Cocina de corte casero y fondo anglo-andaluz y ambiente muy cuidado son la clave del éxito de La Parra. En sus bodas de plata sigue estando de moda. FERRANDEMORA

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17/07/2015

A la luz de las velas

Julio 2015, 3+

No todo va a ser estar a la última en restaurantes, probar platos sorprendentes y hablar de cocineros. También hay momento para una agradable velada en un sitio muy pintón (nos gustó bastante) y con comida apañada, que no espectacular.

Vaya por delante que a mi me gustó casi todo lo probado aunque es cierto que todo pasó con un "está bueno" y punto.

Local clásico, con bastante personalidad en la decoración empezando por los llamativos azulejos que lo bordean. Casi todas las mesas con sofás cómodos y, sorpresa, alguna mesa de dos esquinada con más intimidad. Bien por las mesas de dos.
Cierto es que este local a las 10 de la mañana y con las luces encendidas tiene pinta de ser tirando a feo, pero el efecto luces ayuda.

Servicio a la antigua, con ciertas torpezas y un tanto tosco en maneras. Regulín y, junto al precio final, lo peor de la cena que hace caer incluso la 4* que bien podría haber dado.

Comenzamos con un par de cervezas y unas aceitunas para pasar a un gazpacho esperando a la comanda. Sin más.

Antojo tenía de probar la taramasalata, una especie de crema hecha a base de pescado rematada con huevas de maruca y tobiko. A mi me gustó bastante, potente de sabor a salazón pero una cantidad justita justita y más a 16 leuros.

Por muy clásico que sea un restaurante en este 2015 no pueden faltar platos "modelnos" y nos dejamos llevar por un tiradito de vieiras bueno, aceptable, quizá demasiado templado y una vez más pequeño.

Tirando de clásico esta vez y con acierto nos dimos a unas sabrosas y suaves mollejas para terminar la ronda de entrantes.

Principales, uno por cabeza pero llevados al centro para compartir como buenos hermanos. Muy buen steak tartar, que es lo que más me sonaba que hacían bien aquí, notable trozaco de merluza, buen producto y trato al mismo, y más normalitos pero buenos al fin y al cabo pollito Marrakech y conejo al ajillo, totalmente deshuesado y servido en timbal.
Molan estas cenas en las que se te olvida sacar foto a los platos. Los principales os los imagináis.

Rompiendo tradiciones también le dimos al postre, buenos que no estupendos. Crumble de manzana y brownie.

Para regar la cenita nos decantamos por dos 12 Volts bien bueno.

Sorpresa de la noche al descubrir que los precios son sin IVA, así que si ya nos parecía caro unitariamente ciertas cosas ya lo rematamos.

Total per cápita 46 pavos kviar included. Ojo que nos hubiéramos ido rozando los 60 sin descuento y entramos en precios de hace 10 años "aquí todo vale" y no, ahora ya no.

Resumo que buen y bonito sitio, agradable y tranquilo (al menos ayer) con comida apañada que sale airosa, servicio que desentona lo anterior y precios anclados en la ola de tiempos mejores. Si el precio hubiera estado más ajustado ganaría una estrella e incluso a un posible cliente, maybe.

Avelio

Ostras... precios de Sacha...

17 de julio de 2015

Maldita

me alegro que te gustara la parte de los pescados :-). Se de buena tinta, que desde la cocina , le ponen muuuucho empeño en que salgan de lujo !!!

22 de julio de 2015

spider72

yo no puedo subir mi expe-parrera....me se ha quedao atorada en el eter

22 de julio de 2015

14/04/2015

Un sitio muy agradable, romántico y con un estilo clásico y señorial.

Pedimos las famosas croquetas con salsa barbacoa (muy buenas) y la Taramasalata, que a mí particularmente me gustó bastante.

De plato principal, probamos el emblemático steak tartar y un pescado del día, que era lubina salvaje con verduritas. A mí la lubina me encantó (jugosa, en su punto) y del steak tartar, que se pidió mi marido, no me declaro muy fan en general, pero debo reconocer que estaba muy bueno también, aunque me quedo con la lubina.
Por cierto, que he leído en algún comentario que antes servían tartar de atún...D. Ginés, podría usted volverlo a incluir en carta? Es sólo una sugerencia.

