es el hermano pequeño de los dueños de La Penela, de hecho están comunicados por dentro. Aquí el ambiente es más informal pero la carta es prácticamente la misma, aunque con precios más ajustados; la misma cocina pero en versión taberna, con barra y mesas altas a la entrada para un buen picoteo.

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27/11/2016

Gallego ¿informal?

Pese a estar ubicado en la calle Velázquez y haber leído que no era el clásico restaurante de mantel y servilletas de tela, este sitio no deja de ser un buen gallego, fino y algo subido de precio. Y me explico: la tortilla, las croquetas y la empanada que tomamos estaban muy bien pero no dejan de ser eso, tortilla, croquetas y empanada. De segundo rico el rape, los calamares en su tinta y a un nivel inferior la cazuela de pulpo y langostinos. La croca, que es típica, no la pude probar. Y ahí sí, los postres estaban de 9,5: filloas y leche frita.

Con un albariño normalito, ronda de cañas y cafés, 35€ por barba.

Le doy 4-

25/07/2016

buen producto, buen servicio

Vienen las terribles temperaturas que nos ha traído Manuela Carmena. Estas cosas no pasaban antes, pero nos han importado un terrible plan de Venezuela para matarnos de calor. Llega un Lunes festivo y desaparece medio Madrid huyendo de este clima bolchevique. La otra mitad que nos quedamos aquí porque somos cómplices del mal vemos las calles vacías. Los que no han huido están escondidos en sus casas. Es imposible esto, oigan.

¿Cómo mejorar esta tesitura tan terrible? Sucede que de tanto en tanto quedamos los amigos del colegio. Con nuestras rachas extrañas, de no verse en seis meses y verse seis semanas seguidas. O cuando de repente uno piensa que ninguno está en Madrid resulta que estamos unos cuantos. Siempre es bueno mantener estas amistades lejanas. Con ellos compartimos patio de colegio y minis de kalimotxo. Ahí seguimos.

Fue el cumpleaños de Bego, que es el nuevo fichaje. Me encanta que las novias de los amigos sean gente tan maja. Me encanta por dos motivos. El primero es porque mis amigos se merecen lo mejor y el segundo es que si un amigo se echa una pareja insoportable luego la tenemos que sufrir el resto. Con Bego se alinean los planetas, así que viva por la pareja. Era su cumple y sin embargo el sol era implacable. Fuimos convocados a Okafu, que es un restaurante de las gentes de La Panela, allí en Velazquez, en el fronterizo barrio de Salamanca, que es el barrio de España más cercano a nuestro país y que en sus fantasías imperialistas nos considera a los guindaleros oficialmente colonizados. Pero no importa lo que digan sus papeles, importa nuestra soberanía territorial. No es que no seamos parte de su Distrito, que no lo somos, es que no somos ni siquiera parte de España. Somos un país que riete tú de Mónaco.

El local de Okafu es elegante, largo, sobrio y moderno. Las sillas pesan un quintal. Son sillas para que no te levantes de la mesa y sigas comiendo. Mantelitos individuales, aire acondicionado algo fuerte y un par de mesas familiares alrededor.

Nos atiende raudo un simpático jefe de sala, que aconseja, sirve, informa debidamente y rinde pleitesía a La Reina y sus necesidades coyunturales. Esto es, todo como cabe esperar, pero no como siempre es en otros lares.

Entre que nos ponemos al día contemplamos la carta y tomamos la decisión consensuada de pedir para compartir una serie de cosas que consideramos adecuadas para tal encuentro. Estos consensos de amigos son interesantes porque si llevas 20 años sabiendo que a otro no le gusta el pimiento sabes mejor por donde tirar. Sabemos pues las manías de cada cuál, aunque ya se sabe que entre amigos también tenemos eso de “bueno, no, pero vosotros pedid lo que queráis”. ¡Hay que estar a todo!

Lo primero que llegó fue la muy célebre y estelar Tortilla de Betanzos. Que es una tortilla de patatas muy jugosa hecha al instante. En estos gallegos tienen este tipo de tortillas tan delicadas y sabrosas que dejan a uno muy pensativo. Es verdad que soy más de tortilla de patata potente, agresiva en sabor, pero a veces estas piezas delicadas donde todo está en su sitio y la suavidad brilla por doquier son cosas de bien. Son cosas que si la hubiesen tenido en tiempos de la esclavitud en Haiti a lo mejor habrían alcanzado entendimiento entre las partes. Toussaint De L’Ouverture se habría ahorrado una trabajera si los esclavistas blancos le hubiesen dado más a la tortilla de Betanzos. Lo que vengo a dar a entender es que la suavidad ayuda a acercar posturas.

