De Javier Bonet, dueño de Sala de Despiece, es este restaurante. Antes era Muta, después se convirtió en lo que hoy es Smoking Club: un espacio gastronómico especializado en carnes ahumadas preparadas en un horno especial durante muchas horas (12 horas aprox). Una experiencia que no debes perderte.

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pandachorizo + seguir 61 sitios, 5 seguidores

13/02/2018

buen pulled pork

Pues eso, local pequeño de ritmo alto, creo que no admiten reservas y la filosofía es come y vete, rotación a la máxima potencia, a pesar de eso el personal es amable te tratan bien pero simplemente no es el sitio para comer tranquilamente y quedarte de sobremesa.
Probé sólo el pulled pork que estaba rico, con un pan tipo medianoche de miga dulce y pepinillos y encurtidos. La ración era generosa, por 10 € te da para 2-4 mini bocatas dependiendo de lo que los cargues de relleno. En principio vienen 2 bollos pero pedimos 2 más y nos los trajeron sin coste adicional. La carne sabrosa, y muy tierna.
Volveré seguro a probar más cosas, buena opción low-cost por una zona plagada de garitos "gastro-cool" donde te clavan por tapas mediocres y te tienes que pegar por medio metro cuadrado con gente que sólo está ahí para tomar copas.

22/06/2016

Venden humo, y esta bueno.

Visita Junio 2016: Pues me ha vuelto a gustar bastante y buenísima RCP.
____
Local puesto con 2 de pipas, servicio cercano y agradable que te hace sentir bien, la cocina esta basada en cocciones a baja temperatura que posteriormente se pasan por brasa y se ahúman, pedimos todo a compartir:

- Buñuelos de maíz, ricos, o al menos originales.
- Cebolla con bearnesa, rica aunque algo dulce para mi gusto.
- Repollo con una crema ligera, cojonudo de bueno, original, sabroso y ligero.
- Lengua de vaca, jugosa y rica,
- Una ternera también hecha a baja, rica pero un poco más normalita.
- Crema de patatas con huevo y trufa, que al mezclarlo quedaba como una especie de parmentier, no nos gusto.
- Costilla de ternera que se deshacía de tierna y que estaba rica.

De postre una piña asada que estaba de llorar y una torrija con bollitos de pan de leche que estaba rica, con una botella de vino para 5 salimos a unos 20 por persona, RCP de flipar, algunas cosas buenas y otras memorables, hay restaurantes que pruebas y al poco olvidas, no por malos sino por no aportar nada, Smoking club no es de esos, volveremos.

08/01/2016

spider72 lo descubrió en septiembre de 2014

Muta-Smoking Room. Ruidoso, estrecho, incómodo pero con cocina resultona, barata y muy divertida

07-1-2016 - 4 stars como 4 soles. Olé.

Nota antes de los dolores:

Estoy perplejo. Yo pensaba que MUTA estaba finiquitado y que este Smoking Room era ya un local definitivo. Pues no señor. O sí, vaya usted a saber. El caso es que cuando uno entra en este Smoking Room nada de lo que ve parece muy efímero (aún me acuerdo de lo cutrera que era la ambientación Brasileña en el primer Muta o en el Muta-Norte, apenas unos posters y tira millas) pero leo por ahí y me apunta @victor roces que él cree que esto sigue siendo Muta y que en unos meses cambiará como el resto de sus anteriores versiones. Y oye, que éste nunca da "puntadas sin hilo" que diría mi madre (cosa que nunca ha dicho, ahora que lo pienso, pero que queda chulo el comentario. De hecho dudo si alguna madre ha dicho alguna vez tal cosa).

En fin, siguiendo el sistema inventado por @Jose Luis Gracia para The Table, lo pongo en el hilo de Muta. Dejo al consejo de sabios del 11870 decidir si Muta es Smoking o viceversa.

Fin de la nota antes de los dolores. Al ataquer.

Smoking Room es el nuevo trasunto de Muta, en Ponzano 10, pegadito a Lambuzo y La Contraseña. Como un Duchamp travestido de Rrose Selavy, uno ya no sabe cual de los dos es el real y cual el efímero.

