Restaurante Chirón

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20/10/2016

"Estrellado"

Cena de jueves, un local muy clásico y como era de esperar para un jueves en Valdemoro estaba desangelado; otras dos mesas y un camarero que se hacía con toda la sala sin problemas.

Empezamos con unos aperitivos que mas bien eran snacks, unas almendritas y un chip de banana para acompañar a una copa de cava.

- Yogur de morcilla. Una crema fresca con el fondo de morcilla templada. Estaba bueno.
- Crujiente de morteruelo, sardina ahumada y piparra. Si te gusta la sardina ahumada bien, porque el resto quedaba enmascarado.
- Pastel de cafe, queso y mermerlada de tomate. Desde antes de probarlo ya sabia que iba a ser un fiasco, porque no me gustan las mermeladas en los platos, ni con foei ni con queso, si acaso con mantequilla sobre una tostada para desayunar. Parecía una galleta y es que el pastel de cafe se comía todo el sabor del resto.

-Salmón. Tobiko. Vichisoisse. Un plato muy fresco y agradable.
-Tortilla desestructurada con trufa negra. Una parte de patata, otra de huevo liquido , consomé y ralladura de trufa. La trufa que se cobra a razón de 8€ extra por comensal, no sabía a nada, cuando digo a nada, es que ni probando una lasca a solas le sacabas el sabor. El resto del plato rico, pero no deja de ser una tortilla liquida por partes.
- Arroz socarrado con lubina y ajonegro. Lo mejor de la noche, el arroz en su punto perfecto al dente pero con mucha melosidad, muy bueno de sabor y con los trocitos de lubina con la cocción perfecta. Realmente bueno.
- Carrillera. Muy seca, tiene que ser difícil darle un punto tan malo, menos mal que venia con una crema para pasarlo.

-Pastel de manzana. Con un crumble de galleta, esta OK
-Manza al gintonic. Osmotizacion que me gusto bastante.

Con cuatro copas de vino salió la cena por algo mas de 140€, que aunque pueda parecer que al ser un estrella michelín está bien, no los vale, ni el dinero ni la estrella.

En definitiva, que no me sorprendió, con errores importantes. Deja a entrever la subjetividad de la guía michelín, anda que no habrá 200.000 sitios con mejor servicio, mejor local y mejor bodega.

03/10/2016

¡Chicote, Chirón te necesita!

Esta es la cuarta vez que vamos (la primera desde que tiene estrella). Nos sigue extrañando que el sitio siga teniendo esa decoración tan obsoleta propia de la película "Los Bingueros". Lo único "modernito" la bodega acristalada.

Siempre hemos salido con sensación rara de este sitio, pero esta vez no podemos pasarlo por alto. Intentaremos ir al grano porque aquí es para que vaya Chicote y ponga orden.

Empezaremos por lo bueno, porque aquí hay mucho que contar.

Como adjunto factura no voy a describir los platos; iremos al grano:

- Los aperitivos buenos y divertidos, buen contraste
- Magníficos los camarones
- Las setas insípidas, suponemos que estaban pasadas de punto y el exceso de "kikos" (maíz tostado o frito) aún ocultaban más su sabor. Nos llamó la atención este plato la presentación: una copia barata de un plato del año 2006 de El Celler de Can Roca.
- La vieira bien marcada y el arroz en su punto, aunque no tenía un sabor definido. El Ali-oli merece una mención especial, muy suave y equilibrado.
- Mala ejecución en las cocochas, buen producto y calidad, pero muy hechas y con exceso de aceite.

Si no hubiera ocurrido nada más, hubiéramos puesto "algo" más alta la valoración pero a nuestro juicio no merece más, dado el nefasto comportamiento y el poco "savoir faire" de la pretenciosa familia Muñoz que atendía la sala. Por cierto, muy amables el resto de camareros de la sala; ya podrían aprender Raúl y su padre de cómo tratar a los clientes.