Acto seguido, ensalada de tomate con queso de búfala de toma pan y moja. Lo hemos dicho muchas veces por estos lares, un buen tomate es una maravilla del mundo que tendría que estar protegida por la UNESCO. Yo haría leyes anti tomates malos. Leyes pero de reforma de Código Penal. Uno come esos tomates ultracongelados del súper y tiene ganas de ser mala persona, de dejar de dar los buenos días a los vecinos en el ascensor. No digo más. Porque si sabes que existen los otros tomates, los tomates BUENOS, no puedes aceptar el malo. Inaceptable como seres humanos.

Una del clásico pulpo con patatas . Este es otro de esos platos tontorrones de la vida. Hay una cosa que nos tenemos que repetir todas las personas humanas que gustamos de las cosas del comer. Y es que no siempre hace falta un pulpo esferificado con extracto de pulpo y aceite de guanabana con yema tostada y gravata com chave de braço. A veces lo que necesitas es un buen pulpo bien hecho. La felicidad está en las pequeñas cosas.

Íbamos regando la garganta con un Terras Gaudas, que alguien dijo que era un vino bueno, y pasamos a las navajas y las almejas. Las navajas, posiblemente de las mejores que he comido. Y las almejas también. No suelo comer esto porque me tiro a los animales de cuatro patas cual tronista a tronista, pero al menos me dice mi sentido del gusto que ambos platos estaban muy logrados.

Acabamos con taquitos de croca (ternera gallega) con patatas y piquillos. Estaba tan metido en las diferentes conversaciones que no tuve la rapidez mental de fotografiarlo. Más bien me lancé al primer trozo de ternera que tuve delante y lo engullí como un salvaje. Pierdo los modales regios de tanto en tanto.

De postres hubo variedad en la mesa, La Reina y yo compartimos filloas con crema caliente y caramelo que para ser filloas eran sorprendentemente ligeras sin ser para nada escasas. Esto pasa poco, normalmente con el dulce (y sobretodo con los que no somos muy de dulce) uno tiene la sensación de empalague general, de densidad, de que se han pasado tres pueblos. Y estas filloas seguían en la línea. La línea de la delicadez, de la sencillez y de la buena ejecución.

Okafú era por lo visto un señor gallego característico, al que le dedican el nombre del local. Pero yo pensaba siempre en el mítico Cafú, gran defensa. Hecha esta aclaración necesaria, queda decir lo siguiente: establecimiento que recomiendo, buen producto, buena factura, pocas alharacas, mucho sabor, creo que es un sitio donde se va sobre seguro, veo difícil fallar.

En Velazquez, 87, tenemos el sitio. ¿Precio? Bego se empeñó en invitarnos por su cumple, así que lo desconozco, pero calculo en torno a 30 per testa.

Vale.

guindillasmutantes.wordpress.com/2016/07/25/okafu-madrid

21/07/2016

La Penela low cost

Restaurante del grupo La Penela que quiere darle un toque mas informal con platos mas de raciones y picoteo sin olvidarnos de la tortilla.

Muy buena relación calidad-precio.

14/05/2016

Me ha gustado para una comida informal
Es verdad que tiene algunos defectos pero tampoco debemos ser tan exigentes
La tortilla que es la reina de la carta es estilo betanzos y es poco cuajada. Pero si no te gusta avisas y te la preparan como quieras
Los berberechos al vapor saben a la ría de Arosa
El pulpo es igualito que el de Vilagarcia y las filloas un monumento de sabor y rellenas de crema pastelera ....uff
El personal es un encanto
Repetiremos

30/01/2016

La Penela II

Justo al lado de su hermano mayor, La Penela de Velázquez, y una carta muy similar pero mucho más ajustada de precio. Calidad excelente, buen servicio aunque local super ruidoso (tendrían que hacer algo con el sonido, llega a ser incómodo, y ya de paso con la iluminación. Pareces 10 años mayor con esos focos!). Tortilla de Betanzos clásica, ojo, apenas cuajada así que si pones ascos al huevo líquido mejor no la pidas; excelente salpicón de mucho rape y pocos langostinos, berberechos al vapor deliciosos, frescos y bien preparados, muy buenos mariscos frescos.... Vinos por copas con más opciones en blancos que en tintos y postres entre los que chirría el dichoso tiramisú. Pero qué pinta el tiramisú en un gallego? Supongo que lo mismo que una ensalada de tomate con burrata. A veces merece la pena concentrarse en lo que sabes hacer antes que meter despropósitos en la carta. Lo dicho, si te gustó La Penela te molará Okafú (no tengo ni idea de dónde viene el nombre)

29/11/2015

Correcto para un picoteo.

