El buque insignia de Paco Quirós en Madrid, en Cañadio se puede tanto picar algo en la barra como disfrutar de su fantástico salón. Sus platos son tradicionales pero llenos de suculencia, con producto de primera y siempre cuidados hasta el extremo. Un espacio versátil con el que nunca fallaras vayas con quien vayas.

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20/11/2017

La mejor tarta de queso de la capital

añadío es la réplica en Madrid del conocido y celebrado restaurante de Santander que tiene en su propiedad Paco Quirós, que abrió sus puertas en Madrid en 2011. Ofrece una amplia variedad de platos típicos y tradicionales de la cocina cántabra, basándose en la calidad del producto y en su cuidada elaboración.

De primero optamos por pedir solo un entrante ya que queríamos dejar sitio para la famosa tarta de queso que se prepara en Cañadío. Empezamos con unas Croquetas de chorizo de potes, compuestas por una excelente masa, con un sabor intenso en boca pero sin empalagar.

De segundo pedimos un Rape ‘Cañadío’ con un suquet de mejillones, con un magnifico punto de cocción y un trabajado suquet que dejaba brillar el propio sabor del rape. También pedimos un Rabo de vaca deshuesado con mollejas y su jugo acompañado de crema trufada, el rabo estaba totalmente deshilachado lo que facilitaba su ingesta y con un sabor contundente al igual que su acompañamiento.

Para el final dejamos el postre estrella de este restaurante y para muchos una de las mejores tartas de queso que se pueden degustar en el panorama nacional y para nosotros en concreto la mejor tarta de queso que hayamos probado hasta la fecha. La tarta de queso es excelsa en preparación y sabor, según las vas comiendo el propio queso se va derritiendo en el propio plato y en la cuchara. Es un postre que no quieres que se acabe nunca, el único inconveniente es que lo tienes que reservar nada mas pedir la comanda ya que se suele acabar.

Tenéis más información, detalles y fotos de los platos que pedimos en nuestro blog:
zampurreando.com/2017/03/30/canadio

Te recomendamos:

28/11/2016

Originalidad en Santander

Ir a Cañadio en Santander es como intentar buscar o entender los origenes de lo que es uno de los grupos de restaurantes mas importantes de Madrid.

No defraudo para nada, comida en la barra pero nos sirvieron platos de restaurante:

1. Alcachofas con jamon
2. Solomillo con pure de patata y foie
3. Costilla confiatada

Lo mejor, por sorprendente, la costilla confitada.

Tocara volver!

06/08/2016

Merece la pena

Tanto habia oido hablar de su sede en Madrid, que al final lo he vistado, pero en Santander, origen de todos los locales actuales del grupo, aprovechando unos dias de vacaciones por la zona

Tiene dos partes diferenciadas, una de tapeo, y otra de restaurante, en la que estuvimos. Muy buen ambiente en todo el local

Sabrosas las croquetas de centollo y muy distinto a los que habia probado (y muy rico) el pastel de puerros

A los segundos, espectacular la lubina, y en parte pinchazo cin el rape, lo pedi (dada mi predilección por este pescado) sin preguntar por la preparación, a la barqueresa, una salsa de marisco espectacular de sabor pero para mi gusto demasiado potente, tapando la estrella del plato, el rape.

De postre, muy buenas la torrija y la tarta queso

Los niños devoraron el cordero, que estaba espectacular

Buena la relacion calidad precio, sobre los 110 euros, de esos sitios que merecen mas visitas para conocer bien su cocina, habrá que volver

Ahora queda pendiente el local de Madrid del mismo nombre

22/08/2015

Como restaurante son comparables pero en barra, a pesar de que los pinchos aquí tampoco están mal, la secuela madrileña le da en este caso mil no, cien mil vueltas al primigenio. Firmado: yo
Sigamos de farra.
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El sitio está bien puesto y se come muy bien tirando a fenomenal. Es cierto que la carta es corta y que lo peor es el servicio, profesional sin duda, pero que parece permanentemente cabreado.
Modernillo, con cocina a la vista, muy buena presentación de los platos y de precio, barato no es.

