restaurante vara

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03/08/2018

PARA CELEBRAR

Elegimos Vara Eventos&Restaurante con tan solo una semana de antelación para celebrar las bodas de oro de mis padres.
Tan sólo lo conocíamos de una boda de un familiar a la que habíamos asistido como invitados.

Éramos 20 personas y queríamos que fuera una celebración muy sencilla, por lo que no hubiera sido necesario recurrir a un establecimiento de estas características, más apropiado para grandes eventos de más pompa, pero lo ajustado en el tiempo, la fecha, domingo 29 de julio y que fuera un lugar cómodo sin problemas de aparcamiento, me hizo decantarme por Vara sin ni siquiera comparar con otros lugares.

Pedí información a través de la web y me enviaron un dossier con varias opciones de menús.

Tenían disponibilidad para el día elegido, así es que el lunes anterior visitamos las instalaciones y elegimos el saloncito que más nos gustó de los 2 que nos ofrecieron, de uso exclusivo, con un pequeño jardín alrededor muy agradable y baños propios.

El martes antes de las 12,00 debíamos cerrar el menú y así lo hicimos.

El día del evento tomamos un aperitivo en la barra del restaurante mientras fueron llegando todos los invitados y cuando estuvimos listos nos acompañaron hasta el salón perfectamente acondicionado. Decoración sencilla de estilo rústico pero en tonos claros (Los cojines de las sillas con alguna que otra mancha deberían cambiarse) Vajilla demasiado sencilla; para este tipo de celebración se agradecería un menaje más cuidado.

Nuestra combinación de menú fue, en primer lugar, los 3 entrantes a compartir compuestos por surtido de jamón y lomo 100% ibérico y queso manchego acompañado de pan tumaca, gamba blanco de Huelva cocida y almejas a la sartén. De plato principal a elegir merluza o entrecot a la plancha.
La comida se maridó con vino blanco de Rueda y vino tinto Ribera del Duero.
De postre un surtido de 2 tartas y helado casero.

A pesar de lo sencillo del menú estaba todo muy rico. Me preocupaba que alguien se quedara con hambre, pero la cantidad fue perfecta, aunque alguno aprovechó la posibilidad de repetir en el plato principal.

Cerramos con cafés, cava y licores. En el apartado del espumoso creo que deberían ofrecer cava brut además de semiseco.

Aunque hubo algún despiste por parte del servicio con las copas al final de la velada, los 2 camareros que nos atendieron fueron amables y muy profesionales. Los tiempos entre platos perfectos.

En definitiva, fue una celebración familiar en la que a pesar de la precipitación en la eleccion, salió todo fenomenal y todos quedamos muy satisfechos con el lugar y la comida, así es que lo recomiendo para este tipo de celebraciones (Como restaurante no lo conozco, por lo que no puedo opinar, aunque tengo alguna referencia positiva)

Posdata: Como era una comida especial olvidé hacer foto de los platos:-(

16/05/2013

JJPerez lo descubrió en mayo de 2013

Sitio agradable, servicio francamente mejorable

Este restaurante, ubicado en un lateral de la A42 (muy cerca de las naves de Airbus), fue el elegido para celebrar un evento familiar.
La zona de aparcamiento no es muy grande, en comparación con el aforo del local, pero por los alrededores (al menos en fin de semana cuando cierran las industrias) se puede aparcar más o menos fácilmente.
Fueron varias las cosas que me gustaron del sitio. Para empezar el jardín, que aunque sea pequeñito daba un respiro para poder hacer una sobremesa al aire libre y a la sombra (al menos en esta época del año). Además, cuando han terminado todos los comensales, sacan algunas mesas y sillas. Otra cosa positiva es que tienen actividades para los nenes. Aquél día había payasos (algo que no sé si es eventual), una carroza tiradas por caballos, ponies, minigolf... algo que también se agradece para poder dar un poco de tranquilidad a los papás.
El salón es un espacio grande, diáfano, dividido por biombos, lo que hace que, cuando se llena, tienda a ser ruidoso.
En cuanto a la comida, luces y sombras. Los ibéricos, los medallones de solomillo (vinieron excesivamente hechos para mi gusto) y el cochinillo estaban francamente buenos (especialmente los primeros). Sin embargo el entrecot y la merluza eran bastante flojos.
Aunque lo que realmente flojeó fué la organización. Los camareros no tenían utensilios para servir adecuadamente, lo que provocaba que los platos se deshiciesen al servirlos, y la distribución de las mesas no dejaba espacio para el paso de los camareros lo que provocó más de una molestia a los comensales.
Lo dicho, agradable pero mejorable.