solo había pedido mi pareja, pero tardaron alrededor de 15' en servirnos las copas de vino blanco que habíamos solicitado al mismo tiempo y en tomarnos nota de la comanda. La jefa de sala se disculpó al respecto. A partir de aquí todo fue bien, aunque volvieron a servirnos el aperitivo y los dos entrantes juntos demasiado deprisa.

En cuanto a la comida, de nuevo todo muy rico. Repetimos los aireados de tortilla española, esta vez sin interrupciones incómodas. Para compartir también tomamos un rollito vietnamita de navajas de la sección Tan lejos, tan cerca nueva incorporación en la carta (14€).

Platos principales Brioche "La France" con papada, cacahuetes y teriyaki (12€) y picantón con especies árabes, cogollos y yogurt (15€) muy muy bueno, también novedad.

Como íbamos en plan "tranqui" prescindimos de postres y café, sin embargo, nos pusieron un árbol de la vida cortesía de la casa (algodón de azúcar con unos toques de flores comestibles y perlas de chocolate blanco y negro).

Factura final 58€. En esta ocasión los vinos por copas tuvieron un precio más razonable (7€ dos copas). Agua con gas San Pellegrino 4€.

Mantengo las tres estrellas, a pesar de la amabilidad de la maitre sigue habiendo errores en sala que desequilibran el balance final del restaurante.

Disculpad que no añada fotos, la sala eran tan oscura que la calidad de las mismas es pésima y desmerece los platos.
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El Hotel de las Letras de la Gran Vía madrileña ha fichado a Paco Morales como asesor gastronómico de su nuevo proyecto gastronómico “Al Trapo” inaugurado el pasado 15 de noviembre de 2014.

El joven chef se ha formado en casas de renombre como Guggenheim Bilbao, Mugaritz y el Bulli. Tras su marcha de la capital en 2009 donde dirigía los fogones del restaurante Senzone del Hotel Hospes en la Puerta de Alcalá, consiguió una estrella Michelín y dos soles Repsol en el restaurante del Hotel Ferrero en la ciudad valenciana de Bocairent, que abandonó en marzo de 2013.

Ahora inicia una nueva etapa con el asesoramiento gastronómico de “Al Trapo” junto con la dirección gastronómica del Hotel Torralbenc, en Menorca, al tiempo que se ha instalado en su ciudad natal, Córdoba, donde prepara la apertura de su propio negocio.

Define el proyecto de Al Trapo como “alta cocina informal”, “una propuesta libre y fresca…para extender la alta cocina hacia la mayor cantidad de público posible”.

Tuvimos la oportunidad de conocer la cocina de Paco Morales en Senzone. Nos dejó tan buen gusto que era obligado rengancharnos con este nuevo concepto.

Acudimos a comer el pasado sábado 2 de febrero de 2014 con unos amigos.

El espacio está situado en la parte trasera del hotel, con acceso desde la calle Clavel.

Cuanta con algunas mesas a la entrada y comedor principal en entresuelo, con una barra alta al fondo donde se terminan algunos platos.

La luz ocupa un papel importante en la creación de un ambiente casi acogedor, con tonos claros y mesas desnudas de ambiente nórdico. Y en este punto podríamos debatir acerca de mantelería a favor o en contra. En espacios de estas características con un mayor número de ejemplos cada día (Triciclo, Moratín, Chifa, Streetxo, etc) no tiene sentido el mantel de lino; ambientes informales y desenfadados bien alejados de clasicismos. Pero de aquí a plantar los cubiertos directamente encima de la mesa…va un trecho.

Y en lo que estábamos. Al Trapo es un concepto claramente informal. Su carta está estructurada por “sensaciones” en distintos apartados alejados de los clásicos entrantes, principales y postres: “Para comer con la mano y chuparse los dedos”, “Suaves y elegantes”, “Pícaros y picantes”, “Mar de meseta”, “De aquí al lado, de la esquina” o el “Tan lejos, tan cerca”, que incluyen de cuatro a seis platos. Por último, “Quesos de aquí y de allá” y “Dulces, pequeños delitos”.

Carta de vinos corta con referencias clásicas y otras más novedosas como el tinto de Madrid “4 monos” (24€). Algunos de ellos, como éste, se sirven por copas a precios elevados (5€)

El ambiente y la distribución de la carta recuerdan a Triciclo. La cocina es de mayor altura.

Reciben al comensal con un aperitivo de fuet con pan tostado, aceite de oliva y polvo de tomate servido en papel (al modo de Streetxo).

