Tasca da Esquina

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22/04/2010

Bistró a la moda

Uno de los sitios de moda en Lisboa, tiene como propietario y cocinero a Vitor Sobral, uno de los cocineros más importantes de Portugal. Una especie de bistró, muy próximo al Campo de Ourique, con las mesas apiñadas hasta resultar incómodo, y cocina tradicional puesta al día. Siempre lleno por lo que hay que ir con reserva o a una hora tardía ya que los portugueses suelen comer antes que los españoles. Al sentarnos nos esperan en la mesa unas buenas aceitunas y una pequeña torta de queso. Ojo, si las come se las cobrarán. Breve carta y varios menús que elige el chef cuyo precio varía en función de las “porciones” (pequeñas raciones, que luego no son tan pequeñas) que incluye. El más barato (4 porciones) son 16,50 €. El más caro (7 y un postre), 32,50. Los vinos, portugueses, se agrupan en seis categorías de precios, tanto por copas (todos) como por botellas. Si es por botellas, entre 8,50 y 28,50. Por copas, entre 2,50 y 7,50. A los más caros corresponde por ejemplo el Quinta do Carmo, un buen Alentejo. En general está todo bueno pero tampoco entusiasma: correcta crema de zanahorias con trozos de verduras; muy buen escabeche de pato con emulsión de pimientos y chips de batata; camarones (3 langostinos, buenas piezas) salteados con una agradable salsa cítrica, pero tan pasados de punto que no valen nada; morcilla con manzana pasada por la plancha (está buena pero ya la tomé ayer y cansa un poco) con algo de grasa en el plato, grasa que sin embargo no aparece en la que llega a la mesa vecina, tan próxima que parece que comemos juntos. Muy rico el pez espada adobado, rebozado y frito con un arroz de tomate, cebolla y cilantro bastante insulso. Luego, queixo da serra con compota de manzana. Y termino con una crema quemada, bien de sabor pero demasiado fría. En las mesas vecinas veo bitoques con buena pinta y una especie de pepitos de ternera con mostaza. Un sitio que no entusiasma pero que merece la pena conocer.

12/04/2010

David Lacasa lo descubrió en abril de 2010

Interesante propuesta gastronómica portuguesa

Es comida típica portuguesa, pero con un toque más sofisticado y alejado de lo más tradicional. Son platos para compartir en su mayoría.

De lo que probé, recomiendo los calamares con champiñones, el hígado de ave encebollado, la farinheira con habas y el pica pau.

Tienen varios menús degustación dependiendo del hambre que tengas, el más caro 32,50 con 7 platos y postre.

El vino Churchills Estate está riquísimo.

Una cosa mala, las mesas están demasiado juntas y si no tienes suerte puedes cenar con 2 personas de más ;-)

Volveré