Restaurante de cocina vasca tradicional con toques de parrilla y producto de temporada.

descripción completa de Taberna Gaztelupe

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25/07/2014

Resistiré para seguir viviendo. Correcta cocina Vasca de las de toda la vida. No sólo de Tataki vive el hombre

Comida de clásicos oldies goldies...hacía muuuchos años que no pasaba por comandante zorita y su batería de vascos que siguen resistiendo los ataques del Imperio de la fusión, como en la aldea de Astérix.

Me sopla Señor Rodriguez que están en el tenedor al igual que Goizeko Kabi. Alucino. En fin, signo de los tiempos. No pagaba yo, así que no hubo lugar.

La decoración del local corre a cargo de Philippe Stark...todo lleno de lámparas de araña negras y sillas Ghost transparentes.

Sería chulo...pero no. Es broma. Pues eso, taberna Vasca. letra Vasca. Madera Vaska.

Servicio profesional de la vieja escuela. Da gusto de vez en cuando volver atrás.

Calidad más que correcta y precios mucho más comedidos que antaño, que eran de rejón de muerte.

Croquetas. Muy correctas.

Pimientos de Padrón. Idem.

Cocochas de merluza. Perfectas, en su punto y abundantísima ración.

Chuletón fileteado para dos. Muy buena calida y cantidad para tapar la presa de las tres gargantas.

Total con vino, agua y cafés (sin postre), tres personas, 160 euros me pareció ver.

No es barato, no...pero ahí queda.

30/08/2013

Un lugar recomendable

Después de algún tiempo, hemos vuelto a visitar este restaurante.

Hemos constatado que sigue en su linea tradicional: Cocina vasca con toques de modernidad, un servicio muy atento y amable, una carta amplia y una carta de vinos amplia y con precios razonables.

El menú ha consistido en:

Puding de cabracho y changurro: Muy sabroso
Chipiron relleno de cígala sobre crema de cebolla: Un poco falto de sabor

Taco de bonito asado con aceite de tomate y crema de yuca: Buen punto del bonito
Bacalao fresco con pilpil de carabineros: Salsa con sabor intenso que contrastaba con un bacalao muy insípido

Texturas en blanco: Mousse de yoghurt, crema de chocolate blanco y helado de queso. Buena combinación de sabores
Sopa de cerezas con helado de queso. Original, refrescante y un contraste de sabores, delicioso

Un lugar interesante y muy recomendable.

spider72

Voy en un rato con unos clientes...me agrada ver que no es el vascazo cásico...que cuando me han dicho he pensado...¡chuletón con este calor!

24 de julio de 2014

Gath

Hace algún tiempo que no vamos por allí, pero el recuerdo es muy grato. En mi misma calle, tienes Goizako Kabi, es comida vasca más moderna y también se come muy bien. Dependiendo de los clientes, más clásicos o más modernos, yo iría a uno u otro. En ambos es válido lo que te dicho por Twitter.

24 de julio de 2014

14/05/2014

Llevan 24 años dando comidas en Madrid y se saben el oficio. Carta amplia, basada en materias primas de calidad y en preparaciones sencillas y bien resueltas.

Es de esos lugares que no fallan y a la que los incondicionales de la cocina vasca tradicional con algunos toques de modernidad vuelven incondicionalmente. No hay más que ver el resto de opiniones.

Sería importante que remozaran un poco el local para que el local sume también en la experiencia gastronómica.

Un sitio al que volver de vez en cuando.

10/03/2013

Guisos espectaculares

El restaurante es más grande de lo que parece, tiene un sótano con varias salas.
Espectaculares las pochas con almejas, muy buenas verdinas con cigalas y zamburiñas y alcachofas con habas y tuétano.
Sirven jarras de agua y son flexibles con el vino si no quieres pedir una botella completa.
Sin excederse, es posible comer muy bien por 35 euros. Con más entrantes, postres y buen vino, seguro que se llega a 50 euros.

20/07/2013

Una buena cena clásica

Sin duda este es un buen restaurante, de esos que funcionan realmente bien. Cuando llegamos y nos sentaron, en cuestión de 5 minutos se ocuparon todas las mesas, algunas de ellas grandes con 8-10 comensales, y ya pensábamos que nos iban a dar las 12 esperando, pero no. Es increíble como sirvieron todas las mesas rápido, con platos en su punto de temperatura, sin ningún desajuste, sin camareros corriendo, con mucha amabilidad y sin aparente esfuerzo. Un 10 al servicio.

La comida, clásica, rica, con una ternura increíble las carnes (cordero asado y rabo de toro en nuestro caso) y con una interesante mezcla de sabores en el caso de la presa ibérica. Solo echaría de menos un punto más de sabor, aunque eso va en gustos. Los postres bajaron un poco el nivel, aunque habrá que probar más para poder asegurar esto.

28/01/2013

Buena cocina

Ocho personas, 5 adultos y tres niños hambrientos, de entradas pastel de cabracho, setas con yema y chipirones rellenos de cigalitas. Segundos villagodio, para 2, rape para 2 y txangurro.

Todo exquisito, quizás me pareció más flojo, aunque honesto, el txangurro, solo centollo. Con postres a compartir, unos cafes y un vino básico, tan tradicional como el sitio (Lagunilla crianza 2008 14 €, un pelín alcoholico). Total 258 €, pagados a gusto por la gran calidad de las materias primas y lo cuidado de la elaboración.