Local pequeño, da para lo que da, apenas unas mesas altas y un par de bancos corridos, ambientado como un bareto clandestino del Chicago de los años 20: cortinillas de cuentas, poca luz, trofeos de caza (esto no lo veo yo en mis fantasías de Elliot Ness, pero oye que no le queda nada mal esas cabezas de bisonte que hay en las paredes).

Estrechito, no demasiado cómodo y con más ruido que una Termomix picando hielo.

Pues a pesar de todo lo anterior y como diría El Fary: "Parabirubá yo no sé que tienes que cada día me gustas má", porque allí todos los comensales estaban disfrutando de una cenilla ligera y sin pretensiones con risas y muchísimo buen rollo.

Como dice el cartel en el exterior del local: vendemos humo. Y probablemente tienen razón, lo que no quiere decir que sea mala cosa (que se lo digan a Jeff Koons). El portero, un tío negro encantador con toque de sombrero gansteril ya te da idea de que va la película.

Aquí no se reserva (a mi esto me limita, pero tengo que admitir que el local perdería cierta gracia) así que él entra, mira y si hay hueco te da acceso. Y si no lo hay, casi que también porque nos avisa que el único hueco que queda para 4 es un "poco estrecho".

No es que sea estrecho. Es peor.

He visto maillots de ballet con más espacio más allá de Orión. Aún así tiramos para adentro. Smoking Room nos ha conquistado y de repente estamos de muy buen humor.

Dentro, nos llevan los abrigos al ropero, no hay sitio material para tenerlos (el "ropero" es ponerlos en un bollullo al fondo del local). El ruido es alucinante, pero no sé porqué todos estamos muy contentos. Nos metemos con palanqueta en el banco corrido que nos ha tocado. Los otros cuatro comensales se apretujan para dejarnos espacio vital. Y de nuevo me sorprende ver que les hace hasta gracia.

Coño es que a mi también. ¿Qué tipo de humo ponen aquí?. Ahora entiendo a la Oruga de Alicia.

NUESTRA OPCIÓN:

Carta muy escueta, apenas un puñado de entrantes y otros cinco lobitos de principales, todo pensando para compartir. No hay carta, hay que leer un pizarrón en la pared y según dónde te toque no es fácil. Comida rolllo criollo con toques "yuesei" y con bastantes platos de casquería (qué sorpresa).

NUESTRA OPCIÓN:

PATATA TRUFADA. Una patata servida con queso fundido y un toque de trufa rayada. No es la locura, pero funciona muy bien como entrante. Bien.

MANITAS Y MORRO. Ligero pinchazo aquí, sin estar malo. Un brioche relleno que me recordó a una versión bollera (oh my god) de un Bao. El relleno es escaso y sólo te sabe a bollo de patio de colegio (eso sí, muy bueno el brioche). Regu para cenar.

COSTILLA. Un costillar pequeño ahumado muy apañado servido con una salsa picante que le da el toque necesario para no ser demasiado seco. Correcta cantidad para 2 personas sin ser enorme. Divertido y agradable "en boca" que dirían los cursis. Muy bien.

PULLEDPORK.- Carne desmechada de cerdo también servida con brioche (aquí hay un poco de abuso bollerístico). De nuevo un plato divertido, casi para comer con las manos y que funciona, aunque ya estábamos llenos. Bien.

Con dos postres normaleras y dos botellas de vino (ligero pinchazo aquí que la carta de vino es escueta pero además no había la mitad de los tintos) DZ salimos a 30 eur/persona. Uno de los platos sobró claramente, así que creo que se puede comer por una cifra que empiece por 2.

DETALLES QUE NO SE VEN PERO ESTÁN:

Servicio ágil y tiempos correctos. Este es un sitio rápido pero aún así no te sientes atosigado.

Poco a poco vas elevando la voz y acabas gritando como un loco. Es lo que tiene la acústica de batería de deff lepard.

CONCLUSIÓN: Aunque he comido mejor en muchos sitios, no en tantos lo he hecho por ese dinero. Todo estuvo a un nivel más que razonable dentro de lo que Smoking Room es, una oferta de racioneo divertida y sin pretensiones. Vienes, comes, te ríes y eso sí, mejor con un par de amigos. Este sitio invita al charleo y al jarreo.

