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24/11/2016

Poder hacerse una idea de lo que se cocía en elBulli.

Visita hace mas de un año y festín de los buenos en Tickets y Dos Palillos.

Tapas memorables y otras no tanto pero donde se disfruta mucho debido a la originalidad de los platos y de las técnicas que crearon Ferrán y Albert Adriá en elBulli. Supongo que ir a Tickets es una manera de hacerse una ligera idea de como estos dos genios y su equipo dominaron la alta cocina consiguiendo el mayor respeto a nivel mundial desde su restaurante de Cala Montjoi.

Después de cerrar elBulli, Albert Adriá comenzó a abrir restaurantes en el barrio del paralel de Barcelona y actualmente tiene 6: El tailandés Pakta, los mexicanos Hoja Santa y Niño Viejo, Bodega 1900, Tickets y proximamente Enigma. También tuvieron 41°, el cual cerraron, y colaboró con Rías de galicia en Espai Kru, un sitio brutal. Tanto Tickets como Pakta y Hoja Santa ya tienen una estrella Michelin y además Tickets aparece en la lista 50 World's Best en el número 29.

Son buenísimas las OSTRAS, que sirven con hasta 14 aliños diferentes como por ejemplo la texana, a la brasa y con salsa barbacoa, quizá no la mejor por no potenciar el sabor de la ostra como otros aliños como ponzu o frutos rojos, pero diferente. Solo por las ostras me merece la pena otra visita.

También tremenda la tapa VIAJE NORDICO, que no me acuerdo que llevaba pero era un sabor escabechado buenísimo y tuve que repetir, el BRIOCHE DE ANGUILA, el AIRBAG DE QUESO MANCHEGO que en Madrid se puede probar en Al Trapo, y el postre LA TORTA DE TICKETS.

El local es bastante grande, con diferentes espacios, mesas altas y bajas repartidas por estos y decorados diferentes pero siempre coloridos. También disponen de barra, donde comimos nosotros. Los postres se toman en una estancia diferente donde creo que era el antiguo local de 41º.

El camarero que nos atendió era un estirado, algo que es bastante habitual en Cataluña, al menos en mi experiencia.

Lo mas coñazo de Tickets es como reservar. Solo se puede realizar la reserva por la web del grupo BCN 5.0. y se debe hacer el mismo día que quieras ir pero dos meses antes, es decir, si quieres ir el 24 de Julio deberías reservar el día 24 de Mayo a partir de las 00:00, un sistema que te deja poco margen de maniobra. En la anterior web esto no se indicaba con claridad y siempre que intentaba ir a Tickets en mis visitas a Barcelona aparecía el calendario de reservas completo debido a que el día correspondiente se había llenado.

La verdad es que no salí encantado en ese momento, sin embargo después de tanto tiempo tengo un buenísimo recuerdo de la experiencia y muchísimas ganas de volver.

En cuanto al precio iba con la idea de un precio medio de 75-80€ y acabamos pagando 170€ por persona con (pocas) copas de vino. Es verdad que salimos absolutamente reventados después de mas de 3h de comida pero aun así nos quedamos flipando con la cuenta y nos entró la risa tonta al verla. Y lo peor es que en otras 3h teníamos que cenar en Dos Palillos.

fresandco

No se te puede sacar de casa. Menudo oooooohmenaje

24 de noviembre de 2016

Antonio

Vaya recuerdos que tengo del tickets !!!

24 de noviembre de 2016

Miss Migas

Tengo tantas ganas....

24 de noviembre de 2016

Adreid.

La verdad esq es una pena no poder ir mas a menudo a Barcelona!

26 de noviembre de 2016

19/03/2015

¡Una gran experiencia gastronómica que hay que probar!

Meses y meses esperando poder realizar una reserva a un Tikets Bar de visita obligada. El primer problema, es sin duda su sistema de reservas mediante el portal del Tenedor, que hacía muy complicado poder realizar una reserva para un grupo de 6 en fin de semana. Finalmente, tras meses de intentos frustados, pudimos encontrar una mesa disponible para un sábado noche del mes de marzo. Posibilidad que acudir a primera hora de la tarda y ocupar alguna de las mesas anuladas.

Los meses de espera me permitió contrastar diferentes blogs sobre reseñas del Tickets bar y elaborar una lista de tapas que no quería dejar de probar.

