Restaurante Pablo

Ordenar por:

relevancia fecha

12/11/2017

Para volver, y volver, y volver

Desde que me hablaron de este sitio, cuando estaba por Michaisa, una zona poco agraciada de León, estaba con ganas de ir. Ahora están detrás de la Catedral, en un sitio mucho más agradable y acorde con la comida que ofrecen. Y por fin he ido y puedo decir que merece mucho la pena, de lo mejorcito que he probado en la ciudad.

Un jueves por la noche, con reserva, y somos los únicos de la sala. Sorprendida.
Trabajan con menú degustación aunque te ofrecen algún cambio si hay algo que no te gusta. Por nuestra parte estaba todo bien así que adelante.

-De entrante cecina con unos palitos de pan simulando ramas de árbol.
-Primero la papada de pulpo con caldo fusionado. Muy rico y apetecible por el caldo calentito y el frío que hacia en la calle.
-Después los canelones de perdiz escabechada. Bien, aunque fríos apetecían menos.
Fue lo que menos me gustó.
-Después la vieira untuosa de tuétano y trufa negra. Buenísima, un sobresaliente.
-Después el foie en puré de castañas. Muy rico, delicioso el puré.
-De pescado un bacalao con manitas. Riquísimo, otro sobresaliente.
-De carne un solomillo especiado con chimichiri verde. Muy rico.
-De postre las nueces de chocolate con helado de manzana reineta. Muy bueno también.
Y después nos sacaron otro postre que no estaba en el menú degustación, con una piña en la que venían unas onzas de chocolate. También muy rico.

De beber un Albarín, creo que el primero que probábamos, Pardevalles, recomendado por la jefa de sala. Y estaba muy rico.

Respecto al servicio, la jefa de sala estaba muy pendiente de nosotros, más al estar sólos, así que el trato estupendo.

En total fueron 89 euros y la sensación de tener otro restaurante de cabecera en León, al nivel sin duda del Cocinandos

-------------------

Nueva visita en noviembre de 2017:

Tal vez porque la primera vez que fuí no llevaba expectativas y esta vez las llevaba altas, la sensación no fue tan buena. Aun así me sigue pareciendo un sitio recomendable, siempre tirando de productos de la tierra y de temporada, y dándoles una vuelta de tuerca.

El menú degustación esta vez consistía en:

-Una especie de cortezas de morcilla con unos palitos muy finos de pan como entrante. Llamativo en la presentación, no tanto en el sabor.
-Lomo curado y una sopa verde que no recuerdo de qué era. Bien de sabor ambos entrantes, tampoco nada alucinante.
-Sopa de verduritas. Colorida y jugosa. Me gustó.
-Codorniz con alga. Muy rica. Un pelín salada pero rica.
-Cachete de merluza. Creo que el mejor plato de todos, muy sabrosa y bien presentada.
-Bacalao con alubia pinta. Un pelín pasado para mi gusto, pero aceptable.
-Morcillo. Salado. El único plato que no terminé.
-Calabaza cítrica con polvo de chocolate blanco. Era el entrepostre y me gustó más que el postre, muy conseguido.
-Choco café y ron. Conseguido en la presentación y aceptable en el sabor.

Con el café y una botella de un Godello pagamos unos 100 euros.

Y volveré, aunque me guardaré las expectativas para que no me estropeen la noche.

acme

Interesantérrimo. Qué bien suena lo que cuentas

13 de diciembre de 2015

Miss Migas

Bacalao con manitas, ouh yeah

14 de diciembre de 2015

dagger

pendientisimo desde hace un par de años, de estas navidades no pasa

14 de diciembre de 2015

26/02/2013

Un placer para los sentidos.

Descubrí este restaurante por casualidad ya que está un poco alejado del centro de León, (junto al conocido cruce de "Michaisa"), y se ha ido convirtiendo en uno de mis favoritos, que además da gusto recomendar porque quedas de maravilla.
Su menu ejecutivo diario está integrado por cinco platos (aperitivo, plato de cuchara, pescado/verdura, carne y postre) y cuesta 20 euros (sin incluir bebida ni café), pero te aseguras una auténtica experiencia. Hay días en que el cocinero está más inspirado, otras veces quizá te guste menos, pero siempre hay motivos para la sopresa, el disfrute, y con frecuencia platos, sabores, texturas, presentaciones, que son capaces de permanecer en el recuerdo.
Hay un menú degustación que es una auténtica gozada. Además, de vez en cuando organizan jornadas dedicadas a algún producto o experiencia.
Hace algún tiempo tuve ocasión de acudir a lo que se denominó "Cinco Senzaciones", que consistía en un atrevido intento de convertir el hecho de alimentarse en una experiencia sensorial completa, con cinco músicas, cinco colores y otras tantas proyecciones de imágenes, para acompañar cinco creaciones servidas cada una de ellas con el adecuado maridaje enológico. Fue algo digno de recordar, con varios platos soberbios.
Para fortuna de quienes conocemos el lugar, y quizá para desgracia de quienes lo dirigen, el restaurante es pequeño, está alejado, y por ello quizá desmerezca la "coquinaria" de calidad que se práctica en los fogones. De otra manera, sin duda estaría mucho más referenciado en las diferentes guías gastronómicas de prestigio.
Para quienes lo frecuentamos, es sin duda una estrella emergente de la cocina de León.

03/11/2012

Un magnífico restaurante "off the beaten path" en León. Nos encantaron sus innovadores platos y el agradable trato que recibimos. Todo para repetir sin dudarlo!

11/02/2008

CHerrera lo descubrió en febrero de 2008

Recomendable

Es un restaurante desconocido, quizá no le ayude su ubicación, pero en cambio si lo pruebas es más que probable que repitas.
La comida se basa en platos típicos leoneses pero buscando siempre una actualización.
Los postres son estupendos también.

Merece la pena conocerlo en definitiva.