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20/05/2014

Delicioso bistrot en Sta Cruz

Frente a la masiva oferta culinaria pero no siempre de calidad y cuidada que hay en Sta Cruz es una maravilla descubrir Solana, un sitio estupendo, pequeño, regentado por un matrimonio, ella en sala y el en cocina, que hace un trabajo primoroso, respetuoso con la materia y muy original. El local es pequeño pero bien puesto, con mucha atención a como evitar el ruido y con mesas suficientemente separadas para crear entornos de intimidad sin algarabía. Carta corta pero con platos ciertamente bien presentados, con belleza y primor. Tienen un menú degustación a mesa completa para los perezosos aunque yo preferí ir por libre y escoger de la carta para componer una cena a medio camino entre cosas que me apetecían y otras que me recomendaba la sumiller. Al final compartimos una deliciosa mihojas de manzana, queso ahumado y foie muy rica (un plato estrella de esta casa), la croqueta de calamar -buenísima! y queso en brie. Yo tomé de segundo una combinación de huevo a 63º y un maki de atún rojo que estaba de impresión. Tarta de manzana rica y bien hecha -las raices vascas se notan- y una carta de vinos sorprendente: muy muy recomendable, con algunos vinos más cargados de precios que otros. Mi sugerencia: déjate recomendar por la sumiller que además de conocimiento supo acertar con las propuestas que nos hizo.

Precio medio: 35-40€

29/09/2012

Esplendido.

Mi segunda visita a La Solana. Tengo que reconocer que la primera vez me abstuve de comentar nada porque si bien todo estuvo correcto, no acabé de cogerle el feeling a la cocina de Nacho Solana. Esta vez y con un poco más de calma me acerqué a probar el menú degustación (rota con bastante frecuencia) un jueves por la noche.

El restaurante es bastante céntrico y está bien situado. Por temas de aparcamiento, mejor el horario de cenas. La decoración es sencilla aunque de buen gusto. Funcional sin llegar al sobrecargo de barrocos manteles pero con lo suficiente para una elegante velada. La cristalería es de primera. Erika, la jefa de sala y sommelier cuida mucho la bodega y todo lo relacionado con el vino. En este sentido será difícil no encontrar algo que nos guste. Champagnes, blancos, tintos, manzanillas y dulces de corte tanto nacional como internacional. Yo siempre recomiendo dejarse aconsejar por su buen olfato.

La comida está a un gran nivel. No en vano Nacho Solana ha hecho stages en las grandes cocinas de España (Arzak, Adriá, Berasategui) y consecuentemente tiene un vasto dominio de las técnicas culinarias. Juega Solana con diferentes tipos de cocina, ingredientes locales y foráneos y reinvención de algunos platos clásicos. No es fácil conseguir el equilibrio entre todo esto y si bien su cocina está alejada de lo tradicional y se define como creativa, es lo suficientemente poco transgresora para que se pueda entender por todo el mundo. En mi caso el menú constaba de:

* Aperitivo de Solana. Una pequeña seleccion de aperitivos para ir abriendo boca.

* Milhojas caramelizada con foie micuit, manzana, queso ahumado y reducción de PX. Un clásico del lugar. Muy buena la textura del caramelizado.

* Maki negro de atún rojo. Quizás el plato menos original y que menos me sorprendió.

* Huevo con papas fritas. Un huevo cocinado a baja temperatura y rebozado con un crujiente sobre una crema de patatas. Muy sorprendente. Probablemente el plato más técnico del menú.

* Tartar de salmón con crema de yogur y perlas de soja. Aquí me cuesta ser imparcial, pues soy muy aficionado al tartar. Muy buena la idea de añadirle soja en forma de perlas.

* Cordero asado con curry de mango. Hecho a baja temperatura con lo que la carne queda muy melosa.

* Plátano, naranja y galleta

* Soufflé de chocolate con sorbete de mandarina

De beber, una botella de tinto Tridente Prieto Picudo 2009. Un crianza de la tierra de Castilla y León. Un vino al que le costó un poco oxigenarse, pero que es esplendoroso una vez lo hace. Con los postres una copa de Contiempo Malvasía Dulce. Quizás para mi gusto un vino con demasiada acidez para los postres, aunque esto es personal y seguro que otras personas lo encontrarán perfecto.

En resumen, buena y moderna cocina y un servicio de sala lúcido y fluido. De los pocos sitios que van quedando con la crisis a lo que ir a comer sobre seguro en la isla y encomendar tus mejores veladas.

04/05/2010

de lo mejor en Tenerife

Comer bien en Canarias es algo complicado, - o yo he tenido mala suerte -.
Un restaurante pequeño, sencillo, con buena comida y una bodega curiosa.

La presentación de las mesas y de los platos también destacable. Erika (sumiller) te propondrá que te gastes lo justito para aprovechar a tope cada plato. recomendable las albóndigas de presa, el ajo blanco, el chuletón a baja temperatura, y un steack tartar que has de pedir con encargo y lo acompañan de trufa y mostaza riquísimo.

55€. bien gastados, muy bien gastados.

14/12/2014

Esta precintado por obras en el edificio. Hablé con el restaurante y me comentaron que no abrirían hasta después de las Navidades, una pena, otra vez será.

27/07/2007

Julio lo descubrió en julio de 2007

Un restaurante exquisito

El restaurante Solana, con poco más de un año de vida, ha irrumpido fuertemente dentro del grupo de restaurantes selectos de Santa Cruz. Entre otros motivos dada la popularidad de uno de sus propietarios, la ex sumiller del famoso restaurante "La Tasca de la Bodega".

Solana es de ambiente un poco selecto, aunque sin entrar en ostentaciones, pero es algo que puede echar atrás a más de uno. No obstante vale la pena visitarlo para degustar sus platos de comida creativa, sus excelentes postres y beber un buen vino. La atención es correcta y el ambiente es muy acogedor.

Recomendado.