Al ser cuatro personas pudimos probar bastantes “entrantes” para compartir. De la sección de “Para comer con la mano y chuparse los dedos”:

Aireados de tortilla española con pimiento verde y anchoa (6€/4 unidades)
Berberechos en salsa verde (12,50€)
Bollo preñao con morcilla de Burgos y huevo de codorniz con tocino ibérico (3,50€/Unidad)

Servicio descompasado, los primeros platos se sirven a un ritmo trepidante y no te dejan disfrutarlos.

La nota del vino se retrasa, la primera elección nos comunican que no está disponible, la botella definitiva se sirve cuando ya tenemos en la mesa los aireados de tortilla española y debo catarlo con mi aireado en la boca…Bocatto di Cardinale que se convierte en coitus interruptus!

Continuamos con dos platos de la sección “Suaves y elegantes”:

Raviolis de manitas de cordero con salsa Perigord y tuber melanosporum (18€)
Alcachofas salteadas con láminas de tocino ibérico, mahonesa de cebollino y migas crujientes (12,50€)

Aquí, por fin, el servicio se relaja.

Ni que decir que todos los platos son excepcionales, del aireado de tortilla española ya os he comentado…, la salsa verde de los berberechos era realmente salsa de algas, uno de los comensales acabó tomándosela a cucharadas, otra llenaba una y otra vez las conchas del berberecho vacías…, el bollo preñao recibió los mismísimos halagos, los raviolis finísimos, para mojar y mojar pan en la salsa Perigord. Las alcachofas baby fue el plato más previsible.

A continuación optamos por pedir un plato “principal” cada uno:

De la sección “Pícaros y picantes” yo elegí pluma de cerdo ibérico macerada con fondo untuoso de jamón ibérico, guindilla y pack-choi (16€). El olor decía cómeme; estupenda.
De “Mar de meseta” mi amiga se inclinó por calamarcitos salteados con su fondo, coliflor en royal y puré con jugo espumoso de pimienta negra (14€). La presentación era original y llamativa. Muy rico.
“De aquí al lado, de la esquina” su pareja eligió tartar de solomillo de ternera aliñado con helado de mostaza y salsa de pimienta negra (16€). La presentación, de 10, el sabor de 100.
Y de “Tan lejos, tan cerca” berza salteada con su puré y sesos rebozados de cordero (14€) para mi pareja. Gran plato para los amantes de la casquería.

Y ya metidos en faena nos mostraron la tabla de quesos y nos vinimos arriba; solicitamos una degustación de todos los quesos de la casa.

Aquí la cosa se empezó a complicar de nuevo. Uno de los camareros nos anima con demasiado tesón a que tomemos otra botella de vino y con buena intención nos sugiere que nos saldrá más económica que por copas y yo me encuentro de nuevo presionada, pensando apresuradamente si me apetece seguir con el mismo vino o prefiero cambiar.
En cualquier caso no supusimos que la degustación sería de tamaña dimensión (después el precio confirmó nuestro desatino, 36€!!!). En cuanto al vino, dos copas del mismo tinto para los chicos (5€/u) y dos copas de PX para las chicas (5€/u).

Incluso nos sugieren un postre. Imposible!!! Varios cafés (3,35€/u) y té verde (3,50€) con algodón de azúcar con polvo de chocolate.

La sorpresa final llega con la cuenta, 277,50€. ¡Casi 70€ por persona!
Habíamos tomado muchos platos y nos temíamos que la degustación de quesos sería una clavada, pero 70 euros por persona no estaba justificado de ninguna manera.
Y al revisar la cuenta encontré el error. Dos tablas de queso en lugar de una (38€, aunque la primera la habían cobrado a 36€?) y 3 copas más de vino (12€). 50€ más. Error inexplicable e imperdonable.

Finalmente algo más de 55€ por persona, teniendo en cuenta todo lo que comimos y bebimos, precio razonable.

Aún así, cuidado con aguas, cafés y similares. Botella de agua ½ 4€, copas de vino 5€, cafés 3,35€, infusión 3,50€.

En definitiva, el concepto de alta cocina informal se cumple plenamente en cocina, pero el servicio, a pesar de ser amable, resta enteros y esto es imperdonable en un restaurante en el que se aprecia talento y esfuerzo para que esta nueva fórmula tenga éxito.

acme

Estos sitios que comercian con el agua o el café me tocan bastante las narices. Ya no te digo lo del vino, que parece que alguno no se ha dado cuenta que seguir clavando sin sentido lo que hace es que pierdas clientes.

Quería ir este finde pero ya me estáis haciendo dudar.

3 de febrero de 2014

Gath

Excelente reseña.

Coincidimos bastante, la cocina es muy interesante, pero la sala tiene detalles impropios de la calidad que pretender dar al lugar.

3 de febrero de 2014

Sr Rodriguez

La pena es que creo que el restaurante, para ciertas cosas (café, agua...etc) tiene precios del hotel en el que se encuentra

4 de febrero de 2014

acme

Es que un café a 3,35 es casi denunciable.

