Sacha Hormaechea es sin duda el cocinero de los cocineros. Este Fogón y Botillería es el lugar de culto de muchos de los chefs de más renombre y otras personalidades y es que además de gran producto tratado de manera impoluta y con su toque "canalla" aquí se bebe bien y se está muy a gusto. Recomendación: el tuétano.

Ordenar por:

relevancia fecha

25/09/2017

Cocina de producto, personal y atemporal

Templo clásico del buen comer en Madrid, con halo mítico de ser sitio donde otros chefs van a comer.
Por fin pude visitarlo y si bien las expectativas eran altísimas por esa fama que tiene, lo cierto es que es un gran sitio. No me llega a las 5 estrellas quizás porque se exige mucho a raíz de esas grandes expectativas pero desde luego es un sitio donde se come de lujo. Me cojea un poco la RCP porque es un sitio tirando a caro, por mucho que tenga buen producto y buena ejecución. También, el servicio podría ser más ágil.

Pero centrados en la comida, ningún reproche. Fantásticos platos al margen de tendencias y modas que siempre van a estar buenos. Creo que todo amante del buen comer cada cierto tiempo necesita volver a esta cocina para no perder el norte, para volver a calibrar su brújula gastronómica.
Bordan sus platos. Probamos a modo de entrante unos maravillosos tomates aliñados y una buena butifarra asada. De principal, la raya a la manteca negra que estaba sobresaliente. Me dieron a probar el steak tartar que estaba muy bueno aunque para mi le faltaba picante; más caña en el paladar. Siendo muy bueno, no es mi top-1 de los que he probado.

Para volver y probar más cosas, desde luego

07/08/2016

EL PLACER DEL PRODUCTO

30 de julio de 2016. Último día de apertura de la Botillería y Fogón Sacha antes de su marcha por vacaciones estivales.

Su terraza ha sido la elegida este verano de 2016 para celebrar la cena al aire libre que al menos en una ocasión, me propongo hacer todos los veranos; propósito que no es fácil cumplir con solvencia en Madrid.

Habíamos cenado en la sala interior de Sacha una noche de Reyes hace ya algunos años, sin demasiada fortuna no achacable exclusivamente al lugar, y nos apetecía volver de nuevo aprovechando la buena prensa de su terraza.

Y no decepcionó, al principio me resultó un tanto fría y desangelada, pero cuando llegamos aún era de día y éramos los primeros, cuando fueron llegando más clientes y anocheció, la cosa mejoró; íntima, con mesas perfectamente separadas y con un servicio de lo más profesional. Todo ello, junto con la cocina, claro está, contribuyó a que la cena fuera verdaderamente agradable.

En cuanto a la oferta de Sacha, ya está todo dicho, cocina eminentemente clásica, con algún toque renovador, con fundamento, producto excepcional y gran técnica. Aquí sobran artificios, la cocina de Sacha es rotunda y elegante al mismo tiempo.

Carta corta con platos de siempre y otra complementaria con un pequeño apartado de platos contundentes y otro más amplio con especialidades del día que van cambiando cada cierto tiempo según temporada.

Como ya me la había estudiado antes de ir, tenía bastante claro lo que pediríamos:
De entrante para compartir, gustosos tirabeques (11,50€). Me apetecía mucho tomarlos porque no son fáciles de encontrar y no decepcionaron, punto gusto de cocción, mucho sabor y un puntito picante que quedaba perfectamente equilibrado con un melocotón macerado con un sabor excepcional. Emplatado individualmente, por lo que la foto es de media ración. Buen comienzo.

Dudamos si tomar algún entrante más, ya que a continuación íbamos a tomar dos pescados para compartir y había leído que las raciones son generosas; el jefe de sala nos confirmó que la comanda era suficiente.

Así es que llegamos a los platos principales; en primer lugar kokotxas a la importancia (23,50€).Nos encantan las patatas a la importancia, así es que si le añades unas buenas kokotxas obtienes este plato como resultado, como decía al principio, sencillez, buen producto y fundamento, un éxito, riquísimas.

Y a continuación, el que debía ser mi plato estrella y que decepcionó un poco, ventresca de atún a lo ibérico (23,90€). Una excepcional ventresca de atún a la plancha con una finísima lámina de tocino ibérico. Estaba bueno, el producto no podía ser mejor, pero en mi modesta opinión, la forma de cocinarlo no es la mejor, yo la hubiera preferido marcada levemente estilo tataki para disfrutar más de este atún; además debo decir que la pieza de mi pareja no era ni mucho menos la mejor, con demasiado nervio que rebajaba la calidad del producto.

