Taxi a Manhattan es una propuesta de restauración original y vanguardista. Entre sus paredes, decoradas con inspiración neoyorkina, no solo se sirve comida, se viven grandes e...

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06/12/2016

Hit and miss

Local enorme con distintas area y elementos de decoración que se pegan unos con otros que a mí personalmente me encantan.

Personal eficiente y muy amable.

Era tarde, ya habíamos picado algo en otro sitio y sólo pedimos los principales.

- COSTILLA DE TERNERA: cocinada a baja temperatura y pasada por el Josper. Tierna y jugosa a más no poder, sabor a humo inexistente. Aún así la disfruté bastante.

- HAMBURGUESA: no recuerdo cuál de las 2 que ofrecen, no nos gustó demasiado. No sólo estaba ligeramente de punto sino que el picado excesivo hace que sea un ladrillito pesado y poco jugoso.

06/09/2016

Gran local !!!

El sitio es espectacular, terraza privada grande y muy acogedora, dentro esta muy trabajado, cocina vista, varios niveles, grande y decorado al detalle. La atencion fue agradable de principio a final a pesar de estar lleno. La comida está muy bien planteada en la carta, clasificada por barrios de New York con comida variada, ( no me pareció para nada un típico restaurante americano ) calidad buena, tengo que decir que no se puede evitar probar el plato de tu acompañante jajajaj... Para remate al final de la cena nos pedimos unos cocteles que me dejaron un muy buen sabor de boca.

29/08/2016

El peor sitio en mucho tiempo

Estoy harta de que los blogs de modernos y postureo nos engañen con los sitios"in" a los que hay que ir a comer. No sé si les sobra el dinero o es que realmente la gente no sabe lo que es comer bien. Empiezo:
La primera señal de alarma me llegó cuando llamamos para reservar mesa (fuimos el pasado viernes 26 de agosto, por la noche) y la chica que nos cogió el teléfono fue muy desagradable, cuando se supone que debería de darte una buena primera impresión. Que no cogían reservas más de las 22 y que llegásemos pronto, que si no, pasaban la mesa a otros. Cuando llegamos, el siguiente fiasco fue la carta: cara (he leído por ahí que es como el vips pero mejor adornado: ni de coña, es el doble de precio) y la única cerveza que tenían de barril o botellín era Heineken. Sinceramente, no sé como un sitio que no es exclusivo de copas, tiene sólo esta cerveza para acompañar la comida.
Iba a pedir hamburguesa (14 €) cuando vi que la traían a la mesa de al lado, desde donde podía percibirla perfectamente ya que las mesas están muy juntas: poca cantidad, el pan de hamburguesa sin tostar y sin añadiduras apenas (os recuerdo que costaba 14€). A los de la mesa no les gustó nada de nada. Así que pedimos: entrante de piruleta de queso (correcta sin más), sandwich cubano y wok de sepia con verduras. El sandwich, que ponía en la carta que llevaba secreto ibérico (11,75€) nos avisó la chica que lo habían cambiado por lomo. El precio sin embargo se mantenía, cuando es un ingrediente bastante más barato. Cuando llegó, la mitad del pan estaba quemado y la otra mitad sin hacer. Sólo sabía a pepinillos y mostaza, estaba muy muy malo. El acompañamiento, eran chips de plátano. Se les debería caer la cara de vergüenza por servir así la comida: duros no, lo siguiente. Como si los hubiesen frito, congelado y descongelado de nuevo. De verdad, muy malo. Y aquí viene la estrella de la noche: el wok de sepia con verduras. He de decir que la sepia en sí estaba muy buena y muy blandita, sabía muchísimo a soja y como a mi me gusta, me agradó el sabor. Pero cuando me metí el trozo de brócoli en la boca, flipé. Estaba CONGELADO. No frío, sino con TROZOS DE HIELO ENTRE LAS HOJAS (plato a 13 euros y pico). Esto es vergonzoso para cualquier restaurante, pero mucho más si encima me estás cobrando estos precios. Llamamos a la camarera para que nos cambiase el plato y la pobre no sabía dónde meterse (punto a favor: las dos camareras que nos sirvieron fueron majísimas). Pedimos otro plato: milhojas de ternera, correcto sin más, pero claro, ya no teníamos ni ganas de comer, el sandwich lo habíamos terminado hace tiempo etc. Después de todo esto, más dos botellas de agua y un nestea, nos salió por 40€. Conste decir que por supuesto, no nos invitaron ni a un chupito, claro. De verdad, lo peor es la sensación de que nos toman el pelo. Está bien que los sitios sean bonitos y los camareros modernos, pero eso es un extra. Lo importante es la COMIDA. Y parece que últimamente con tantas fotitos y demás se nos olvida. A ver si aprendo la lección y dejo de guiarme por los sitios de moda

Alvaro Armenteros

yo sólo con leer lo de la Heineken lo he descartado... el resto es pura peli de terror

31 de agosto de 2016

amarin

mucha rotación en la cocina, al final repercute en el resultado.

