Restaurante El Mirador del Thyssen

Acercarse a una de las mejores pinacotecas del mundo requiere una gastronomía exquisita y un cuidado servicio. Si además maridamos la mezcla asomándonos con descaro a Madrid desde un privilegiado mirador, la combinación es perfecta, ineludible. Si Madrid presume de su cielo, ahora también lo hace de su Mirador al M...

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04/07/2015

El verano es verano a medias si no vas a 'El Mirador' del Thyssen

En pleno Triángulo del Arte y con increíbles vistas sobre Los Jerónimos, este restaurante de lujo es mucho más que un 'sitio bonito'. Su cocina es excelente y el servicio impecable.

Te recomendamos probar el pulpo a la parrilla con panceta asada lentamente y patata violeta al humo, el carpaccio de langostinos y carabineros con aceite de erizos coco y lima, el praline de foie y confitura de remolacha con cítricos, el lomo de bacalao con romescu de naranja y crema de hinojo, el atún rojo , teriyaki-cola y pesto de fresas, el solomillo buey al whisky, cítricos y patata ibérica y como postre, textura de chocolate.

Sigue leyendo en el blog 'La Madrid Morena': lamadridmorena.com/2015/07/03/thyssen-exposiciones-terrazas-verano-2015

11/09/2011

Una terraza de lujo

Este restaurante está ubicado en la quinta planta del Palacio de Villahermosa. Es un buen sitio para darse un capricho después de ver una exposición en el museo o si estás por la zona. La terraza es tranquila, agradable y elegante, ideal para cenar con el "bosque" del paseo del prado de telón de fondo. El acceso está limitado a la gente que cuenta con reserva, así que, o bien la hacéis por adelantado o preguntáis en la cafetería si queda alguna mesa libre.
El servicio es rápido y atento, y la cocina moderna y atrevida. Te reciben en la mesa con un aperitivo (en nuestro caso fué yuca frita) y te despiden con unos esferas de chocolate con anis, pimientos... bastante originales.
La carta no es extensa, pero tienen la variedad suficiente para cubrir cualquier gusto, y en la carta de vinos encontraréis ¡numerosas referencias internacionales pero, si no bebéis mucho, también tendreís la posibilidad de beber vino por copas (algo de agradecer).
El tamaño de las raciones es adecuado, para dos personas pedimos dos entrantes y dos platos principales y no quedó sitio para el postre. Pasaron por delante nuestro una ensalada de salmón marinado y una crema de mejillones de roca con ravioli de trigueros realmente sorprendente, no solamente porque los mejillos los comes con cuchara, sino porque además, a simple vista, se parecía más a un plato lentejas. Muy curioso y sabroso, sin duda la sorpresa (agradable) de la noche.
En cuanto a los principales pedimos dos platos de pescado: una lubina con boletus, un plato fresco y con un jugoso contraste, y un solomillo de atún rojo (con una buena cantidad de atún) con un aderezo de wasabi (suave, en su justa medida) que, para los que nos gusta el wasabi, está francamente bueno, aunque sería más conveniente ponerlo a ún lado, para que cada cuál decida la cantidad a utilizar. Eso sí, al pedirlo, te avisan.
En resumen, una terraza tranquila, con una buena calidad y elaboración en los platos y un servicio muy profesional, pero con un precio (65-70€/px) no accesible para todo el mundo, del que no se puede esperar menos y que sin la terraza quizá sea un poco elevado.

02/08/2010

Nada que ver

EL mirador del museo es lo que se dice una pasada de restaurante, servicio muy bueno, local impresionante, terraza de infarto (una de las mejores de Madrid desde mi punto de vista) y comida bastante tradicional. El restaurante no tiene nada que ver con la epoca en la que lo llevaba PARADIS y se nota la mano de los señores del Convento de Boadilla, cosa que toca esa gente oro que convierten.

Inconveniente, o reservas o no cenas, y segundo solo abre en verano...