Si traes a tu futura suegra o al director de tu tesis, no funcionará. Si eres de esas parejas de "nos miramos y no hablamos", tampoco. Pero si por ejemplo estás deprimido porque te compraste un patinete eléctrico y en vez de un visionario has terminado por ser un ridículo, no te cortes, coge a un par de colegas (más no que no caben) y vente pal Smoking.

Venid.

17-02-2015 - 2 Stars - Rompedor y original, correcto street-food por los pelos. Sistema incómodo. R2-D2 te da la comida y te hará esperar.

Probamos por fin este Muta 2.0, ahora denominado Mutanorte, que engloba cocinas de Navarra, Galicia, Asturias y un pelín de País Vasco (esto según rezan los posters que hay en las paredes, no por otra cosa).

No me extenderé mucho, que poco hay que decir.

Sin ser una mala cocina, en este caso el local anula lo poco o mucho que pueda haber tras los fogones.

Se le ha dado un mini lavado de cara al antiguo muta. Básicamente unos posters, mesas de plástico de las de caseta de feria, -he visto algunas bastante menos endebles en comedores escolares- manteles de papel de cuadros...una verdadera pena.

En mi opinion con unas mesas altas un pelín más curradas, el sitio hubiera tenido su gracia.

Servicio atento y sonriente. Carta muy corta, aunque todo lo que pedimos más o menos funcionó.

Nuestra opción: alcachofa frita + tortilla de erizos + pulpo brasa con grelos + 4 copas de alvariño.

Total: 44 euros.

No es caro y la cocina es decente, pero todo esto se anula por lo limitado del local, uno tiene la impresión de estar comiendo en el garaje de una cuadrilla de fiesta de pueblo.

Del robot ticketero ni rastro.

No apetece ni quedarse ni volver.

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Ha cambiado esto mucho-mucho desde mi visita hace un par de meses. No me paré mucho, sólo pasé por delante camino de sala de despiece, aunque lo que vi me dejo un pelín "acongojado".

Sillas de plástico con manteles de papel (con pinzas incluídas) apretujadas en hilera. Lo que era un local diáfano ahora es un amasijo de cajas de madera, sillas y mesas...

Tenía público, ojo, pero a mi me pareció un estética de chigre o de chiringo de feria de cochecitos que tiraba pa atrás.

Lanzo el guante a exploradores valientes y/o pilotos de zero japoneses. Banzai!

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09-09-2014

3 justas

Por fin podemos decir que hemos comido en Muta. No me extenderé sobre el local, que ya ha sido comentado: vacío, en bruto, apenas unos posters que irán "mutando" como la carta, dando un tono de color y algunas notas informativas y/o curiosidades acerca del país de cuya cocina toque, en este caso Brasil hasta el 15 de diciembre.

De pie, no hay taburetes, es más un establecimiento de street-food pensado para una comida rápida y seguir camino.

Los cajones de madera a modo de mini barras, situados a lo largo de las paredes, son muy estrechos e invitan a terminar rápido, imagino que está ideado así para forzar la rotación.

Detalles que estéticamente molan pero que no son demasiado prácticos:

La comida se “pide” en una máquina automática, muy rollo Japón-Minority report.

Una persona te explica de forma muy correcta el funcionamiento del expendedor de comida, una vez generado el tiquecito le entregas uno a él y otro al encargado de las bebidas.

Él a su vez, como si fuera una carrera de relevos, lo entrega en cocina, al fondo del local. Una vez que la comida está lista, el mismo empleado te la lleva al lugar de la barra que previamente has indicado.

Resultado: cola delante de R2-D2 mientras la cocina está parada. Era un martes a las 20:30 y la segunda vez que he querido pedir algo ya había cola.

4-5 personas ya suponen estar esperando en la calle pacientemente. Si los de delante no son muy hábiles con las maquinitas o simplemente indecisos, te toca “nakeimar” mientras los demás siguen dentro.

Eso en un martes. No quiero pensar un sábado o similar. Bottle-neck granted.

¿No sería más normal que el mismo que te trae la comida te coja la comanda? Perderíamos el toquecito neuromancer pero ganaríamos en rapidez y el local aún sería muy chulo.

La comida. Una carta muy limitada, apenas 7-8 platos, puro street-food: plancha, hornazo y listo. Precios ajustadísimos, acorde con el espíritu de "disposable" del local.