1 de septiembre de 2016

pollasenvinagre

Yo voy de vez en cuando a la hora de comer que hay menú por 12 euros. Es un poco más caro que lo de alrededor pero la comida es un poco menos monótona. Y para rematar puedes imaginarte a l@s camarer@s sólo con los tirantes xDDDD

1 de septiembre de 2016

Sergiete

gran crónica de la realidad gastronómica posturil

1 de septiembre de 2016

vicente soriano

Pues a mi me gusto...en fin que para gustos hay colores!!

6 de septiembre de 2016

08/05/2016

VIPS moderno

Mayo 2016: comida domingo

Sabía que me arriesgaba, pero me venía bien un sitio la zona y dentro de la oferta, lo más informal era esta opción. De hecho pensé que iba a ser buena, el local está muy bien puesto y el servicio de atiende con sus mejores sonrisas...cuando está, porque si no llega a ser por el encargado, nos quedamos allí toda la tarde.

La carta muy variada, para mí demasiado, entiendo que acorde a lo que se espera de un ambiente familiar. Pero al verla ya intuía que no iba a llorar de emoción al probar sus platos.

Probamos chupa-chups de queso, que estaban bien, pero sólo para tomar uno o dos para mi gusto. Te ponen 6 uds. Spring rolls de pato con fideos que para mi fue lo mejor con diferencia de la comida.

Habríamos pedido hummus también, pero al pedir el camarero nos lo quitó porque iba a ser mucha comida según él (lo cual siempre se agradece). Pasamos a la costilla de ternera, así, en singular, costilla, no la de Adán ni la de alguien que conozca, sino de una vaca que me gustaría saber como se llamaba, cómo ha pastado, si tuvo hijos... porque no me parece de recibo cobrar 16€ por 1 costilla, grande pero una. La propuesta gastronómica de LA costilla se supone se basa en la salsa que la acompaña, pero eso no alimenta! (nos empezamos a acordar del hummus...snif!).

Nos trajeron al mismo tiempo la presa ibérica, cubierta de queso rallado (por qué) y acompañada de dos rodajas de piña y un cuenco de salsa de tomate. Pues fue increíble, estaba fría y no se podía cortar. Pedimos cuchillos de carne y el encargado nos trae otros cuchillos diciendo "estos son muy monos pero no creo que corten tampoco" O_O alucino

Acabamos con una tarta de chocolate, que para mi gusto era demasiado dulce. Pedimos la cuenta y nos fuimos con hambre, asustados y asombrados, con lo chulo del local, lo rico de los rolls y lo inaudito de todo lo demás.

En definitiva, no es un local del que esperar buena cocina. Para mi es un VIPS moderno, muy chulo en su look y en lo innovador de su carta, pero al VIPS al menos sabes a lo que vas...y aquí ya yo también.

3 personas 73,35€

Miss Superlike Aveli...

Aqui se puede ir hasta con niños...tienen chupa chups de pollo

8 de mayo de 2016

Avelio

Llevamos tiempo sin ir, pero no lo recuerdo tan mal. Por lo que cuentas han pegado un bajón importante. Qué pena de local...

8 de mayo de 2016

Miss Superlike Aveli...

Nunca tuvo estrellas michelin pero era un sitio donde podias ir con niños sin ser Vips,Ginos y similar...

8 de mayo de 2016

spider72

..era regulero. a ver qué le puse yo...

8 de mayo de 2016

spider72

ya me he releído...pues sí vips

8 de mayo de 2016

18/03/2016

Bonito y bien atendido

Servicio eficaz y amable.
Local amplio y bien decorado.
Sillas muy cómodas.
De las mejores opciones de menú por Orense.
Tomamos unas gyozas bastante buenas, y pastel de pescado. Calidad razonable y buena presentación.
Servilletas de tela
Menú por 12 euros. Algo por encima de la media, pero merece la pena sin duda.

29/02/2016

Sitio de moda.

Sitio de moda, pero si quieres comer bien , no es tu restaurante. Servicio, deja un poco que desear, nos coincidió el cambio de turno, pero creo que no tengo porque pagarlo yo??? Calidad de la comida justa, buena variedad en la carta. Pero no es barato, en mi opinión le falta algo!! no creo que vuelva. Lo mejor la decoración sin lugar a dudas.