Acudimos puntuales a la puerta del Tickets Bar, y nos ubican en una mesa lo suficientemente grande para los 6 y con una correcta separación respecto al resto de mesas . Un lujo, teniendo en cuenta que más de la mitad de los clientes acaban sentados en algunas de las numerosas barras o mesas compartidas distribuidas sin orden por el local. La primera impresión es que más que un restaurante, es sin duda un bar o taberna: ruido y sobre todo mucha circulación de clientes y personal del restaurante.

Poco tardan en traernos la carta y recomendarnos la opción degustación sorpresa: a partir de de nuestros gustos nos irían sacando tapas. Al final optamos por empezar por pedir las tapas que nos habían recomendado y valorar, según el hambre, si pasar a los postres. Renunciamos a pedir alguna de las ostras creativas y centrarnos en la carta de tapas y snaks.

Como acompañante de las tapas un correcto Camins del Priorat, que a su vez era de los vinos más económicos de la carta (26€ botella). Correcto su importe final, si su precio en bodega ronda los 15€.

Empezamos la experiencia probando las alabadas olivas explosivas made in El bulli, que sirven en unos cucharones impregnados en el propio aceite de la variedad de la oliva a catar. Dos variedades: la Verdial y la Godal, ésta última adobada.

Seguimos con unos Miniaribags de queso, un pequeño canapé relleno de un queso bastante ligero, donde sólo destacaba el sabor de la lámina del queso que lo cubría y en menor medida la trufa rallada que le daba color. Al primer canapé, le siguió una mini chapata de anguila ahumada, Una tapa de excelente sabor de las que te hubieras comido un par de ellas más . Tras la anguila, toco el turno a la milhojas de atún en tartar. Se trataba de un sabroso atún marinado sobre una finas láminas de la alga nari y acompañada con un cereal; creo que era quínoa. Excelente combinación, que junto a la mini chapata de anguila fueron unos de los platos que más gustaron.

Como la cosa iba de minibocadillos, el siguiente fue un mollete relleno de papada, acompañado por un trozo de panceta. Plato que sirvieron caliente, donde la papada consistía en una lámina de carne acompañada por un trozo de panceta. Destacaba el sabor de la panceta junto al queso fundido sin poder distinguir el sabor de la papada.
Los siguientes dos platos, fueron dos tapas: unas alcachofas con trufa, que a diferencia del miniairbag de queso, si que se notaba la presencia de la trufa. Y por último, la tapa denominada las dos secuencias del pollo con su consomé. Éste último, uno de los platos más llamativos por su presentación: ya que el pollo se presenta en un pincho de rama de canela junto a un picatoste de pan tostado, junto al acompañamiento de un consomé de hiervas. Curiosa y llamativa la presentación del plato, donde el pollo era lo que menos destacaba.

Tras la degustación de 8 tapas, decidimos pasar a los postres, así que sin solicitarlo, me nos acompañan al espacio dulce del local. Imaginamos que habíamos pasado el límite horario de la mesa, así que si queríamos ampliar la velada había que pasar por el espacio de los postres. Todo un acierto, la propuesta, por la tranquilidad del comedor: apenas 6 mesas, con mucha privacidad y poco ruido. Las grandes fresas del techo y los videos que reproducen la película original de Charlie y la fábrica de chocolate dan un ambiente dulce al comedor. Nos presentan una carta de postres, con unos 10 opciones, donde por suerte tuvimos la ayuda del jefe de cocina Fran Agudo, que nos recomendó cinco de los postres.
Empezamos por compartir uno de los postres estrellas: la gran bola de coco y frutas de la pasión montada con nitrógeno. Una vez rota se trataba de ir cogiendo rápidamente un pedazo y introducirla en la boca antes que se deshiciera. Seguimos con un par de pancakes con masa masa de barquillo caramelizada, espuma de yogurt, jarabe de Arce y compota de arándanos. Quedamos cortas al pedir sólo dos unidades, así que del crocanti pedimos doble ración para que tocara a un trozo por cabeza. Textura suave al del crocanti, con un helado de mandarina estilo golosina. El siguiente fue un cornete cupcake de zanahoria presentado en una maceta rellenada de galleta de chocolate. Acabamos la degustación dulce con unos churros con chocolate, donde los churros estaban hechos de dulce merengue sólido, con un excelente chocolate a la piedra muy especiado.
Casi 4 horas de experiencia gastronómica, donde probamos autenticas tapas creativas, algunas de excelente sabor y presentación. Una grata sorpresa fue el apartado de postres que vale la pena de degustar en la zona acondicionada para ello.