De postre, creo recordar que pedimos el cremoso de mango para compartir y nos gustó.
Vino OK.

El servicio fue excelente a excepción de un camarero, quien nos trajo la cuenta sin mirarnos a la cara y mascando un chicle con la boca abierta.

En resumen, un sitio muy agradable y tranquilo, con platos que nunca fallan y un servicio de los que ya quedan pocos.Para repetir!

04/06/2015

Me encanta la decoración

La Parra es un clásico. Me gusta mucho la decoración, que tiene un aire colonial. El comedor es muy agradable para comidas de negocios. Puedes hablar tranquilamente en mesas redondas. El servicio es muy bueno y la comida tb. Del menú, me quedo con las croquetas y el steak tartar...

09/09/2014

cocina mediterránea y negocios

A mediodía muchas comidas de negocios. Ambiente tranquilo (quizás las mesas un poco más juntas de la cuenta), en un entorno muy agradable y con una atención de primera.

Cocina mediterránea/mercado con algunas excepciones como el ceviche, p.ej. Materia prima de calidad.

No tomé vino, pero viendo las otras mesas se notaba que trabajan bien el tema.

16/01/2014

BONITO Y CLÁSICO RESTAURANTE ÁRABE-ANDALUZ DE COCINA DE PRODUCTO. HAY QUE IR CON DESCUENTO DEL KVIAR

LA PARRA es un restaurante clásico, de cocina de producto donde lo que más destaca es su decoración: mezcla de una taberna andaluza con estilo mozárabe. La verdad es que es un sitio muy acogedor. Me parece una buena opción para una cena con tu novia/esposa. De ser este el caso, lo mejor es pedir una mesa de sofá en una esquina.

Respecto al ambiente, yo he ido a mediodía y la media era 50 años para arriba así que supongo que por la noche será parecido. Ambiente elegante, eso sí, y es que es un sitio muy clásico.

Pasando a la comida, la carta es bastante sencilla, amoldada al gusto de esa clásica clientela.

Nosotros hemos ido con la oferta del 30% del Club Kviar. Sin esta oferta, no merece la pena ir a cenar aquí.

Entre tres, hemos probado:

De entrantes, unas ricas y cremosas croquetas de jamón a 11€ cinco croquetas bien de tamaño, y un arroz cremoso de butifarra (14€): ración pequeña y sabor correcto.

De segundo, una merluza con guisote de boletus y trufa (22€) que estaba sin más, un buen steak tartar (23€) que se acompaña de unas patatas fritas que no pintan nada, y un cochinillo costreado al horno (25€) que estaba bueno.

De postre, mis amigos pidieron para compartir una ensalada de frutas a 7€. Sano pero no me puede dar más pereza ese postre.

Con agua, coca colas, cafés y cerveza salió a 124€, que con el descuento del 30% (37€), se quedó en 95€. Es decir, 32€ por persona, lo cual significa que con vino subirá a unos 42€ por barba. Es un precio razonable. Pero si vas sin descuento y pagas 52€ ya entonces me parecería caro.

A mi este tipo de sitios tan clásicos no me gustan mucho y por eso no sé si repetiré ya que prefiero cosas más originales, pero si eres de paladar clásico, es una opción a tener en cuenta.

04/10/2013

Tradicional con un toque

En la zona de Monte Esquinza no hay muchas opciones y La Parra es de lo mejorcito de la zona. Hace muchos años solía ser un sitio de comida marroquí/fusión/étnica pero de aquella época lo único que conserva es una decoración con un estilo ecléctico entre moderno, vintage, africano. De lo que comimos la última vez que he ido lo mejor fueron las carnes. El servicio es hiper atento y gente muy amable. Comer sale por unos 40-50euros.

Manteles y servilletas de tela.