Los problemas comienzan nada más sentarnos a la mesa; se acerca el padre para tomarnos nota con aire de compadreo (no me refiero a cercanía, eso es otra cosa).
Después de explicarnos lo de las medias raciones, como pescado y último plato pedimos atún, se ausenta del lugar y vuelve diciéndonos que no nos lo da, sin dar explicación alguna; preguntamos el porqué pero sólo sonreía y decía que no (para mear y no echar gota). Acto seguido dice que elijamos otro pescado (sólo había tres opciones en la carta), al final nos vimos forzados a pedir lo que él quería que pidiésemos: "cocochas"

El plato de vieira con arroz venía sucio, al igual que el plato de las cocochas (no queríamos hacer foto por lo feo del acto, pero cuando vino un segundo plato de la misma manera decidimos hacerla -adjunto-)

Estábamos en duda con tres vinos blancos de la carta (Milmanda, As Sortes, y un tercero que no recordamos) y pedimos consejo a Raúl -sommelier- quien nos guió hasta el más caro aludiendo que el resto de vinos no "estaban para beber" literalmente (otra vez nos quedamos sin mear). Hay que decir que el vino era una maravilla, pero no nos descubrió nada nuevo puesto que ya lo conocíamos.

Finalmente llega el momento de la copa y pedí un whisky "Glenmorangie"; ahí si me sorprendieron porque tenían de diferentes años (hay que decir que tienen una vitrina abarrotada de whiskys).
El hecho viene cuando pregunto el precio de los dos que trajeron; Raúl dice que 8 y 10 euros respectivamente. Cuando me animo por el de más precio, el padre irrumpe diciendo que uno 8 y el otro 12 euros. En ese momento nos reímos y digo que su hijo dijo 10 euros. ¿Qué pone en la factura que adjunto? ¡¡11 euros!! toma detallazo de restaurante con estrella michelosa. Sí señor, "ni pa tí ni pa mí".

Bueno, nos despedimos con este final feliz, esperando aprendan de esta crítica que esperamos sea constructiva. Ya sabéis que el problema no está en la cocina... (tiene fallos como todo el mundo, pero la falta de tacto con tanto descaro, pasa factura; a nosotros ya nos la habéis pasado...)

15/09/2016

Miss Migas

Oh, este tengo curiosidad, ¿qué tal? ¿merece el paseo a valdemoro?

15 de septiembre de 2016

SMedusa

Creo que sí. Su peregrinaje es muy parecido al de El Bohío, con distancia y tipo de cocina similares. Obviando su emplazamiento final y local, eso sí.
Yo enganché comida con noche en Aranjuez, así que iba un poco entregado a la escapada ;-)

15 de septiembre de 2016

31/01/2016

(Ya no tiene) excelente relación calidad/cantidad/precio

Por unas circunstancias u otras no habíamos podido volver al Chirón hasta ahora (2016). Pocas cosas han cambiado desde entonces (la calidad de los platos sigue siendo estupenda, el exterior sigue siendo insulso y el padre del cocinero sigue atendiendo la sala), pero sí ha habido dos novedades: ahora tienen estrella Michelin y ofrecen un menú degustación. Para no alargarnos mucho diremos que esta visita se ha visto empañada por un descenso brutal de la RCP. Ello se ha traducido en un incremento sustancial de la factura final, motivo por el cual le hemos bajado una estrella y lo descartamos para una futura visita. Para nosotros, el desplazamiento a Valdemoro ya no está justificado.

Hemos vuelto en febrero de 2011 y tras releer el comentario que hicimos hace ya casi un año, nos reiteramos en la idea de que este es un restaurante magnífico. Aunque sea una vez al año (el bolsillo no da para más, y hay que probar otros) seguiremos viniendo.

El 6 de marzo de 2010 tuvimos el placer de comer por primera en este restaurante.
- La comida:
Pagamos 140 euros (30 de vino) y, tras el el aperitivo de la casa (que fue una bomba de sabor en forma de crema de setas con parmentier de patata), pedimos tres entrantes (foie con mascarpone; salteado de setas de temporada; y vieira asada sobre arroz con socarrat) a cual mejor. De segundo una lubina sobre crema de calabaza espectacular y un cochinillo con crema de manzana asada insuperable. De postre nos dejamos aconsejar y nos pusieron tiramisú y lichis con helado de infusión de violeta y maracuya.
- El local:
Aunque al reservar pedimos zona de no fumadores, todo el local parece ser de fumadores. Las mesas son amplias y están lo suficientemente alejadas unas de otras como para poder mantener una conversación privada sin ningún problema y a priori sin molestias de humo. El exterior no le hace justicia al interior.
- El servicio:
Muy atento, y el dueño muy majete.
- Conclusión:
Altamente recomendable. Merece la pena desplazarse hasta allí.

