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12/09/2016

Asturiano de menu

Menú heavy con opción ultra heavy con fabada y cachopo.

El cachopo como plato fuera de menú es importante.

19/05/2010

juanjux lo descubrió en junio de 2007

Rico y barato

Es un Asturiano de los de "toda la vida", con su maniquí vestido de minero en la puerta, sus camareros cincuentones y simpáticos y su ambiente casi cutrillo. Lo frecuento bastante porque es donde "repostamos" cuando vamos de compras por Fuencarral.

La comida es muy buena, que yo haya probado: la fabada (tremenda), las patatas con cabrales (impresionantes), los cachopines (para chuparse los dedos), la fritura de chorizo y morcillas (auténtica) y alguna cosa más que no recuerdo.
Tienen una carta bastante decente en cuanto a variedad.

Además, al contrario de lo que suele pasar los restaurantes españoles de perfil bajo-medio, tiene buenos postres caseros. Por supuesto no falta la sidra natural con su escanciador.

26/12/2008

Bien para raciones

Al final me decidí a proballo.
Gracioso el muñecote vestido de minero a la entrada.
Raciones estupendas, como el lacón, el chorizo, o los "caracoles cabreaos": a diferencia de sus primos franceses, los cabreaos deben estarlo de veras, ya que están muy enteritos, con antenitas y todo. Unos caracoles a la Bourguignonne son más discretos y no tan viscosillos. Esta etapa fue regada con sidrina natural, cuya botella tenía un escanciador a pilas incorporado. Muy sorprendente pero eficaz el invento. Y sin salpicar al venerable ni manchar el suelo del local.
Sin embargo, las fabes dejaron que desear. El caldo asturiano resultó ser una mala copia de un presunto caldo gallego y las fabes con almejes tenían pocas almejes y poco sabor.
Decididamente, bien para pinchar y picotear si bien no creo que vuelva. Pena morena!