Acompañamos las viandas con un blanco con barrica D.O. Rias Baixas Nora da Neve (32€) que maridó muy bien con todos los platos y calló enterita.

Terminados los platos principales no nos quedaban más que 15 minutos para marcharnos, pero nos apetecía tomarnos un postre y un café, se lo hicimos saber al camarero que nos atendió durante toda la cena y, dicho y hecho, en estas situaciones es cuando un restaurante demuestra si su servicio está a la altura, y vamos si lo estuvo, tomamos un helado (4,50€) y un café (2,50€), pagamos la cuenta y nos marchamos, en menos del tiempo estipulado. Así da gusto.

Con una cerveza, probablemente artesana, de aperitivo (3,50€) y 2,75€/pax por cubierto, cuenta total 117,59€. No es barato, pero una vez al año no hace daño. Merece la pena. En mi próxima visita espero tener una experiencia completa y subir mi puntuación a 5 stars.

22/06/2016

Introducción al Sachismo

Llevaba mucho tiempo queriendolo visitar, habiendo leido a tanta gente que dice que Sacha es dios, #sachismo, etc etc.... la verdad es que me ha gustado, ¡aunque no sé si como para hacerme creyente!

El restaurante es muy agradable (terraza) y la calidad de todo lo que pone es cojonuda.

Muy buenas las Sardinas en Blanco (sardinas con ajoblanco)

Buena, aunque tampoco me pareció tan espectacular como oía por ahi la falsa lasaña de changurro

Espectacular la Ventresca Ibérica, la mejor ventresca de atun que he tomado nunca

Bien el Tuétano, no sé si me hubiera parecido mucho mejor de dia o habiendo comido menos antes

Rica la Tarta Dispersa

Vinos no demasiado hinchados, buen servicio, y buena RCP (117 con vino) teniendo en cuenta la muy buena cantidad de las raciones (en fotos sólo la mi mitad, tienen el detalle de si pides a compartir traertelo en raciones individuales). Para volver, pero no si si cada semana como predican sus seguidores.

Yanzoo

En breve yo también lo visitaré.. a ver qué tal.. es uno de esos sitios que por lo que vas leyendo crees que con la comida no va a fallar pero que te vas a sentir un poco fuera de lugar por el tema del servicio y demás.. veremos...

22 de junio de 2016

Sr.Olivares

Por el tema del servicio porqué? Fueron muy majos todos (Sacha no lo conocí la verdad), un poco lentos eso si! es un sitio recomendable, con una grandisima regularidad, en la que poquitas cosas fallan, sin duda inflado por sus seguidores (lo que hará que quizás esperes más), pero todo riquisimo

22 de junio de 2016

Yanzoo

Por lo leído parece que son algo estirados.. y que el restaurante atiende mejor si eres de los asiduos del barrio.. pero ya te digo son apreciaciones leídas y a lo mejor hasta malinterpretadas por mi parte.. cuando vaya podré opinar de primera mano :-). Tomo nota de la ventresca y de las sardinas en blanco.

22 de junio de 2016

Sr.Olivares

Me quedé con las ganas de la tortilla tambien. El servicio en mi caso atentísimo. Lo que comenta quizás es aplicable a Sacha, que se paseaba solo por algunas mesas, servía, recomendaba e incluso se sentaba con algunos. A mi particularmente es algo que no me importa, yo voy a los sitios a comer, quizás haya leido eso. Lo dicho, el servicio en mi caso muy bien

22 de junio de 2016

Bermar

Me ha encantado tu reseña Sr. Olivares. Sincera, escueta y con la información necesaria. Así da gusto, porque últimamente hay una moda de contar cada instante del acto del papeo que aburre (me incluyo en esa moda). Cuánto daño a hecho Masterchef...
Saludos.

13 de julio de 2016

Sr.Olivares

¡Gracias Bermar! Soy muy perezoso (de hecho me cuesta muchísimo sentarme a escribir) y me gusta ir al grano, ¡aun así las críticas largas también están muy bien!

13 de julio de 2016

04/01/2018

Mejor, mucho mejor, la compañia que la ejecución

Hacía años que no iba y ayer fuí. Esperaba que me volviese a encantar y no. Ninguno de los platos que pedimos:

- Xoubas
- falsa lasagna de erizos de mar
- Raya a la mantequilla negra (mi principal)
- Tuetano (mi media naranja)

Nos impresionó pero ni lo más mínimo.