Picoteo improvisado, una tortilla al estilo Betanzos muy muy rica, con la patata crujiente y el huevo totalmente liquido. Zamburiñas muy reguleras, pequeñas y escasa de sabor.
Unas carrilleras acompañadas de patatas chips, y mucho pimiento confitado. Ni fu ni fa.
Con un par de cañas y un par de copas de blanco salimos por unos 30€ p.p

27/11/2015

De La Penela. Gallego 10

Todo riquísimo, una materia prima excepcional. Servicio excepcional y rápido.
Empanada. Sin duda la tortilla. Merluza. Carne a la plancha con patatas y pimientos.
Postres la leche frita buenísima, filloas y cañas rellenas.

16/02/2015

correcto

Es de los mismos de La Penela, están pegados.

Es un local bastante grande de iluminación tenue un tanto oscura, para cenar bien, para comer me gusta menos.

Se podría considerar un gallego de batalla pero en un entorno más sofisticado. Es famoso por su tortilla de patata y raciones abundantes.

Está bien si te gusta compartir platos de mercado (pulpo, tortilla, empanada, etc...).

14/02/2015

La taberna de la Penela version Madrid

Del mismo modo que en Coruña tienen la taberna, en Madrid cuentan con la versión "informal" pegado al local de velazquez.
En mi opinión la comida es similar en calidad a precios más baratos, pero por otro lado el local es mas ruidoso, mas caótico y las mesas son algo incomodas (por estrechas).
Por lo demás, como decía, me parece que la comida esta muy bien. Ayer éramos 6 a cenar y tomamos empanada, tortilla, pulpo (lo sirven como en Betanzos con cebolla), berberechos (tenían un tamaño impresionante, supongo que escoceses, no preguntamos), croca y carrillera. De postre filloa y queso con membrillo. Todo todo muy bueno. Mi recomendación, que siempre preguntéis que es lo que esta bien, por ejemplo las zamburiñas las bordan pero ayer les preguntamos y nos dijeron que no eran buenas
Como decía el local es ruidoso y el servicio, aunque es francamente amable, al final con tanto trajín sirven los platos un poco al "tun tun" algunos llegan demasiado rápidos, y lo peor es que con las prisas hay que taparse con la servilleta para que no te tiren la tortilla por encima al servirla.
a pesar de esto, la experiencia en general es muy buena y la relación calidad precio estupenda. Con todo lo que comimos, cañas de aperitivo y dos botellas de vino (finca resalso) 30 euros cabeza.
Chupito invitacion de la casa
Junto con la Penela es de los sitios que nos hacen sentirnos mas "en a nosa terra" lo cual se agradece

14/10/2014

Taberna de La Penela

Es el hermano pequeño de La Penela, con carta muy similar y precios mas económicos (prescinde de manteles de tela, etc. pero la calidad es la misma)

Lo mejor, la tortilla de patatas, la carrillera de ternera y las zamburiñas!!!

El servicio inmejorable, he ido muchas veces y todos los camareros han sido muy atentos y profesionales. Da gusto.

Ah, una curiosidad. El nombre viene de un famoso gaiteiro de Betanzos, llamado Ocafú. La decoradora pensó que sonaba a Ocafé y decidió cambiarle la C por la K (creo q en gallego no existe la letra K).

El logo es genial, un gaiteiro desfilando a paso de Johnny Walker!!!

10/06/2015

Excelente Tortilla

Se ha ganado un puesto en mi lista de recurrentes cerca de la oficina....

Aunque debo reconocer que arriesgo poco: tortilla (de las mejores que he probado en Madrid), ensalada, empanada y a lo sumo he probado la carne....

28/02/2014

Al igual que la penela pero mas barato...

Ayer estando aqui lei mi comentario de la penela de hace unos años, la cosa sigue igual, opino lo mismo y no cambio ni una coma, por mucho que hayan partido el restaurante en dos y hayan hecho una parte la penela y otra el Okafu este con una carta muy similar (la misma cocina deduzco) y precios mas comedidos, sigo pensando que las materias primas gallegas son excelentísima y no hay que ser el Messi de los fogones para lucirse y que sinceramente aunque hayan bajado precios me sigue pareciendo una pasada lo que cobran por unos entrantes que los encuentras en cualquier gallego mas economico y por una aceptable tortilla de Betanzos...

Los segundo de risa, o carne con muchisimas patatas (ojo la cantidad estaba bien, epro la montaña de patatas fritas hacian al plato parecer inmenso) pero el rape que yo pedi es el plato mas desangelado que he recibido en meses, impresionante, rico de sabor pero parecia la muestra de lo que venia detras (ver la foto) sin acompañamiento ni na´de na´.