Servicio correcto, aunque en ocasiones atabalado por el ir y venir de clientes y platos. El precio final de la experiencia gastronómica no llegó a 70€ por cabeza, cuyo precio me pareció más que correcto.

14/09/2014

Espectáculo gastronómico apasionante, más de 3 horas de divertimento y puro placer.

18/07/2013

Muy rico, muy caro.

La velada en el Tickets bar fué maravillosa, original ... El sitio la verdad es que es precioso.
Todos los platos a un gran nivel, excelente materia prima y técnica, aunque he de decir que cada uno de los platos los he probado de mejor calidad en otros sitios, como el tartar o la fritura.
En definitiva creo que si lo bajaran un poco de precio sería increible, tampoco hace falta tener un camarero casi en exclusividad.
Además que te cobren casi 150 € por una cena para dos de dos horas de duración pero que te sienten en una banqueta en la barra me parece cuanto menos inadecuado.
Me gustó mucho la formula del Showcooking en vivo y en directo pero sin salir oliendo, no como en el Streetxo que sales oliendo a hoguera de San Juán.
De los platos que probé el que mas me gustó es el pollo al carbón con una salsa parecida al Mole, muy rico.
Los postres bastante justitos.
En resumen, obligado ir una vez por conocerlo pero prohibido repetir.
No es por nada pero empiezo a creerme seriamente lo de la burbuja gastronómica, veremos cuanto tarda en reventar, de momento ya van callendo algunos grandes como Can Fabes o Sergi Arola Gastro.

14/01/2013

La vida es tapa

Esplendida cocina, emplatados perfectos con un inmejorable producto. Una gran experiencia en un local bonito muy original. Los postres originales como el bosque encantado.
Tratándose de los hermanos Adria uno tiene las expectativas muy altas y se tiende a comparar con lo que fue el emblemático Bulli y en realidad no tiene mucho que ver. Es mas bien como un bar de tapas, eso si... como el mejor y mas gourmet bar de tapas, aun que se paga como restaurante, pero vale la pena.

21/11/2013

Estrella michelín 2014 !!!

Conseguir cenar en el Tickets parece ser tarea imposible. Es un local que juega en otro nivel. El mismo que un grupo de rock al que a los pocos minutos de colgar las entradas por internet se agotan.
Siguiendo su estrategia de márketing (que considero muy buena, por otra parte) se me ocurrió hace un par de meses entrar en su página a ver si había algún hueco. Y tuve suerte!!. Así que sin pensarlo, reservé para 4 personas un miércoles a las 22hrs.
Y la verdad es que el local parece un monumento más de esta ciudad.Turistas sin reserva preguntando si hay alguna cancelación, grupos haciéndose fotos etc.
La decoración es muy llamativa, muy alegre, acogedora.
El servicio, impecable. En todo momentos te asesoran y te hacen sentir protagonista.
Decidimos dejarnos llevar, la filosofía del lugar llama a eso.
Dicho y hecho. Excepto ostras, les damos libertad para que nos traigan lo que quieran
En total hemos probado 13 tapas. A destacar: Olivas Godal líquidas en sendas cucharillas. Tremendos entrantes. Después la pizza tickets: un espesor de una hoja de papel y cuando la pruebas, te llevas la primera sorpresa de la noche. Como pueden meter en tan poco espacio tanto sabor !!!
Siguen los mini airbags de queso: envueltos en una especie de hojaldre y un sabor a queso fundido muy especial.
Los buñuelos de bacalao. Impresionantes. Un rebozado finísimo con un bacalao líquido y caliente por dentro. Una pasada.
El viaje nórdico. Una combinación en una especie de tostada con una composición de la que no me acuerdo ni de la mitad de los ingredientes pero el principal era ahumado de solomillo, mezclado con frutas y una puesta en escena tremenda (la foto que he colgado es de este plato) como tremendos eran los sabores que hemos destacado de esta tapa. El curro y la materia prima que han utilizado ya vale la visita a este sitio.
Después de un par de tapas en forma de ensaladas (con el efecto de refrescar y así, poder seguir), el mar y montaña. Un mini platillo de judías con una butifarra tremenda y calamarcillos. La salsa que lo acompaña ha conseguido que pidiéramos más raciones de pan..
Patatas confitadas. Impregnadas con un jugo de costillas y decoradas con jamón york. Al probarlo el jamón tiene un sabor que recuerda al lacón. Entre esto y las patatas seguimos asombrados.
El mollete papada, con una original presentación en forma de mini- hamburguesa, con papada en tiras y un mini pan tremendamente tierno, vuelven a sorprendernos.
La última tapa es la que menos gustó. Quizás porque rompía con la armonía de lo que nos habían servido antes. Ante la inminente apertura del nuevo restaurante mexicano de Albert Adrià, nos sirvieron una tapa de carne algo picante que nos dejó algo indiferentes.
Los postres, repartidos en 3 tapas, la última en forma de 5 chocolates diferentes, acabaron de convencernos del porque despierta tanta expectación este local.
Decir que son mini-tapas (es decir, un buñuelo por persona por ejemplo) pero cunden y sorprenden tanto que aseguro que sales satisfecho, asombrado y completo.
En el momento en que decidimos parar, se lo comunicamos a la camarera, que en todo momento ha estado perfecta..
Decidimos pedir cañas como acompañamiento. La carta de vinos es muy, muy completa.
En total: 50 euros por persona. La mejor RCP que pueda yo recordar.
El ambiente es el típico de un restaurante de moda/pijo, un poco "Hoguera de las vanidades". Pero las mesas están estratégicamente situadas para que no estén encima unas de otras y, la decoración y el servicio ayudan a que te sientas cómodo.
Se nota que juegan en otra liga.
En resumen: un imprescindible.

