Cocina fusión asiática con toques de la gastronomía peruana, mexicana, mediterránea y de Oriente Medio.En los fogones de Sasha Boom se cuecen platos orientales reinterpretados con mucha técnica e ingredientes de primera calidad –de procedencia nacional en la mayoría de los casos– que son tratados de un modo artesanal.

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09/01/2017

LO NUEVO DE ASIANA Y JAIME RENEDO

Lunes 9 de enero de 2017 apurando los últimos coletazos de las vacaciones navideñas, aprovechamos para conocer el nuevo proyecto de Asiana con Jaime Renedo en la zona de Ponzano, auténtico hervidero de interesantes propuestas culinarias en la capital.

Como era de esperar, el local estaba desangelado, con tres mesas ocupadas incluida la nuestra. La nueva decoración es más acertada que la de su primer inquilino LaKasa de César Martín. Decoración urbana de corte industrial, pero con un toque chic que le aporta calidez. Mesas desnudas como ya es más que habitual en los establecimientos de nuevo cuño.

Personal muy amable explicando cada plato, recomendaciones para tomarlos e interesándose de las sensaciones que nos transmitían los platos.

La cocina de Sasha Boom es fusión asiática con toques internacionales e influencias mediterráneas.

Los platos que tomamos dos personas para compartir fueron los siguientes:

Ceviche Thai de salmón de Alaska con pesto de cilantro y galanga, fire cracker, tamarillo y kunkuat (16,20€). El mejor plato de la comanda, salmón troceado de buen tamaño y pesto con la potencia justa. Según la persona que nos atendió, es “obligatorio” tomarlo con cuchara, nada de palillos, hay que tomar la leche de tigre junto con el resto de los ingredientes. Muuy rico.

Carpaccio de magret de pato, majado de pistacho y argan, quinoa con cuajada marroquí, higos y pomelo encurtido (12,50€). Magret de pato muy bueno, pero ración muy escasa, 4 lonchitas pequeñas, sería necesario añadir 2 lonchas más para que los ingredientes estén equilibrados, buena combinación de la carne con el fruto seco, la cuajada marroquí con quinoa y yogur y el sabor dulce/ácido de la fruta.

Kebab indonesio; lomo de buey, raita y sweet chili (9,95€). Reproduzco los ingredientes de la carta, en definitiva, un rico kebab de carne con brotes y hierbas frescas con salsa agridulce, muy parecido al soulaki griego, lo más interesante es la pasta filo crujiente que envolvía todos los ingredientes. De nuevo ración muy escasa para su precio.

Chupe peruano de cangrejo (14,50€). 4 dumpling de carabinero con una salsa espesa elaborada con la cabeza de los carabineros y cangrejo. También muy bueno, aunque quizás la masa de los dumpling es demasiado gruesa, más fina permitiría dar mayor protagonismo al carabinero. La salsa tiene la potencia justa y no peca de excesivo sabor a marisco.

Acompañamos los 4 platillos con una copa de cerveza Turia tostada (2,90€), una copa de Jumilla Petit Pittacum (3€) y una copa de Ribera del Duero Terrible (3,50€); cuenta total 62,55€, sin postre ni café/infusión.

Propuesta interesante de cocina fusión internacional elaborada, pero definitivamente los platos son caros para su tamaño, creo que esto tendrían que revisarlo ya que hay otras propuestas en Madrid similares con mejor RCP.

Javier B.

Un inciso, el petit pittacum es Berciano, y cobrar 3€ es un exceso de los buenos, la botella cuesta 7€ en tienda.

11 de enero de 2017

gastrolola

Pues tienes razón Javier, nos dijeron Jumilla y nos quedamos tan anchos, es DO El Bierzo y efectivamente el que dices es su precio, con 2 copas amortizan la botella

11 de enero de 2017

26/12/2016

A por su menú degustación!!

Llueve a mares, es domingo, hace un tiempo de perros, la noche del día anterior fue dura y esto no puede ser, vamos a levantar este final de semana con ganas!!!!

Me wasapeo con M.F desde la cama y decimos juntarnos para comer. Le pido que me deje un ratillo para que mi cerebro se ponga un poco en órbita y, al cabo de un par de horas (ya dije que la noche anterior fue dura) le propongo comer el menú degustación de Shasa Boom que además queda por su zona. M.F, que también lo tenía fichado, está encantada con la idea así que allí que nos juntamos los 4.

