Se define como un "restaurante con los sabores de siempre". Lo cierto es que se ha convertido en uno de los referentes de la alimentación ecológica en Madrid gracias a una cuidadísima selección de los productos, provenientes directamente de agricultores, ganaderos y elaboradores.

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24/04/2018

Mamá Campo. El eco de lo eco llega a la ciudad.

Hoy nos desplazamos hasta la animada Plaza de Olavide, donde nos espera un restaurante cuya oferta se basa en una gran oferta de productos ecológicos certificados. Alimentación rica y saludable.

Dos locales, cantina y restaurante, y una sóla filosofía, los productos ecológicos y tradicionales. Donde además hasta la decoración está concebida bajo la premisa de lo biodegradable, revestimientos naturales tales como caña, adobe, yuta y bambú. Dando como resultado un espacio sumamente acogedor que incluso llega a transmitir cierta paz y armonía. Que por cierto se llevo el premio de Metrópoli al local con la mejor decoración en el año 2014.

Un servicio diligente y eficaz que acompaña estupendamente en esta grata expriencia, la cual acaba por redondearse con lo sabroso y el disfrute proporcionado por la comida servida.

En nuestro caso pasamos por la cantina, de aspecto algo más informal que el restaurante, pero no por ello menos acogedora. Y pudimos probar su muy recomendable menú del día…

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gastrobloggia.com/2018/04/mama-campo-el-eco-de-lo-eco-llega-a-la...

06/10/2017

Actitud impresentable

La primera vez que le doy una estrella a un sitio y, si lo hago, es solo por la indignación que me ha producido mi experiencia de hoy.
Me voy a tomar algo con mi pareja a la terraza, viernes a las 17:30, pedimos la cuenta y, cuando vamos a pagar con cheques gourmet, nos dice el camarero que no los admiten a esa hora!! ¿Perdona? Si, solo los admitimos hasta las 4 de la tarde. Después de explicarle que hemos ido a esa terraza y no a la de al lado precisamente porque admiten cheques, me dice que vale, pero que es lo que hay.
Me he quedado de piedra. Llevo usándolos 10 años y jamás me había pasado esto.
Completamente impresentable esta actitud por parte de un establecimiento, ademas de ser competencia desleal. Si estás adherido a ese sistema, no puedes decidir el horario en que aceptas los pagos. Por semana les viene estupendo para que los clientes que usen cheques vayan allí a comer, en lugar de a los restaurantes de alrededor, pero más tarde, cuando ya estan todos los sitios a reventar de gente, no los admiten porque prefieren efectivo.
Lo peor de todo es que ni siquiera hay un cartel que avise del horario que han decidido poner, de forma que te encuentras con la sorpresa cuando vas a pagar.
Pues nada, muy bien, ahora que ya lo sé, no vuelvo más.

Sanroque

Desde el principio han sido un poco prepotentes en el restaurante y en la tienda.

20 de febrero de 2018

09/09/2017

Comida saludable con unos cuantos peros

Nos sentamos en la terraza y nos explican que podemos combinar la carta del restaurante y de la taberna. Pedimos:
-Salmorejo. Rico, como casi todos los salmorejos.
-Ensalada de tomatitos con jengibre. Era de la carta del restaurante. Estaba bien, sin más.
-Pulpo con revolconas a su manera. El pulpo tal vez estaba cortado demasiado fino, por lo demás bien.
Con una copa de vino y tres cervezas pagamos 40 euros.
Lo peor de todo el servicio... son muchísimos camareros y estás muy mal organizados. Muchísimo tiempo entre plato y plato. Para hacérselo mirar.
Y lo mejor que es un sitio diferente en la plaza de Olavide, donde todos los demás están cortados por el mismo patrón.

14/11/2016

No pudimos comer habiendo llamado

Por teléfono nos dijeron que no había sitio en el restaurante y no se podía reservar en la cantina, pero no habría problema si llegábamos sobre las 13. Llegamos y no nos dejaron pasar porque había un evento del que no nos habían informado. Nos dijeron que esperásemos media hora. Al volver nos dijeron que aún seguía el evento y al mostrar nuestro descontento nos ofrecieron sitio abajo. Estando abajo, nos sacaron porque nos dijeron que lo habían reservado. Mostraron una falta de respeto total por hacernos perder así el tiempo. Se nos hizo muy tarde para comer buscando otro sitio, además teniendo en cuenta que íbamos con dos niños pequeños. Trato inadecuado de los camareros y falta de seriedad con los clientes. Desde luego no intentaremos volver por muy ecológica que sea la comida. Montones de sitios similares en Madrid con un trato mucho más amable y respetuoso.

