Restaurante Etíope Nuria

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30/11/2016

Dehna hunu, Nuria

La de la semana pasada fue para nosotros toda una experiencia. Decimos esto porque fue diferente a todas las que habíamos vivido hasta ahora. Decidimos aventurarnos y probar el restaurante etíope Nuria; un restaurante que llevábamos tiempo queriendo conocer y que finalmente visitamos tras leer varias críticas muy positivas sobre él.

El restaurante, que se encuentra en la calle Manuela Malasaña 6, es propiedad de Ala Habib, quién ya hace tiempo que abrió un segundo restaurante en la calle Ventura Rodríguez nº 3 que por cierto, Ala nos comentó con orgullo, había recibido la visita de la Familia Real. Los nombres de ambos restaurantes se corresponden con los de sus dos hijas. La dirección de la cocina la ostenta Shemsia Yhaya, esposa del gran cocinero etíope y propietario de los restaurantes.

Es recomendable reservar, sobre todo los fines de semana porque cuando lo visitamos, estaba lleno.
Dado que era la primera vez que probábamos este tipo de comida y no teníamos mucha idea, optamos por pedir un menú degustación para dos personas que acompañamos con una botella vino tinto. En esta ocasión un CVNE crianza.

El menú degustación es abundante y se compone de lo siguiente:
Un entrante para compartir a elegir de entre los que tienen en carta. Nosotros nos decidimos por la Sanbussa, la ración la conforman seis triángulos de una fina masa muy crujiente, tres rellenos de carne y tres de lentejas perfectamente cocidas y especiadas, ligeramente picantes. Vienen acompañados de una salsa también picante que les va muy bien. Resulta un entrante sabroso y agradable al paladar.

Tras el entrante nos trajeron el mesob, una gran cesta de mimbre que contenía una bandeja con una degustación de varios de los platos típicos del país, sobre y acompañados de injera, un pan etíope muy poroso con un ligero sabor amargo que está elaborado a base de harina de teff, un cereal local. Su textura se asemeja mucho a la de un crepe.
Esta degustación de platos típicos está compuesta por una variedad de guisos a base de vegetales, ternera, cordero, pollo y requesón.

Según nos explicó Ala, el dueño del local, la tradición consiste en rasgar la injera e ir cogiendo con la misma un poco de los distintos guisos; si, lo habitual es comer con las manos sin usar cubiertos, así que nos metimos en el papel y fue una experiencia interesante.
Como ya hemos avanzado,la degustación incluía un poco de requesón, una ensalada de lechuga y tomate, un guiso de patatas con zanahoria, dos elaboraciones a base de ternera, una de ellas un guiso suave y la otra uno picante, ambos muy buenos, un plato de cordero, dos de pollo, uno de los cuales era el "doro wot" pollo estofado en una salsa ligeramente picante elaborada a base cebolla y berbere, mezcla de especias etíopes roja y picante, y que presentan acompañado de un huevo cocido, y por último uno de los que más nos gustó, el "misir wot", una pasta de lentejas rojas cuya salsa también se fundamenta en el berbere.

Tras la comida nos invitaron al postre y nos trajeron a cada uno un baklava, dulce típico elaborado con una crujiente masa filo y frutos secos y bañado en miel.

En conclusión, disfrutamos mucho de nuestra primera incursión en la gastronomía etíope, de una agradable y deliciosa comida y el precio resultó más que aceptable.

Yanzoo

Me has recordado este sitio, al que hace años que no voy y a mi también me gustó.

5 de diciembre de 2016

17/02/2014

Picante para comer con las manos

Tras subir las escaleras después de una puerta que augura más un gimnasio que un restaurante, nos encontramos con una sala diáfana y que, a no ser por las mesas, seguiría sin parecerlo. Nos reciben con la mayor de las sonrisas y pura gentileza y rápidamente nos decantamos por el menú degustación debido a que somos neófitos en esta cocina.
De entrante llegan unas SAMBUSAS (tres de carne picada y tres de vegetales, lentejas) súper crujientes y nada aceitosas, con una salsa híper picante.
Luego nos sirven sobre cuatro injeras (una especie de crepes hechas con harina de teff que se dejan fermentar 3 días dando lugar a una tortita bastante liviana pero con cierto regusto ácido/amargo) una selección de guisos diferentes entre los que se incluyen unas lentejas bereberes, un guiso de patata y zanahoria, ensalada, requesón, arroz, carne picada de pollo y de ternera condimentadas, y otros guisos con pollo (doro) y ternera (wot). Todo estaba rico pero tenía un sabor bastante uniforme y muy condimentado que no hacía que se diferenciasen bien las preparaciones sino por su nivel de picante, apretadito en algunos casos; pero dijimos que estabamos dispuestos a que nos picara la boca.