30/09/2015

Cocina con raices manchegas que bien merece una visita aprovechando la Oferta de Groupon

La oferta que escogimos fue la de febrero 2015 pero sigue vigente hasta finales de noviembre por 89. Merece la pena puesto que el menú degustación que ofrecen en Chirón es por 83 SIN IVA por persona, y Groupon ofrece 89 iva incluído para 2 personas.

El restaurante y el entorno pasa bien desapercibido como para pensar que aquí se encuentre un restaurante de su categoría; typical Valdemoro.

El menú que ofrece la oferta es cerrado, pero sujeto a las variaciones del mercado, por lo que hablando en plata, uno va a que le pongan lo que quieran. El nuestro de hecho, tuvo unas ligeras modificaciones.

Comenzamos con los aperitivos:
Para empezar, una copa de cava rosé Brut Perallada.

- Yogur de Morcilla: Acompañado de puré de patata; cremoso y calentito. En cierta ocasión leí que el chef, por aquello de variar la carta, lo eliminó, pero tuvo tal aluvión de peticiones solicitándolo de nuevo que lo ha dejado ya de manera perenne; es ya un clásico.

- Snack de sardina: Sin mucha emoción.

- Galleta rellena de queso manchego: 2 crujientes y terrosas galletas que sujetan un relleno de crema de queso manchego. Bien ricas.

Y como platos principales:

- Tartar de salmón con vichyssoise de espárrago: El tartar de salmón va acompañado de las huevas del propio pescado, aguacate y puntas de espárrago que se deshacen como mantequilla en la boca. La vichyssoise de 10.

- Tortilla deconstruída: Patata bien pochada, con un huevo enorme con la yema en su punto, caldo y trufa. La oferta no incluía la trufa, si mal no recuerdo eran 6 euros más.

- Arroz semiseco: Arroz con lubina, mejillones y tinta de calamar. Una delicia.

- Carrillera lacada al vino tinto con puré de coliflor: Todo un señor plato. La carne de la carrillera melosa y deshecha, el puré de coliflor ligero y suave con zanahoria, shitakes y una bolita de manzana. Es contundente pero delicioso.

Sin embargo no pude pasar por alto algo que no entiendo en un restaurante con Estrella Michelín: es el plato más sucio que me hayan servido jamás; en la foto no se aprecia, pero tenía unas enormes manchas de agua y, esto si está a la vista, puntos del puré de zanahoria seco en los bordes. Ver para creer.

De postres ofrecían:

- Gin tonic de manzana y lima: Rodaja de manzana cocinada con gin tonic y aromatizada con lima. La textura es impresionante. Podría haberme comido la manzana entera. Aún lo recuerdo, es de lo más rico que he comido últimamente.

Tarta de manzana al revés: opinion completa lesamp.tumblr.com/post/129917051685/chir%C3%B3n

03/04/2015

MERECE LA ESTRELLA

Visita Marzo 2015: es que la RCP de este sitio es la leche, y con oferta creo que no se me ocurre una mejor, esta vez invertimos las sensaciones, nos encantaron los entrantes y un poco más normales los principales (pendientes de colgar las fotos), el sumiller y el jefe de sala encantadores, nos recomendaron un Raventos y blanc gran reserva personal de 2001 que era un absoluto escándalo, creo que vamos a volver aqui bastantes veces, con, o sin oferta.

Primera visita: Los restaurantes con Estrella Michelin en España, al menos por lo que yo he visto, son todos los que están, pero no están todos los que son, vamos que si la tienes es por algo, y Chirón para mi la merece. Fuimos por una oferta sin unas expectativas altísimas, cuando vimos la puerta con el letrero caído y bajo unos andamios en una calle normal, en un pueblo, que nadie se ofenda por favor, que no es el más bonito de Madrid, pensamos que no iba a ser sitio para volver, entramos y antes de subir las escaleras tampoco pareció la gran cosa, una vez arriba la sala esta bastante bien, sin lujos pero amplia y luminosa, nos sentamos y empezamos con el menú degustación.