26/07/2013

Calidad, buen servicio y acogedor

La Parra es un señor restaurante! Situado entre la calle Almagro y Fortuny y muy cerca de la Castellana. Había leído algún comentario muy positivo sobre este restaurante y una vez probado solo puedo decir que eran todos verdad. El local está decorado con distintos estilos y una luz suave que lo hacen muy acogedor. Al mediodía suelen acudir los ejecutivos de la zona, y por la noche grupos de amigos y parejas.

Puedes ver el reportaje entero en el blog gastronómico Comiéndose Madrid:

comiendosemadrid.blogspot.com.es/2013/07/la-parra.html

Que aproveche!

16/09/2013

Un descubrimiento

Aprovechando el descuento de club kviar, fui a probarlo, que lo tenía fichado. No me ha decepcionado lo más minimo. La decoración es bonita sin llegar a cargante o recargada. Aunque yo fui con familia, es mas propio para una cena intima, por la oscuridad del local y la forma de iluminacion: lamparas encima de cada mesa, colgadas del techo pero bajas, para que ilumine tu mesa y no lo de alrededor.

De entrantes tomamos: la taramosalata (buena, aunque no destacable), las anchoas (recomendables), el pan de cristal con tomate y una ración de jamón (si los juntas, el mejor entrante para mi gusto). Probé el steak tartar, como suelo hacer cuando hay en carta. Te preguntan el punto de picante, y en mi caso, que sí me gusta picante, estaba en su punto justo. TE lo ponen con patatas fritas y no con tostaditas,lo que para cenar es de agradecer porque asi no se hace tan pesado. Los demás tomaron cocochas, merluza fuera de carta y rabo de todo, Todos muy contentos.

Sin el descuento sale caro, pero así nos salió a unos 40 por cabeza.

Repetiré en cuanto pueda

11/11/2012

El restaurante más romántico de Madrid

No todo va a ser comer. En La Parra tal vez termines olvidando lo que has comido, pero nunca el buen rato pasado en ese entorno casi mágico.

La decoración, que no es lo mío, me atrevo a describirla como una mezcla de estilos árabe, indio, cordobés y británico. Hace sentirme como en un club colonial inglés en pleno periodo imperial.

Sin duda las mesas en el perímetro de la sala son las mejores, los cómodos sofás invitan a sentarse a dos personas de lado, y no de frente, como en su vecino Jockey (RIP). La luz es perfecta, las lámparas cuelgan hasta casi las mesas arrojando unos haces de luz que dan al conjunto un aspecto muy acogedor. Del techo cae un impresionante ventilador vertical al que sólo le falta el sirviente indio tirando de la cuerda para moverlo. Azulejos árabes hasta la media pared y relojes, espejos y cuadros cubriendo el resto hasta el techo. Y a la entrada, pasada la barra, que sólo se usa para esperar, un esquinazo en el que se ubica un viejo piano vertical y un cómodo tresillo, como dando a entender que se prefiere conseguir un conjunto decorativo antes que el aprovechamiento total del espacio.

La Parra tiene dos ambientes, casi como si fueran dos restaurantes. A la hora del almuerzo lo pueblan los ejecutivos de la noble zona en que se encuentra y por la noche, cuando la oscuridad exterior refuerza el aspecto íntimo del local, acuden amigos y parejas a pasar una agradable velada.

Si tienes intención de declarar tu amor a alguien, no lo dudes, La Parra, por la noche, es el restaurante más romántico de Madrid.

¿Y de comer? Bien, sólo bien. No tiene ningún plato que nos vaya a impactar, pero cualquiera de ellos va a estar bien. Echo de menos dos que se perdieron en el camino, incomprensiblemente, el scampi, langostinos muy ligeramente rebozados, y un tartar de atún muy bien preparado. De los actuales destaco un salmorejo perfecto; unos langostinos y trigueros en témpura, muy ligeros y suaves; y de segundos, los pescados correctos, un excelente roast bife y un más que digno steak tartare. También las ensaladas son ricas e imaginativas.

En cuanto a los vinos, no posee una carta muy extensa y sus precios un tanto elevados.

El precio por persona, entre los 60-70€.

Si lo que te interesa es sólo comer este no es tu sitio, pero si deseas pasar una muy agradable cena en compañía de unos íntimos amigos o de un íntimo amor, ve a La Parra.