J.D y R.B se caen fenomenal y M.F y yo, no paramos de darle a la sin hueso. Pedimos el menú degustación por ser vagos, ser una fantástica opción y encima maridado. No se puede pedir más. Comienzan a traernos comida y con cada plato, espasmos gastronómicos. Cada cual mejor. R.B está encantado con la comida y yo feliz como una perdiz de haber acertado :)

- Mejillones Nan Jim
- Thai beef salad
- Ceviche de salmón de Alaska con pesto de cilantro y galanga
- Satay balinés
- Bao de chipirón de anzuelo - spicy mayo
- Momo de cerdo ibérico
- Curry
- Postre casero
- Agua y dos copas de vino cada uno.

Hermanos de los otros locales Asiana Next Door y Pink Monkey. Para ir sin dudarlo ....

Resultado de la quedad: PRUEBA SUPERADA!!!

Por si fueran de interés, los siguientes datos:
- Noviembre 2016
- Comida domingo
- 4 personas
- 37 euros persona con menú degustación que acaba en 40 euros por copas de vino adicionales y cafés.

Alexo

Me has convencido. Ya le tenia ganas y me voy a dar el capricho en breve.

30 de marzo de 2017

Helen Holms

Ya me contarás!! A mí me gustó un montón!

31 de marzo de 2017

13/02/2017

Explosión de sabor

De los creadores de Pink Monkey (el espectacular local de François Poplawsky y el chef Jaime Renedo, los genios detrás de los que fueron dos de los asiáticos más top de Madrid: Asiana y su versión ‘pret a porter’, Asiana Nextdoor) llega ahora Sasha Boom: un precioso local al final de la calle Ponzano (en el antiguo local del mítico Lakasa) en el que la fusión sigue siendo la estrella de la carta (apostando, eso sí, por el mestizaje entre Asia, América y el Mediterráneo).

Como en Pink Monkey, Jaime Renedo parte de propuestas del sudeste asiático y América Latina, pero no se queda ahí. La carta de Sasha Boom vuela al Líbano o Grecia para incluir más sabores, texturas e ingredientes insospechados, jugar con contrastes, cítricos, picantes, especias… Un soplo de aire fresco que se agradece, y mucho, en Madrid (donde la gastronomía asiática ya empieza a ser una vieja conocida).

Eso sí, los fans de Pink Monkey podéis estar tranquilos: algunos de sus hits también están en la carta de Sasha Boom (como sus deliciosos dumplings de carabinero, el original kimuchi de zamburiñas sobre lima o el absolutamente orgásmico satay balinés de pollo con coco, lima y chile). De hecho, los guiños a Pink Monkey son constantes (la estructura de la carta también es la misma), pero no te confundas, estos dos hermanos pueden parecerse, pero cada uno tiene su identidad. Como novedades en Sasha encontrarás, por ejemplo, platos tan tentadores como el tiradito nórdico, la pizza libanesa o el bao de chirrión de anzuelo.

Otro puntazo de Sasha Boom (que también comparte con su hermano Pink Monkey) es la carta de coctelería de Igor Lameiras (ganador del mejor menú de coctelería en Fibar 2015 por La Terraza del Room Mate Oscar) y Alexis Cárdenas. Si creías que ya lo habías visto todo en cócteles, piénsalo otra vez, porque lo que hacen estos chicos es para quitarse el sombrero: nosotros probamos dos que estaban espectaculares, el Banzai (con tequila, albahaca, chile thai, y ginger beer), y el Jurassic (servido en un recipiente con forma de huevo gigante, con vodka, majado de jengibre, sandía y pepino, maíz dulce y espuma de maracuyá con leche de coco).

Tenéis más información, detalles y fotos de los platos que pedimos en nuestro blog:

eatandlovemadrid.es/sasha-boom

Buen provecho e Eat & Love!

31/10/2016

Mucho disfrute!

Muy buen ambiente, cócteles entran como el agua, buena música con DJ los fines de semana, servicio amable y atento y platos muy disfrutones. Muy recomendable!

- MEJILLONES NAM JIM Y ZAMBURIÑAS CON LIMA: Bocados perfectos para que las papilas empiecen a dar palmas para recibir todo lo que venga después.

- BAO DE CANGREJO DE CAPARAZÓN BLANDO: El mejor cangrejo de caparazón blando que he comido nunca. El mejor bao que he comido nunca. Bao casero, sabores intensos, perfección!