Aperitivos flojísimos, chips de verduras, que eso lo ponen ya en cualquier sitio, almendras fritas que ni siquiera estaban recién fritas y unos cornetos de escalibada que buf, los he probado mejores en los sitios para guiris de la Latina, todo parecía adelantar un fracaso absoluto, pero.... esto no es como empieza sino como acaba, al final el cuento acabó bien.

Entrantes, Yogur de morcilla con cremoso de patata, manzana y kikos, presentado dentro de un recipiente de estos de cristal de los yogures, estaba buenísimo, nos cambio la cara y respiramos aliviados, aunque aun con la mosca tras la oreja, podía haber sido suerte. Morteruelo sobre queso manchego, a mí el morteruelo no me hace gracia, pues este estaba muy bueno.

Primer plato, un mini cocido madrileño con su bola y todo acompañado de un caldito de cocido infusionado con hierbabuena, me encantó, estaba riquísimo.

Segundo, gambas a la importancia, con una laminita de tocino ibérico, sorprendentes, mucho más ricas de lo que cabía esperar.

Tercero, Bacalao con sus callos, con una salsita de pimentón, plato potente y estupendo, ya eran demasiados platos buenos para ser suerte, nos tenían en el bolsillo.

Cuarto, yo pensé que habíamos terminado cuando aparecieron con el rabo de toro deshuesado con tuétano de queso y setitas, un plato rico aunque no mi preferido porque me sorprendió menos, pero estaba muy bueno.

Toda la comida la regamos con unos cavas que además estaban a buen precio y de los postres no me acuerdo demasiado, porque con ellos nos recomendaron tomar un Souternes que me gusto tantísimo que los eclipsó.

En definitiva, fuimos por la oferta pensando que hasta allí iba a volver Rita, pagamos una relación calidad precio imposible de igualar (no se si unos 55 por persona o algo así), nos trataron bien, comimos genial y nos quedaron ganar de volver, la verdad es que a todos los estrellados les doy 5 estrellas, pero es que se la merecen, si luego hicieramos comparaciones entre ellos ya veriamos, pero para mi Chirón fue una estupenda experiencia.

VARGAS & SCOUT

fue una puntual de Groupon, desde luego si vuelve a salir merece mucho la pena.

26 de junio de 2013

28/04/2013

Nos hemos decidido a visitar uno de esos restaurantes que pasan más desapercibidos (o a mi me lo parece), quizá por su ubicación, pero que en este caso me ha demostrado que merece la pena

La verdad es que la entrada no nos inspiró ninguna confianza, pero pensar que tiene una estrella nos tranquilizaba, no se la dan a todo el mundo.

La sala es bastante clásica, pero realmente no me disgustó. El servicio muy bien, atento, dispuesto a responder cualquier duda y muy profesional.

La gran pega que encontramos fueron los entrantes, un restaurante de esta categoría no se lo puede permitir. En nuestro caso, chips de plátano y patata, almendras fritas y un corneto de pisto con bacalao. Menos mal que fuimos de menos a más.

Continuamos con un yogur de morcilla y cremoso de patata. Muy bueno y suave. Acompañaba una bolita de manzana y kikos en el fondo.

Morteruelo sobre migas y manchego. Pese a lo que pueda parecer, no fue un plato demasiado contundente. El paté era muy suave y la combinación de ingredientes muy acertada. Me gustó

Cocido madrileño. Mejor lo explica la foto que he subido. Estaba realmente bueno, sobretodo el caldo

Gambas a la importancia. Versión de las patatas. De los platos que más me gustaron. La salsita era para hacer barquitos de pan sin parar. El toque de la lámina de panceta ibérica, muy bueno.

Bacalao en potaje de sus callos. No me canso de este plato y aqui me gustó mucho.

Rabo de toro, tuétano de queso pera y setas. Buen punto del rabo, ligero el queso y muy curiosas esas setitas blancas que acompañaban.