4 de febrero de 2014

Sr Rodriguez

Acme, tu has estado en algún estrellado y los precios andan por ahí. Me cuentan que en Freixa por ejemplo por una caña te calzan 5 euros (una Mahou 5 estrellas, ningún valor añadido aportado por el estrellado)

4 de febrero de 2014

acme

Tienes toda la razón pero al Trapo se vende como "informal" y estrella aún no tiene.
Además, también hay estrellados que no te cobran el agua, que gente honesta hay en todas partes, hasta en el mundo de la cocina :)

4 de febrero de 2014

Sr Rodriguez

Tienes razon. Al menos tienes la info para evitar sustos

4 de febrero de 2014

gastrolola

Gracias José Luis.
Acme, no te desanimes, merece la pena probar la cocina de Al Trapo. Los precios de los vinos por botella son razonables. Si prescindes de agua y cafés no tendrás sustos.
Ya nos contarás.

5 de febrero de 2014

Felipe

Si la botella está en 24€, cobrar 5€ por la copa no es exagerado. De una botella salen 7 copas, por lo que el precio por copas sale a menos de 50% más.

22 de febrero de 2014

16/06/2014

Sí pero no

Junio 2014. Cena Viernes. 3

Vaya por delante que iba con muchas reservas. Es más, lo único que me animó fue  el puro moderneo y que en esta nuestra comunidad había cierto consenso en la conveniencia de probar algunos de los manjares. 

En lo que a prejuicios se refiere, autodeterminarse alta cocina así de saque  me parece un poco presuntuoso por mucha estrella que curriculite don Paco Morales. Tampoco ayudaba estar en un hotel o ese mercadeo que se traen con el precio del café, el agua, las cervezas o las copas de vino, con precios que de informal tenían poco salvo que los líquidos fuesen de fabricación propia y a la vista del cliente.

También tenía reservas acerca del local en sí pero al final no me disgustó del todo. Sencillo, separado de la zona de barra y  no demasiado grande. Grandes ventanales a la calle, so mucha luz cuando la "haiga". Mesas algo juntas,desnudas, servilleta de tela y buen utillaje.

Servicio amable dentro de la gravedad.  Nos recomendaron un par de cosas bien  y otras no tanto.

Tomamos:

- Aperitivo: tomate, fuet, rabanillo y aceite de oliva. Viene sobre un papel estilo streetXO o sala de despiece. Sin más.

- Aireados de tortilla. Estupendo bocado. Explosión de sabor.

- Bollo preñao. Viene con huevo de codorniz y huevas de trufa. Bien es cierto que hay que ser muy burro para  joder un bollo preñao pero este estaba espectacular. Otro acierto.

- Calamarcitos, coliflor a la royale y jugo espumoso de pimienta. Mucha espuma, mucho jugo en probeta pero muy justito de sabor. Lo peor de la noche. No me gustó ni siquiera la textura del calamar a pelo.

- Laminados de vieira con aceituna verde, naranja y ajo frito. Mejor que el anterior pero bien sin más. Esto tampoco debe ser parte de la alta cocina ésa.

-  Pluma de cerdo ibérico macerada, con fondo untoso de jamón, guindilla y pack-choi. Esto estaba bueno y la salsa mejor. Le pido más pan al camarero y lo trae presto pero me hace una tres catorce y en el mismo gesto deja el pan y se lleva al plato sin que me de tiempo a reaccionar. Menudo c....

- Rabo de toro con caracoles de mar y ñoquis de polenta. Cuidadín que esto está muy bueno. Los caracoles no valen mucho pero el bocado completo con el guiso y el ñoqui está realmente logrado. Bien.

- Mole poblano. Bizcocho de tamarindo, vainilla y chocolate. A mi el toque picante me gustó pero nada del otro mundo.

Para beber, Gaba do Xil (16€), godello que aunque le aplique proselitismo es un vino de aprobado, correcto sin más. De los más baratos de una carta en la que pronto te pones en los 25-35 euros. 

 Parece demasiada comida pero las raciones son, como ellos mismos avisan y ya se ha repetido mucho por aquí, bastante escasas. Sin agua ni cafés 93 euros total para dos. No cobran el pan (bueno, variado y repuesto) ni el aperitivo pero no obstante me parece caro para la experiencia.

Hubiese sido igual de feliz tomando el aireado y le preñao en una barra imaginaria con un buen albariño (cuando lo pongan en la carta, porque el que tiene no es muy allá).

Photos marca acmA.

Gath

Buena reseña.

En nuestra visita, lo peor, con diferencia, fue el servicio de sala. ¿Que os ha parecido a vosotros?

