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11/01/2017

Experiencia Chuletón de Buey

Ca Joan sería uno más entre los restaurantes que sirven buen producto si no fuera por la exclusividad de sus carnes: chuletón vaca de trabajo y sobretodo el chuletón de buey ambos con maduraciones extremas de 140 días y 240 días respectivamente.
Y es que lo que en muchos sitios se anuncia como buey en realidad no lo es. No me entretendré en este tema, del que ya se escrito mucho pero si estáis interesados podéis leer por ejemplo eldiariomontanes.es/planes/201602/27/buey-vaca-vieja-20160227000....

El restaurante está situado en la entrada del pueblo de Altea, al borde de la carretera nacional. Tiene una agradable terraza, donde comimos y que quizás sea algo ruidosa por la cercanía de carretera. Dentro dos salones decorados con estilo rustico son muy agradables y acogedores.
El personal es de trato cercano y desenfadado, como yo prefiero, y está dispuesto en todo momento para atenderte y aconsejarte, desde la elección de la carta hasta la mejor forma, de por ejemplo, cortar y comer la carne que sirven.
Esta vez el objetivo en Ca Joan era claro: “probar la carne buey” y así se lo dijimos a la persona que nos atendió. Quien nos recomendó entonces que directos al chuletón, sin más entraste que unos sepionet a la plancha, una delicia prólogo de lo estaba por llegar. En su carta hay muchas suculencias que nos quedamos con ganas de probar como el pulpo a la brasa, gamba roja, terrina de foie, croquetas, mollejas a la plancha, huevo a 62 grados con espuma de bollit vallenciá y cruxient de capella, etc.
Y Nos trajeron en chuletón a la mesa… en crudo: 1.680 gr de una carne que parecía más una pieza de jamón ibérico por el oscuros color de la carne, el entre vetado de la grasa y hasta cierto color oscuro en los bordes casi verdoso como el de un buen jamón curado durante meses. El olor, aun en sin hacer, es como el de la cecina o el lomo embutido de alta calidad. Y es que la pieza que nos comimos estuvo 8 meses a una temperatura cercana a cero grados en un proceso que permite que las fibras se rompan, pierdan su dureza y adquiere complejidad de aromas y sabores.
Después de la espera disfrutando de unas copas de la botella de Mauro que habíamos pedido, volvió el chuletón a la mesa, pero esta vez ya dispuesto para comerlo. Simplemente atemperado, para que no esté frio por dentro y sellado luego en la parrilla de carbón de encina. Trae una rica guarnición, en plato aparte, de patatas fritas y pimientos.
Comer una carne así es una experiencia única, no había probado nunca nada parecido. Es una experiencia gastronómica de primer nivel. Es como una cecina jugosa y la grasa que rodea la carne se parece más a la del jamón que la de un entrecot corriente. Describir su sabor más allá de esto es difícil, es como tratar de explicar a qué sabe una langosta, las ostras, el foie o el jabugo, solo cabe probarlo. Iba con muchas expectativas, pero se vieron ampliamente superadas. La “experiencia chuletón de buey” nos encantó. Pero al igual que los manjares citados, el sabor es potente y puede que no apto para todos los paladares.

El precio puede parecer exagerado: 93,50 euros el kilo, 156 euros de un chuletón para dos personas contando hueso y grasa, que es mucha. Pero creo que es algo que hay que probar. Yo sin duda repetiré y me queda pendiente degustar el chuletón de vaca de trabajo. En este sentido es una pena que solo fuésemos dos a comer, porque Ca Joan es un lugar perfecto para ir unos cuantos y darse un homenaje de distintas carnes y sensacionales entrantes.
De postre dejamos un hueco para un trozo de tarta Tatin buenísima.
Con cervezas, cafés, la botella de Mauro 2014 y licores de postre a los que nos invitaros pagamos 220 euros. 110 por persona.

