Sin Clon Ni Son

Ubicada en una antigua mercería de la plaza del Dos de Mayo, esta tienda de autor ofrece complementos de moda de jóvenes diseñadores basados en la creatividad y la contemporaneidad.

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12/07/2012

Nuevo Vintage en Madrid

Sin Clon Ni Son se encuentra en la Plaza Dos de Mayo 10, donde atrae a muchos clientes con dos escaparates llenos de ropa y accesorios interesantes. Se puede vestir de arriba abajo y también hacer su traje especial con joyas, bolsos y sombreros. Describir lo que su estilo es, no es muy difícil. Yo lo llamo New Vintage, que es algo que muchas marcas hacen ahora. La ropa parece de los años 40, 50 o del 60, ​​pero son moderno y nuevos. La ropa no tiene la misma autenticidad que la ropa vintage, pero no es usada y no tiene manchas, agujeros o esta lavado muchas veces.
madrilicious.com/sin-clon-ni-son-nuevo-vintage-en-malasana/?lang=es

06/01/2012

Comercio Conceptual: la liturgia dandy.

Quien entre en Sin Clon Ni Son con el propósito de comprar, de llevarse una bolsa con algo de ropa, puede salir de allí decepcionado, con una sensación de íntimo vacío --casi de rechazo-- difícil de describir. Este espacio tiene por función desenmascarar a quienes creen que pueden ir a un comercio con la aviesa intención de intercambiar dinero por bienes o servicios. Estos burdos impostores verán frustradas allí, en la más deliciosa de las esquinas de la Plaza del Dos de Mayo, todas sus pulsiones mercantiles, así como expuestas públicamente las cualidades primitivas de su alma materialista.
Quien no esté dispuesto a anteponer la liturgia a la Cosa, el rito al sacramento, el Espíritu a la carne, no tendrán lugar en esta Nunciatura Apostólica de la Moda como Concepto que es Sin Clon Ni Son. Y es que lo que allí se dispensa --y la sustitución eufemística de los verbos no es aquí simple detalle estilístico-- no son productos, sino sensaciones, cosmovisiones, formas-de-estar-en-el-mundo. Todo allí, y muy especialmente la ropa, es una mera excusa para construir un "lugar" esto es, un espacio denso, negador del tránsito, en el que los apetitos efímeros han de disolverse en una poderosa necesidad de pertenencia.
Si hubiéramos de referirnos de pasada a las bicocas que se exponen en esta antigua mercería, diría --como sin duda le gustaría a Gerardo, el simpático individuo que la regenta, tótem del "slow-buying" o del "after-party-talk-sale" -- que se trata de "perlas para un outfit dandy": lazos de estampados incómodos, chaquetas con forros carnavalescos, pantalones para dar un paseo por las playas de Ischia al atardecer, blazers de gondolero priápico... Delicias todas ellas que nunca podrás tener pero que modificarán de manera definitiva tu modo de ser una vez se posen en la palma de tu mano o reposen en el fondo de tus pupilas.
Cuenta Sin Clon Ni Son, además, con un blog en el que diariamente se nos suministran instantáneas en las que se documentan los avatares de esta aventura comercial outsider. Pero, ¡cuidado! Muchas de ellas pertenecen a incautos visitantes que fueron invitados a bajar al sotanillo para sopesar telas y texturas y luego se convirtieron en inopinados iconos de un modo de vida. En la mayor parte de los casos, sin embargo, es el propio Gerardo el que sirve de percha a la ilusión y nos ofrece, con su sonrisa atlántica y sus pies de foto traducidos a un inglés falsamente primitivo, la Idea a la que ha entregado su vida.
Al imbécil complaciente podría, por tanto, parecerle que Sin Clon Ni Son es uno de los ejercicios más descacharrantes de singularidad comercial, uno de los ensayos más desaforados de descalabro económico. Y probablemente sea así. Pero quien después de haber entrado allí no sea capaz de poner en suspenso las leyes de la sostenibilidad financiera, quien no se vea capaz de imaginar lo Bello como parte de sí, es que ha perdido su espíritu quizá ya para siempre. Y es que eso es para lo que Sin Clon Ni Son ha nacido: para ayudarnos a ver si aún tenemos alma, no para surtir nuestros armarios con la materialidad de otra pérdida.
¿Por qué otra razón si no, cuando la luz de la tarde baña con su violencia primaveral las calles de la vieja Malasaña, cegando el candor de la piedra, aquietando la humareda del afán, se mantienen encendidos los faroles que alumbran el escaparate de esta tienda, a pesar de su inútil labor? ¿No era Bataille el que hablaba del gasto sin objeto como fundamento de cierta redención sacrificial?
¡Ánimo Gerardo!

NapoleonChagnon

Una reseña 100% lomanista. A ver si me paso a ver las lámparas y los sombreros. Si entre Gerardo y tú conseguís poner de moda las pajaritas ya no sé qué creer.

2 de junio de 2011

06/10/2010

mATOSINHO pETERSON lo descubrió en octubre de 2010

Las tiendas de ropita chula saltan de la parte noble de Malasaña

Como ellos mismos se definen... tienda de autor: MODA + CREACIÓN
Recientemente inaugurada en la plaza del dos de Mayo en el local de la antigua Lencería Aurora (de la que aún permanece su cartel y parte del mobiliario originario) Es una tienda estupenda, con una reforma excepcional que ha sabido sacar el maximo "glamour!!!" a la antigua mercería. Todo con una presencia muy buena, es una tienda que va a dar... ¡Y no se ha ido a la parte noble de Malasaña como han hecho la mayoria de tiendas de moda modernilla, sino que ha conseguido cruzar la Plaza: hace esquina con la calle Dos de Mayo!
Promete, interesa!

19/01/2013

Me encanta esta tienda! Difícil no encontrar algo que comprar o regalar. Buen diseño, buena calidad y amplio rango de precios. El dueño es encantador.

17/11/2010

Pequeña por fuera, grande por dentro. La antigua Lencería Aurora, ahora Sin clon ni son, es ya un imprescindible a la hora de adquirir complementos.
Piezas más que interesantes que vienen de fuera, algunas delicias propias, cosas para abrigarse, para calzarse, pequeñas joyas, bolsos, pajaritas,...
Diseño tranquilo, sin estridencias, detalles cuidados, tejidos impecables,...

Déjate recomendar por su dueño...

Un must!