09/06/2016

De 5 estrellas a 3 y porque le daría otra oportunidad...

Junio de 2016: Me encantaba este sitio y ha bajado mucho, por lo menos en relación a mis anteriores experiencias, que fueron todas muy buenas. Fui con la promo del 30% de El Tenedor y salí con hambre, y eso que no soy de mucho comer... Las cantidades son escasisímas, de acuerdo que sea un producto de calidad, pero no para poner un platito con ¿10? gnocchis de calabaza con un poco de cebolla y zanahoria y que cueste 13,50 euros... De verdad que me da mucha pena pero también me da mucha rabia que pasen estas cosas, porque me siento estafada. Cuando un sitio comienza a así...
Luego está el tema de ponerte pan y aperitivo, que te lo cobran y no te lo preguntan. Nos pusieron poquísimo pan y no estaba fresco. El aperitivo, un suspiro.
La atención estupenda, como siempre, pero no solo por eso se vuelve a un restaurante. Espero que vuelva a sus orígenes...

Mayo de 2015: nos gustó mucho pero, entre unas cosas y otras, no habíamos vuelto. De casualidad vi la promoción al 50% en El Tenedor y no dudamos. Fuimos a comer y todo genial, y con la promoción, baratísimo. El pescado es fresco, no congelado, y a ese precio es casi para dar gracias. Pues que ya quiero volver. Y le pongo 5 estrellas, este sitio es muy de mi rollo.


Opinión de 2014: Desde que abrieron la tienda me la recomendaron y, aunque todavía no he estado, tenía ganas de ver qué tal era el restaurante. Un día llamé y me dijeron que estaban completos, así que la semana siguiente reservé con unos días de antelación. El viernes que cené estaban completos también, entraba mucha gente y nada, así que ya sabéis.

Me llamó la atención que, de los que estábamos allí cenando, había casi más extranjeros que españoles, lo cual puede tener muchas lecturas.

El local está puesto muy bonito, muy de la moda de ahora sí, pero con detalles que denotan más calidad que otros sitios.

Nos atendió un chico que tenía mucha pinta de ser uno de los dueños. Un trato genial y, que quiero destacar, así es como se trata al público cuando se tiene un negocio (muchos deberían aprender).

Pedimos una limonada que estaba muy buena (2,50 euros). Tenían más bebidas pero mi chico y yo ya las conocemos (probad esa coca cola que tienen, sana y rica) y optamos por algo nuevo para nosotros.

Te preguntan si quieres pan (la cestita, 1 euro), y eso me gusta. A mí me encanta el pan pero me sienta mal cuando en otros sitios te ponen pan, sin preguntar, y luego te lo cobran. Y encima suele ser pan malo. Aquí te ponen de 3 tipos, si mal no recuerdo, y es delicioso, un pan en condiciones. He leído que es de un sitio muy conocido, pero no puedo decir porque el pan lo suelo hacer en mi casa, en una panificadora. Pedimos dos cestas, no digo más.

Para compartir pedimos un salmorejo (7,50): delicioso. Y yo no soy muy de salmorejo pero me encantó. Muy suave, muy rico. Y unas tiras de San Jacobo con salsa de mostaza agridulce (11,50). Muuuuy rico. Y qué salsa. Espero que no la vendan o será mi perdición.

De segundo mi chico se pidió unas albóndigas (14) que estaban riquísimas, y lo dice una a la que no le gusta la carne. Y yo me pedí una dorada al horno con una guarnición (15,75) que era realmente deliciosa y la dorada estaba muy bien hecha.

De postre, uno para compartir (estábamos llenísimos ya, claro, pero queríamos probar uno), la tarta de queso (5,50), muy rica, y no soy muy fan de la tarta de queso (mi chico sí, mucho).

Resumiendo, un sitio bonito, bien situado, buena comida de buena calidad y buen trato y bien de precio (tomando todo lo que comimos, 33 euros per capita).