Para acompañar todo esto optamos por dos cavas (nos gustó más el primero, pero había que probar). Recaredo Gran Reserva 2006 y Elisabeth Raventós 2005.

El remate fueron los postre. Tarta de manzana y quesada con miel de romero y tejas con mascarpone. No pudimos hacerlo mejor al dejarnos aconsejar y acompañar esto con un vino dulce de Burdeos que era para morirse.

Por todo, creo que estuvo a muy buen nivel, relación calidad/precio alta. Se merece una nueva visita para probar otros platos y menús (veníamos con una oferta y sabemos que respecto a sus menús originales hay ciertas diferencias)

Sr Rodriguez

Fuimos hace 8 meses o así, pero me da a mi que alguien tiene pensado ir y ha rescatado este comentario....ejem

Lo que pagamos no es representativo porque pillamos una mega oferta cuponera y la cosa quedó totalmente fuera de mercado.

14 de abril de 2014

acme

desde luego, que mala gente,...

14 de abril de 2014

VARGAS & SCOUT

ya tengo un regalo de Reyes Sr. Rodriguez, mando a mis padres al Chirón en la misma oferta que cogimos nosotros.

6 de diciembre de 2014

acme

Vargas, ¿cuánto y dónde, la oferta digo?

6 de diciembre de 2014

acme

Deja, creo que ya lo he visto.

6 de diciembre de 2014

VARGAS & SCOUT

Efectivamente... Groupon

7 de diciembre de 2014

acme

pues tiene buena pinta, la verdad y eso que yo soy totalmente anti groupones

7 de diciembre de 2014

27/10/2013

Mancheguismo actualziado

La sala resulta acogedora y amplia, en tonos suaves, igual que las mesas en relación a su amplitud. Menú gastronómico, con la deferencia de preparar uno especial para mi acompañante (dieta). Detalle de alabar., ya que complica el minuto a minuto de la cocina.

Como recepción, patatas fritas, plátano de igual modo y almendras tostadas. A continuación una manzanilla-sour, ésta sustituye al pisco, reduciendo el toque tan alcohólico de la mezcla.. Se acompaña con un donette de hígado de bacalao. El cockatil sirve para limpiar tras un bocado fuerte de pescado, para abrir boca con ese sabor agrio; preparando las papilas gustativas.

Comenzamos los aperitivos con un yogur de espuma de patata y morcilla. Bocado delicado y sabroso a la vez, dentro de la espuma de morcilla, encontramos kikos y un trozo de manzana que le aporta frescor. Agradable, y resultón.

Seguimos con un “tomate” en pisto sobre huevo y anguila ahumada. Sabores tradicionales y muy reconocibles sobre una presentación original. Aperitivo que resulta liviano. Tradición manchega de estética moderna.

A continuación “gambas en tinta y calamares al ajillo” . Productos donde sus preparaciones más clásicas se invierten; siendo el resultado de menor esplendor que en sus realizaciones clásicas. Se acompaña de una esferificación de su propia tinta que resulta agradable, pero le falta algo de densidad y sabor.

Con la raíz de la cocina manchega aprendida de su madre, Iván nos presenta su versión de “Torreznos y Carcamusas” . La segunda es un guiso de carne normalmente magro, que en Toledo se descubre como una tapa bastante común. Sobre una base de patatas con pimentón, se coloca el guiso, esta vez de carrillera, y el torrezno picado muy fino se pega a él como si de una especie de cobertura se tratarse. Aunque parezca un contrasentido, el torrezno resulta delicado, aportando crujiente, finura y sal al conjunto. Otro plato que demuestra la característica principal de la cocina de Chirón, un mancheguismo revisado desde la perspectiva de un cocinero muy joven.

Pasamos a los platos principales, comenzando por un claro mar y montaña “Lubina y lengua con anchoas y alcaparras”. El pescado se presenta en nuestra opinión un poco pasado de punto, y la conjunción con la lengua no es total. Preferimos esos mares y montañas donde haya una mayor integración de los sabores a través del guiso, de las salsas.