De postre unos pastelitos de pasta philo, miel y pistachos parecidos a los baklavas, muy conduntendes y correctos. Un té etíope para cada uno y agua, pagamos 23€/persona.

27/03/2014

Interesante experiencia

Local de decoración curiosa, por decir algo, al que hemos ido hoy 3 personas. Hemos pedido el menú degustación, ante la falta de conocimiento de la comida etíope. Consistía en unas samosas de entrada y como principal una degustación de pollo, cordero y ternera acompa

Se acompaña de una especie de pan sin gluten para poder coger la comida (con las manos). La experiencia es divertida pero un poco pringosa. Ponen cubiertos, que sirven de ayuda cuando no te apañas con las manitas.

Lo cierto es que la comida estaba rica, bastante especiada y picante (a todos nos gustaba así, pero corrigen el picante en función del gusto del cliente).

El servicio muy atento, con invitación por parte de la casa a dos cañas y a una hidromiel.

Hemos pedido 3 cafés, muy ricos, pero servidos sin ninguna ceremonia. Nos han comentado que hay que avisar si se quiere disfrutar del espectáculo.

Al final, la cuenta 67 €. No es nada caro teniendo en cuenta que sales a reventar.

Lo recomendaría a los aficionados a la comida árabe o a quien quiera disfrutar de una experiencia diferente. Abstenerse tiquis miquis.

11/12/2013

Bueno y bien de precio

Me lo recomendó una amiga el viernes y debo de agradecerle la recomendación. El servicio agradable y atento; la comida deliciosa -y explicada- y la compañía inmejorable. ¿qué más se puede pedir?

Cogimos el menu degustación para cuatro y la verdad es que, siendo un menú degustación, es abundante y no muy caro. Algo picante, pero sin pasarse, y aún pedimos algo de postre para bajar la cena... :-) Todo, con bebida, nos saló por menos de 23€ por cabeza.

Aunque se come con los dedos, te ponen un tenedor por defecto, así que no hay excusas para probarlo...

14/07/2013

Restaurante etiope en Malasaña

Fuimos cuatro y pedimos menú degustación. Primero nos pusieron unos entrantes, entre ellos unas samosas vegetales y de carne. Y luego en una bandeja redonda y grande, que por fuera es una cesta de colores, ponen diferentes carnes, arroz, pitas, vegetales...

Estaba todo buenísimo, y no pudimos con todo.

Son muy majos y el sitio muy agradable.

08/09/2013

Septiembre 2013. Almuerzo Domingo.

Curioso lugar, sin duda alguna. Lo vimos un día al salir del teatro maravillas (por cierto que este teatro no me gusta nada) y nos llamó la atención que tuviesen hidromiel, bebercio que habíamos tomado una o ninguna vez. Bebida ancestral, casi 'arqueológica' que yo sólo había catado en los libros de historia y en ese otro que repele a los cultos pero que a mi me encanta y que se llama los Pilares de la tierra.

Bueno, aparecimos por allí a eso de las 15:30 del Domingo y el local, no mas de unas 10 mesas, estaba medio ocupado. Por cierto que el sitio a mi no me gusta nada. Entras y ves una placa del estudio de Vinuesa (¿comor?), tienes que subir unas escaleras metálicas y te topas con la sala, con la barra al fondo, cuadros y decoración etíope pero con unos asientos de 'skai' azul estilo dinner que tiran para atrás. Lo dicho, local raro, raro.

Son todos muy amables, empezando por el dueño que recibe, sienta, toma la comanda, aconseja,... y siguiendo por la camarera, vestida con lo que intuyo un traje típico blanco y muy amable también, explicando los platos y como has de atacarlos.

Nos dejamos aconsejar y fuimos por el menú degustación.

Escogimos de primero una rica sanbussa, empanadillas finas, unas de carne y otras vegetales (lentejas especialmente). Parecidas a las samosas pero más finas, acompañadas de una salsa picante roja llamada berbere, que parece que es el condimiento nacional.