Y añadir que tomé y probé varias cosas que no me gustan/emocionan y me gustaron, creo que eso es un gran indicador de cuando algo es de buena calidad y bien hecho.

Quiero volver.

Marla

Lo tengo en pendientes.......a ver si hay sitio para el sábado.

11 de junio de 2014

spider72

Yes yes yes...buena reseña...es ok para ir con niños? (de 12)

11 de junio de 2014

Miss Paladines

Sí spider72, perfectamente, o al menos allí había niños pequeños y más mayorcitos...

13 de junio de 2014

spider72

je, je...ya he ido ayer...me picaste la curiosidad con tu reseña.

13 de junio de 2014

Mims

Joé, pues me gustaba mucho este sitio. Y el salmorejo estaba de escándalo. ¿O era gazpacho?

9 de junio de 2016

Miss Paladines

Sí, si a mí también, se notaba en mis anteriores opiniones y que le tenía con 5 estrellas... No lo recuerdo pero sí, yo también lo tomé y estaba muy rico.

9 de junio de 2016

Miss Paladines

Aclarar que la comida no estaba mala, eh, sino que la cantidad-precio deja mucho que desear.

9 de junio de 2016

Miss Paladines

Era salmorejo ;)

9 de junio de 2016

17/08/2016

Dejadez terracil

Cena improvisada Agosto 2016.

Agradable terraza en Olavide, que siempre suele estar animada.
Carta especial de terraza (que no tiene nada en común con la interior)
Pedimos 3 entrantes
Hummus, probablemente el peor que he comido nunca, un plastón amarillento que llevaba muchas horas preparado. Dificil de digerir.
Sandwich de tartar de atún (11€), que es como un sandwich doble del rodilla, tirando a seco, pero se dejaba comer.
Berenjena con salsa teriyaki, grande y carnosa. Lo único salvable
Lo mejor el ribera Eñe.
Acudimos por las buenas referencias del restaurante. Pero al parecer, la terraza es otra cosa, y no debería ser así (el restaurante estaba vacío).
Algunos camareros con muy malas caras.
El restaruante era un pendiente que ha dejado de serlo.

EandradA

El hummus ese que dices, creo que puede competir con el que nos pusieron ayer en Buenas y Santas.

17 de agosto de 2016

02/11/2016

Local divertido, y buena comida. El personal muy atento, volveré con el buen tiempo a probar su terraza. Tienen un menú de medio día muy resultón para el precio.

28/03/2016

El ECO con estilo

Un restaurante que basa su cocina en la materia prima ecológica. Se encuentra en la Plaza de Olavide, en el distrito de Chamberí, justo al lado del japonés Hanakura.
Lo cierto es que era precisamente a este último al que nos dirigíamos un viernes al salir del trabajo, si bien es cierto, que entre una cosa y otra nos liamos y cuando llegamos eran casi las cuatro por lo que optamos por marcharnos a otro lugar.

Fue así como reparamos en Mama Campo, aunque no precisamente en el restaurante, si no en la taberna aneja al mismo. Con vistas a cumplir nuestro cometido entramos a ver si podíamos picar algo y aunque la cocina también estaban cerrando, la simpática camarera consiguió que aceptaran una última comanda.
La taberna dispone de varias mesas altas así como la zona de la barra, es luminosa y tiene una decoración rústica graciosa.

Tomamos asiento en uno de sus ventanales y echamos un vistazo a la carta con la intención de agilizar la comanda en deferencia al personal de cocina.
Al final nos decidimos por un par de raciones y un par de tapas.
Empezamos con una ración de patatas bravas “amilhojadas” que nos resultaron muy curiosas. Las patatas estaban muy ricas, pero lo que nos llamó la atención fue la presentación de las mismas, ya que estaban cortadas en láminas muy finas y compactadas unas con otras formando una especie de acordeón, la textura crujiente.

Seguimos con una ración de Puerros asados con mojo rojo que no nos entusiasmaron. Eran aceptables pero nos resultaron un poco insulsos, faltos de potencia.

En tercer lugar nos trajeron el Huevo castizo con presa ibérica, que estaba delicioso.

