Taxi a Manhattan es una propuesta de restauración original y vanguardista. Entre sus paredes, decoradas con inspiración neoyorkina, no solo se sirve comida, se viven grandes e...

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29/08/2016

El peor sitio en mucho tiempo

Estoy harta de que los blogs de modernos y postureo nos engañen con los sitios"in" a los que hay que ir a comer. No sé si les sobra el dinero o es que realmente la gente no sabe lo que es comer bien. Empiezo:
La primera señal de alarma me llegó cuando llamamos para reservar mesa (fuimos el pasado viernes 26 de agosto, por la noche) y la chica que nos cogió el teléfono fue muy desagradable, cuando se supone que debería de darte una buena primera impresión. Que no cogían reservas más de las 22 y que llegásemos pronto, que si no, pasaban la mesa a otros. Cuando llegamos, el siguiente fiasco fue la carta: cara (he leído por ahí que es como el vips pero mejor adornado: ni de coña, es el doble de precio) y la única cerveza que tenían de barril o botellín era Heineken. Sinceramente, no sé como un sitio que no es exclusivo de copas, tiene sólo esta cerveza para acompañar la comida.
Iba a pedir hamburguesa (14 €) cuando vi que la traían a la mesa de al lado, desde donde podía percibirla perfectamente ya que las mesas están muy juntas: poca cantidad, el pan de hamburguesa sin tostar y sin añadiduras apenas (os recuerdo que costaba 14€). A los de la mesa no les gustó nada de nada. Así que pedimos: entrante de piruleta de queso (correcta sin más), sandwich cubano y wok de sepia con verduras. El sandwich, que ponía en la carta que llevaba secreto ibérico (11,75€) nos avisó la chica que lo habían cambiado por lomo. El precio sin embargo se mantenía, cuando es un ingrediente bastante más barato. Cuando llegó, la mitad del pan estaba quemado y la otra mitad sin hacer. Sólo sabía a pepinillos y mostaza, estaba muy muy malo. El acompañamiento, eran chips de plátano. Se les debería caer la cara de vergüenza por servir así la comida: duros no, lo siguiente. Como si los hubiesen frito, congelado y descongelado de nuevo. De verdad, muy malo. Y aquí viene la estrella de la noche: el wok de sepia con verduras. He de decir que la sepia en sí estaba muy buena y muy blandita, sabía muchísimo a soja y como a mi me gusta, me agradó el sabor. Pero cuando me metí el trozo de brócoli en la boca, flipé. Estaba CONGELADO. No frío, sino con TROZOS DE HIELO ENTRE LAS HOJAS (plato a 13 euros y pico). Esto es vergonzoso para cualquier restaurante, pero mucho más si encima me estás cobrando estos precios. Llamamos a la camarera para que nos cambiase el plato y la pobre no sabía dónde meterse (punto a favor: las dos camareras que nos sirvieron fueron majísimas). Pedimos otro plato: milhojas de ternera, correcto sin más, pero claro, ya no teníamos ni ganas de comer, el sandwich lo habíamos terminado hace tiempo etc. Después de todo esto, más dos botellas de agua y un nestea, nos salió por 40€. Conste decir que por supuesto, no nos invitaron ni a un chupito, claro. De verdad, lo peor es la sensación de que nos toman el pelo. Está bien que los sitios sean bonitos y los camareros modernos, pero eso es un extra. Lo importante es la COMIDA. Y parece que últimamente con tantas fotitos y demás se nos olvida. A ver si aprendo la lección y dejo de guiarme por los sitios de moda

Alvaro Armenteros

yo sólo con leer lo de la Heineken lo he descartado... el resto es pura peli de terror

31 de agosto de 2016

amarin

mucha rotación en la cocina, al final repercute en el resultado.

1 de septiembre de 2016

pollasenvinagre

Yo voy de vez en cuando a la hora de comer que hay menú por 12 euros. Es un poco más caro que lo de alrededor pero la comida es un poco menos monótona. Y para rematar puedes imaginarte a l@s camarer@s sólo con los tirantes xDDDD

1 de septiembre de 2016

Sergiete

gran crónica de la realidad gastronómica posturil

1 de septiembre de 2016

vicente soriano

Pues a mi me gusto...en fin que para gustos hay colores!!

6 de septiembre de 2016

11/01/2015

decepcionante

Fuimos a comer, y a pesar de que el local está bien montado, la comida no. Mucho tiempo de espera para pedir, raciones escasas, precios elevados para esas cantidades, pero sobretodo la pésima organización. Tras el entrante, una tempura nada del otro mundo y escasa, tardaron media hora en traer los principales. A más inri, no trajeron los platos a la vez sino que primero trajeron el de mi novia, ya templado, y más de diez minutos después el mío, con lo que había dos opciones: o ella esperaba a mi plato y se le enfriaba el suyo, o comía el suyo y luego me miraba comer el mío. El resto de mesas también alucinaban con las demoras. Los principales, el lomo y el sandwich cubano, con la carne con poco sabor y demasiado aderezo. En fin, no lo recomendaré y deberían replantearse la organización.

27/09/2014

El local no es lo principal en una cena

Estuve hace unas semanas con varios amigos. A priori, sitio perfecto, restaurante atractivo, moderno, decorado, para ver y ser visto...
El típico sitio para cenar en grupo antes de salir de copas. Los camareros muy cercanos, animados, generando un clima de buen rollo.
Carta apetecible, con todos los platos que triunfan hoy en Madrid... Nada hacía prever que una cena de amigos en TAXI MANHATTAN no fuese un éxito. Sin embargo solo se puede decir que cenamos mal, o muy mal. Ni siquiera la hamburguesa estaba buena. Si tienes un mínimo de criterio comprobarás que no merece la pena; por muy cuco que sea un local nunca compensa cenar mal a cambio de estar en un sitio chulo y de moda.