Nuestra opción:

ACARAJÉ. Sandwich de camarón.Tomate, cebolla, cilantro y vatapá, con pan de leche de coco y aceite de dendé. Corto de sabor y arenosa la textura del pan. Solo mejora cuando se le añade algo de salsa picante. Prescindible. 4 euros.

HAMBURGUESA. ESTILO FEIJOADA.- Carne de ternera, chorizo ahumado, naranja col verde, crema de frijol, mojo verde y farofa. Pequeña de tamaño, aunque también pequeña de precio. Sabrosa aunque no de diez. 5,50 euros.

PASTEL DE PALMITO. con bechamel y cebolleta. Textura blanda, me ha recordado al mítico apple-pie del Burguer King allá por los años 90. Malo. 4 euros.

SANDWICH MORTADELA. Mortadela Italiana, queso, cebolla, tomate y melaza de caña. Lo mejor de todo con diferencia, correcto street-food esta vez. Tiene sabor y se disfruta. 9 euros.

CERVEZA BRAHMA 3,30 eur unidad.

Conclusión: aunque alabo las ideas nuevas y el riesgo, no sé cómo ubicar este local: no acaba de convencerme ni como local, ni como sistema ni como street-food.

Veremos cómo evoluciona.

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Pues no pude comer, pero ahí van mis sensaciones.

El sitio es visualmente la caña: apenas una serie de cajas enormes de madera de embalaje, algunas con tapa que se convierten en depósito de bebidas y otras son barras propiamente dicha. El resto del local está simplemente vacío.

Lanzo sensaciones a confirmar en próximas visitas:

- Los platos se piden en una máquina expendedora a la entrada, viendo las fotos y pagando ahí mismo al terminator, rollo "su tabaco, gracias".

Yo no pude pedir nada, no lo teníamos previsto y había cola delante de la máquina. Me pareció un sistema un tanto peculiar...pasaba como con los parquímetros...si te toca alguien poco intuitivo te vas a eternizar.

- El local vacío es raro. Abierto completamente a la calle, ¿qué pasará en invierno?. En verano desde luego puede funcionar, aunque yo lo vi un poco Fast-food japonés tecnopop. No sé si me encontraría a gusto allí...salvo fiestaco con amigos...comer en un local vacío y abierto a la calle...no sé, no sé...pero la propuesta me parece hipnótica.

- Por lo visto van cambiando la oferta y hasta la disposición de las barras, que se pueden mover al gusto y el tamaño de los grupos de gente (de ahí el nombre, Muta, de Cambio y Mutación). Anoche era Brasileño.

Me dejaré caer el finde a ver qué tal.

volga

¿Este es el otro local de los de La Sala de despiece?
Me mola la idea.
Las máquinas expendedoras para el prepago de la comida son muy normales en Japón, en sitios de ramen sobre todo, así que me parece una buena idea traerlo aquí. (Bueno, tampoco hay que irse tan lejos, que también lo he visto en los restaurantes de comida rápida del Parque Warner de Madrid, pero eso no suena tan cool)

3 de septiembre de 2014

spider72

Sí éste es.

Pues es ese rollo, aunque apoyado por personal que te ayuda y te da los platos luego...lo de que me guste o no...guardo dudas. Que les funcione en Japón, un país que tiene hoteles burbuja y bares de gatos no quiere decir que a mí me guste...no lo sé...yo disfruto con la interacción, pido recomendación, que me den "la especialidad del local"...cosas así. Esto de pedir a una máquina a mi me deja un poco descolocado y no sé si es el camino.
En cualquier caso, bienvenida sea una opción más diferente y valiente.

3 de septiembre de 2014

volga

Lo de las máquinas expendedoras funciona muy bien en Japón (y en el parque Warner, ejem) para los turistas, justo porque es muy visual y no necesita la interacción con camareros ni hay barrera idiomática. Ves la foto (o incluso en la máquina expendedora puedes seleccionar idioma para que te muestre la carta en tu idioma), pagas y le das el ticket a un señor.