- SASHIMI DE VIEIRAS
Nam prik de camarones, pepino, gambón, gazpacho de chiles, melón y lemongrass. Sin palabras!

- PRESA IBÉRICA LACADA
Un plato delicioso como broche final. Muchas ganas de volver para repetir algunos platos y probar otros con los que me quedé con ganas.

- MANGO MOCHI: Mochi casero de mango, tamarindo y chile con sorbete de coco y lima, mango lassi, bizcocho de té y yogur.

12/02/2018

A ver cuando empiezan a abrir asturianos otra vez...

Comida febrero-2018

Estoy tachando sitios pendientes y le tocaba a éste. Tras pelearme con el resto de los comensales (querían ir a un italiano a tomar una pizza), acabe convenciéndoles a ir a uno “raro”.

Creo que todo el sitio es del concepto “on fashion”: Sitio mono a media luz, grandes ventanales, camareros jóvenes y comida fusión peruana-thai-de-por-ahí-fuera que es como el tractor amarillo (“es lo que se lleva ahora”). En conjunto podría ser aceptable, pero… todo se queda al final en sitio mediocre, donde sacar la mayor rentabilidad posible, sin ningun tipo de “pasión”.

Estos son los detalles que lo matan:
Mesas sin mantel y no te cambian los cubiertos: Si cambias platos, cambia cubiertos tambien, sobre todo porque tengo que dejarlos sobre la mesa, que no tiene mantel, por cierto.
Camareros: No estuvo mal, pero son de un escalon por debajo de lo que estoy pagando (no preguntan que vino quieres, sin empatía, te dan los platos desde lejos, etc.)
Comida: Pedimos el menú, con el siguiente resultado:
• Mejillon (1 por cabeza): Ni fu ni fa
• Vieira: Comerte una vieira con salsa y exprimir media lima en la boca todo a la vez se antoja un poco difícil.
• Cebiche: Por fin algo normal. Aunque le faltaba el maíz..
• Bao de panceta: Descubri que era panceta al final
• Gyoza de pato: Descubri que era pato al final
• Satay de pollo: Ni me acuerdo
• Curry carrillera: Lo mas decente de la comida con diferencia
• Helado de hierbabuena con xxxxx de chocolate, con una forma y textura bastante escatológica.

Vino: En el sorteo del dia fuimos agraciados con un vino crianza de rioja. Bastante regulero.

Precio: A 39 lereles por cabeza. No es caro pero depende con lo que lo compares: si es con el chino de mi barrio, los platos estaban muy bueno, pero si os vais a El Flaco (son 10 € mas eso si) no tiene nada que ver. O los baos y el cebiche de la chisperia o latasia que me vengan a la mente ahora mismo.

Mira que no me gusta dar la razon, pero al final nos van a hacer volver a lo tradicional. Y desde cierto punto de vista, con mucho gusto

01/02/2017

Insuficiente para hacer sombra a Sudestada

En el antiguo local donde estaba Lakasa, el grupo Asiana ha abierto su segundo restaurante tras Pink Monkey.

Local chulo, molon, maderita...ahi la verdad es que son buenos.

Hace años fui a Asiana y ahi empezo un idilio con la comida asiatica que cada vez va a mas, y espero que nunca acabe, por lo tanto las expectativas que tenia eran muy altas, y la verdad es que se cumplieron muy a medias.

Alla vamos...

1. Bao de Soft Shell Crab - Bao rico, quizas algo pequeño lo que es la masa pero el interior, muy correcto.
2. Dumpling de Carabinero - El mejor plato que tienen en la carta, dumplings perfectamente hechos y acompañados de una espuma de curry rojo de sus cabezas, que no tiene desperdicio.
3. Curry verde Thai - He aqui donde queria medir a Sasha Boom y mas cuando su rival directo por zona y comida, resulta que borda los currys. El titulo de la opinion creo que dice el resultado, muy insuficiente.

Como sitio nuevo, para probar, por cambiar, no esta mal.

15/11/2016

Cocina fusión. Mezcla de sabores. un 10!

Sasha Boom es el segundo proyecto del chef Jaime Renedo después del tremendo éxito de Pink Monkey. Como dice su eslogan "same same, but different" siguen una misma línea pero con platos nuevos y sabores de otras partes del mundo. Además dan un paso adelante en cuanto a local, más grande, espacioso y con una terraza privilegiada pegada a un parque apartada de la calle.

