Restaurante L'Annexe

19/01/2014

gastrolola lo descubrió en enero de 2014

BISTRO FRANCÉS EN MARRAKECH

Nos apetecía cenar en un restaurante francés en Marrakech y pedimos consejo a Idriss, el dueño del riad Adriana en el que nos alojábamos, de origen senegalés y procedencia francesa. Nos recomendó L'Annexe.

De no ser por su recomendación, reconozco que nunca nos abríamos fijado en un restaurante tan discreto y desapercibido ubicado en una callecita secundaria del barrio de Gueliz.

Pero la procedencia francesa de Idriss nos aseguraba que su recomendación sería acertada; y así fue. Fuimos a hacer la reserva a media mañana personalmente para tomar el pulso al lugar y, a pesar de una fachada excesivamente discreta y anodina no dudamos en entrar para cursarla. El interior del local resultó agradable, con un ambiente de bistro sofisticado.

Aquí descubrimos una guía de restaurantes de Marruecos 2014, supongo que recién “salida del horno”, entre los que, por supuesto, se encontraba L'Annexe.

Como suponíamos, para la cena resultaba más acogedor y la afluencia de comensales era mayor. Nos recibieron con aperitivo de aceitunas y palomitas.

Carta clásica de bistro francés. Como nuestras fuerzas ya flaqueaban optamos por un solo entrante para compartir que procuramos que fuera ligero. Así es que optamos por un tartar de tomate con atún (45 Dhs). Ración generosa bastante bueno.

De plato principal era obligado tomar carne. Los platos fuertes eran entrecot de tres tamaños, 200gr, 350 gr y 500 gr y nuestra elección, el chateaubriand de 300 gr. (160 Dhs) Cinco puntos de cocción que se traducía en crudo, poco hecho, al punto, hecho y muy hecho. Como en nuestro caso lo habitual es manejar tres puntos de cocción, poco hecho, al punto y hecho, nos despistamos y pedimos la carne un punto más hecho de lo que nos gusta, pero aún así la carne estaba excepcional y las patatas fritas prohibitivas. A elección distintas salsas, yo solicité la salsa de carne con vino tinto y mi pareja la salsa tartare.

Prescindimos de postre. Con una botella de vino tinto, 745 Dhs, 66,20€.

Servicio algo desafortunado. Al chef y jefe de sala le prestaba apoyo un joven camarero inexperto. Remataron la atención con la equivocación en la cuenta, nos dieron la de la mesa de al lado, de precio inferior al que nos correspondía y afortunadamente para ellos, se dieron cuenta del error a tiempo y nos cobraron la diferencia.

A pesar de estos fallos el restaurante merece la pena. Raciones generosas, gran calidad de producto y precios ajustados.