Cuando estuve en la sala de despiece me sorprendió la cantidad de extranjeros que había (estadounidenses, chinos, etc...) y está claro que hay algunos artículos en prensa extranjera sobre ellos, así que con esto de la máquina expendedora no me extrañaría que ahondaran un poco en fórmulas para facilitar a los turistas extranjeros que se animen a venir (¿o no vendría un japonés si le dicen en una guía "si no sabes español no tienes problema porque se pide por máquina expendedora"? Que además es a lo que están acostumbrados).

3 de septiembre de 2014

spider72

No me pareció un sitio pensado para turistas, ni por situación ni por tamaño ni por oferta (¿querría un turista comida brasileña ahora, cambiante después?).

Lo vi más como una propuesta nueva, algo que no existe (salvo en la Warner, pedazos de visionarios, Leonardos Da Vinci del XX! jajajaj) y que puede funcionar, pero creo que más por la novedad y lo fardón del sistema que por otra cosa...en cualquier caso es un local que te da un golpazo visual increíble.

3 de septiembre de 2014

Sr Rodriguez

Hace ¿veinte? años en la uni teníamos que sacar ticket de la comida en una máquina....y a mitad de curso el sistema lo hundimos.

3 de septiembre de 2014

volga

Jajaja, es cierto! En la cafetería de mi facultad teníamos también máquina expendedora de tickets, no me acordaba! XD

Pero bueno, no es lo mismo una máquina con una pantalla que te muestra fotos de los platos que una solo con un botón. Sobre todo si los platos van cambiando cuando el espacio mute y tienen la posibilidad de actualizar en cada momento con fotos de los platos de la ocasión. Es una buena forma de no tener que imprimir cartas o andar contando de viva voz los fuera de carta.

3 de septiembre de 2014

Lady Spider76

Pues yo creo que iremos allí más de una vez. Con la tontería de la maquinita yo si lo veo. Lo compro.

4 de septiembre de 2014

Lady Spider76

Me retracto. Lo de la maquinita es un rollo que hará que la cola de Nakeima sea una tontería. Ya veremos en noviembre con el frío..

10 de septiembre de 2014

volga

Pues si falla la comida, mal vamos... Si tienes 4 platos, tienen que ser todos la hostia para justificar ir. Y mira que el concepto es chulo así sobre el papel. Bueno, como experimento que es, igual aprenden algo con el tiempo (si pueden).

Me ha encantado lo del apple pie del Burger King, uno de mis "favoritos" ;)

10 de septiembre de 2014

spider72

Víctor...el mejor ejemplo es Streetxo, aunque son otros precios: todos los platos tienen punch, tienen algo que permite superar las incomodidades del local. En este caso, yo no encontré nada que me moviera a volver. Eso sí...cada cosa tiene 300 ingredientes que no has oído en tu vida...para luego no saber a casi nada.

10 de septiembre de 2014

spider72

El Apple Pie nunca pude con él...los niños que se lo tomaban me parecían raros.

10 de septiembre de 2014

Avelio

Y lo petará, y se forrará (mira que la gente es rara)...

10 de septiembre de 2014

volga

Si, eso me ha sorprendido de tu opinión, que los ingredientes de los platos suenan bien, así por ese rollo "exótico", que presuponen sabores distintos. Pero si luego no saben a nada ni aportan, igual es mejor ni ponerlos.

Pues nada, si me paso algún día será por probar el sandwich de mortadela, que por algo es el más caro.

(sí, yo era el raro al que le gustaba el apple pie, y el hecho de que desapareciera en España confirma que tú formabas parte de la mayoría).

10 de septiembre de 2014

spider72

Yo siempre he sido un cobarde mainstream, jajaja.

10 de septiembre de 2014

Lady Spider76

Debo ser mucho más joven que vosotros o mi madre no me llevaba lo suficiente a BK.....yo no me acuerdo de eso...

10 de septiembre de 2014

volga

Yo soy jovencíiiiiisimo, y tampoco iba tanto a BK, pero igual era porque el apple pie no solía entrar en los menús, o no solía pedirlo la gente, porque todos se iban al sundae de toda la vida.
Eso sí, espero que la empanadilla del Muta sea al menos un poco más casera que el apple pie del burger king, que era un precocinado de libro, recalentado hasta temperatura magmática en horno al momento (placer culpable de adolescente, como tantos).