La cocina fusión tiene muchos platos asiáticos y mezcla de sabores y platos de muchas culturas. Es una comida que te sorprende por eso, la mezcla de sabores y lo exótico

Puedes ver el reportaje entero en el blog gastronómico Comiéndose Madrid:

comiendosemadrid.blogspot.com.es/2016/11/sasha-boom.html

Que aproveche!

29/07/2016

Un tanto desigual. Platos buenos y otros normalitos. Valoración provisional hasta proxima visita.

28-7-2016. Mediodía.

Primera visita a este nueva propuesta del grupo Asiana, ubicado en el espacio donde un muy conocido y jaleado restaurante comenzó a labrar su justa fama, Lakasa.

Lo primero que sorprende, es el resultado de la reforma efectuada, sencilla y simple, pero muy efectiva. Se han aclarado las paredes y suelos; se han sustituido las lamas de las persianas, por otras transparentes; se ha eliminado el muro que aislaba el comedor de la izquierda, con lo que ahora hay un espacio con aspecto mas amplio y diáfano. Con esos cambios menores se ha conseguido una mayor luminosidad, lo cual redunda en una sensación, en mi opinión, mas agradable. Nos ha gustado el local, y bastante.

Servicio de sala, atenta, agradable, aunque quizás por la falta de rodaje, un tanto precipitada, a veces las ganas y el interés por agradar, aunque es de agradecer precisamente por ser un hecho no muy extendido, requiere un poco mas de serenidad.

Carta de vinos, básica y sin novedades dignas de mención, sin embargo, dado que hoy había que conducir y, por ende, tocaba cerveza, confieso que no le he prestado demasiada atención.

En lo que respecta a la carta, teniendo en cuenta que uno aun guarda recuerdos, en la memoria y en los archivos, de la carta de Asiana, llama la atención la reducción de la oferta, es mas corta, mantiene algunos clásicos sin cambios, a otros les ha dado una vuelta - a mi juicio no siempre exitosa -, y algunas propuestas nuevas.

Comenzamos, a modo de aperitivo, con unos wanton fritos acompañados de una mahonesa picantita, bastante agradable.

- Mejillones Nam Jim y Kimuchi de zamburiñas y lima, dos de las propuestas que mas nos gustaban en el pasado, y que ahora se disfrutan con igual alegría.

- Dumpling de carabineros con curry rojo. Ya no existen las versiones de gambón o panceta que tanta alegrías depararon a la afición, en su lugar se ofrece esta versión, que promete y mucho. Está muy bueno.

- Baos de cerdo con majado vietnamita y de chipirones de anzuelo. Su aportación a la moda de los Baos, tan imperante en muchas mesas. No están mal, se dejan comer pero no son los mejores degustados.

- Carrillera con curry verde thai, acompañado con arroz de jazmín, para aligerar el picor del plato. Nada que ver con su antigua versión, aquella acompañada de curry rojo. A pesar de estar cocinada durante 6 horas, la carne no está suficiente blanda y, en mi opinión, el curry verde no es el mejor acompañamiento.

- Pulpo al fuego vivo, con ají panca, crema de huacatay, ali oli de aceituna kalamata, sobre patata majada. Plato muy contundente, destacaría la textura del pulpo, durito, y la intensidad de sabor de la aceituna en el ali oli, el resto no es destacable.

- Mochi casero de mango, tamarindo y chile, acompañado con sorbete de coco y lima, mango lassi y bizcocho de te y yogurt. Después del bajón de los platos anteriores, este postre, por la combinación de sabores y su efecto refrescante, hace que remonte la experiencia. Esta muy bueno.

Cafés con hielo, e invitación a chupitos cierran la visita.

La sensación general no se puede calificar de mala, a pesar de no ser homogénea, se puede volver y volveremos, la carta no es amplia, pero quedan platos por explorar.

Mims

Me encantan las fotos que haces @Gath (lo que no me gusta es verlas a estas horas)

29 de julio de 2016

Gath

Muchas gracias @mims. A lo mejor sera bueno establecer un " horario de visitas " para las fotos.