29/02/2016

La experiencia más surrealista de mi vida en torno a un cóctel

Mis amigas no son unos paladares muy exigentes, y suelen optar por sitios más monos que gastronómicos (entiendan ustedes aquí el uso del adjetivo).

La cosa es que, dentro de esta temida categoría, Taxi a Manhattan siempre me gustó. Tiene los precios tipo vips, pero es más bonito, tiene musiquita, se deja comer y el personal siempre ha sido muy amable. Mucho.

Así que, después de comprobar cómo todos los restaurantes de Madrid parecían estar llenos, no nos quedó otra que ir aquí. "Bueno -me dije- al menos mi hermano y la novia, mozos de provincias, disfrutarán de la decoración, ya que este local no es típico de mi tierra".

Acaban de estrenar carta y mis compañeros de mesa cenaron muy bien. Yo no puedo decir lo mismo: me pedí un sándwich cubano y no me gustó el pan (soso y que se desmigaba con facilidad) ni el relleno me entusiasmó.

Pasamos a tomar unas copas. Todos optaron por combinados, salvo mi cuñada y servidora de ustedes, que pedimos una capirinha y un San francisco, respectivamente. Los copazos vinieron bien, pero cuando nos pusieron nuestros cócteles vino la sorpresa... el de mi cuñada era un pequeño vaso REBOSANDO DE hielo pilé, rebosando tantísimo que cuando metió la pajita se le salió un tercio del exiguo contenido. Y es que claro, además de muuuuuuuuuuuuucho hielo no había casi nada de bebida.

Mi cóctel de juzgado de guardia: me lo pusieron en una copa de balón ('??¿¿) y estaba tan, pero tan comparto, que era como una gran pelota de esas que los sevillanos hacemos con la cera de los nazarenos. De risa. Y por supuesto, con menos sustancia que la comida de hospital.

Total, que llamo a la camarera y le pido que nos vuelvan a hacer ambos cócteles, porque no estaban bien hechos y que era un despropósito (no usé esta palabra, sino que fui muuuuuuuuuuuuy amigable para el nivel meirder del asunto). Total, que nos viene un tío a explicarnos (como si fuéramos de parvulario) que es que los cócteles se hacen así. La conversación fue un poco así:

-camarero: los san franciscos y caipiriñas se hacen con hielo pilé
-piti: ya, pero no compacto y tan a rebosar que se nos cae todo al meterlo

El tipo venía con un líquido MARRÓN, de nuevo en copa de balón y con hielos de bloquecito. Resultó que esa cosa, más parecida al agua de fregar, era mi San Francisco. Me quedé tan en shock que lo cogí, pero a los dos sorbos, ya con mesas de alrededor descojonadas de los divertidos comentarios de mi parroquia, llamé a otra camarera. La conversación fue algo así:

-Piti: Perdona, una preguntita, qué le ponéis al San Francisco? Tu compi me ha hecho esto, pero no entiedno por qué en lugar de rojizo o anaranjado es marrón

-Camarera (con cara de flipar al ver la bebida): Ah, no, es que mi jefe, para innovar, le añade curaçao azul al San Francisco.

Piti: Pero en la carta no se especifica. Y si resulta que yo soy alérgica a eso? En la carta no se especifica NADA. Y a lo mejor queda bonito con hielo pilé, pero no me parece normal servir esto.

-Camarera: Pues tienes toda la razón. Esto no parece un San francisco en absoluto. Me dejas que te prepare uno?

Pues nada, a la tercera fue la vencida. Volvieron a ponérmelo con hielo normal, pero al menos aquello era un San Francisco bebible, de color agradable.

Lo fuerte es que nos lo cobraran, pero bueno, tengo claro que no apareceré en una buena temporada. Por cierto, que no pasaron ni una triste bayeta para limpiar el desastroso vaciado involuntario de los primeros cócteles.

De verdad, nos pasamos de modernos


Hay sitios que asocio a ir a comer con amigas, criticar a los tíos, tomar copas y comadrear. Que sean bonitos y que la comida sea correcta, esté buena y sea asequible: pues este es un sitio perfecto para eso.

Ahora en un ratito vuelvo para allá. Estuve hace unas semanas y no me pareció nada mal. La pena es que iba con la ortodoncia recién puesta y me costaba comer, y hoy me va a pasar un poco igual :_(

-muy rica la presa, una de las estrellas de la casa

- las piruletas de queso de cabra creo que hubieran estado mejor más calentitas. Bastante sin más.