10 de septiembre de 2014

Lady Spider76

Pues a mi me pareció que era lo más malo que he comido en mucho tiempo..la empanadilla.

Lo del BK es broma, soy joven eso si, pero es que en mi pueblo no había nada más que un Mc Donalds jajaja

10 de septiembre de 2014

Lady Spider76

por cierto en muta te sacan la salsa picante para la mayoría de los platos, es como el kétchup en Mc Donalds

10 de septiembre de 2014

volga

¿Es salsa picante hecha por ellos? ¿Es sriracha?

10 de septiembre de 2014

spider72

No, no es hecha por ellos...es una salsa picante de frasco tipo tabasco. Lamentablemente no me fijé y no tengo ni idea de comida brasilera.

10 de septiembre de 2014

spider72

Y la temperatura horno de mordor para todo lo que no es la plancha está omnipresente.

10 de septiembre de 2014

04/01/2016

Mucho humo y pocas nueces

Enero 2016. Sábado noche

Primera incursión en Muta, una demostración más, al menos en mi opinión, de que esto de la gastronomía se nos ha ido totalmente de las manos.

"Vendemos humo" como reclamo y aire de club clandestino desde el primer momento, cuando un simpático portero te permite acceso al local. Ojo que no reservan.
Oscuro pero cálido, con no más de 5-6 mesas, altas y bajas, necesariamente compartidas. Incómodo sí, pero mola.

Carta corta que condensa su apuesta por la cocina a baja temperatura y en presencia de humo. Servicio que trata de agradar y en sus manos nos pusimos para probar 3 de los hits del local con irregular resultado, eso sí. Nada recomendables las recomendadas alcachofas, por duras, sosas e insípidas a pesar de las salsas que acompañaban. Aceptables los buñuelos de maíz aunque aburren y rica en cambio la costilla, acompañada de unos tristes encurtidos y de un pan brioche que no llegué a comprender. Correcta la ensalada que pedimos de side aunque quizás innecesaria

Lo mejor el postre, Némesis, un brownie sin harina más compacto y rico, oigan, que el imperial de la Tasquería.

Buena carta de vinos con multitud de opciones por copa aunque algo subiditas de precio con lo que fuimos por botella, del conocido 30K maravedís.

Con dos cafés 66€ total para dos.


Dudo entre 3 y 2 pero es que la comida no me ha gustado.

Sr Rodriguez

por alguna razón en este no veía más que humo. esto confirma

3 de enero de 2016

Miss Migas

Pues otro que me ahorro.

4 de enero de 2016

1Falces

Mejor ahorrárselo... Nunca entenderé el éxito de este señor... El plato de patata asada y trufa de congelador está, junto a La Vaquería Montañesa, en el podium de lo peor de 2015.

5 de enero de 2016

Sanroque

Pagar más de 19 € por la costilla me ha parecido un despropósito. Lugar incómodo y caro. Para no volver

17 de octubre de 2016

14/02/2016

Mucho humo y pocas nueces

Febrero 2016.

Concepto divertido, ticket medio ajustado, local incómodo y comida llena de humo.

08/01/2016

EL ATAQUE DE LOS BRIOCHES AHUMADOS.

Hacia ya varios meses que no sabíamos nada de este local mutante que, tras convertirse y reconvertirse en varios espacios, parece que hasta este Smoking Club no ha conseguido volver a conquistar a los habitantes de la costa Ponzano.

A mi esta mutación me gusta, y me gusta tanto que repetiría. (por favor no lo quiten muy rápido).

Muchas cosas han cambiado en Muta con este Smoking Club. Aún recuerdo aquella maquinita infernal que había en la puerta para pedir la comida.

Carta corta y con cosillas muy apetecibles. Buen ambiente, buen servicio (para lo que vale) y decoración lograda.

Local oscuro, ruidoso y forrado literalmente de alfombras en el suelo. Esto último no parece lo más higiénico del mundo, pero le da un toque clandestino guarreras que mola mucho. No se yo como limpiaran en suelo tras un servicio (salsas caídas incluidas).

Mesas altas y mesas bajas corridas que invitan a charlotear con amigos. Abstenerse parejas soseras de esas que no hablan en toda la noche o que se pasan la cena con el móvil en la mano (qué pena por Dios! y cuánto veo esto cuando salgo por Madriz).