29 de julio de 2016

09/08/2016

Menú degustación sin dudarlo

La nueva apertura de los dueños de Asiana y Pink Monkey, en el antiguo local de Lakasa de Cesar Martín. Lo han dejado bien, con mesas amplias y bien separadas, pero lo que más me gustó es lo de mantener siempre un foco enfocando al medio de las mesas para que las fotos queden bien, hoy en día lo incluiría como un básico en la reforma de un local para convertirlo restaurante.

Comida, me volví a reconciliar con ella, y empiezo a pensar que es cuestión de lo que pidas, porque en Pink Monkey no acerté con lo que escogí (pedí casi todo picante), así que aquí indudablemente el menú de 7 platos de 37 € si vas a comer o tienes solo hora y media como me pasó a mi, y de 14 platos si quieres cenar, hacer sobremesa o tomártelo con calma. Y si tienes hambre, que con el de 7 platos salimos bien.

- MEJILLONES nam jim, EL MÁS SORPRENDENTE en cuestión de texturas y contrastes de frío ( el mejillón) y picante (la salsa)

- BAO de chipiron de anzuelo, BIEN, chipirón rebozado, ni muy blando ni muy grasiento, con una salsa y el bao, dentro de las raciones de entrantes, de los más grandes

- CEVICHE thai de salmón de Alaska, LO MEJOR, para los que nos encanta el salmón, también es verdad que hasta ahora no lo había probado en ceviche pero me encantó, suave, nada picante.

- CURRY verde thai, LO MÁS PICANTE del menú, lo ponen acompañado de arroz y yo pediría pan incluso (es un pan especial como un pan de pita un poco más tierno y aceitoso) Las carrilleras perfectas, se deshacen, pero le quitaría un poco de picante para no matar tanto el sabor

- MOMO de cerdo ibérico, EL MÁS FLOJO, las brochetas de cerdo estaban bien, pero la salsa con coco no me convenció, cuestión de gustos...

- SATAY balinés de pollo, BUENO, este no picaba tanto como las carrilleras y la combinación de ingredientes y salsa estaba muy lograda.

Me perdí los postres porque iba corriendo, pero me quedé con ganas de probar los DUMPLINGS que eso si me había gustado en Pink Monkey y la pizzeta libanesa que tenía una pinta curiosa.

Vinos sigue sin ser su fuerte, pocas denominaciones de origen, el verdejo que ponen con el menú no está mal, pero estaría bien poder escoger entre más variedad.

09/08/2016

Buen menú degustación a un precio muy razonable

Me gusta la decoración, entre lo oscuro de un garito de Laos y la pulcritud de un japo.

Comida asiática. Dos tipos de menús degustación, de 37 y 65€. Sólo hay un problema, entran 2 copas de vino por menú, así que allá fuimos 4 valientes y pedimos, como Dios manda, botella aparte ;-)
Algún plato realmente sorprendente, rico el ceviche tai de salmón de Alaska, el kebap indonesio, Mejillones nam jim, cilantro y galanga, Satay balinés, Bao de chipirón de anzuelo-spicy mayo, quizá lo peor el momo de cerdo ibérico, estaba normal.

Tiene terraza también.

El servicio normal en tiempos, algo despistado en descripción de platos.

06/08/2016

Hay un tailandes justo al lado que a lo mejor...

Evidentemente el cenar con amigos quita todas las penas, incluidas las provocadas por el propio restaurante.

Ayer saltándonos la apertura de los juegos de Rio, quedamos a cenar con unos buenos amigos que eligieron este Sasha Boom de reciente apertura por parte de la misma gente que Asiana.

El restaurante está emplazado en el mismo lugar que ocupó Lakasa. Desde mi punto de vista el decorador ha hecho un buen trabajo en un local nada fácil. Al contrario del restaurante vasco, aquí las mesas están más separadas y la luz es mucho más agradable.

Al lio.

El servicio fue una desgracia, no por falta de amabilidad, que no, sino porque si ahorramos en contratar camareros profesionales (ósea que sepan hacer su trabajo) acabas con muchos clientes como el menda que no volverán.