29/09/2013

Había una vez, ..., un circo

... que alegraba siempre el corazón (y el estómago).
Nos costó poder reservar el día que queríamos, pero al final lo conseguimos y mereció muchísimo la pena. Era lugar obligado en nuestra última visita a Barcelona.
El local es una feria, un circo, un lugar de ensueño con unos perfectos maestros de ceremonia, los hermanos Adriá. Consta de varias barras: La Presumida (en la que cenamos) con vistas a los cocineros cocinando como asomados a un balcón con sus persianas; La Estrella, a continuación de La Presumida, donde se tiran perfectas cañas (Estrella Damm, claro) para acompañar las exquisitas tapas; el Camarote de los Marx, en la entrada al local, un lugar para brindar; Nostromo, barra alta de cómodos taburetes para originales montaditos y ensaladas, El Garatge, imitando un contenedor del puerto de Barcelona, es la barra de la parrilla y del pan con tomate (hay montones de ellos colgados en esta barra, y La Dulce, la barra de los postres o de las tapas dulces, la barra creativa de Albert.
El servicio, excelente y muy personalizado. Nuestra camarera nos asesoró, nos explicó los platos y la forma de comerlos y nos fue dirigiendo en una informal, original y divertidísima cena en tapas. Una puesta en escena perfecta que hace que el Tickets no sólo sea un restaurante, sino un lugar mágico para disfrutar de una mágica noche.

En cuanto a la comida, como no podía ser de otra forma, espectacular, con una calidad excelente, no hubo ni un sólo plato que desentonara del resto. Decidimos no pedir menú degustación y hacer un extenso recorrido por la carta:

- PULPITO AL AZAFRÁN, un snack muy sabroso y original.
- OLIVAS GORDAL ADOBADAS y OLIVAS VERDIAL, un clásico de Ferrán, perfecta esferificación tanto en el sabor como en la textura, acompañadas de XUXI SEMILLA TOMATE con anchoas del cantábrico, de muy, muy buena calidad.
- SANDIA IMPREGNADA DE SANDÍA, nos gustó mucho, muy refrescante.
- MINI AIRBAGS DE QUESO, masa de pizza inflada, crujiente, rellena de espuma de queso manchego, acabado con una lámina del mismo queso y caviar de aceite de avellanas. Su sabor explosivo, nos encantó e hizo que se convirtiera en una de las tapas que más nos gustó.
- XUXI AIRBAGUETTE, finas lonchas de jamón "Joselito", inconfundible, cubriendo un crujiente pan hueco.
- HUEVO DE CODORNIZ EN SU NIDO, con wasabi, sublime en cuanto a sabor y textura.
- VIAJE NÓRDICO, tartar de solomillo de buey, tostada de pan de malta con nieve de vinagre. Delicioso, muy recomendable.
- OSTRA PERLA, de una calidad espectacular y tamaño considerable, con una falsa perla que explota al morderla. Otro de nuestros preferidos.
- FRITURA DE PEIX, excelente fritura de corvina adobada cuyo sabor te recuerda al cazón andaluz.
- NAVAJAS CON SALSA DE JENGIBRE, AJO NEGRO Y AIRE DE LIMÓN, producto de primera calidad. Aficionadas a las navajas, estas han sido unas de las mejores que hemos comido.
- POLLO YAUARCAN, al estilo mejicano, fuerte sabor.
- MAR Y MONTAÑA, una cazuelita que combina salchichas de secreto de cerdo, calamarcitos y alubias blancas, contundente cocina de siempre con innovación y creatividad.
- Preguntamos a nuestra camarera si nos recomendaba algo de la carta que no debiéramos dejar de probar y su respuesta fue MOLLETE PAPADA, y acertó. Pan al vapor relleno con una mezcla de papada panceta y de cerdo cocido a baja temperatura, con trozos de mozzarella de búfala, un poco de mostaza y a la parrilla.