Globez Lopez

¡Me encanta su restaurante! ¡Gracias a ustedes por tenerlo!

10 de noviembre de 2012

27/09/2013

Acogedor y agradable

Mesas redondas. Carta no muy grande pero con platos bien presentados, raciones de buen tamaño y en general sabrosos. Decoración algo cargada con toques coloniales africanos. Eso sí, una pata de jamón ibérico abierta al corte sudando, adronando y perfumando la sala. Buena opción para cena tranquila o negocios.

14/09/2013

Un lugar para comerselo

Es un pequeño local, lo conocí el año pasado cuando me llevaron a cenar, tomamos creps de txangurro ¡deliciosas!, yo me pedí el pollito marraqués y aun me sigo preguntando como podía estar tan tan jugoso y tierno. La parra no defrauda.

04/05/2012

Ideal Cena en Pareja.

Fui sin referencias y me quedé encantada. Es un sitio precioso, con un ambiente muy íntimo que hace que la cena sea muy agradable.
Si esperáis una comida de escándalo, elegir otro lugar, este sitio es para disfrutar del restaurante, del trato agradable y de una comida de calidad sin grandes pretensiones. Carta escueta, pero de buenos productos.
No es barato, pero tampoco te rompe el presupuesto del mes. 50€ por persona. Dos entrantes, un plato cada uno, postre y vino.

31/10/2010

buena opción. me gustaba más antes..

recomiendo llamar para reservar‚ es pqueño y se suele llenar. buenas croquetas.
El otro día me di cuenta de que han revisado al alza la carta... está al límite de lo correcto pero sigue siendo un sitio apetecible.
Ya no tienen el pollo marroquí pero recomiendo el tartar.

26/08/2011

Un agradable restaurante.

Coqueto,muy bien iluminado-aunque cuando bajan las luces a eso de las 12 de la noche, sin gafas yo al menos, no puedo bien leer la carta. Mitad azulejos, mitad elegante mesón de caza. Bonito y agradable de verdad. Servicio atento y muy discreto,no cargante.
El que alguna vez pase por allí gente popular o famoseos es lo de menos.Justo al lado al poco de llegar nosotros se sentaron unos de la tele,,periodistas y,,,, Chstt¡¡¡,,no soy nada mitomano, asi que no diré quién. A no ser que me paguen bien los de "Sálvame" ,,ese..

Pedimos, era cena que es cuando más luce el restaurante y sus luces, Chuletitas de conejo con patatas violeta,ricas, crujientes y aromáticas, cubiertas con un buen puñado de chips de patatas violetas. 13 euros. También como entrada seleccionamos una Ensalada Popeye, de espinacas, y aguacate.12 euros. Y ya de principales, Rape, algo pasado para mí gusto, con una salsa de curry y arroz. El rapé eran dos lomitos enteros. Como principal, mi acompañante pidió - a estas alturas los de al lado, los de la tele, que habian pedido croquetas y pollo,,estaban hablando de una famosa Gran Hermano- pidió decia, Chipirones sobre una base,en aro, de patatas rotas, 20 euros. Bebimos un Marqués de Riscal, blanco, 17'50 que llegó fresco y aromático. Y agua,una botella 2'50 euros.Y una cerveza también.
De postre,elegimos sólo uno, Un pastel de manzana, 8'50 euros ¡ como una rebanada, de masa, con manzanas, deslucido, con crumble por encima. No nos dió más. Recuerdo ahora un postre de manzana sublime, templado, crujiente, en Casa Fermin, de Oviedo.. Pero estamos en Madrid y ya en la factura: En total 118'40 euros para dos personas.
Nos gustó en general la comida, los platos no están mal, y el ambiente,la atmósfera del local. Velas, piano,zona de entrada y espera, en unos sofás,lámparas con tulipas rojas granates y ocres, latón dorado en las puertas bamboleantes de acceso a la cocina, el saber hacer de los camareros, etc. Lo recomiendo para cenas tranquilas, y con largas sobremesas a la luz, poca, de las velas. Precio medio en torno a los 60 euros cabeza,con un vino medio.