El servicio muy bueno, el local sigue siendo acogedor. Por lo demás no creo que los 70 por barba justificasen (ojo con buen vino y ronda de copas, sin postre pero con poleos)

25/09/2016

La comida muy especial y la terraza agradable. Pedimos los tirabeques ,la sardinas y el steak tartar, todo muy rico. La única pega sería el postre, pedimos un postre de chocolate y no nos pareció han cosa

13/02/2016

Sacha es DIOS.

Febrero 2016

Tras una par de visitas desde la última reseña, sólo puedo añadir "qué grande es Sacha, qué bien se come en su casa y cómo de agradecida estoy por poder disfrutar de ella".
El local no es nada del otro mundo, está viejuno pero tiene su encanto por ser así, el servicio funciona como un reloj, hay nuevas incorporaciones que se notan y, sobretodo, la comida es sensacional. Aquí no hay fuegos artificiales ni botes recién traídos de General Margallo, hay sutileza, tratos a las verduras maravillosos y recetas de toda la vida reinventadas de manera que el resultado es casi siempre sublime, unos sabores que se quedan en la retina gracias a porciones de cuatro o cinco bocados por plato que permiten disfrutar.
Los escabeches en esta casa son soberbios siempre y se comprobó con los Mejillones, tersos, en su punto perfecto, con una cebolla al dente y un escabeche delicado para que siguiese presente el sabor del mar. Bonísima la versión de la empanada de berberechos, etérea y con los bivalvos explotando en la boca con su purísimo sabor a mar, perfectamente aderezada con un suave aceite de pimentón que le da ese punto gallego.
Siempre está rica la sardina curada (perfecta semi-cocción, sin ni un pelillo) con ajoblanco de ajoasado y espectacular el guiso de cardo y borraja acompañado por dos torreznos: delicado, untuoso, casi neutro.
El Pargo con alboronía en papillote fue el único punto flojo de la comida ya que el pez salió pasado de punto y, por lo tanto, un poco seco faltando sal a todo el conjunto, una pena porque las verduritas de la base, en cocción ideal, estaban muy ricas.
Para cerrar la parte salada una tortilla vaga de trufa y panceta salada, aquí no hay nada que añadir porque ya se dice todo.
De postre un homenaje al mundo del Lienzo traído desde Chicago con Grant Achatz y adoptado por David Muñoz: una chantilly, culis de frambuesa, lascas de queso de cabra y trozos de tarta de almendra.

Una visita obligada a un templo de la cocina en Madrid, disfrute siempre.

----------------------------------------

Septiembre 2014
Utilizando únicamente la terraza del restaurante ahora en verano, un lugar agradabilísimo para las noches calurosas de estos días en la capital, el Fogón y Botillería de Sacha presenta una carta de producto elevado a la enésima potencia, con una aproximación al cliente totalmente personal y fuera de los esquemas conocidos. Sacha es, sin duda, único en su especie, quizás porque él mismo dice que en la cocina entró por motivos que no fueron estrictamente pasionales o también porque no atiende a modas ni concepciones previas. Buscando la verdad y la diversión en la mesa como principios fundamentales para disfrutar de una buena comida, en esta "taberna" se puede degustar una comida auténtica y cuidada, sublime, canalla pero lo suficientemente formal para que tanto a los jóvenes más transgresores como a los clásicos jubilados les apasione.

Lo más recomendable en esta casa seguramente será dejarse guiar por los consejos de su alma mater y así entregarse a la experiencia pero si no, comer de carta se podrá hacer perfectamente teniendo muy en cuenta la página extra de recomendaciones de temporada.

En nuestro caso, empezamos el festín con unos mejillones de taberna servidos en el clásico mortero amarillo de toda la vida, regados con un buen aliño, simple pero con excelente aceite y unos ajos que rechupeteados gracias a su previo confitado estaban de muerte; el pan empieza a hacerse necesario para mojar bien en esta salsa.

La sardina en blanco es un lomo limpísimo, con ligeros toques a.....

Más en... bit.ly/1qEmUNm

acme

Joer, mañana voy a Sacha. Cuenta algo más mujer.

11 de enero de 2014

Rosalía Martínez (Pi...

la verdad es que sacha mola

22 de julio de 2014

Avelio

Estupendas fotos Miss, no hace falta que escribas nada, hablan por si solas. Envidia cochina...

22 de julio de 2014

Bermar

Buena crítica. Nadie le hace sombra a Sacha tocando el producto.

21 de enero de 2015

17/01/2016

Sacharrrrr

Enero 2016:

Por fin pude probar el Sacha.