Pero lo que nos terminó de conquistar fue el “Bikini de ropa vieja” que como explican en su carta está relleno de carne del cocido (¡bien desmigadita y riquísima!) y queso de cabra. Nos pareció una verdadera exquisitez.

Acompañamos este picoteo con una botella de vino rioja, Bécquer, como no también de agricultura ecológica.
La cuenta no fue especialmente barata, pero tanto por el trato recibido como por la comida, salimos encantados con la experiencia y nos fuimos derechos al restaurante para reservar mesa para el siguiente sábado.

El restaurante tiene dos turnos de comida, nosotros nos decidimos por el primero y reservamos mesa a las dos de la tarde.
La decoración es encantadora y bastante pintoresca, cada mesa y casa silla de su padre y de su madre y hasta una alfombra en el techo del restaurante.

Nos sentaron en una mesa estupenda junto a uno de sus enormes ventanales. Al parecer van rotando el contenido de la carta en función de la temporada. De lo que ofrecían, nos decidimos por cuatro platos todos para el centro de la mesa y para beber, el mismo vino que probamos en la taberna y que nos encantó, Bécquer ecológico.

Mientras esperábamos la comida nos trajeron un pequeño aperitivo consistente en un ceviche con salmón ahumado que estaba delicioso.

Empezamos con las croquetas de pollo en pepitoria, que nos parecieron espectaculares, causándonos una primera impresión muy prometedora.

A estas les siguió el Arroz a banda con chipirones, esperábamos un arroz seco y nos encontramos con un arroz meloso que lejos de decepcionarnos, nos agradó bastante ya que estaba muy sabroso.

En tercer lugar nos trajeron la “Lubina de las marismas de Doñana al vapor de algas”. Un buen lomo de lubina, acompañado con sus algas y unas patatitas, tenía un sabor intenso a mar. Estaba muy bueno y el punto del pescado perfecto.

Terminamos la comida con las “Carrilleras de cerdo guisadas con puré de piel de limón”. De este plato sólo decir que nos resultó impresionante. La carne tierna y deliciosa, y el toque del puré de limón le aportaba una frescura muy aromática. El dueño del restaurante nos explicó que aunque pueda parecer que el puré incorpora patata, está hecho exclusivamente a base de limones que se cocinan muy lentamente hasta conseguir la textura deseada. Fue para nosotros el plato estrella.

La cuenta nos resultó un pelín elevada, pero creemos que está justificada si tenemos en cuenta que todos los productos son ecológicos y que el entorno era una pasada. Fue en definitiva una gran experiencia.

Comentar que además de la taberna y el restaurante, Mama Campo también cuenta con un pequeño supermercado de productos ecológicos, así como con un espacio para los más pequeños en el que organizan entre otras cosas, talleres de cocina infantiles.

En definitiva Mama Campo ha sido todo un descubrimiento.

+ en: thegexperiences.com

01/02/2016

Si me quieres: llévame a Mamá Campo

Update: Menú-viernes.

Nunca había venido a comer de menú a Mamá Campo. El viernes, ya que La Tomata estaba FULL, nos decidimos a ir al campo a que mamá nos mimara.
No es el menú más barato de la zona (13€ completo y 9€ medio menú), pero la materia prima y la elaboración merecían la pena. El camarero estuvo atento y bromista.

Estuve tentada de pedir medio menú, no soy de mucha cantidad, pero me vine arriba y me arrepiento un poco. Podría haber prescindido del primero, no porque no estuviese rico, pero fue too much ambos dos platos. Festival de calorías. Las cantidades están bien, no se quedan cortas.
Tuve un orgasmo culinario con el salmón. No me lo terminé por empacho y casi lloro.
Por la noche no cené, pero es que una no come demasiado. Y claro, un poco de pan por aquí, un poco de pan por allá... si es que no se me puede sacar a comer por ahí.

No probamos postre, no había mucha variedad. Y opté por el café (sí tenían leche de soja).
El vino muy bueno y los tiempos correctísimos.

El local estaba a rebosar, así que imagino que por la calidad y la atención, 13€ lo valen.
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A los que nos gustan las verduras y los sitios "cuquis" con terraza nos tienen requeteganados.
Aún tengo sueños eróticos con su Sopa de Tomate. Y he tenido segundas citas en este lugar. Si estos argumentos no son válidos os doy más:

-Plaza de Olavide (siempre es un win)
-Carta apta para vegetarianos, veganos y demás seres que sí existen (existimos).
-Terracita
-Sillas colgando del techo
-Buen servicio
-Eco, bio y todo lo demás.

