Taberna de Antonio Sánchez

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21/01/2014

Taberna Antonio Sanchez en Madrid, una taberna centenaria

En el madrileño y castizo barrio de Lavapies se encuentra este local decorado con cabezas de toros, fotos de toreros, una barra muy antigua y una caja registradora del siglo XIX, es decir un montón de curiosidades para el turista o el que pasea por la zona. Los bancos no son muy cómodos, de madera y mas bien no muy anchos.
Ofrecen cocina tradicional madrileña, donde los platos más destacados son los callos y los caracoles y aunque las raciones no son muy grandes tiene la ventaja de ser económicas lo que nos permite probar distintas cosas.
Eramos dos y con lo indicado prácticamente comimos. Los precios de los platos no están indicados pues nos encontramos con un viejo amigo y nos invitó… que pequeño es el mundo a veces!.


Guide-alicante.com - Madrid - Taberna Antonio Sanchez - decoración taurinaPinchos:
─ Rabo de toro (1 x -€). 8/10. La ración en este caso es generosa, servida con unas patatas fritas en cuadrados como manda la tradición. La textura del rabo perfecta, blando para separarse del hueso pero sin convertirse en hilos. la salsa trabada y sabrosa, una delicia y claro con la salsa entre las patatas y el pan llena un montón.
─ Caracoles (1 x -€). 7/10. Era una cazuelita de caracoles, igualmente muy bien de punto, de textura de la salsa y de sabor.
─ Callos (1 x -€). 9/10. No es de mis platos favoritos pero nuestro amigo se empeño en que lo probáramos pues era la especialidad de la casa y desde luego nos encantaron, creo que son los mejores que he comido.

Lo que más me ha gustado:
─ IVA incluido.
─ Servicio eficaz y amable.
─ Carta bastante amplia.

Me hubiera gustado más si:
─ Hacia un poco de frio en el local, supongo que por la antigüedad no pueden climatizarlo.

Más información en guide-alicante.com

10/03/2012

Para tomar cerveza

No sigue abierto por la calidad de su vino, mejor un tercio. El sitio es brutal, pinturas, vasijas, cuadros de toreros, muebles y caja registradora de finales del s.XIX

(...) "Una de las tabernas más prestigiosas y antiguas conocida en la Villa y Corte, era la taberna de Don Antonio Sánchez, cuyos orígenes se remontan a más de dos siglos, situada en el número 13 de la Calle Mesonero Romanos, incluso hoy día es conocida.
Su interior corresponde a los cánones de la época, decorado con una gran cantidad de cuadros, medallones con rostros de toreros y dos cabezas de toro. Tenemos constancia de que su propietario en 1870 fue el famoso Colita, adquiriéndola 14 años más tarde Antonio Sánchez padre, al que le siguió su hijo que además de tabernero fue pintor y torero"

AGROMAYOR, Luis: Tabernas de Madrid. Ed.Lunwerg. 1991. Madrid.

04/05/2013

olla gitana

La comida no es del otro mundo.. Pero si pides la olla gitana lo flipas! La recomiendo para dias de frio. Con una olla 12€ comen dos personas. Yo suelo pedir una olla y una de callos y lo mezclo todo por recomendacion de ellos y muy bien.

02/03/2013

Tapeo

El sitio es bastante pintoresco, la decoración con toros, carteles...tiene su encanto.

Fuimos de tapeo, el rabo de toro, buenísimo!!!

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28/05/2010

taberna antiquisima

En sitio en si es una pasada, la entrada, la barra de nogal, el pequeño pasillo.

El comedor está al fondo, en realidad son 2 comedores, y ya es bastante más feo.

la amabilidad brilla por su ausencia, el camarero era lo + borde que me he encontrado, y ya es decir, un señor mayor, que ni siquiera fue capaz de decir gracias en la comida.

La comida??? pues de todo, buenos huevos, aceptable verbena de ahumados, aceptables sin más calamares, y decepcionante el morcillo, no me gustó nada

Carta de vinos minúscula, joven, crianza y reserva del mismo vino y poco más.

De precio está muy bien, así que no tiene mala relación calidad /precio.

El sitio desangelado, sabado por la noche, mi mesa, y tan solo otras 2 mesas más.

Una pena, pero le hace falta un lavado de cara, aún asi merece la pena conocerlo

25/03/2008

Tipismo en vena

Una taberna de mediados del s. XIX que todavía conserva buena parte de su decoración original, incluida la estufa o un elevador de botellas. La Taberna de Antonio Sánchez también es conocida como la Taberna de los Tres Siglos

Un sitio perfecto para ir con guiris o gente de fuera que quiera conocer como eran las tabernas auténticas de Madrid. A comienzos del siglo XX esta era uno de los sitios habituales del mundo taurino, con la presencia habitual de Ignacio Sánchez Mejías o Zuloaga.