03/07/2013

buen vasco

Un restaurante vasco, por los que yo siento debilidad, que está enfrente del Goizeko Kabi y pertenece a los mismos dueños.Local amplio con una decoración menos elegante que la del Goizeko. La comida estupenda, con muy buena materia prima.Buena carne y buen pescado. Servicio correcto. Con la oferta tiene una buena relación calidad-precio. Volveré.

14/08/2012

Un gran marmitaco

El local necesita una urgente remodelación, pero cuenta con una clientela muy fiel que, especialmente al mediodía, busca esa cocina de siempre, la de los guisos populares, las verduras, los pescados y las carnes rojas. Una cocina que pese a algunos detalles anticuados en presentaciones y en guarniciones sigue funcionando satisfactoriamente. Y que responde además a las exigencias de la clientela en tiempos de crisis, refugiada en los sabores y en las elaboraciones más tradicionales. Si lo unimos a un servicio eficaz aunque un tanto confianzudo, y a la existencia de una terraza que es la panacea de muchos restaurantes en estos momentos, podemos decir que Gaztelupe sigue siendo uno de esos sitios que fallan poco y que se convierten en un refugio seguro para quienes no buscan la creatividad ni la sorpresa en la mesa. Una de las mejores épocas para visitar, o revisitar, esta casa es precisamente la estival, cuando llega a los puertos el bonito del norte. Aquí trabajan como muy pocos en Madrid este pescado del Cantábrico. Sobre todo el marmitaco, uno de los mejores que se pueden encontrar en la capital, con el bonito poco hecho, muy jugoso, y un caldo excepcional. Además, lo preparan, entre otras formas, asado con tomate natural, a la riojana, o encebollado. En la larga carta, mucha tradición y algún toque moderno. De la primera buen jamón de Joselito; veraniegas pochas con almejas algo faltas de reposo; menestra de verduras de temporada; guisos como los callos o las manitas deshuesadas; merluza y bacalao en diversas preparaciones, o carnes rojas como el entrecotte a la parrilla fileteado. En la parte más “moderna”, las sardinas ahumadas sobre ajoblanco se pierden un tanto con un arrope de tomate demasiado dulce, mientras que resultan agradables un tartar de aguacate y cangrejo con vinagreta de centollo y el salmorejo con pulpo a la brasa. Dualidad también en los postres. Por un lado panchineta o natillas. Por otro, brevas con crema de cuajada o sopa de cerezas con helado de queso. No está mal la bodega, aunque con predominio de vinos tradicionales.

30/08/2012

Merecido reconocimiento

Fuimos a comer mi amado tormento y yo y ante la riqueza y variedad, decidimos probar el menú de verano.

Lo primero que he de decir es que la camarera que nos atendió fue correctisima en todo momento y muy agradable con una sonrisa siempre en la cara a pesar de casi no dar abasto con las mesas. Con un servicio así da gusto.

En cuanto al maitre, correcto y además muy acertadamente me recomendó no pedir ningún plato extra, advirtiendo que el menú era más que suficiente.

Eso si, aprecié que no sé si porque eramos sólo dos y relativamente jóvenes, no éramos su punto de atención, preguntando en una ocasión a varias mesas a nuestro alrededor por la comida, sin preguntarnos a nosotros.

Pasemos a la comida...

De primero un salmorejo con pulpo asado, que estaba espectacular y eso que mi abuela es de Córdoba y tanto ella como yo hacemos un salmorejo exquisito. Creo que el punto estaba en la temperatura a la que fue servido, que le aportaba un frescor que lo hacía especialmente delicioso.

De segundo Tataki de salmón con tempura de verdura, que la verdad y teniendo en cuenta que me encanta la comida poco cocinada, me supo a poco. Eso si la cantidad era correctisima teniendo en cuenta lo que faltaba por llegar.

De tercero teníamos un bonito a la riojana, donde pudimos comprobar porque este restaurante vale lo que vale. La calidad del bonito era muy, buena, haciendo que el guiso resultara sencillamente divino.

De cuarto, tuvimos solomillo ibérico braseado, al que ya llegamos sin ganas de comer después de semejante banquete de platos, aun así lo probamos y no sé si fue por la ausencia de hambre pero este a pesar de que estaba muy bueno, nos pareció el plato más flojo de todos.

Finalmente de postre, una sopa de cerezas con helado de queso que nos comimos sin hambre pero que nos supo a gloria, aunque personalmente eché de menos algo más de helado y menos de sopa.

Todo ello regado con un Albariño muy rico. Al final salimos los dos por 95 €.

23/10/2012

La protagonista es la comida

Lo mejor el pescado. El servicio es bueno pero los primeros y decoración no está a la altura de los platos principales. Buena calidad precio.

13/04/2012

Un buen clásico

Muy buena cocina española: primeros platos y raciones: jamón, trigueros, revuelto de morcilla, segundos: pescado o carne a la parrilla. Un sitio tradicional con excelente cocina. + Tienen 2 reservados (de 20 y 40 plazas).

20/06/2011

Todo un acierto

Un sitio que por fuera engaña, por dentro la cosa cambia.
Muy buen servicio, camareros amables y pendientes de todo.
Nosotros pedimos tanto carne como pescado, y los dos maravillosos.
Los postres de elaboracion propia estupendos.
Comer sale entre 50-60€
Recomiendo la visita.