Hubiéramos cenado bien con mucho menos, pero nos pudieron las ganas de probarlo todo.

Y de postre:

- NÓRDICO DULCE, muy rico y fresco.
- Y el CORNETE TICKETS, "piticlín, piticlín", y entra en escena el culmen de la noche, un carrito de helados de los de antes con cucuruchos de los de antes, que llega hasta nuestros asientos. Nuestra camarera sirve una bola de helado de mango sobre un falso cucurucho, también de mango (una lámina de mango caramelizada, enrollada en forma de cucurucho, según nos explica), todo espolvoreado con ralladura de lima. Tras servirlo, el carrito se aleja con su "piticlín, piticlín", todo un espectáculo.

Y de beber:

- 2 copas de cerveza, muy buena, parece que es porque no esta pasteurizada ni lleva carbónico
- Una botella de vino, Venta las Vacas.
- Chupitos de pacharán (invitación).

Precio Total: 174 €, buena relación calidad-precio.
En resumen, toda una experiencia INOLVIDABLE para compartir LA VIDA TAPA.

26/04/2014

Cena inolvidable

Increíble experiencia. Tapas de autor y una locura para los sentidos. Trato impecable y la mejor tradición del bulli en versión tapas.

20/06/2011

Pasen y vean...

El nuevo bar de los hermanos Adrià y los hermanos Iglesias pretende ser algo más que un bar de tapas modernizado. Se trata de un lugar donde hay que ir dispuesto a divertirse y sorprenderse.
En ese sentido la decoración cirquense ayuda mucho ya que nos remite a la ilusión que teniamos como niños al ir al circo y la sorpresa constante al ver los distintos espectáculos en cada pista. Aquí las distintas pistas vienen representadas como distintas barras (hay hasta 5 en el bar) y los distintos espectáculos como distintos apartados en la carta, a saber: El Picoteo, Los Ibéricos Joselito, The Oysters, Tapetes del mar, Els Xuxis, Tapitas de la tierra,To Finish, Postres y Golosinas.
Los camareros, que atienden pocas mesas cada uno para dar un servicio muy personalizado, ofrecen una estupenda atención si bien informal muy agradable y profesional. En este sentido para que la experiencia sea completa recomiendan probar platos de cada una de las categorias y realmente vale la pena seguir sus recomendaciones.
En nuestro caso eramos 4 personas y, tras realizar el aperitivo en la cockteleria anexa de los mismos propietarios,( 11870.com/pro/41-snacks-cocktails ) a la que se accede por la misma entrada, ecogimos lo que sigue.
Para empezar con el picoteo: Pescaito frito con polvo de algas gallegas: como cortezas servidas en cucurucho. Estaba muy sabroso, sorprendente. Steak tartar de tomate especiado con láminas de pan: bueno. Miniairbags con panceta ibérica y aceite de tomillo: muy untuosos, espectaculares de sabor.
En cuanto a los ibéricos y las ostras esta vez decidimos no probar en el primer caso al querer probar platos más sorprendentes y en el segundo al no ser las ostras nuestra predilección.
Pasamos entonces a les tapetes de mar: Ventresca de atún con erizos, jugo de piparra y pan aéreo de manzana verde: otro de los platos que nos sorprendieron muy gratamente, deliciosa la ventresca y muy curioso el pan aéreo que nos comentaron que es de merengue deshidratado. Navajas a la parrilla con jengibre, cayena y aire de limón: deliciosas.
En cuanto a lus xuxis probamos los siguientes: Air baguette de jamón ibérico Joselito: muy bueno. Empanada gallega al corte con sardinillas: buena. Mollete de papada adobada El Mantecas con queso: ole, ole y ole. Xuxi de bacalao con néctar de tomate y polvo de aceituna negra: rico, rico. Ravioli líquido de queso de Payoyo: uno de los platos que más nos gustaron, muy gustoso, espectacular.