Ambiente pijo maduro, servicio lento, precio no barato

En fin, mantengo la recomendación que la Penela, si no te quieres mezclar con el burgo y la pasta no es problema, este es el sitio.

16/05/2013

GRAN TORTILLA DE PATATA EN UN AMBIENTE MUY DESANGELADO ENTRE SEMANA

Hace unos años, en Velázquez con Maldonado, abrió un restaurante llamado La Penela. Yo fui a cenar a lo poco de abrir y me pareció que estaba bien. No obstante, yo le dí poco tiempo de vida pues el local es enoooorme, debiendo pagar una pasta de alquiler, por lo que me pareció muy difícil de mantener. Sin embargo, unos años después, el sitio se mantiene.

Pues bien, estos mismos han abierto al lado un nuevo local que se llama Okafú.

Yo vivo justo al lado y siempre que paso por Okafú lo veo absolutamente vacío. No obstante, este viernes a mediodía me decidí ir a probar su tortilla.

Como ya me esperaba, pese a ser viernes a mediodía solo había ocupadas 3 mesas de las 25 que puede haber en todo el local. Con un camarero basta y sobra.

Entre dos, pedimos la tortilla de patata pequeña (8€). Es una tortilla aboslutamente deshecha, donde al partirla estalla todo el huevo. Hay a quien seguramente no le guste tan tan tan deshecha. A mí sí que me gusta y debo reconocer que pese a estar un poco sosa, me gustó mucho mucho.

Una tortilla pequeña para 2 es suficiente.

También probamos el pulpo con patatas (17€). Totalmente sin más.

De postre, un arroz con leche (6€) que venía super frío, recién salido de la nevera y que estaba bien pero yo soy más partidario del arroz con leche espeso y caramelizado por encima (el de Casa Gerardo en Asturias me parece el mejor que he probado).

Con una caña y un vino pagamos 20 €, muy caro y es que el pulpo nos sobró totalmente.

Pues bien, tras esa primera visita, volvimos 4 amigos este sábado noche a picotear algo en las mesas altas y el sitio estaba algo más animado así que me alegro.

Pedimos una tortilla grande que da perfecta para 4 personas y son 15 €. También probamos su famosa empanada (11€) que estaba muy rica pero viene poca cantidad. Por último, tomamos las croquetas de carne que estaban buenas.

Si no tenéis mucha hambre, con esto entre 4 es suficiente.

De postre, la tarta de queso nos supo igual que la de Royal que compras en un supermercado.

Con una botella de Terras Gaudas a 22 € y una coca cola, acabamos pagando 73,59 €, es decir, 18€ por barba. Hombre, barato no es, pero creo que para algo así informal merece la pena.

En mi última visita, un 14 de mayo por la noche, y siendo festivo al día siguiente, seguía estando completamente vacío. Esta vez probamos las zamburiñas a la plancha (15 €) que están buenas pero están mucho mejor las de PONTEAREAS, en Claudio Coello con Juan Bravo. También probamos las filloas con crema, deliciosas.

18/01/2013

Carlos Maribona lo descubrió en enero de 2013

Hermano menor de La Penela

Es el hermano menor de La Penela de Velázquez. Un sitio más informal para el que han aprovechado una zona del enorme local que no estaba en uso. Mesas altas a la entrada, nada de manteles, precios comedidos, raciones abundantes... La fórmula puede funcionar si mejoran de manera sustancial el servicio. Un desastre. Y eso que en el amplio comedor sólo estábamos tres mesas: la mía, que comía solo, y otras dos con dos personas cada una. Dos camareras que no se enteraban de nada, que todo lo tenían que ir a preguntar a la cocina, que no estaban advertidas de los platos de la carta agotados y que incluso traían cosas cambiadas sin inmutarse luego. La mayoría de platos son los de La Penela, entre ellos la tortilla de patata al estilo de Betanzos (ya saben, casi líquida) que es lo que justifica la visita. Me han gustado menos los calamares en su tinta, con buez arroz blanco de acompañamiento, muy tiernos pero bastante insípidos. Y muy flojas las filloas, totalmente caramelizadas. Encima, las he pedido con nata, me las han traído con crema, lo he dicho y nadie se ha inmutado. Allí se ha quedado una entera sin que nadie hiciera el más mínimo comentario. Eso sí, precios razonables. Poco más de 40 euros incluyendo cerveza, café y media botella de un indefinible mencía de Ribeira Sacra que he cometido el error de pedir ante la mínima y pobre oferta de vinos por copas.Luces y sombras de un sitio que podría funcionar si sus responsables entienden que más barato no implica peor servicio.