-Canelones de la abuela: también correctos

que no recuerdo y dos postres, el taxi (ñam) y el brownie, también bastante #ñam

EspaciosSecretos

La categoría "comer con las amigas" significa que te vas a tajar y te da igual lo que te pongan de comer?

25 de abril de 2014

zama

je je en mi caso "cena de chicas" significa que es más importante la bebida y el ambiente que la propia comida

22 de mayo de 2014

22/01/2016

spider72

ejem...calificar a Taxi a M como "de cocina creativa" es ciertamente creativo.

22 de enero de 2016

Sergiete

Tiene pinta. Eso es el 11870 que ayer se fue de vinos y ya se sabe...

22 de enero de 2016

Rosalía Martínez (Pi...

Pues no está malamente el sitio. Creativo no sé, pero correcto para ir con amiguetes o peques (hay mucho carrito) es

22 de enero de 2016

Cristina Bertrand Pi...

¿como lo categorizaríais vosotros? ¿norteamericano?

22 de enero de 2016

Avelio

Yo creo que se puede categorizar más bien como cocina de mercado, porque aunque tienen hamburguesas, también te ponen tataki, ceviches, arroces, croquetas, etc.

22 de enero de 2016

spider72

Yo lo veo más como USA que como de mercado, la verdad. Es un rollo más hollywood "apañao" que otra cosa.

22 de enero de 2016

Sergiete

propongo abrir la categoría "restaurantes cocina incalificable" :P

22 de enero de 2016

spider72

Viendo la clasificación de Marieta o de Perrachica, me parece bien lo de "cocina mediterránea". Encaja bien y son locales muy similares de precio y de estilo de cocina.

22 de enero de 2016

Rosalía Martínez (Pi...

sí, cocina americana de fusión ou yeah :)
A mi, D.M, me llevan hoy

22 de enero de 2016

Cristina Bertrand Pi...

Se queda en internacional que me dicen que la crearon para estas mezclas ;)

22 de enero de 2016

Sergiete

Creativos tienen que ser. Si mezclan hamburguesas, con tatakis, con cocina mediterranea, con sushi, arroces, con...

22 de enero de 2016

spider72

pues me parece perfecto.

22 de enero de 2016

Rosalía Martínez (Pi...

jajajjaa, ahí la boss poniendo paz :)
Pues lo dicho, hoy me voi a comer un plato muy internacional de esos

22 de enero de 2016

Sergiete

ahí le has "dao"

22 de enero de 2016

22/01/2016

Taxi a Manhattan

“Dicen que cuando en Nueva York son las tres de la tarde, en Europa son las nueve de diez años antes”

En nuestro caso, llegamos pasadas las 10 de la noche. La noche era fría y las calles estaban encharcadas como muestra de haber caído una buena tormenta. Pese a ello, el ritmo de la ciudad no paraba, “es la ciudad que nunca duerme”.

Antes de llegar habíamos rellenado nuestro formulario para no inmigrantes como nos indicaron y, aun añadiendo que íbamos en calidad de turismo y disfrute, tuvimos que esperar una distendida cola.

En ese preciso momento nos pusimos a repasar el planning del viaje: los primeros días los dedicaríamos a recorrer todos los lugares recomendados por los amigos y luego seguiríamos nuestros instintos.

Lo primero que hicimos fue lanzarnos a la calle y apaciguar el hambre que traíamos después de 8 horas de vuelo. Para ello, tiramos de “finger food” saciando nuestro voraz apetito con unos Dumplings de gamba y, aunque suene extraño, unos huevos trufados con patatas paja y virutas de jamón. ¡Ay Nueva York! ¡cuántas sorpresas nos tenías guardadas!

Continuamos nuestro viaje por el barrio del Soho, ubicado al oeste del downtown de Manhattan. Atraídos por sus contrastes, visitamos desde la famosa fábrica Singer hasta la tienda Tiffany´s; recorriéndonos las calles de arriba abajo, dejando para el final Broadway, con sus elegantes lugares de entretenimiento nocturno. ¡Una pasada!

Aquí nos detuvimos a comer un Steak Tartar de solomillo de buey con encurtidos acompañado de una salsa muy muy picante, que le daba un toque especial; y unos dados de buey con patatas, queso gorgonzola y miel trufada. ¡Espectacular!

Os dejamos con las fotos de nuestra visita para que vayáis haciendo hambre.

Para conocerlos un poquito más, puedes leer el post que les hemos dedicado en nuestro blog: morretefino.com/2015/04/17/taxi-a-manhattan