El bonito notable alto, así como la carrillada. La tarta de queso estupenda

11/06/2015

Tradición bien elaborada

Junio 2015. Qué bien se come en Cañadio y que RCP tan buena tiene.

13/09/2012

Para ir de pinchos, o para salir a darse un homenaje. Buena opción en ambos casos...

Como sitio de pinchos es cojonudo. Son muy historiados y te pringas seguro, pero están buenísimos. Como restaurante es algo distinto, es caro pero la cocina fabulosa y con un toque moderno. Si sabes a lo que vas no te pica cuando te traen la cuenta. El único "pero" que le veo, es que el comedor es un pelín ruidoso, y generalmente el que va a gastarse 50 € en cenar quiere disfrutar de forma algo más tranquilo -al menos es lo que me pasa a mí-. Pero está fenomenal, es un clásico y después de una buena cena nada como salir a la calle y tener todo el ambientazo de la plaza en la puerta. No hay ni que moverse.

24/08/2012

En el centro de Santander, una buena opción para una buena comida.
Fuimos un grupo grande (10-12) y optamos por pedir varios platos para compartir como pastel de cabracho, buñuelos de bacalao, y varias cosas que ya ni recuerdo. Todo muy bueno, bien presentado.
De principal el rape estaba muy bueno. Probé también el solomillo y me pareció más normal.
La próxima me quedo en la barra a probar sus pinchos.

10/05/2013

Gran Barra de pinchos

Me encantó su barra de pinchos, muy bien presentados y con precios razonables.
Local bien montado y agradable, el restaurante lo probaré en otra ocasión.

03/07/2011

Estuvimos la semana pasada previa reserva y salimos con buen sabor de boca.

El local: grande, con una zona de bar (con pinchos con buena pinta) y, más adelante, el restaurante. Las mesas, como suele ser habitual, demasiado pegadas. De hecho, mi silla tocaba la de atrás, y me costó salir.

El servicio, profesional. Tampoco simpático, pero bien, correcto, no borde. Bastante rápido al principio, que había poca gente. Aunque con el restaurante lleno, creo que eso puede cambiar bastante.

Comida:

Aperitivo: Nos trajeron unos vasitos de chupito con gazpacho y buñuelos de merluza. El gazpacho nos gustó bastante, los buñuelos, un poco insípidos. Pero bien el detalle.
Tenían varios tipos de pan, pero no sé decir qué tal (nunca como pan), mi acompañante tomó varios, así que supongo que bien.

De entrantes, pedimos el pastel de cabracho y el pastel de gambas y puerros. El primero bien, el segundo no tanto.

De segundo, yo pedí el rapito (que de ito no tiene mucho, es bien grandecito) que tenía un pero: poco hecho, y eso que a mí no me gusta muy hecho. Más acertado que yo, mi acompañante pidió uno de los pescados del díia: unas hamburguesas de atún tipo steak tartar. Probé y muy rico, la verdad.

De postre, no tenían el helado de queso de Liébana, que iba con ganas de probar (había leído que era una de sus especialidades). Compartimos de postre la tarta de queso y muy rica! hay que porbarla, totalmente diferente a las tartas de queso habituales. Eso sí, para compartir bien; sóla, un poco pesada, tal vez (la ración era grandecita)

La cuenta... creo que fueron algo más de 80 euros, no recuerdo bien. Mi acompañante quiere volver, yo soy más de probar otros sitios antes de repetir un restaurante, pero el lugar es recomendable, desde luego... Lo que más le falla para mi gusto es el ambiente, no es muy íntimo.

15/01/2009

grata sorpresa

parece recién reformado, amplio y con una cocina a la vista y gente muy joven de muy buenas maneras llevando todo el cotarro.
quedaros con las croquetas cremosas de bacalao y chorizo, los escalopines rellenos, magníficos y haced caso a las recomendaciones del pescado del día. la lubina, soberbia.
especial atención a la tarta de queso, realmente buena. una bodega muy amplia, afinada en precios, y muy completa: 6. precio: unos 45€-55€.
desde luego, recomendable. os lo pasareis bien.