Para tapeo debe de ser un local algo agobiante por lo reducido del espacio a la entrada, nosotros fuimos un día a cenar habiendo reservado antes y fue de lo más tranquilo. Supongo que a mediodía hay mucho más jaleo que por la noche.

Creo que es difícil encontrar una relación de calidad/precio tan ventajosa en Madrid. Cenar con vino y compartiendo varios primeros y varios segundos nos salió a 20 euros por persona. En la comida se les va algo la mano en la sal, pero está todo muy rico. Lo mejor el morcillo (esa carne que se suele echar al cocido), en los postres hay que pedir el arroz con leche de la casa, lo hacen en su punto delicioso. El camarero es ingenioso y divertido:

- ¿qué nos recomienda?
- menos el camarero cualquier cosa

Manteles y servilletas de tela.

21/05/2010

Historic place, 150 Years!!!

If walls could talk, these could tell you a few stories. Opened by the bullfighter who christened it with his name, this traditional tavern has barely changed in its 150 years of existence. Stop by for a drink and breathe in the history.

More info: mad24.es?cat=Bars&type=basic&id=26

27/08/2010

Taberna con solera

Mejor para vermut que para comer. De los sitios que no apreciamos hasta que desaparecen, que espero que sea tarde.

27/09/2007

Un pedazo de historia de Madrid

Es una de las más antiguas y castizas tabernas de Madrid. Cuando su propietario‚ el torero Antonio Sánchez murió en 1964‚ el periódico 'Ya' dijo: "Torero‚ tabernero y pintor‚ el hombre de múltiple personalidad. Él atendía las tertulias de escritores y artistas reunidos al amparo del refugio de su taberna..."
Además el pintor Ignacio Zuloaga hizo aquí su última exposición.

La decoración es preciosa‚ la verdad es que es casi una taberna-museo. Tiene el mostrador de madera y estaño‚ dos cabezas de toro en sus paredes y un montón de fotos‚ cuadros y artículos de prensa.

Tiene zona de restaurante y también mesitas para raciones‚ cañas y vinos.

Nosotros cenamos de raciones‚ por menos de 15 €. Pedimos chipirones en su tinta (buenísimos)‚ morcilla a las pasas (muy buena)‚ croquetas‚ lacón y varias rondas de cañas y vinos. La ración de lacón escasa‚ tenía más patata que lacón.
El restaurante también recomienda rabo de toro y morcillo de buey.
(Fotos:gentileza de Sandra)

08/09/2009

Como debe ser una taberna

Me encanta esta taberna, para mí es la esencia del tabernismo madrileño, con un punto elegante y castizo a la vez, extraño equilibrio que sólo existe en la capital de España.

El pintor Zuloaga, el pintor de la Generación del 98, era habitual del local, por lo que estamos ante una taberna, digamos, noventayochista. Sí, hay un viaje al 98 entre estas paredes.

Precios baratos y posibilidad de tomar platos como caracoles y carnes típicas como el morcillo. Mesas de mármol y paredes de madera oscura, como una verdadera taberna.

24/03/2008

Como una mala silla puede destrozarte una cena

Las sillas de guitarristas y palmeros flamencos nunca han sido especialmente recomendables para comer o cenar. Las odio por lo incómodas que llegan a ser, y siempre que tengo la desgracia de encontrarme con un restaurante que por aquello de la tradición y la españolidad han caído en la tentación de comprar estas sillas maldigo en arameo al perro que inventó esa silla. Pues la Taberna de Antonio Sánchez las tienen, a docenas. He cenado en el restaurante del fondo, que debe ser como el centro de la tierra donde no llega ni miajita de cobertura. Hay dos espacios abigarrados en los que las mesas están literalmente pegadas unas a otras y las sillas son de tablao flamenco. Mi experiencia ha sido terrorífica. A los dos minutos de estar sentado ya estaba deseando irme de lo incómodísimo del local: seis personas achuchadas en pequeños potros de tortura en una sala en la que no había nadie. No quiero ni pensar lo que tiene que ser el local lleno de gente, en el que apenas te puedes mover porque molestas o a tu compañero de mesa o al que tienes detrás. Como además en este restaurante pesar del espacio se incumple claramente la ley y se puede fumar en cualquier sitio, ir a cenar con el local lleno de gente que pueda fumar debe ser aún más aterrador.

Pero si te olvidas de las sillas, de la estrechez de las mesas y del agobiante espacio en el que cenas la comida no está mal. No es nada del otro mundo pero para salvar una cena sí te sirve. Los chipirones estaban muy ricos y también el morcillo, realmente bueno. Hacen un decente arroz con leche y tienen tres vinos: de frasca (el de la casa), ribera del duero alias "tinto enrrabietao" y un rioja de crianza que sabe mejor. El servicio es amabilísimo y muy atento. El local está plagado de cuadros taurinos y estampas religiosas del Rocío. No sé cuánto sale porque fui invitado. No creo que vuelva en muuuucho tiempo.