Para finalizar con la parte salada, una trilogía de caza compuesta por un bombón de morteruelo, un ravioli de caza, y un consomé de la misma. Nos movemos desde la suavidad del bombón a la contundencia del guiso de caza que rellena el ravioli, que suponemos tiene el origen de la idea en el típico gazpacho manchego. Pura potencia con mucho control. Verdadero power manchego. Cuando la revisión, mejora el original. Plato que en su época sería de subsistencia, al ser analizado, y evolucionado brilla con esplendor.

Como homenaje al queso de la tierra, el primer postre compuesto por dos creaciones alrededor del queso, requesón y una especie de “quesada” junto con helado de yogur y tejas. Diferentes temperaturas, y texturas, sin mucho más. Aunque los que como el que escribe adoren el queso, lo acaben disfrutando.

Finalizamos con el “chinchón-mojito” , donde el licor ibérico sustituye al cubano, el conjunto se completa con helado de limón, y trozos de melón de color verde intenso (desconocemos la razón, pero seguro que la habrá). Una idea que parte de Cuba a la cual con la presencia del melón y el chinchón se la inunda de madrileñismo.

Chirón: Mancheguismo actualizado.
Post completo en: complicidadgastronomica.es/?p=2712

17/05/2013

ESTE ESTRELLA MICHELÍN BIEN SE MERECE UNA VISITA HASTA VALDEMORO

En Valdemoro, a unos 25 minutos de Madrid por la A4, tenemos este restaurante con estrella michelín que, para el común de los mortales, si no fuera por dicho premio difícilmente conocería o, en todo caso, difícilmente se decidiría por ir hasta allí a probarlo.

Se podrá criticar todo lo que queramos a la Guía Michelín, pero no hay duda que nos descubre sitios como CHIRÓN, un muy buen restaurante.

En una callejuela estrecha del centro del pueblo nos encontramos una puerta blanca que nos conduce al restaurante. No hay aparca coches ni parking por lo que hay que aparcar en la calle en zona azul (es gratis de 2 a 4). Nada más entrar por la puerta no encontramos a nadie que nos reciba, curioso. Hay que subir las escaleras y ya arriba te encuentras el restaurante, aunque debo decir que tuve que esperar un buen rato a que alguien me hiciera caso. Más curioso todavía. La sala es grande y con bastante espacio entre las mesas. Decoración elegante pero nada especial. No es un sitio bonito vamos. En fines de semana suele haber comuniones, aviso.

Entre que llegamos, aparcamos y nos hicieron caso, nos sentamos a las 15:15 y ahí estuvimos hasta las 18:30 así que aunque llegues a esa hora, se puede comer tranquilamente.

Al sentarnos nos preguntaron si queríamos algo de beber y, como yo siempre prefiero pedir directamente el vino para evitar los puñales que suelen meterte en estos sitios por pedir una copa de vino suelta, pedimos que nos trajeran la carta de vinos que consiste en un ipad, al estilo Coque. Por lo que yo pude ver solo había un ipad para todo el restaurante, y lo estaba usando otra mesa así que tuvimos que esperar un buen ratillo para hacernos con él. No quedó otra entonces que pedir una caña y un par de manzanillas mientras. De aperitivo traen unas simples almendras y unas patatas fritas bien puestas. Muy pobre y cutre para ser un estrella.

CHIRÓN ofrece dos menús degustación, uno a 63 € y otro de 48 € a base de clásicos. Ambos menús no incluyen el IVA, lo que me parece un detalle muy feo. Recomiendo pedir el menú largo, de 63 € y si vais con hambre pedid también como plato extra el arroz con socarrat que sí está en el menú clásico y que en carta cuesta 7 euros la media ración. Aparte de los menús hay carta normal que la verdad yo no recomiendo en absoluto.

Empezamos con una criadilla de moternuelo con migas. Gran sabor. Buen comienzo.

Sigue un correcto airbag (un dim sum) de ibérico.

Luego llega un riquísimo yogur de morcilla, servido a modo de copa danone. De lo mejor de la comida.

La terrina caramelizada de foie y perdiz está rica pero no es gran cosa.

Llega entonces su versión del cocido madrileño, muy bueno, con una sopa deliciosa.

Las colmenillas a la crema con espárragos blancos a la brasa me gustaron aunque mejor era el pescado del día que consistió en ventresca de atún. Gran nivel de plato.