14 de junio de 2014

acme

Creo que ha mejorado con el tiempo. El jefe de sala bien, amable y con ganas de recomendar. El resto ok y punto, nada reseñable. La cadencia correcta aunque, premeditadamente parece, sacan los platos de dos en dos.

14 de junio de 2014

Yanzoo

Jaja te trajo pan para mojar en el plato invisible. Hay que estar de un rápido en esas situaciones!!

14 de junio de 2014

acme

Spider, tu Rodrigo en Al trapo aquí --> diariodegastronomia.com/restaurantes/al-dia/16644-rodrigo-de-la-call...

22 de julio de 2014

spider72

Anda!...pues Al trapo era de mis pendientes...me pasaré a ver qué tal...es una zona un poco cabrona para el coche...pero haré un esfuerzo...aunque contento me dejó éste con la cenita a 7 tiempos de los c...

22 de julio de 2014

Alexo

Si te movieras en moto como yo Spider, aprenderías a disfrutar del centro.

23 de julio de 2014

Sr Rodriguez

Paso palabra. A ver si en los próximos meses me cuadra más, pero bueno es saberlo

23 de julio de 2014

spider72

Alexo...eso sí...fully agree pero soy un patas total...soy de 4 ruedas, qué le voy a hacer

23 de julio de 2014

31/12/2014

Comida de "Sibarita Cordobés" en AL TRAPO

La visita al restaurante Al Trapo, del Hotel De las Letras en plena Gran Vía de Madrid, supone una de esas oportunidades más o menos asequibles para conocer la cocina de un chef ampliamente reconocido y aún con proyección como es la del cordobés Paco Morales. Se trata de un trabajo de asesoría, de modo que su trabajo realmente esta en el diseño de la carta y puesta en marcha según sus directrices. Otro jefe de cocina y su equipo la ejecutan diariamente.

Desde nuestro punto de vista lo esencial de este lugar es lo culinario y lo demás, refiriéndonos al espacio y el ambiente, simplemente trata de ponerse al servicio de la parte gastronómica. En este sentido, hablamos de un espacio amplio, cómodo y luminoso donde predomina el blanco. La decoración, nada recargada, le da el toque de color y transmite junto al mobiliario y el servicio de mesa un aire moderno, distendido y simpático. Ese aire distendido también se refleja en el ambiente y en la clientela predominantemente joven. Y por ahí va la cocina igualmente: desenfadada, imaginativa y divertida.

Efectivamente, la carta, en general, presenta platos con un producto principal combinado imaginativamente con otros ingredientes. El resultado da curiosas combinaciones de sabor que gustan. Igualmente sobresalen las texturas agradables, el color, la fusión de cocinas del mundo y las presentaciones. La carta esta ideada para probar varios platos y compartirlos. No es demasiado extensa y cambia varias veces al año. Esta fue nuestra elección de la carta:

- Aireados (para compartir)
- Bollo preñao de chorizo (dos unidades)
- Rollo vietnamita (para compartir)
- Pluma de cerdo ibérico
- Pato asado
- Bizcocho Molasses
- Leche de soja con jengibre

Muy bien los “Aireados”, una forma distinta de comer tortilla con pimientos verdes con el toque curioso del sabor de la anchoa. Y también muy bien el “Bollo preñao de chorizo”, más “preñao” de lo habitual con huevo de codorniz y la textura explosiva de las huevas de trucha. El “Rollo vietnamita” bien, pero quizás sea lo menos destacable. Lo mejor los platos que tomamos como principales, que no lo son realmente. Por un lado la pluma ibérica y su toque picante, y por otro el pato asado, sabroso y oriental. Nos indican que los postres que elegimos son precisamente los más demandados, pero nos quedamos con la “Leche de soja con jengibre”.

Interesante carta de vinos, con un número cercano a las cuarenta referencias, diversificada – incluye algunos vinos franceses e italianos – y en línea con el ambiente moderno del restaurante. En esta ocasión nos decantamos por un tinto, “El Hombre Bala”, de una de las denominaciones con mayor proyección, Vinos de Madrid.

La cuenta, 116 euros – 28 euros el vino –, se completa con una caña de cerveza, una botella de agua y un par de cortados. Para el café nos invitan a algodón dulce con polvo de té matcha – té verde – y antes ya nos habían invitado a un aperitivo. Cantidades equilibradas como la relación calidad-precio: de media los entrantes 5 euros, resto de platos 16 euros y postres 7 euros.

En definitiva, una oportunidad de descubrir la cocina de Paco Morales, en una versión algo más asequible, informal y divertida.

Por cierto, la entrada está por la calle Caballero de Gracia y es completamente independiente de la entrada al hotel.

Puntos positivos:

Cocina imaginativa y de autor
Servicio joven y profesional
Restaurante agradable
Carta de vinos interesante y moderna