De precio es asequible. Llevaría a mi madre y a una cita a ciegas. Pero no a la vez.
Si es que me gusta lo cuqui.

11/09/2015

Verdurita, eco, bio y ¡qué ricos tomates!

Septiembre 2015 - Comida de amigas post licenciamiento.

Qué mono el sitio, qué agradable, bastante cuqui, y con una oferta que mola para una #veggielover como yo. Buscábamos una ensaladita - sí, la mayoría de mis amigas es lo que comen- y salimos enamoradas de sus tomates, de los que hubiésemos repetido. Mis gnocchi con napolitana y cebolletas estaban suaves y bien ricos.

Servicio y tiempos mejorables. Pan de casa Panic.

10/06/2015

Maridar lo descubrió en marzo de 2014

Restaurante ecológico

Cocina casera, ecológica a precios más que ajustados.
Los platos estrella, son la dorada y la carrillera.
El local es muy chulo, bien decorado.
David y Nacho, socios también en el colmado 11870.com/pro/mama-campo, le ponen muchas ganas y mucho cariño a esta nueva apuesta.

amarin

pero ya está abierto el resta??

14 de marzo de 2014

Maridar

Sí, desde el Viernes pasado
;-)

14 de marzo de 2014

amarin

estuve domingo y martes en la tienda y ni me fijé..claro que iba encelado con los panes de Marca

14 de marzo de 2014

Maridar

Jaaaaajaaaa
Está a la vuelta, en Olavide.
Creo que sólo cierran Domingos tarde.

14 de marzo de 2014

amarin

Otro pendiente, gente muy amable.

14 de marzo de 2014

Maridar

Llama antes, no es muy grande, y todavía no han puesto la terraza
;-)

14 de marzo de 2014

Rosalía Martínez (Pi...

pero irse a panic hombre

14 de marzo de 2014

Maridar

En Panic sólo hay pan, y a veces ya no queda.
Yo en el colmado hago compra, pan, verduras, frutas y al salir voy al restaurante y me tomó una Mahou
;-)

14 de marzo de 2014

Rosalía Martínez (Pi...

panic ha aumentado un montón la producción, el otro día fui a última hora y quedaban decenas. Y amibu, te recomiendo que pruebes la tarta de queso que tiene javier... es la bomba, está de pecado.
Jejeje, Cruzcampo hombre, Cruzcampo, y más hoy después de la gloriosa victoria bética!

14 de marzo de 2014

Cristina

Piti, somos unas incomprendidas, donde esté una buena Cruzcampo, bien fresquita... Viva Gambrinus!

14 de marzo de 2014

Rosalía Martínez (Pi...

Y el Betis, hija, y el Betis!

14 de marzo de 2014

amarin

A Panic dejé de ir porque estaba hasta los mismos de que no le quedara, que si tenía que reservar el pan..pero si dices que ha aumentado producción volveré.

Lo de Cruzcampo eso es harina de otro costal..

15 de marzo de 2014

acme

Ayer a última hora (20:30) le quedaba bastante centeno recién salido alguna espelta y un integral. Noway en semillas. Nosotros lo reservamos por la mañana.

15 de marzo de 2014

18/08/2014

Cocina orgánica

4--

Debería ser bastante más común que los productos que se sirven en un restaurante sean orgánicos, de agricultura y ganadería sostenible, con origen trazable, etc..., pero por desgracia no lo es. Tampoco soy tan ingenuo de pensar que lo orgánico implica necesariamente mejor calidad, más sabor ni poderes mágicos, pero es una forma de apoyar un cambio respecto a modelos de agricultura o ganadería industrial.

Mamá Campo lleva esto que comento a rajatabla y es por lo que se definen tanto el restaurante como el colmado y la tienda de alimentación de productos para bebés (la cocinita de Chamberí) que tienen a la vuelta de la esquina, en la calle Trafalgar.