El plato principal viene en una especie de 'talline' de ¿esparto? gigante y plenty de color. Al destaparlo aparece un inmenso plato de metal que, sobre una base de injera (pan típico estilo crepe y hecho de un cereal que se llama teff) va disponiendo diferentes tipos de preparación de carne de ternera y pollo, todos muy especiados, junto con ensalada, requesón y patatas asadas. Entre las carnes se incluía el Doro, plato nacional a base de pollo. El macro plato se acompaña también de una gran crepe de injera por comensal, que hace de cubierto ya que esto se come con las manos, cogiendo directamente del plato con trocitos de la crepe.

Estaba todo bueno. Quizás los sabores son un poco uniformes, especialmente por el exceso de condimentación. Para los alérgicos al picante, sólo el Doro lo era, y poco. Bien es cierto que dijimos que picante, el justo.

De postre unos baklaba, buenos sin más, muy parecido el pastelito a los que puedes tomar en Turquía, Armenia,...

Con dos cañas dobles con limón, una botella de agua, un tarrito de hidromiel (viene en una especie de pequeña ánfora de unos 20cl) y dos cafes (muy bueno por cierto aunque sin ceremonia del café porque debe ser que los Domingos no la hacen), salió todo por menos de 50€ total para dos. Creo que merece la pena totalmente.

Según mi criterio, que puede ser bueno o malo según se mire pero sin duda es el mío, es un 3,5 estrellas, pero como soy del COI me puedo dejar sobornar por un chupito de teff fuerte como la absenta y lo dejo en 4 estrellas -- (menos, menos).

PS: Van a abrir otro local por la Plaza de España

26/03/2013

Inmejorable, una magnífica experiencia

Estuvimos cenando el sábado 23 de Marzo por la noche 4 personas (habíamos reservado previamente y menos mal porque se llenó). Desde el mismo momento de la reserva la amabilidad fue impresionante por parte del dueño (creo que se llama Ali), nos trató estupendamente.

Pedimos directamente que nos recomendase y nos dijo que lo mejor era el menú degustación para 4 personas (17€ x persona). De primero nos trajo un revuelto de huevo y fatira (creo) y unas sambusas de carne y verduras. Las sambusas venían 6, y como éramos 4, se ofreció a traernos otras 2 más (un detalle que no suelen tener en cuenta en ningún sitio). Todo estaba rico.
De segundo te traen un megaplato con un poquito de cada cosa, dividido en una parte de vegetariano y otra de carne (pollo, ternera y cordero). La gracia es que el fondo del plato son tortas de pan (injera) y te dan otras 4 tortas de pan que sirven como cubiertos: aquí se come con las manos. Así que con esta especie de crepe vas cortando trocitos y vas cogiendo lo que te apetezca:el pollo un poco picante, ternera con verduras, cordero, judias verdes, remolacha, patata, requesón (delicioso), un par de salsas, arroz... Ah, nos pasó también que el plato viene con 3 panes de un tipo (sin gluten) y otro pan de otro tipo (con gluten), así que como eramos 4 nos trajo otro pan del sin gluten para que cada uno tuviese uno. Es una comida rica y sobre todo muy divertida, y de precio creo que rondó los 20 euros persona

De postre nos trajeron baklava, un hojaldre con miel muy rico también. Y nos invitó a una jarrita de vino de miel típico de etiopía, que tenía uns abor avinagrado pero no estaba mal.

Así que como comentario general, altamente recomendable. No tanto por los sabores, que son muy buenos pero tampoco hay nada que te sorprenda, al fin y al cabo son sabores simples y sencillos (pero de nuevo repito que muy ricos). Es más por la experiencia de comer con el pan inhera sin cubiertos, directamente con las manos. Si vas a ir a comer con cubiertos no te lo recomendaría tanto, o si vas con gente un poco escrupulosa olvídate también. Y por supuesto lo recomiendo también por el trato exquisito que nos dió Ali en todo momento, nos hizo sentir muy agusto y como si nos conociese de toda la vida.

Sin duda volveré y lo recomendaré a todas las personas que conozca.

P.D.: Estuve hace tiempo en el Mesob también y, aunque no guardo mucho recuerdo de la comida, sí sé que el restaurante Nuria me gustó mucho más

24/03/2013

Conocer nuevos sabores

En malasaña, junto al Teatro maravillas está este local modesto, con 8 ó 10 mesas, decorado con fotografías y útiles africanos. Su carta tiene pollo, cordero y ternera y un menú degustación para dos personas por 40 euros. Puede comerse con las manos pero nosotros optamos por utilizar cubiertos. Sus platos son abundantes, generosamente especiados para lo que estamos acostumbrados pero muy ricos. Te aconsejan sobre el picante y sobre la forma de mezclar todos los ingredientes de los platos.Atención inmejorable.No es para comer todos los días pero es una experiencia para repetir Unos 20 euros por persona.

