La barra de pintxos de SAGARDI Cocineros Vascos está en constante evolución y pueden degustarse a cualquier hora del día, cumpliendo así la función de desayuno, aperitivo, com...

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08/08/2016

Nuevo local "vasco" en el barrio de Salamanca.

7-8-2016. Mediodía.

Nueva visita aprovechando que en este mes de Agosto, son pocos los establecimientos abiertos. Poco, muy poco tráfico, y poquísima gente por la calle. Si bien, la ausencia de tráfico puede llegar a suponer un placer, el poder conducir a tus anchas y moverte con libertad por las calles tiene su cosa, pero por otra parte, con la que está cayendo y ver las calles desangeladas y casi sin movimiento de gente, no es muy motivador que digamos.

El local dispone de dos espacios diferenciados: Planta de calle con su barra de pinchos, con bastante buena pinta, y zona de mesas altas para picoteos y Planta superior donde esta ubicado el restaurante.

Buena separación de mesas, de buen tamaño y bien vestidas. Sala con personal joven, atentos a las mesas - hoy es algo mas fácil, a pesar de contar con un espacio enorme, apenas cuatro mesas ocupadas-, explicando bien los platos.

Interesante carta de vinos, con algunas referencias que no se ven fácilmente por estos lares, y con un nivel de precios moderados. No faltan las clásicas referencias de riojas o riberas, pero, según nos cuentan a mi pregunta, el grupo se esta abriendo a otras DO's. Lo cual me parece interesante y digno de mención.

Esta apertura vinícola, nos permite probar un blanco menorquin, Merluzo del 2013, un plurivarietal, compuesto de uvas merlot vinificadas como vino blanco, y complementadas con chardonnay, muscat y malvasia. Es un vino fresco, agradable en boca, propio del verano, que entra muy muy bien. Reconozco que para los entendidos, no es el vino mas idóneo para carnes, de hecho, se recomienda utilizarlo como maridaje para: Pescados, mariscos, carnes blancas y arroces. Pero a mi me gusta romper con la recomendación y comprobar, por mi mismo, si ésta es acertada.

Carta de comercio, clásica de un asador de cocina vasca, carnes, pescados, y algunas sugerencias fuera de carta, aunque de ese mismo estilo de cocina.

- El aperitivo compuesto por las famosas Chistorras, no puede faltar, y ni falta que hace, están muy buenas.

- Piparras fritas, este es un producto que tiene una curiosa similitud con las pipas, es un no parar. Estaban bien, pero no son las mejores que he comido recientemente.

- Ensalada de cinco variedades de tomates con su AOVE y sus guindillas picadas. Tomates pelados, con buen sabor, buen tamaño y que según nos cuentan, incorpora las variedades: Negro carbon, Amarillo, Teta de monja, Teta de cabra (confieso que no conocía la existencia de estas cuatro variedades) y Cherry.

- Txuleton de vaca vieja (no pregunté acerca del tiempo de maduración) acompañado de unos pimientos del piquillo confitados (mi debilidad) y una típica ensalada de lechuga y cebolleta. Carne un poco dura, aunque con buen sabor.

- Tarta de queso con arándanos. Recomendación de la sala. Es un concepto de tarta de queso - casera según ellos-, muy diferente, no es blanda ni blandengue, tiene cuerpo, un color muy amarillo, se aprecia en boca la existencia de un queso con sabor, tiene trozos de arándanos y una capa inferior con una especie como de puré dulce de arándanos. Como decía, diferente, pero agradable, obviamente supone un cierre de comida mas consistente.

Cafés con hielo, para no variar, y a la calle, a seguir disfrutando con "la caló" y las calles vacías.


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4-10-2015. Mediodia.

Primera visita "formal" a la van a seguir bastantes mas.

Ocupa el antiguo local, donde antaño, otros lo intentaron (Astrid y Gaston, Tweed) y que por unas u otras razones, terminaron cerrando.

Buena carta de vinos, amplia y con precios medio altos. De lo mas "razonable" nos hemos inclinado por un blanco riojano, Muga.

En cuanto a la carta de comercio, tipica de un restaurante de cocina vasca, sin alardes ni modernidades, buenas carnes, pescados y su parrilla con carbon de encina.

Por ser primera visita, no nos hemos complicado la vida, hemos ido a lo seguro, vista la carta y teniendo en cuenta que los domingos mediodia estan abiertos, tiempo tendremos de volver a disfrutar, hoy hemos disfrutado y mucho.

Aperitivo con las clasicas chistorras fritas. Buenas como siempre.

Un primero compartido, una morcilla de Orio a la parrilla sobre pimientos. Suculenta.

Un txuleton de vaca vieja, una pieza de 1 kg, que para dos personas es razonable, (tambien habia disponible txuleton de buey, pero con un peso de 2,9 kg, pero aconsejable para tres o cuatro personas).

Muy buena calidad de la carne y del punto de la misma, agradable sabor a parrilla.

Para acompañar la carne, hemos optado por los clasicos pimientos del piquillo (muy buenos) y por una refrescante ensalada de lechuga y cebolleta de Hernani.

Llegados a este punto, solo queda hueco para un postre, el famoso Goshua, producto muy conocido de la reposteria vasca.

Cafes con hielo, sin chupitos ni petit fours.

No es un sitio barato, pero por calidad y por una carta muy explorable, nos veran de nuevo.

02/09/2015

María lo descubrió en agosto de 2015

Nuevo Sagardi donde antes estaba Tweed

Muy conocido por su barra de pintxos, el Grupo Sagardi, que ya cuenta con un restaurante en la Calle Jovellanos de Madrid (11870.com/pro/sagardi-euskal-etxea-madrid), abre ahora uno nuevo en la castellana, donde antes estaba Tweed.