El restaurante es pequeño, con apenas 5 mesas (una grande comunal para 6-8, y otras de 2-3 o de 4-5), una barra, y la cocina en la planta de abajo. Al ser domingo de agosto no había gente pero debe de llenarse fácil durante el año. Decorado con gusto, muy basado en texturas que recuerdan lo rural (maderas, arpilllera, un árbol falso, lámparas hechas con tejas) pero bien simplificado, claro y limpio. Que la decoración tanto del restaurante como del colmado sea tan variada y ecléctica, con lámparas, sillas... totalmente distintas por lo visto se debe a que son obras de decenas de artesanos y artistas distintos. Mesas de madera sin mantel pero con mantelitos individuales de aglomerado de corcho. Cubiertos de metal en un cubo y servilletas de papel (poco ecológico veo eso...)

El servicio es amable aunque algo serio, le falta algo de pasión o labia vendiendo el producto que tienen.

Carta también corta y sencilla, con ensaladas, arroz, carne, huevos, pescado... vamos, una honrosa representación de cada cosa. Se puede pedir pan aparte a un euro, y normalmente es de Panic, pero sabiendo que en agosto Javier Marca está de vacaciones, a saber qué panucho nos traían (es coña).

La única pega que les veo es que por querer dar protagonismo al producto, apenas lo elaboran, entonces quedan preparaciones un poco planas o poco valientes. Les falta aprender de las posibilidades de los contrastes de sabores, de las especias... para potenciar sin esconder el sabor del producto. Es decir, les falta hacer recetas y no sólo productos apenas cocinados y aliñados.

De aperitivo nos pusieron unas migas caseras con tocino por encima, muy crujientes y tal vez algo suaves de sabor.

Nosotros pedimos unos 'BajoTierras asados', que es una tabla con patatas, cebolla, puerros... asados, con sal gorda, y acompañados sólo con un mojo verde muy suave (algo insípido comparado con un mojo verde canario) y un romesco. Estaba bien, era un producto bueno, pero al final les faltaba gracia y algo de potencia (la que suelen tener las cocinadas en parrilla o brasa, por ejemplo).

Como plato principal pedimos la lubina a la plancha con arroz de algas y las carrilleras de cerdo estofadas con frutas confitadas. La lubina muy fresca, sólo a la plancha, y el arroz con algas con poco sabor, aburrido. La carrillera seguramente sea el plato más elaborado, con unas carrilleras jugosas y que se deshacían (las de ternera sería más difícil de conseguir) con una salsa densa, pero no muy potente, y unos dados de frutas caramelizadas con algo de canela muy frescas.

De postre, una torrija (más bien bizcocho) de polen con leche de almendra, requemada por encima con un poco de ron. Muy buen postre.

Para beber, agua y cerveza artesana orgánica de Valencia, una tostada, la variedad Bruna de la línea de cerveses Lluna.

Salió por 50€ dos personas, lo que no está mal.

Volvería.

acme

El Panic lo congelan para seguir siendo fieles en ausencia de producción, como hacemos los fanáticos. Con nosotros fueron muy amables porque al decir que éramos de la secta del panic todo se hace más fácil..

A mi la decoración me pareció demasiado pastelón. Y la caña era de Mahou, que hombre que no se yo si será muy orgánico-artesanal-sostenible-y-biomecánico

18 de agosto de 2014

volga

Yo todavía estoy tirando de pan congelado de panic, hasta que vuelva, que pasé el último día antes de cerrar a pillar existencias, qué me vas a contar. Lo de que no pedí pan por no ser de Panic era coña, porque en realidad fue porque se me pasó pedir pan. Y no dije que era de la secta Panic, porque las barbas y llevar un bebé a los restaurantes ya me delatan como hippy-perro-flauta (era así?) sin mencionarlo siquiera. XD

La caña de barril era de Mahou, sí (lo que no me parece bien, todo sea dicho, en un sitio en que todo lo demás es orgánico y todo eso). Pero si pides específicamente cerveza artesana, tiene cervezas en botella de tercio, de las cerveses Lluna valencianas que he mencionado (3 variedades diferentes).

18 de agosto de 2014

spider72

Víctor, completamente de acuerdo en todo lo que comentas.

Es verdad también lo de Acme, la decoración hace que sea más agradable para comer que para cenar.

18 de agosto de 2014