La comida en este local es facilona, pero no creo que aquí se venga a sacar hasta el último matiz a la comida.

A destacar de manera negativa el "abuso" de los brioches, que lo ponen con todo.

Muy buena la costilla y el pulledpork, regular la patatilla y tirando a malo las manitas y morros encerrados en un brioche simploncete. Los postres también normales, pero no malos.

Carta de vino corta y con muchas referencias agotadas, pero bien de precio.

Tiene 4 estrellas porque hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien en un local. Tanto es así que esta mañana me levanté sin voz de tanto gritar en la cena.

Volveré con amigos, volveré con mi pareja y volveré hasta con las 4 arañitas que seguro que disfrutan mucho este Smoking Club. Como veis apto para todos menos para los aburridos.

Venid y pasadlo bien. Que como dicen las abuelas hasta San Antón Pascuas son.

Decoración: 7 (está muy lograda pero es cutreras)
Cocina: 7
Servicio: 7
Diversión y ambiente: 10 (por subir nota)

29/11/2015

Se vende humo

Comida sabado 15/11/15

Con esta inscripción se reciben en la que si no me equivoco es la 4ª mutación de M.U.T.A, en este caso la propuesta es la carne ahumada al carbon.
Me encanta la idea de este restaurante, es todo un reto cambiar totalmente el local y la cocina cada 6 meses aproximadamente, espero que sigan ahí muchos años.

No me emocionó nada en especial pero todo estaba correcto, recomendaría la PATATA TRUFADA aunque para compartir entre varios. La PORCHETA estaba bastante buena también aunque la piel es imposible comérsela.

Salimos a unos 30€ tomando un par de cervezas cada uno.

22/11/2015

La reina negra de Ponzano

Cena Nov 15

Deambulando por los bares de la abarrotada zona de Ponzano nos llama poderosamente la atención un local pretendidamente oscuro. Cortinas de metal en el exterior y unas cortinas negras impiden ver el interior del local. Un portero a modo discoteca (pero subsahariano salao) controla la entrada. Habrá hueco?? "Ojalá", ya piensas.
Entra, y como en un local secreto, sale diciendo, venga pasad. "Vendemos humo" reza en la puerta. Esto va a ser singular, sin duda.
Pequeño local (ocupa el antiguo Muta) y con 5 mesas corridas. Tres bajas y dos altas con algo mas de luz (que prefiero). Un detalle divertido es que con una cinta adhesiva hacen separación de espacios en las mesas corridas. La insonorización es excelente para la gente que estamos ahí metida

Estamos bastantes apretados, pero los camareros son eficientes, atentos y simpáticos dentro de las posibilidades del local. La carta está escrita en la pared y desde ahí elegimos asesorados por un agradable camarero (todos vestidos de negro y con americana).
No explican que el leit motiv de su local es la cocina a baja temperatura con humo. La puesta en escena es muy buena, veamos los resultados.

Niscalos con huevo y piñones 10€, pues una forma muy sencilla de cocinarlos y muy efectiva para una seta que suele necesitar de guiso para sacarla adelante. Muy buenos

Cebolla asada 8€, Nada nuevo pero muy bien ejecutado, con una rica salsa de queso. Para repetir.

Salmón asado (14€); Nos decantamos por este plato porque no estabamos muy hambrientos y descartamos la carne. Nos lo vendieron muy bien. Buen sabor pero algo seco. La siguiente caerá la costilla que era el top ventas.

Para los postres te traen una bandeja para elegirlos personalmente (me parece muy buena idea). Nos decantamos por la torrija (Midnight 5€), y es de la mejores que hemos probado. Añaden melocotón confitado y dulce de leche que le dan un plus.

Carta de vino por copas de la mas extensas que he visto.

Como contras, destacaría cierta prisa por retirar platos (algo lógico por la escasez de espacio) y el pan, que no es otra cosa que un brioche o medianoche (si no es lo mismo)

Total 50€ dos personas

Es un local que busca ser la reina negra que se sitúa enfrente de la reina blanca (sala de despiece) en el tablero de Ponzano. La comida no llega al nivel del rival (aún siendo buena), pero prometen asiento.

Ya estáis tardando...