21/03/2012

Para iniciarse en la comida etiope

Restaurante de comida etíope situado cerca de la Gloria de Bilbao, en la calle Manuela Malasaña. Unas indicaciones antes de entrar en materia: La comida es abundante y sabrosa; merece la pena dejarse aconsejar (no es caro y tampoco de esos restaurante que "aprovechan la circunstancia").
Nos lanzamos con una bebida típica (Tej, un hidromiel de baja graduación, gustó a la mayoría). Los entrantes estaban bastante bien: unas sambussas (empanadillas de carne y verdura) que no sorprenderán a quienes conozcan la comida árabe, y unos revueltos ligeros con cebolla sorprendentemente agradables, pero que lamentablemente no recuerdo como se llaman.
Sigue leyendo en clubzampon.blogspot.com.es/2012/01/restaurante-etiope-nuria-calle-ma...

14/05/2013

Menú degustación bueno y trato muy agradable

Comimos un menú degustación para 4 personas, aunque eramos 5, y salimos muy satisfechos. Además, nos invitaron a un vaso de "hidromiel", y el trato fue muy amable. Muchas ganas de repetir y probar otros platos.

16/06/2011

Por si te apetece probar la cocina Etíope

Personalmente no me gustó demasiado la comida, no me pareció sabrosa, demasiado simplona, y sobre todo excesivamente cara. No recuerdo que comí porque fuí hace más de un año, pero si recuerdo que no salí demasiado contenta con la comida pero si encantada con el servicio, fuimos a mediodía y nos trataron fenomenal, nos aconsejaron y luego estuvimos charlando con el hombre que regenta el local y su mujer. Si tienes muchas ganas de probar este tipo de cocina me parece un sitio muy correcto, pero definitivamente la etíope no es la mía.

Vambira

Completamente de acuerdo, sensaciones y exposición.

7 de junio de 2012

03/04/2012

Agradable opción y excelente trato. La base de la comida, la injera, torta hecha de harina de un cereal -teff- con sabor ácido y fermentado es un contrapunto perfecto para la comida, especiada y sabrosa. Nos gustaron especialmente los platos vegetales que probamos -habas y espinacas. Las sambussas, que recuerdan mucho a las samosas, muy muy crujientes. Si te gustan los currys y aceptas el sabor de la injera, te gustará. ¿Volveríamos? Sí.

01/03/2014

Buena comida, buen trato y buen precio. Un sitio diferente para una cena con amigos.

20/03/2011

Ecléctico

La decoración desconcierta ligeramente, el local es de estilo moderno, con neones azules, pero en las paredes podemos ver imágenes de indígenas etíopes. La comida está muy buena pero las raciones son justas, lo digo porque quizás estamos acostumbrados a platos abundantes y a la hora de pedir si somos demasiado precavidos podemos quedarnos con hambre. Fuimos 5 personas, pedimos:

* 5 tej (hidromiel) para beber, muy rico por cierto y las botellas en las que se presenta dan la sensación de que uno está bebiendo una pócima mágica.

*2 entrantes: 1º. triángulos con hojaldre de carne y verduras con salsa picante 2º.Arroz con condimentos, excelente.

*3 platos principales: 1º Pollo con salsa sobre injera (pan en forma de torta), acompañado con requesón y verduras, 2º carne de ternera cruda macerada con picante acompañada con espinacas (excepcional, pero muy picante) 3º carne de ternera y cordero con habas. Todo acompañado de 4 injeras.

*5 Baklavas (postre).

Total: 96€. Los platos principales los traen todos juntos en un gran plato dentro de un cesto de mimbre muy colorido. Es importante destacar que muchos de los platos son bastante picantes pero merecen la pena, se nota que los preparan en el momento. Hay una ceremonia del café, volveré sólo para probarla.

A destacar, al final de la carta hay un pequeño glosario para poder desenvolverte sin tener que estar preguntando. El hombre que lo regenta es muy peculiar y agradable, suele orientar y comentar las elecciones de los clientes. El nombre del restaurante viene por hija.