Nos vinieron dos veces a traer las cartas, dos veces a preguntar que queríamos beber cuando ya estaba pedido. La persona que abrió el vino parecía que era su primera botella. Como se veía venir rompió el corcho. Desapareció y volvió con la botella abierta (lo normal es que traigas otra y la medio abrir, una vez colado la uses para vino por copas, lo normal). Si no la paramos hecha el vino en las copas usadas con el vino que nuestros acompañantes habían tomado mientras esperaban (y que aún tenían medio dedo). Sirvió el vino hasta media copa metiendo el cuello en la copa. Se olvidó de traer el agua, hubo que reclamarla. Cuando cambiaba platos por un lado dejaba los palillos en la pesa (palillos de usar y tirar) y no en la pieza de porcelana colocada al lado de los cubiertos para tal fin. En la segunda botella de vino (vino distinto) cambió correctamente las copas pero estuvo a esto de volver a romper el corcho, básicamente ni miró lo que hacía. Bueno, pues eso no fue lo peor.

Entre plato y plato tardaron 15 minutos, de reloj. Desde que pedimos hasta que llegó el primero nos pimplamos (éramos cuatro) una botella de vino y tuvimos que pedir unos panchitos o algo para engañar al hambre y evitar que el vino se nos subiese. El encargado nos comentó noseque rollo sobre la cocina, nuestra mesa y el becerro de oro, el caso es que en olvidaron un plato (pedimos dos y solo trajeron uno) y ante nuestras reclamaciones llegó en tres minutos – ósea que los 15 minutos no es un tema de elaboración imposible, es un tema de desorganizaçao.

¿La comida?, en la mesa no disgustó, pero no volvió loco. A mi me pareció de un vulgar subido, mucho postureo pero poco resultado.

Como digo después de 15 minutos de panchitos (no eran panchitos, es una forma de hablar) y vino llegaron una suerte de rollitos vietnamitas. Presentación curiosa pero poco fáciles de llegar a ellos para ser comidos. Una vez cogidos (con cuidado) resultaron grasientos y blandos. Yo les pondría un 3 sobre 10. Muy, pero muy omitibles.

15 minutos después llegaron los Dumpling de Carabinero. Pedimos dos raciones de 2 cada uno y llegaron en una única cazuela (llegaron cuatro). A la gente le gustó la salsa que los cubría, a mi también, pero no me pareció para echar cohetes. Los dumplings tenían desde mi punto de vista demasiada hosca la masa, demasiado espesa y pesada. Yo diría que aquí tendríamos un 6,5 sobre 10.

Otros 15 minutos después y tras unas palabras con el encargado, llegó el Crab & Pork del que solo nos trajeron uno y cuando reclamamos en dos minutos llegó el segundo (buen a lo mejor cinco), lo cachondo del tema es que si en el primero venían tres medios cangrejos, en el segundo solo dos. Tremenda desorganización. 6/10.

Sin tener que esperar los 15 de rigor llegó el curry verde. Le pasaba lo mismo que a los libros de Sánchez Dragó, totalmente omitibles, de verdad hay que haber comido muy poco oriental para decir algo bueno del plato. 3/10.

134 euros sin postre, dos de vino.

Servilletas de tela, sin mantel.

PD: Sobre el tema de los camareros. Si un restaurante no quiere gastarse pasta en contratar profesionales con experiencia, lo que deberían hacer es por lo menos estar pendientes de lo que hacen para de puertas para adentro corregirles y que no se repitan. Todo el mundo tiene que empezar, pero en esos inicio tienes que tener a un mentor que te corrija. Como dijo mi buen amigo Avelino ser camarero es un trabajo muy jodido y nada fácil.

30/10/2016

Fusión diferente, divertida y rica en un ambiente muy molón.

Octubre 2016

06/12/2016

Estupendo.

Fuimos un grupo de amigos. Pedimos varios platos de la carta. Todo muy rico, un poco picante, pero buenísimo. Atención de diez, amables, rápidos y serviciales. El local es amplio, con mucha luz (fuimos a mediodía). Tienen tronas para niños pequeños. Buena coctelería.
Precio, 43 euros por persona.
Repetiré y lo recomendaré.

13/04/2017

Fusión divertida

Me esperaba un sitio de moda con precios injustificables, y sali bastante contenta. La comida me gustó mucho (ensalada de buey si no recuerdo mal y kebab), me sorprendieron los sabores y si le sumas la compañía de Paquirri, Ricanelas y Sras pues ya tienes el planazo montado.

11/05/2017

BESTIAL

ÉL y su hermano Pink Monkey son las apuestas del chef Jaime Renedo después de cerrar asiana y la verdad es que te sigue transportando tanto el uno como el otro.
Buen ambiente, carta corto pero todo apetecible y apetece ir y volver a ir para probar toda la carta. UN 10!