Después de que cerrara la cocina, antes de marcharnos nos enseñaron las instalaciones: las parrillas de carne, las de pescados y mariscos, nos explicaron el proceso de atemperar las carnes, de sellarlas y el sancta sanctorum: la cámara de maduración donde reposan las piezas durante meses en un proceso minuciosamente controlado hasta que llegan a su punto óptimo para que desplieguen toda su potencia. Si vas y estas interesado, pide que lo enseñen, es parte de la experiencia

El precio medio en Ca Joan de pende por completo de lo que se pida. Si no se toma chuletón el precio medio rondará los 40 euros que irá aumentando hasta los 100 si se elige la “experiencia chuletón de buey”

09/09/2017

La ola perfecta de la carne

Cena Jueves, Agosto 2017.

Habíamos reservado en terraza pero al llegar no nos convenció demasiado y pasamos al salón, que me pareció mas agradable. Para ser Agosto no había ni media entrada, lo que me extrañó.
Detalles de buen restaurante, que se diferencia claramente del resto, muy buen pan, un aceite que nos ofrecieron maravilloso y un personal atento que trató de que nos sintiéramos cómodos en todo momento.
Pedimos dos entrantes antes de irnos a las carnes, a cual mejor:
Sepionets a la plancha (16€), plato algo escaso, pocas piezas, pero puro lujo. Bombones de mar rellenos de su tinta. Deliciosos.
Mollejas (8€), Vienes a probar la carne y te encuentras con las mejores mollejas que has comido nunca. A la brasa, casi desgrasadas, deliciosas. Top. Vienen acompañadas de ralladura de limón.
Apartado de carnes, yo que llevaba a mi padre para que probara estos manjares, le conté toda la historia, que si la maduración, que si la rotura de fibras...nos presentaron en la mesa las diferentes chuletas y dijo que nanai, que eso no se lo comía...
Finalmente pedimos una chuleta de vaca para dos con 200 días de maduración (203 días exactamente) y un entrecot "regular".
El chuletón me pareció esquisito, con un toque especial, diferente, potente de sabor. La duda que quedaría es si esta carne no fuese tan especial en precio y disponibilidad, la reemplazaría por la fresca. El precio era de 60€kg y pagamos 66€ por esta pieza.
Su entrecot (18€) no quedaba atrás, muy entreverado y con un punto que aquí lo bordan.
Cerramos con la tarta tatín como un colofón perfecto. Muy dulce, pero muy buena.

Resultó una cena redonda, en la que todo estuvo por encima de lo esperado y que para remate regamos con un Jumilla que nos sedujo: Valtosca 2015.

Pues volveremos, seguro, quizá no pidamos de nuevo la carne que es lo que sube el precio, pero si ha seguir probando el resto de la carta.

07/04/2015

el templo de la carne en la costa

Si te gusta la carne, y estás por la zona, IMPRESCINDIBLE pasar a comer/cenar, simplemente brutal. También tienen pescado, que no debe estar tampoco mal.

Con el tema chuletas tardan más o menos unos 20 min. (la espera merece la pena), yo probé la más "triste", recomendada por tema relación calidad-precio, que no tenía la chispa de las otras, pero que no iba a defraudar, la de vaca a 33€/kg, a la brasa, en su punto, salivando al recordarla :), el siguiente rango son 60,5€/kg para la chuleta de vaca gallega de trabajo, y la estrella, 93,5€/kg la chuleta de buey gallego.

El servicio muy atento y pendiente, un 10. Al ir con un nene de año y medio nos pusieron una trona, de modo que son niños friendly :)

Estuvimos en el comedor interior, además tienen una terraza fuera, más otro salón exterior cubierto y parking, no muy grande, que dependiendo de las fechas es de agradecer.

En fin, para 2 personas, te ponen una crema de verduras de aperitivo muy suave, muy rica, para beber, una clara, una coca cola, 2 botellas de agua y 2 copas de vino, un plato de jamón joselito (que podría decirse que fue lo más flojo, y ya es decir), un solomillo de buey brutal, 810gr de chuleta de vaca, INCREÍBLE, y para rematar la faena de postre un plato de fresas y un crepe suzette que estaba muy bien, total 95,61€

Totalmente recomendable.