Barato no es, pero tampoco es como para tirarse de los pelos. Altamente recomendable.,

01/11/2010

Al menos una vez

A cualquier madrileño le hace gracia sentarse a cenar en un sitio tan especial como es la terraza del edificio contiguo al Palacio de Vistahermosa, que alberga el Museo Thyssen.
Si además resulta que antes de subir a la terraza te dejan visitar la exposición temporal que en ese momento esté instalada en el Museo pues, doble puntuación.
Dicho esto, me parece que ni la vista de las copas de los plátanos del Paseo del Prado, ni la calidad u originalidad de la oferta gastronómica justifican esos precios.

24/01/2012

El Mirador del Thyssen: Arte y Gastronomía

Detalle de la terraza con vistas sobre la capital El Museo de arte contemporáneo Thyssen-Bornemisza dedica un espacio en el ático del edificio a la terraza, dirigida por el Antiguo Convento Catering,  en el que está permitido fumar y se necesita reservar con antelación. Su temporada de apertura se inauguró el 28 de junio y concluirá el 27 de septiembre, coincidiendo con la exposición de Antonio López, quien ya ha [...]

Ver crítica completa en conmuchagula.com/2011/08/18/el-mirador-del-thyssen-arte-y-gastro...

31/08/2008

Casi correcto...

Situado en la terraza del Thyssen, el ambiente es agradable y tranquilo, a los guardas de seguridad del museo deberían educarlos un poco, ya que al salir del ascensor una chica nos preguntó a voces que si teniamos reserva, cuando estás alli se supone que no es porque te hayas perdido. Al llegar nos ofrecieron un aperitivo, pero comenzaron a fallar cuando se les olvidó traernos la carta de vinos (muy corta y de precios elevados). El vino no llégó hasta que estabamos terminando el primer entrante y a una temperatura muy inferior a la que tiene que ser servido un vino tinto, estaba tan frio que se podía tomar como tinto de verano, sin necesidad de hielos. El huevo a 63º estaba muy rico, la vieira un poco cara para ser una y sin mucho misterio. El bacalao de media curación algo escaso, el rape con costra sobre all i pebre bueno pero para costar 34€ el plato ya podrían poner el único langostino que llevaba fresco y no de los congelados con conservantes. El postre "un recuerdo a Miró" nada especial. Para terminar, comentar que determinados sitios deberían esforzarse por dar una factura en condiciones y no un ticket de bar. Vease la foto.

24/07/2008

Sitio bonito, comida y servicio malos

El restaurante del ático del museo Thyssen. El sitio es bonito, pero solo las mesas que están en primera fila de la terraza tienen vistas. Se ve desde ellas el Museo del Prado, aunque tapado por la arboleda del Paseo del Prado. El servicio es pretencioso pero ineficaz. El restauraante e smuy caro y el precio no se corresponde con la comida que sirven, simplemente correcta y sobre todo con muy poca gracia. Tiene una preocupante falta de iluminación, hasta el punto de que yo cené practicamente a oscuras. Cuando hice mi reserva pedí una mesa en primera fila y al llegar pretendieron ponerme en uno de las peores mesas. Tras mis protestas me dieron una en segunda fila. Un plato de virutas de foie, insulso y sin gracia alguna, un rape encostrado con exceso de cilantro y un mero correcto pero de ración escasisima, un rioja de crianza ramplón servido en copas corrientes y un postre de piña colada con helado de piña de apariencia industrial. Total: 139 euros. El baño es impresentable para un restaurante de este nivel. Ambiente: pijo pero no moderno y extranjeros atraidos por el reclamo del Thyssen. Paradís, que es quien se ocupa del restaurante, debería ofrecer algo mucho mejor.

18/09/2007

caithling lo descubrió en agosto de 2007

al "fresco"

Es una terracita agradable si procuras ir cuando no esté overcrowded, eso si la comida pues .. pues eso.
El precio de un "Wrap de salmón" era de unos 9 euros. Precio normal.
LO MEJOR, sentarte en la terraza a reflexionar después de ver la exposición de RICHARD ESTES, su photorealismo te impacta.
La exposición sobre Van Gogh bastante pobre, no estaba muy bien organizada.
El resto del museo merece la pena ser visitado.