Cumplió las expectativas con creces. Hasta el metre borde que he leído en muchos comentarios, a nosotros nos pareció majete y todo. Eso sí, cuando le pedí una botella del Predicador 2013, me dijo que era un vino no muy redondo. Le dije que a mi me gustaba y pareció molestarle. No sé que extraña razón había, probablemente que le quedaban pocas botellas y no nos la quería dar a nosotros. De hecho en una mesa grande estaban tomando el mismo vino, botella magnum.

Esto no hizo sino darle un toque anecdótico al comienzo de la velada. Probamos: ostras escabechadas, de 10, verduras en su punto perfecto con butifarra, una increíble lasaña de erizos de mar, y el conocido tuétano, que nos impresionó.

Nos fuimos con la meta puesta en verano para probar la terraza.

Hasta pronto Sacharrrrr

spider72

Eso y que la temperatura del vinaco sería del tiempo. En invierno vale, pero en summer...es pura sopa.
Aún así de acuerdo. 5 estrellas como 5 soles.

18 de enero de 2016

redfishing

Efectivamente y sí, vino del tiempo metido en cubitera...

18 de enero de 2016

spider72

jejejej un clásico. Pero Sacha es así...love it or leave it

18 de enero de 2016

Alexo

Curioso. Hay una opinión antigua del Sr. Acme que se titula igual que la tuya.

19 de enero de 2016

23/06/2015

Insuperable

Había ganas de probar SACHA, el restaurante que lleva toda una vida dando bien de comer en un agradable callejón peatonal ajardinado de la calle Juan Hurtado de Mendoza. Alérgico a las modas y a las estrellas Michelin, un restaurante que registra llenos diarios algo tiene que tener.

Local pequeño y con solera, cuando aprieta el calor no sirven dentro y trasladan el restaurante a la terraza. Por cierto, una terraza preciosa, con sus mesitas de teka y sus románticas lamparillas, rodeada de vegetación y con suficiente espacio entre mesas.

Sacha tiene una carta en el que el protagonista es un producto de máxima calidad. Pocos platos y muchas especialidades del día en función del mercado. Todo muy apetecible. Nuestra opción fue:

Jurel con escalibada. El pescado servido casi crudo, ligeramente marinado en una especie de salmorejo templado muy delicado. El contraste resulta una auténtica delicia.

Tortilla de boquerones. Muy jugosa, acompañada de unas piparras fritas nada aceitosas. Excelente.

Y no podíamos dejar de pedir el tuétano asado. Servido acompañado de unos trocitos de un excelente solomillo como “guarnición” y una salsa bordelesa para comer a cucharadas. Un plato contundente y adictivo.

No pudimos con el postre, y es que ponen unas raciones muy generosas. Aquí se viene a comer, nada de tonterías ni postureo.

Carta de vinos muy completa de la que elegimos un fresco y fragante Albariño Pazo San Mauro, que acompañó la comanda a la perfección. Con un café y un Gin Tonic para rebajar, cerramos una cena memorable en la que comimos de fábula y estuvimos agustísimo.

Servicio de buena escuela, amable sin resultar empalagoso. Adecuada cadencia entre plato y plato. Vajilla y cristalería correcta aunque las servilletas ya van pidiendo una renovación. Cestita con varios tipos de pan.

La cuenta ascendió a 97 euros, excelente relación cantidad/calidad/disfrute.

En resumen, un sitio para repetir y recomendar. El único detalle que no nos gustó es que cobran 3 euros más Iva por barba en concepto de cubierto y no ponen ni un triste aperitivo al inicio y de “petit fours” para acompañar el café ni hablamos. Pero bueno, como decían en “Con faldas y a lo loco”, nadie es perfecto.

spider72

Sinceramente, en mi ranking Sacha ha ido de menos a más...porque de ser un restaurante prohibitivo, ahora me resulta asequible o al menos no de rejón...el problema de lo limitado del local queda compensando en verano por esa maravillosa terraza. Eso sí...el vino calentorrillo...pero se lo perdonamos todo. Sacha es Sacha.

23 de junio de 2015

Avelio

Leímos tu reseña sobre el vino calentorro, por eso pedimos blanco, je, je.
Efectivamente a la mesa de al lado le llevaron el vino adentro para "enfriarlo". No entiendo nada... si al proveedor le lloras un poco y te pone una cava de vinos gratis.

23 de junio de 2015

Avelio

Otra cosa que no mola de Sacha es que los precios en carta vienen sin Iva.

23 de junio de 2015

spider72

Pos eso digo yo...pero en fin Sacha es Sacha...for good or bad.

23 de junio de 2015

spider72

Yo siempre hago publicidad: mi padre compró una cava para 12 botellas marca Saivod por 75 euros.

23 de junio de 2015