Para terminar el menú, un riquísimo rabo de toro deshuesado con tuétano de queso.

Como plato extra, un excelente arroz con socarrat.

Postres flojillos, aunque mucho mejor la quesada manchega que la brioche. También eché mucho de menos unos petit fours con el café.

De beber, un riquísimo Chablis Jean Paul 2011 (24,95 €), un muy buen Riesling Breuer Rudesheim 05 (31,95 €) y un flojillo tinto Trapezio (22,50 €). De vino de postre, un vino de hielo checo a 24,95€ que no nos convenció.

En definitiva, 3 horas de muy buena comida, todo a muy alto nivel, lo que hace que CHIRÓN bien se merezca una visita al precioso Valdemoro (lo de precioso es broma, obviamente).

Entre 4, salimos a 442 €, es decir, 110 € por barba bebiendo y comiendo mucho. Sin plato extra y sin tanto vino, por 85 € se puede comer tranquilamente.

26/03/2012

Hasta Valdemoro nos fuimos a comer, en una de esas excursiones de fin de semana a descubrir sitios nuevos. La primera impresión antes de entrar no tiene nada que ver con lo que te encuentras una vez cruzas la puerta y subes las escaleras para llegar a la sala. Amplia, luminosa, minimalista. Era sábado y sólo estábamos dos mesas de dos, pero intuyo que el servicio habría sido igual de atento aunque hubiesen estado cubiertos las 60 plazas que puede llegar a servir.
Nos sirvieron unos aperitivos de la casa y dos entrantes y dos segundos para compartir. Los aperitivos, unas patatas fritas en casa, muy ricas (con lo poco que cuesta hacerlas, porque las servirán de bolsa en tantos sitios?) y unas aceitunas que estaban perfectamente aliñadas, seguidas de un chupito de consomé con hierbabuena que fue un acierto. De primero: una tortilla deconstruida muy rica (aunque a mí me sigue gustando más la de toda la vida, pero bueno) y un arroz socarrat con vieiras que era para haber pedido una ración doble de segundo. De segundo (bastante más flojos): unas cocochas de merluza de las que tampoco soy muy fan, pero estas flotaban sobre una gelatina de aceite de oliva y un rabo de toro con tuétano de Idiazabal que ha recibido más de un premio, pero al que a mi gusto le sobraba el queso, lo hacía muy pesado. No pedimos postre pero nos pusieron unas trufas muy muy ricas. El servicio impecable, de lo que ya no hay, las recomendaciones muy buenas, los detalles cuidadísimos y el sitio muy agradable. El precio, menos, pero supongo que es lo que lleva mantener un sitio así.

30/11/2009

Excelente restaurante en la zona sur

Había pasado varias veces por delante de este restaurante y la verdad es que desde el exterior no parece gran cosa. La realidad es que luego en el interior las cosas cambian radicalmente. El comedor se encuentra en la primera planta del edificio y está decorado de forma muy cuidad con una mezcla de elementos modernos y clásicos. Las mesas son amplias y con distancia entre ellas, lo que hace que se pueda conversar y tener una sobremesa agradable.

La carta, además de los diferentes menús gastronómicos, ofrece una opción muy interesante que es la posibilidad de pedir medios platos como primer plato. De esta forma es posible degustar una mayor variedad de opciones. La comida fue excelente y todos los platos tuvieron el mismo nivel de calidad, lo que no es muy común. La tortilla de patata con trufa servida en copa es realmente deliciosa.
La bodega muy completa con una amplia lista de vinos de todas las denominaciones de origen españolas. Nosotros tomamos un vino de Alicante, Santa Rosa de Enrique Mendoza, que es una prueba del buen hacer de muchas bodegas fuera de las denominaciones de típicas.

El trato es excelente y se nota la preocupación por hacer las cosas bien. El maitre (¿dueño?) super amable, cercano y atento.

En resumen un sitio altamente recomendable y, sin ningún lugar de dudas, el mejor restaurante que he probado en Valdemoro.