Sergiete

Ya había oído que la "casa madre" funcionaba muy bien, pero mi reciente experiencia en la "surcursal" de Madrid no fue tan buena...

16 de noviembre de 2016

OVerGon

@Sergiete mirando las opiniones y conociendo la "casa madre" no me llama mucho probar la de Madrid.

Pero si vas por Altea no dudes en ir :)

16 de noviembre de 2016

02/11/2014

El templo de los chuletones (21/04/2014)

Ca Joan se caracteriza por un servicio amable y atento y una carne espectacular.

Cada vez que voy a Altea intento hacer parada en esta casa.

Quien iba imaginarse que un pueblo costero como es Altea iba a encontrar lo que sería si no el mejor uno de los mejores chuletones de buey. Tampoco es nada desdeñable el chuletón de vaca vieja (sabores diferentes es interesante si va mucho gente pedir uno de cada para ver las diferencias).

Si eres amante de la carne te gustará el buey seguro y en ese caso te recomiendo encarecidamente que vayas a Ca Joan.

04/08/2014

EXPERIENCIA CARNÍVORA DELUXE

Tiene guasa que Altea tenga un templo para carnívoros, pero así es.

El restaurante Ca Joan es una referencia en materia de carnes, con una potente oferta de buey (auténtico) y vaca gallega y asturiana de largas maduraciones (*). También tienen un pulpo a la brasa cojonudo, referencias de pescado y unas setas muy sabrosas. Está muy bien montado, con carta de vinos extensa y servicio excelente. La parrilla la preparan con madera de encina.

Es conveniente antes de liarse a pedir emocionado, asesorarse un poco, pues es posible que algunas carnes tengan un sabor intenso -como el chuletón fileteado de vaca rubia gallega - no apto para todos los paladares. De todas formas la estrella es el buey.

He estado solo en una ocasión en la que sin vacilaciones ataqué el buey de 12 años. Babeo mientras escribo. Qué fino rufino! Bestial.
Mi colega se decidió por un entrecot de vaca con una grasa limpia-limpia cual microchip de Silicon Valley. Deliciosa.

Lo acompañamos de dos entradas: unas setas y el pulpo a la brasa. Casi reventamos.

Bebimos 2 botellas pago de los capellanes, par de birras, cafés, agua y orujitos congelados cortesía de la casa. Alrededor de los 215 eurolos, si no recuerdo mal (no olvidemos que el buey es un lujo; es escaso y cuesta un güevo de producir y conservar.)

Incapacitados para conducir y casi para andar, nos dejamos caer en un chiringo chalet con jaimas muy bacilón en la playa.

Experiencia carnívora deluxe. Si tu bolsillo está de acuerdo, hay que peregrinar una vez al año.

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(*) Momento wikipedia con las largas maduraciones: con este proceso se busca transformar los músculos del animal en carne apta para consumo y que se filtre la grasa a la carne. Además permite que, en función del tiempo de maduración, se logren matices y sabores diferentes.

27/04/2014

Buena carne de buey en la costa blanca

Comida de primera calidad. merece la pena ir a degustar un chupetón de carne de buey de verdad, algo que cuesta bastante por esa zona. Pescado fresco y de primera calidad. Buena atención y trato. Para comer bien sin artificios ni más experimentos.

05/05/2009

Aurelio Pelaez lo descubrió en mayo de 2009

Buena cocina a buen precio

En este restaurante situado en la misma carretera de entrada a Altea, tenemos una cocina muy bien elaborada y de primerisima calidad a unos precios muy asequibles. Desde los entrantes, pasando por los pescados frescos del dia, las carnes y embutidos a la brasa, hasta llegar a los exquisitos postres, se saborean todos ellos hasta el final.
El servicio es muy atento y rápido. Posee un ambiente muy familiar.

jose vande velde

terraza exterior muy ruida pero entrecot de buey maravilloso, servicio joven y muy atento - vino tinto un poco caro (15€)

18 de mayo de 2011