De las Tapitas de la tierra probamos las Alcachofas al dente ahumadas con polvo de jamón crujiente que nos parecieron otro de los platos realmente redondos. Nos recomendaron los guisantes del Maresme a la menta y hablando con otros clientes parece que vale la pena realmente probarlos, otra vez será.
Finalmente antes de los postres pedimos la Torta de queso Cañarejal con setas salteadas, trufa negra y grisines de la casa. Buena.
De postre pedimos La Naranja: Granizado de naranja con anís, que compartimos, muy goloso. También canutillos de crema catalana, buenos.
Acabamos con las golosinas: un árbol de algodón de Tickets, muy sorprendente y mágico para retrocedernos de nuevo a la niñez.
Tomamos cafés, muy buenos, y nos invitaron a chupitos de Pacharán de elaboración casera (delicioso).
Todo esto acompañado de cervezas, agua y una botella de El Perro Verde. A destacar también que tienen para servir por cañas una cerveza de Damn que se sirve sin carbónico con lo que resulta más consistente y sabrosa. La carta de vinos, correcta pero a nuestro parecer demasiado corta (7 tintos y 6 blancos aparte de 5 cavas y 2 champagnes).
El precio, alrededor de 50 Euros por persona, relación calidad precio buenísima.
El local muy informal y agradable. Imprescindible ir con buen humor y ganas de entrar en el juego que nos proponen para disfrutar plenamente de la experiencia.
La única lástima es que sólo se puede reservar por internet y los próximos 3 meses (tiempo que tiene las reservas abiertas) están completos dado el éxito que está teniendo y los grandes nombres detrás del proyecto.
En resumen, muy muy recomendable si se tiene la oportunidad de ir.

03/01/2013

no vale lo que cobra

no voy a decir que la comida estaba mala porque no estaba mala. pero es muy caro para lo que es. se come mejor en muchos otros lugares. el servicio muy bueno, pero mucho teatro para poco. muchos turistas

más en fromtheworld.me/2012/11/18/bcn-tickets

09/08/2011

Un espectáculo!

Al principio no las teníamos todas puesto que esperábamos algún tipo de menú degustación para no enfrentarnos a toda la carta, pero al final te das cuenta que la carta entera está planteada como una degustación en sí misma y el reto es poder armar la degustación sin dejarse nada fundamental, y lo cierto es que no es fácil. Sin embargo, el servicio te asesora muy atentamente sobre el orden de las tapas, las sugerencias y lo más popular. No hay apenas esperas entre tapa y tapa, y no obstante la lista de espera para comer en este restaurante es de más de 3 meses, lo cierto es que una vez dentro, parece que haya más personal entre cocineros, camareros, barmans, etc., que mesas y clientes. Obviamente no es un lugar para estar pendientes del precio de lo que uno come, si no que hay que vivirlo como una oportunidad de gozar del arte de la cocina, y de esta destacamos las explosivas olivas; la impresionante diversidad y calidad de las ostras; las soprendentes miniairbags de manchego o el salmon marinado con miel trufada de iogurt y las insuperables ravioli líquido de queso gaditano payoyo y el mollete de papada. Cada tapa, una sorpresa. Disfrutamos tanto que hasta se nos escapaba la risa tonta. La carta de vino no es generosa ni amplia, pero suficiente. Tristes por el cierre de El Bulli, felices por la apertura de el Tickets! Felicitats germans Adrià!

24/06/2011

Las tapas de el Bulli

Nada que ver con la habitual costumbre española de salir a hincharse de cañas y "gorrino" o "fritanga". Tickets está concebido para la sorpresa, para el entretenimiento y la diversión, para hacer la experiencia diferente a las demás y por tanto inolvidable, para que la recordemos siempre por eso mismo. Os dejo fotos y nuestra visita en el blog. Puede gustaros o no, pero no os dejara INDIFERENTES.

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