Restaurante Don Bustos

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05/09/2012

La calidad se paga

Restaurante próximo al centro de Salamanca con un amplio comedor para celebraciones familiares o comidas de empresa.

Al entrar destaca la vida de la barra con bastante movimiento durante todo el día.

Nos llevaron unos familiares de los dueños, tres hermanos, cada uno con un rol bien definido en el restaurante.

Noche de un día laborable de Agosto que más calor hacía en Salamanca,
Así que el amplio comedor estaba casi vacío y terraza sin clientes.

Sin dudarlo nos decantamos por el menú degustación, donde se puede probar un poco de toda la materia prima de calidad que cocinan. De primero a compartir unas excelentes gambas a la plancha de Huelva, una ensalada de bonito, unos pimientos rellenos de marisco y un plato de embutido ibérico. Todo de excelente calidad.

De segundo, varias opciones de segundo, así que casi las probamos todas. De pescado, frescas cocochas de merluza y un bacalao al pill pill demasiado salado. Sin duda lo peor de la cena.

De carne probamos el solomillo de ternera que pese a poder ir acompañado de laguna salsa de las habituales (roquefort, pimienta, etc.) mejor saborearlo sin acompañamiento.

Con todo lo que habíamos comido de postres un cargadito sorbete de limón.

Conclusión muy buena calidad de la materia prima, con excelentes embutidos ibéricos y muy buena carne. Del producto de mar nos gustaron más las gambas y el bonito escabechado de la ensalada.

Servicio cordial y correcto en tiempo de espera, pero estábamos casi solos en el comedor.

Precio del menú de gustación sobre 40 euros, con bebida y cafés se va perfectamente sobre los 50 euros. Correcto para la calidad del producto que ofrecen.

Disponen de un menú del día más económico sobre 20 euros.

20/09/2011

Judit Prieto lo descubrió en septiembre de 2011

Conozco el Restaurante Don Bustos desde que tengo uso de razón, ya que es uno de los restaurantes favoritos de mis padres.
El lugar ha cambiado mucho con los años y se ha ido adaptando a los nuevos tiempos, pero sin perder su principal valor: una excelente cocina española.
La última vez que estuve, con mis padres de nuevo, optamos por el menú degustación, en el que nos pusieron de primero:
una selección de ibéricos de bellota, pulpo a la gallega, pimientos rellenos de bogavante y gambas de huelva a la plancha.
Sólo con esto, para compartir entre tres, ya quedamos más que llenos! Pero aun quedaba el segundo.
Yo opté por el besugo a la bilbaína, recomendado especialmente por mi padre, y realmente fue uno de los mejores besugos que he probado.
Y menuda carta de vinos!!!
El servicio impecable, atento y eficaz y la relación calidad-precio excelente.
Sinceramente, uno de los mejores restaurantes de Salamanca.