17/11/2010

Como comentaba en un reciente post, en el salón Millesimé una de las mejores sorpresas fue Chirón, el restaurante de los hermanos Raúl e Iván Muñoz Bargueño en Valdemoro, a escasos 30 kilómetros de Madrid. Así que este fin de semana embauqué a un grupo de amigos y nos fuimos a comer. Ubicado en el centro de Valdemoro, resulta bastante difícil aparcar.

Ofrecen dos menús distintos, uno de €48 y otro de €58. El corto se compone de dos entrantes, una carne, un pescado y un postre. El más largo añade a esto un tercer entrante y un segundo postre. No habíamos seleccionado nada, pero nos dieron el menú más largo, y más caro.

El comedor es amplio, en tonos cálidos, y presidido por una gran vidriera en el centro del techo. Impresionante la bodega en cristal que te recibe a la llegada al local. Raúl, intachable en sala, y con un gran dominio de su bodega, nos acompañó durante todo el servicio. Empezamos con unas croquetas bastante ricas (aunque ni comparación con las de Arzabal) y una selección de encurtidos. Un aperitivo no muy original ni digno de una casa que pretende situarse en un nivel muy superior. Sí nos gustó una copita con lomo de orza, migas y parmentier de patata.

Como entrantes, empezamos con una terrina de foie, perdiz, membrillo y queso con arrope y avellanas. Pese a su complejidad, muy buen resuelto, con un resultado suave y delicado que nos cautivó. Lo acompañaron de un pan de frutas tostado, estupendo. Seguimos con un capuchino de boletus con huevo, panceta ibérica y trufa de otoño. Nos gustó bastante, aunque la panceta tenía algún hueso que resultaba desagradable y deberían evitar. Como tercer y último entrante, un sabrosísimo rollo de arroz con socarrat, de vieiras y alioli. Para todos el mejor de los entrantes. Si se le puede poner una pega, me recordó demasiado al mismo plato (y con la misma presentación) que hiciera famoso Raul Aleixandre en Ca Sento hace ya años, y puede que con incluso un mejor resultado.

En el apartado de los platos principales, una carne y un pescado. Como pescado, una lubina con tiznao manchego ahumado. Muy buena pieza, y estupendamente cocinada. Fue el plato más alabado de la comida. Como carne, un lomo de ciervo con lombarda, membrillo y Granada. La carne poco hecha, como mandan los cánones, tierna y sabrosa. A uno de los comensales que no era muy amante del ciervo, se la sustituyeron con agilidad por un cordero que a mi personalmente me defraudó un poco.

Los postres de nuevo ricos. Empezamos con un postre de chocolates. Seguimos con “brioche-toffee-galletas-café”, cuatro mini postres que nos demostraron todo el potencial repostero de esta casa. Los vinos con los que acompañamos la comida fueron muy diversos, aunque todos ellos bastante ajustados de precio. Empezamos con un cava Bertha Brut Nature (€ 22) que cosechó disparidad de opiniones. Seguimos con 12 Volts 2008 de Mallorca (€ 21), suave y ligero, que sí gustó bastante. Para los platos principales, un excepcional Corullón 2001 del Bierzo (€ 43) de Álvaro Palacios. Los postres vinieron acompañados por una copita de Pedro Ximenez Antique Fernando de Castilla.

Hasta aquí, la comida la disfrutamos mucho y nos encantó Chirón. Pero amigos, llegó el momento de la verdad y la cosa cambió. Con 5 copas a sumar a lo anterior, nos salió la comida por la injustificable cifra de € 90 por persona. Sí, comimos muy bien, pero creo que un restaurante en Valdemoro, (sin tener nada en contra de Valdemoro, pero obviamente no es lo mismo que un restaurante en pleno barrio de Salamanca) aún en fase de consolidación, no puede, ni debe cobrar € 90 por persona (o si preferís € 83/persona sin las copas). Todos coincidimos en lo mismo, qué pena porque se come muy bien, pero a estos precios me temo que no volveremos ninguno. Les deseó mucha suerte, pero si admiten una recomendación, creo que deberían replantearse y mucho sus precios. Así, su éxito estaría más que garantizado.

30/10/2010

Caro pero bueno.

Aunque el sitio es caro, merece la pena si puedes permitirtelo. No dude en probar el estupendo carpaccio que cocinan.